tecnología humanizada

Humanizar: 1. tr. Hacer humano, familiar y afable a alguien o algo. 2. prnl. Ablandarse, desenojarse, hacerse benigno.

¿La humanidad es un hecho o un acto?

Tiene algo de absurdo humanizar una inteligencia artificial.
Quizá, incluso, absurdo del bueno.

¿Puedo yo humanizarme (convertirme en humano)? ¿Puedo dejar de ser humano, incluso demasiado humano?

Escucho hablar de Hitler o Hítleres varios bajo el epíteto de inhumano, pero siempre guardo silencio y pienso que no quiere asumirse la elasticidad de la acción humana, la elasticidad salvaje, brutal, si se desea, pero humana.

Era un bebé más o menos tierno, como bien acierta a apuntar el poema de Wislawa Szymborska titulado Primera fotografía de Hitler. Bebé humano.

humanizar

Formas no personales

Infinitivo

Gerundio

humanizar

humanizando

Participio

humanizado

Indicativo

Pronombres personales

Presente

Pretérito imperfecto / Copretérito

yo

humanizo

humanizaba

tú / vos

humanizas / humanizás

humanizabas

usted

humaniza

humanizaba

él, ella

humaniza

humanizaba

nosotros, nosotras

humanizamos

humanizábamos

vosotros, vosotras

humanizáis

humanizabais

ustedes

humanizan

humanizaban

ellos, ellas

humanizan

humanizaban

Pretérito perfecto simple / Pretérito

Futuro simple / Futuro

yo

humanicé

humanizaré

tú / vos

humanizaste

humanizarás

usted

humanizó

humanizará

él, ella

humanizó

humanizará

nosotros, nosotras

humanizamos

humanizaremos

vosotros, vosotras

humanizasteis

humanizaréis

ustedes

humanizaron

humanizarán

ellos, ellas

humanizaron

humanizarán

Condicional simple / Pospretérito

yo

humanizaría

tú / vos

humanizarías

usted

humanizaría

él, ella

humanizaría

nosotros, nosotras

humanizaríamos

vosotros, vosotras

humanizaríais

ustedes

humanizarían

ellos, ellas

humanizarían

Subjuntivo

Pronombres personales

Presente

Futuro simple / Futuro

yo

humanice

humanizare

tú / vos

humanices

humanizares

usted

humanice

humanizare

él, ella

humanice

humanizare

nosotros, nosotras

humanicemos

humanizáremos

vosotros, vosotras

humanicéis

humanizareis

ustedes

humanicen

humanizaren

ellos, ellas

humanicen

humanizaren

Pretérito imperfecto / Pretérito

yo

humanizara o humanizase

tú / vos

humanizaras o humanizases

usted

humanizara o humanizase

él, ella

humanizara o humanizase

nosotros, nosotras

humanizáramos o humanizásemos

vosotros, vosotras

humanizarais o humanizaseis

ustedes

humanizaran o humanizasen

ellos, ellas

humanizaran o humanizasen

Imperativo

Pronombres personales

tú / vos

humaniza / humanizá

usted

humanice

vosotros, vosotras

humanizad

ustedes

humanicen

¿Qué se imaginan que hace un artista de arte conceptual?

Encuentro esta página buscando información sobre las posibilidades de Krita, una herramienta de edición de imágenes de código abierto, muy vinculada al escritorio KDE de Linux y que, quizá por ello, pues es un escritorio que siempre me ha recordado demasiado a Windows, por su peso para conseguir unos efectos que, en buena medida, me son innecesarios, quizá por que yo soy más afín a los escritorios derivados de GNU directamente, como GNOME o, posteriormente, desde mi asco hacia UNITY, linux mint con cinnamon, he sido más usuario de GIMP, pero que es una herramienta que no acaba de despegar, entre otras cosas, por su falta de soporte para gráficos vectoriales (SVG) y, sobre todo, por la imposibilidad de manejar imágenes aptas para impresión en color CMYK.

Esto último me ha hecho buscar alternativas (dentro de lo enormemente alternativo que es el universo linux, ya per sé) a Inkscape, que es la aplicación que más me gusta para diseñar cubiertas de libros o carteles o lo que sea, pero que adolece de soporte para CMYK, lo que me parece imperdonable.

En resumidas cuentas, me fui a explorar las posibilidades de Krita y me encuentro que satisface ambos requisitos (Vectorial y CMYK) pero tiene poca documentación actualizada en español. (Siempre hay alguna deficiencia…)

Lo divertido fue encontrar esta descripción:

Diseñada para artistas de arte conceptual

que me ha hecho preguntarme ¿qué se imaginan que hace un artista de arte conceptual?

Quizá sería más útil decir que cualquier herramienta de mind-mapping es mucho más adecuada para este tipo de artistas, pero eso tan difícil de explicar como hacer entender que una obra pueda ser una idea y no su realización tridimensional.

Así que me río y sigo mi camino.

Postureo ecologista

Compro estos vasos de papel reciclado pero asegurándome de que lo ponga en algún lado, pues la oferta más económica era de unos vasos de papel reciclado blancos, lo que me hacía sospechar del uso de algún blanqueador no muy ecológico, seguramente, pero estos que he adquirido están pintados, así que posiblemente hayan pasado por un proceso de blanqueado previo a la impresión de la nueva pintura. Pero parecen más ecológicos, porque llevan imágenes que así lo hacen ver y eso es importante, sí, es importante aparentar.

Los he comprado por Amazon, lo que no es en absoluto nada ecológico, pero me hace perder menos tiempo y son más baratos que los adquiridos, pongamos, en un bazar chino, cuyos vasos a la venta (los que no son de plástico, ese demonio de los mares…) seguramente son vasos de proximidad, que han llegado al comercio desde la esquina de la manzana.

He comprado 400 vasos, para poder ahorrar algo de cartón de embalaje, pero son pequeños, aunque esto casi es ecológico, pues usar el mismo vaso más de una vez por una misma persona ahorra en cantidad de papel por día, por sesión.

Cada una de mis clases obsequio a las personas que asisten a los Talleres de Poesía y Escritura Creativa con un té que procuro que sea comprado en tienda de proximidad a granel para apoyar el pequeño comercio y, además, para obtener una mejor calidad al más bajo precio posible.

Sé que la mejor opción sería ofrecerles tazas de cerámica para que no tuviésemos que tirar tantos vasos de «un solo uso», pero el cuarto de baño es pequeño y no sería muy cómodo limpiar o aclarar las tazas tras cada sesión. Así que opto por este modelo de vasos de cartón, después de que en una clase me afearan el uso de vasos de plástico. No volverá a pasar. Ya gasté todos los vasos de plástico de forma privada, para no tirarlos sin haberlos usado, lo que, obviamente, es más contaminante que no usarlos tras haberlos adquirido.

Ahora son acompañados con 400 palitos para agitar (de un solo uso, también) en caso de utilizar azúcar o algún otro edulcorante (con la miel sería un engorro hacerlo con esos palitos de madera, así que tengo azucarillos (que voy recogiendo de acá y allá cuando me los ponen en desayunos o sobremesas) también de un solo uso, con lo que el ecologista que llevo dentro aúlla cada vez que son utilizados…

Pero no pasa nada. Es mucho mejor, claro está, si los sobrecitos de azúcar son marroncillos, pues así parece más ecológico, pues nos hace visualizar la madera, lo orgánico… Postureo, sí, siento que hago postureo ecologista, lo que puede denominarse «greenwhasing», casi.

Y la nave va.

Mientras tanto, avergonzado, reconozco que reutilizo los vasos de un solo uso para fabricarme cubitos de basura en los que tirar restos de té y poder aprovechar el mismo cubo de basura durante más tiempo, aprovecho los embalajes de plástico (sí, de plástico) donde vienen envueltos los vasos de papel ecológicos para fabricarme pequeñas bolsas de basura o protección de libros o algún material similar, aprovecho los cartones en los que viene el envío para hacer posavasos o letras con las que intervenir un libro.

Siempre necesito más basura para poder reutilizarla… y algo de esta frase me chirría hasta decir basta.

El futuro no pinta muy bien…

El futuro. Una familia ha conseguido embarcarse en una de las naves que dejan atrás la Tierra tras un cataclismo mundial. Sobreviven a una selección férrea de pruebas de aptitud diversas. La familia consiste en un padre, una madre, dos hijas y un hijo. Todo sin ambigüedad «ni cosas de progres«. Sobreviven a un aterrizaje forzoso en una galaxia muy muy lejana a la que no saben cómo han llegado. La madre es la ingeniera aeroespacial que sabe cómo funciona todo en la nave. Sobreviven al ataque de seres extraterrestres. Sobreviven a una noche a la intemperie intergaláctica. Sobreviven a una lluvia de meteoritos. Sobreviven a un hundimiento en un glaciar. Son una familia del futuro. Cenan comida procesada con una impresora 3D. Todo es muy moderno. Se van a descansar mientras la madre (la ingeniera aeroespacial que sabe cómo funciona todo en la nave), la madre recoge la mesa. Solo faltó que fuese a por las zapatillas espaciales, eso sí, y sacase una cerveza termonuclear para que el maridito pueda ver el partido de baseball (a punto estuvo) de su hijo contra un robot alienígena.

Bufff… no siempre el Test de Bechdel es suficiente para ver que el machismo está incrustado en nuestras mentes.

Carpetovetónico, ca

¿No es la palabra carpetovetónica un poco carpetovetónica?

Este verano estuve viendo una serie de vídeos sobre la conquista de Hispania por Roma (todavía una república en el SII a.c.) y recuerdo las alianzas de los pueblos carpetanos y vetones para ayudar a los celtíberos numantinos y, por supuesto, leí sobre esa etimología que no creía que fuese tan netamente hispánica.

Según la rae:

carpetovetónico, ca
1. adj. Perteneciente o relativo a los carpetanos y vetones.

2. adj. Considerado como característico de la España profunda frente a todo influjo foráneo. U. m. en sent. despect.

Hay tanto carpetovetónico en nuestras instituciones…

Ethnographic Iberia 200 BCE.PNG: The Ogre Iberia 300BC-es.svg: Rowanwindwhistler

Es poco evidente, comparando estos dos mapas, que tuvieran mucho en común estos dos pueblos, amén de verse claramente que deberían ser defensores de la diversidad lingüística que ha enriquecido y caracterizado la península desde sus tiempos, por lo menos. Algo que no suele asociarse a los carpetovetónicos actuales que, simple y llanamente, podríamos denominar gañanes.

81 recetas de gazapos, lenguados y mollejas

Leyendo el libro de George Perec «Pensar/Clasificar» que me había recomendado el ínclito Jaime Vallaure y que me regaló mi amada Carmen en nuestra particular ritualización de navidad, me he encontrado algo atorado ante la lectura de 81 recetas para principiantes todas ellas combinaciones (casi lineales) de una serie de procedimientos que involucran gazapos, lenguados y mollejas como elemento central, pero que van cambiando la guarnición, la salsa, la presentación y, sobre todo, el nombre del plato.

El libro, maravilloso, está disponible en la editorial Gedisa.

Revisando la web de Jaime para capturar su enlace y añadirlo en la entrada, me encuentro que es una verdadera joya del diseño gráfico, pero sobre todo el trabajo denso y profundo (en el mejor de los sentidos del mundo) que viene realizando, como muestra su cronología desde 1990. Yo entonces ni sabía que quería ser poeta (o poema).

Tan interesante web tiene fallos que parecen creaciones. Aún después de saber que son fallos sigo creyendo que son creaciones. Y es que todo en Jaime es creación. Hasta ese futurible 2103 que remeda un soso 2013.

Revistas de poesía visual

Me llega regularmente está revista de poesía visual con un modelo de subscripción y pago muy interesante, pues recibo el material confiando (por si parte) en mi interés para abonar lo correspondiente.

Está vez el material recibido me ha parecido muy flojito, con muchas imágenes tópicas, panfleto con el que estoy de acuerdo pero con un acabado muy mejorable.

Su sobre y el envío merecen mención aparte, porque es precioso y básico. Justo lo contrario de lo que me ha parecido esta entrega.

Como colofón, una lámina que me ha recordado enormemente a mi ya lejano proyecto de «puntuación».

Esto no es una broma