Documentación de la Acción Caminar en Verso

Realicé la acción Caminar en Verso en las postrimerías de este verano, dentro de la Revista Caminada que editaron Pepe Murciego y Abel Loureda, concluyendo así los eventos relacionados con la exposición ¡Anda Ya! de Manuel Rufo en el Palacio Quintanar de Segovia.

Hasta el viernes pasado no había tenido ocasión de subir las fotografías a la galería, ni actualizar la sección de mi web que da visibilidad a las acciones que he realizado a lo largo de mi vida (y que ya son más de medio centenar, sin repetir ninguna).

Casi cuarto de siglo

Carmen de la Rosa, Giusseppe Domínguez y Vera Moreno en la inauguración en octubre de 2022 de la galería o sala multidisciplinar que abrimos entre cuatro personas en la Calle Humilladero, 16. La famosa Cava de Humilladero.

Desde entonces hasta hoy (enero de 2026) han cambiado muchas cosas, como la ilusión, algo mermada, la creencia en la posibilidad de reforma mundial gracias a la poesía, en parte desaparecida y en parte cumplida y cumpliéndose… por no hablar de los cambios hormonales, asociados al envejecimiento celular, entre otras cosas.

Sin embargo, sigo siendo amigo de Vera Moreno y sigo teniendo a mi lado a la maravillosa Carmen de la Rosa, con quien quiero seguir envejeciendo… si puede ser, despacito. 😉

Tantos recuerdos… Tantos…

Y no opacan la voluntad de crear nuevos recuerdos, las ganas de emprender nuevos proyectos, incluso con Groenlandia amenazada, Libia en ruinas, Gaza ocupada, Venezuela invadida, Haití devastado… ¡La poesía debe sobrevivir!

Nota: Creo que entonces no me fijé en el letrero sobre la puerta (dios bendiga cada rincón de esta casa), porque imaginé, seguramente, posibles transformaciones que lo resignificasen. El significado es poesía. El significante es poesía. La poesía es poder.

Creer en la navidad

Encuentro esta publicidad algo perturbadora, como todo lo que rodea este periodo tóxico denominado «navidades», que comprende del 24 de diciembre al 6 de enero, ambos incluidos.

Navidad procede de «natividad», de nacimiento, en homenaje obvio al nacimiento de un tal jesusito… que hará un par de milenios que vino al mundo a instaurar una religión sobre una piedra. Dicen.

Por lo que esta afirmación hace que yo sea de quienes no creemos en la navidad, al menos en ese sentido (ni en ninguno, en última instancia), pero sí que creo en las personas, que no son materia de creencia, sino de existencia, independientemente de mis creencias u opiniones.

Que tras esa afirmación, por tanto, huera, se venda una especie de bocadillo y el aniversario del 50 años de una empresa de consumo que ni siquiera intentan ocultarlo en su nombre, me parece ridículo.

Por otro lado, lo prefiero a la frase contraria:

«Creer en las personas es creer en la navidad».

si asumimos que el «es» es un «implica» y no una igualdad, lo que no necesariamente es cierto.

No sé si en estas fechas me vuelvo algo más observador o si los mensajes son tan llamativos que me es imposible no verlos. ¡Todo es grito! ¡Todo delirio!

Y así… hasta el próximo año.

Contradicción. Un díptico.

¡Qué bellos recuerdos resumidos en un díptico con dos fotogramas del vídeo que grabó mi querida Aída B. Márquez con cámara en mano!

Estos 2 únicos fotogramas servirían para resumir la acción simplona (Contradicción) que en su día (hace 20 años) planteé dentro de un taller que coordinaba de Arte de Acción en Clave 53.

¿Altavoces para rock cristiano?

Ahora que está en auge el rock cristiano, las series o películas en las que el cristianismo hace proselitismo sin ambages, en las que el producto de mercadeo musical por antonomasia se declara creyente, encuentro cruces en lugares insospechados como en estos altavoces que perfectamente podríamos denominar altacruces.

Ya lejos quedó el proyecto en el que estuve buscando cruces en imágenes u objetos que encontraba a mi alcance, llegando a esa pieza que me encantaba, esa pequeña instalación en la que coloqué tres televisores de rayos catódicos debajo de un crucifijo junto una biblia y un misal.

Un precioso regalo

Kay Woo, a quien tengo la suerte y el honor de contar entre mis alumnas de los Talleres de Poesía Contemporánea desde que se apuntó debido a que le daba curiosidad que un español se interesase por la Poesía Clásica Coreana, de la que suelo impartir un temático anualmente, tuvo a bien regalarme, tras su viaje a Korea, este precioso marcapáginas.

Trajo varios de ellos para regalar a sus compis del taller, siempre atenta, siempre sonriente. ¡Qué suerte tengo de rodearme de personas tan estupendas!

No a la guerra

Esta camiseta había estado conmigo desde los tiempos de las manifestaciones contra la invasión o guerra de Irak que Aznar tuvo el gusto de emprender sin el consentimiento de la OTAN ni, y era necesario, nuestro querido monarca, hoy emérito.

Había sido usada hasta la saciedad pero ya estaba a punto de destrozarse por la debilidad de la tela remanente, así que decidí incorporarla en la acción que realicé en la II Bienal de Arte de Acción de Santander, terminando la misma con la puesta y desgarro de la camiseta afirmando un rotundo y algo pesimista: «Para esto valen los mensajes de las camisetas», después de, entre otras cosas, haber fregado parte de la Plaza Cañadío de la capital cántabra con la camiseta usada a modo de trapo.

Los mensajes son trapos.
Las acciones no.

Yo vestí la camiseta. Era un trapo.
Usarla hasta la extenuación ha sido una poderosa acción.

Ahora seguirá siendo un trapo, pero su esperanza de vida es ya muy pequeña.
Así es la vida.
La mía también.

La vida es otro trapo, llena de acción.

Caminar en verso

Maravillosas las fotos de Nieves Correa, de la acción que propuse el sábado en Segovia, a raíz de la Revista Caminada editada por Pepe Murciego y Abel Loureda, a modo de conclusión de la exposición ¡Anda Ya! del fantástico Manuel Rufo.

Propuse leer poemas de una antología de Antonio Machado frente a su estatua haciendo «versos», o giros, etimológicamente diversos, cambios de dirección, en el lienzo que fue la Plaza Mayor de Segovia. El público fue performer entregado de esta acción colaborativa.

Salimos del Palacio Quintanar y recorrimos 13 estaciones o páginas, con notas a pie divertidas e irónicas leídas-accionadas por Analía Beltrán i Janés, hasta volver al Palacio donde nos celebraron con un ágape generoso, como poco.

¡Qué gozada de encuentro!

¡Tanta gente querida!

Como contraportada o despedida, la página de Manuel Rufo y Ana Pérez Pereda, escribiendo un agradecido FIN cuyas hojas eran los nombres de las personas que hemos colaborado a lo largo de estos casi 4 meses en este genial proyecto.

¡¡GRACIAS!!

Esto no es una broma