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Enmarcando la nada

Usando ese «enmarcando la nada» que tanta gracia me hace en mi pared, he hecho este chiste tonto sobre las «coaching-nadas» que me parecen determinadas pseudoterapias.
Y espero que nadie se dé por ofendido.
Monarca por los suelos

El 3 de julio a las 22:00 caminaba por Madrid cuando me encontré esta sorprendente imagen o composición de una monarca por los suelos. Me acordé de un grupo de Facebook en el que estoy «metido», sin que sepa muy bien por qué, llamado Mensajes ocultos en el suelo de la ciudad, que va justo de eso, de buscar mensajes que vemos en los suelos y que nos llaman la atención. Es un bonito ejercicio de activación de la mirada, pero no suelo publicar nada. Lo que no es un buen síntoma.
Así que estaba orgulloso de este encuentro con esa Q de queen en mitad de Madrid y de saber que en algún momento subiría esta imagen a ese grupo curioso. He tardado más de 2 meses, pero es debido a la ausencia de aplicaciones de redes sociales instaladas en mi teléfono móvil.
Especialmente simpática esa composición que tiene el Himno de Riego (o su boca) tan cercano a un símbolo de la monarquía.
Ya iba siendo hora… y luego archivarla y olvidarla.
Mate en 2

No suelo perder el tiempo en estas cosas de intentar averiguar un reto mental en una red social, pero el otro día no pude substraerme a esta pequeña prueba de memoria, para saber si aún podía encontrar soluciones a problemas «básicos» de ajedrez, a lo que fui muy aficionado en mi adolescencia (que duró hasta casi los 30 años).
Tras un ratito, di con una solución (aún no sé si hay más, pero creo que no), que consiste en adelantar el peón obligando a las negras a mover el caballo (el rey está atrapado) y cualquiera de sus movimientos conduce a mate:
- Caballo come a peón (Jaque) -> Torre come caballo -> Mate
- Caballo come a torre (o cualquier otro movimiento) -> Torre a D8 -> Mate
De esas, la que más me gusta es la de dar un Mate con un peón defendiendo una Torre.
Hay algo épico en ese peón que me cautiva.
Sleep-Wakeup

Estoy entre ambas órdenes de las teclas de mi ordenador que están siendo limpiadas concienzudamente para dejar de rebosar de mi sudor grasiento.
Me fijo poco en detalles fascinantes como este que tengo delante de mí cada día.
¿Funcionarían estos botoncitos o teclas si me los insertara en el cerebro? ¿Dónde podrían funcionar?
Corazón

Ya sé que un corazón rojo sobre fondo rosa puede ser el epítome de la cursilería «barbie», pero también sé que este corazón está ajado, está roto, está desgarrado por un innumerable número de veces que ha sido estrujado para arrebatar una mejoría muscular a mi hombro izquierdo.
El corazón está a la izquierda.
Este corazón rojo es más duro de lo que parece y resiste mis embates y mis envites con un órdago de valentía, de coraje, de corazón (sin obvia referencia a Benedetti).
Mal empezamos

He tardado en darme cuenta
de que era un error tipográfico
esa «la poder»
y no una expresión poética
con la libertad a la que suele estar acostumbrado
mi criterio
que en lo único que ha reparado
es en la minúscula de esa ele
que quedaba muy desajustada
formalmente
con la de La experiencia.
Mi experiencia ha sido nefasta
y he decidido no seguir leyendo
aunque quizá estoy perdiendo la posibilidad
de una misión guiada
para optimizar los resultados de mi venta
con el poder de la tecnología.
Disquettes

Tengo que hacer algo con este material tan estupendo. Seguramente, haré pruebas de cianotipia, pero también podría probar a hacer algo con spray.
Para no terminar de sorprenderme, también tengo discos de 5 y cuarto (cinco pulgadas y cuarta), esos discos blandos que aún no sé si se podrán enviar por correo a modo de postal, pero que estaría bien saberlo.
Pronto, haré un par de pruebas de intervención sobre estos soportes casi analógicos a los que tengo mucho mucho cariño.
Nos vamos a la mierda

Si estas cosas no se regulan, pedirle a las personas que sean respetuosas con el medio ambiente es, cuando menos, ridículo. No puede ser que cada particular se haya de encargar de no adquirir estas basuras si se permite que se pongan a la venta. Y en caso de que esa dejación de responsabilidad sea la que se toma, sería razonable hacer lo mismo con cualquier otra cosa que destruya o pueda destruir la humanidad. Véase cualquier «droga», etc.
¿De verdad que a alguien le parece razonable que en una frutería de barrio (por aquello de la proximidad) la piña se venda envasada en plástico con un tenedor también de plástico en una caja de cartón y que te ofrezcan una bolsa de plástico para llevártela a casa?
No me representa

En esta ocasión no hablo de política y de si el sistema parlamentario «representativo» que tenemos me representa más o menos.
Es una revisión de 3 imágenes de libre disposición que busqué en internet para usar en el carrusel de la página web que estoy haciendo para la tienda de la Editorial de la Asociación Cultural Clave 53 y me he encontrado con que esta imagen, por bella que sea, no tiene nada que ver conmigo, así que la tengo que quitar de la web.
Pero quería, al menos, dejar un pedacito de constancia en este diario de que, en algún momento y por alguna razón, quizá subconsciente, fue seleccionada como una de las que me gustaron.
Es complicado elegir una imagen que proyectar, pero es incluso más complicado tener algo que proyectar.