Fotografía
La cucharilla
La cucharilla
no osa reflejar
concavidades.
Haiku de 17 sílabas tónicas (5-7-5) rompiendo la sinalefa del segundo verso, lo que otorga a la lectura algo similar a la pausa necesaria en el haiku conocida como Kireji (切れ字), sin serlo, no obstante.
Excepcionalmente un haiku puede tener entre 16 y 23 moras, en cuyo caso se denomina hachô (haiku de metro roto.
Podríamos añadir que le faltan otros de los elementos formales que hacen que un haiku sea un haiku, pero quizá el exceso de exigencias paralizaría la creación. Afortunadamente, también podemos hacer lo que nos dé la real gana y punto. A riesgo de que algún ortodoxo no nos considere Haijin… lo que, por otra parte, es intrascendente.
Texturas: Servilleta vs Madera

Sobre la tabla
la servilleta triste
rompe el silencio.
Copas

Trío de copas
sobre la mesa gris
filtran la luz.
Un recuerdo de un proyecto dulce
Esta tonta foto, sin sentido, sucia, con las sombras cayendo sobre el fondo gris claro de la mesa en la que se tomó, retratando un imperdible amortajado, me recuerda el proyecto bonito que hicimos hace meses sobre La pérdida del imperdible en el Laboratorio de Experimentos Poéticos.







