¿Qué hacer en este país?

Ganas de irse
viendo llegar la guerra
la opresión campa a caballo desbocado
de una mal llamada eficacia de gestión.

Ganas de irse
viendo llegar la dictadura
ya no de los mercados
que estaba preinstalada en la placa
sino de los decretos
políticos impíos que erigen religiones
en nuevos horizontes
como antes
como viejos
sin horizontes.

Ganas de irse
antes de ser atrapado
detenido
en una boca de metro
por un señor con porra
que cree haber sido designado para garantizar
la paz
el orden
la ley
sin pensar en
justicia
libertad
ni nada que se les asemeje.

Ganas de irse
ante gobiernos electos
porque sí, lo son,
ante tanto compatriota que vota con la bota
porque es lo que hay que hacer
lo que dios manda
y porque sale de los huevos
o porque sí
y coño
ya.

Ganas de irse
ante medios de comunicación
que no comunican
salvo las últimas novedades
en algún aparato electromagnético
cuya salida al mercado
promete hacer la delicia de la nueva vida
o la libertad
se encapsula en grageas de porcelana
se vende barata
y sin que importen
lo más mínimo
las faltas ortográficas en el prospecto.

Ganas de irse
sin saber a dónde.

¿Canadá?
¿Australia?
¿Francia? ¿Alemania?

¿Qué nos queda?
Ahora que todo lo hemos invadido
con un neoliberalismo que no atiende a razones
salvo de oferta y demanda
oligárquicamente estructuradas.

Ganas de irse.

Muchas.

Y sin ganas.

Donación a Wikipedia

Acabo de hacerme donante periódico de Wikipedia. Es algo que venía barruntando desde hace años, pero que no se materializaba. He realizado varias donaciones puntuales, de 20€, de 10€, cuando he podido, pero ahora he decidido apostar por ser un donante periódico (con tan solo 3€/mes).

Y he recibido un elegante correo de bienvenida. Es automático, asumo, pero está muy cortésmente redactado. Se agradece. Seguiré contribuyendo económicamente, así como con aportaciones de traducciones, conocimiento de primera mano o, sencillamente, divulgando el valor trascendental que tiene una enciclopedia realizada con la intención de albergar todo el conocimiento humano disponible. Y hacerlo disponible sin ánimo de lucro. Porque otro mundo es posible.

Gracias por donar a la Fundación Wikimedia. ¡Eres maravilloso!

Es fácil ignorar nuestros avisos para recaudar fondos y me alegro de que tú no lo hicieras. Wikipedia paga sus cuentas gracias a gente como tú que dona dinero para que podamos mantener la página disponible de forma gratuita para todo el mundo.

La gente me dice que donan dinero a Wikipedia porque la encuentran útil y confían en ella ya que, a pesar de no ser perfecta, saben que está escrita para ellos. Wikipedia no está pensada para promover la agenda de relaciones públicas de alguien, para fomentar una ideología en particular o para persuadirte a creer algo que no es cierto. Nuestro objetivo es decir la verdad y podemos hacerlo gracias a ti. El hecho de que financies la página nos mantiene independientes y capaces de proporcionarte lo que necesitas y quieres de Wikipedia. Exactamente como debe ser.

Debes saber que tu donación no está cubriendo solamente tus costes. El donante medio está pagando por su propio uso de Wikipedia mas el coste de otros cientos de personas. Tu donación hace que Wikipedia siga disponible para: una ambiciosa niña en Bangalore que aprende programación informática de forma autodidacta, una ama de casa de mediana edad en Viena a quien le acaban de diagnosticar la Enfermedad de Parkinson, un novelista buscando información sobre la Gran Bretaña de 1850 o un niño de 10 años en San Salvador que acaba de descubrir a Carl Sagan.

En nombre de esas personas y de otros quinientos millones de lectores de Wikipedia y de sus otros sitios y proyectos, te doy las gracias por unirte a nosotros en un esfuerzo por hacer que la totalidad del conocimiento humano esté disponible para todos. Tu donación hace del mundo un lugar mejor. Gracias.

La mayoría de la gente no sabe que Wikipedia no tiene fines lucrativos. Sería de gran ayuda que compartieras este correo electrónico con algunos de tus amigos para animarles a hacer donaciones. También puedes ayudar añadiendo información a Wikipedia o arreglando errores tipográficos u otros fallos menores. Existen recursos [#edit aquí] que pueden ayudarte a empezar. No te preocupes por cometer un error. Esto es normal cuando la gente empieza a editar y además otros Wikipedistas lo arreglarán encantados.

Aprecio tu confianza en nosotros y te prometo que usaremos bien tu dinero.

Gracias,
Sue

Sue Gardner
Directora Ejecutiva,
Fundación Wikimedia [1]

Puedes seguirnos en Twitter, identi.ca o Google+, hacer clic en «Me Gusta» en Facebook y leer nuestro blog. Aquí está el informe anual de la Fundación Wikimedia para 2010-11, el plan anual de la Fundación Wikimedia para 2012-13 y el plan estratégico a cinco años de la Fundación Wikimedia. Ahora también puedes comprar productos de Wikipedia en shop.wikimedia.org.

Para tu información: tu donación a día 2013-12-10 fue de 3,00 €.

Esta carta puede servir como prueba de tu donación. No se proporcionaron bienes o servicios, en su conjunto o en parte, por esta contribución. Wikimedia Foundation Inc. es una organización benéfica sin ánimo de lucro exenta de impuestos en los Estados Unidos. Nuestra dirección es 149 New Montgomery, 3er Piso, San Francisco, CA, 94105. Número de exención de impuestos en Estados Unidos: 20-0049703

No he ido nunca

david balonmano

No he ido nunca
a un partido de balonmano
de mi sobrino.

Soy un egoísta
que no ha ido nunca
a un partido de balonmano
de su sobrino.

El ego es tan grande
que escribo en primera persona
para hablar de mi sobrino.

Él ha venido a algunos eventos que
yo
siempre yo
he organizado
con Carmen
en Clave 53.

Le recuerdo paseándose entre la gente
repartiendo patatas fritas
o cortezas de cerdo
en el local que teníamos
nosotros (otros nos)
en Campomanes.

Pero ni una sola vez
en los más de 10 años que se dedica a ello
he ido a ver un partido de balonmano
en el que va destacando
cada vez más
aunque sigo sin ver
que se plantee
ser profesional de ello
haciendo como tiene que hacer la gente:
caso omiso de sus placeres
y pensar en lo que hay que hacer
para ser una persona de provecho.

Aún puede que esté a tiempo
de ir alguna vez
a verle jugar
pero ahora ya se avergonzará de mí
y querrá pasar tiempo con sus amiguetes
de su edad
adolescente
que dejarán de dedicarse a disfrutar
para ser productivos
con el paso
cadente
de los años.

Entre mis objetivos
a corto plazo
está el dejar de ser tan
egoísta.

Aunque sea por mi bien.

Te voy a enseñar mis tripas

gparted

Hubo un tiempo en el que hacer estas cosas extrañas consistentes en particionar discos para que cada unidad cumpla una función lógica fue algo que hacía con frecuencia. Es más, me pagaban para ello. Pero entonces eran máquinas IBM con sistemas AIX o máquinas SUN con sistemas Solaris. No había una interfaz gráfica como esta de Gparted y había que hacerlo con una orden de línea de comando… con lo que te la jugabas a la más mínima desviación digital.

Después, en los ordenadores personales, se extendió el uso del programa Partition Magic, que era caro y poco utilizado. No estaba mal, pero su precio desaconsejaba su uso. Y usar una versión pirata del mismo era algo que nunca me gustó hacer. Además, usando M$ Windows, era fácil hacer cosas parecidas con el sistema de gestión de discos propio. Con NT, incluso, las unidades podían montarse sobre directorios y no sobre discos virtuales (e:, f:, m:, g:, k:).

Yo solía tener una unidad en todo equipo que usase llamada k:, creo que por referencias kafkianas, pero no estoy seguro. En esa unidad colocaba mi «home directory», que viene llamándose jmdomin desde hace más de 2 décadas. Esa carpeta es mi carpeta de trabajo, de la que tengo que hacer copias, por decirlo así. Procuraba tenerla separada de la carpeta que el sistema operativo te proponía para almacenar los datos de aplicaciones personales, y otros settings. Así, acabé teniendo dos carpetas diferentes: jmdomin (en k:) y giusseppe (en c:).

Ahora que tengo un disco duro externo, tengo en él la carpeta jmdomin primaria (se sincroniza con otras carpetas jmdomin en otras unidades del sistema y en otros ordenadores). En el disco duro interno, ese que se ve particionado, tengo la carpeta giusseppe, que crea el sistema, pero claro, tengo varios sistemas, así que tengo varios giusseppes.

El domingo acabé el día creando una unidad lógica para /home, (ay, el antiguo /u) que, para poder compartir con varios linux a la vez, tiene carpetas llamadas ubuntu, mint, etc para que cada uno tenga su home correspondiente en esta unidad. Por más que se llene de morralla la carpeta de aplicaciones personales, giusseppe, la unidad del sistema no llega a estar comprometida en ningún momento.

Este ordenador también contiene un Windows 7 «pirateado», que apenas uso, en la partición primaria principal (c:). A continuación, una partición con los datos (mi antiguo disco k:), luego otra extendida con particiones lógicas para los distintos usos de linux: una partición para Ubuntu (/), una partición home (/home/mint /home/ubuntu), una partición para las máquinas virtuales, que ocupan tanto que las he separado de lo demás, para poder usarlas desde distintos linux sin tener que replicarlas, luego, en rojito, en mitad del disco, lo que creo que no es muy recomendable, una partición swap (espacio temporal de linux) de 1,5 veces el tamaño de la memoria RAM, una partición muy grande para las series descargadas (para ahorrar dinero y no comprar un disco duro externo, como debería), y por último una partición para Mint (/).

Esta extraña mezcla es el resultado de acciones que hice en el pasado tras el pánico tras Unity en Ubuntu 12.04, pero no tiene ni punto de comparación con la divertida mezcla de sistemas que tengo instalada en mi antiguo Compaq Evo, con una tabla de particiones que resulta casi inverosímil para un disco de 80 Gb.

Me gustan estos esquemas, aunque no los entienda

JACK-Diagram

Hace unos meses estuve ayudando a Carmen a configurar su sistema de salida de sonido de su flamante sistema operativo Linux UbuntuStudio, y acabé leyendo artículos que hablaban sobre un programita del sistema llamado Jack (lo que me recuerda un anuncio de mi juventud… «busco un hombre llamado Jacks«, en el que una sexy mujer comenzaba a desabrocharse una cremallera de un ajustado corsé de cuero negro que comprimía sus pechos).

No acabé de comprender el funcionamiento de ese programita, pero me encantó encontrarme ese fabuloso esquema. Me acuerdo de cuando presentamos El Aumento, de Perec, desarrollado y/o interpretado por alumnos de uno de mis talleres de Poesía dedicado a OuLIPO.

Me gustan estas flechitas que muestran el diagrama de un flujo de algo, ya sea lógico o sea de un líquido o un gas, como las representaciones gráficas de un gaseoducto, oleoducto o similar.

Políticamente correcto

grosero humor Me llegó este «chiste» por whatsapp y yo contesté que era feo, que, si no se creía en él, que mejor no se enviase… y me respondieron que me tomaba todo muy literalmente. Contesté que claro, que lo tomo todo literalmente, de literario…

Pero lo que habría tenido ganas de responder es lo siguiente:

Hostia puta, me cago en los putos cojones muertos de tanta pedorrería cateta y chorra, de gilipolleces subnormales, infrahumanas, descerebradas, simplonas y ruines. Estoy tan hasta los putos huevos que la próxima voy a joderte por dentro y por fuera, meter una caña al rojo vivo por el fondo de tu puto culo hasta que sangres toda la sangre que mereces, jodida perra de mierda. Estoy tan hasta los putos huevos (huebos) que me la suda que te cabrees porque no eres nadie, eres menos que nadie, eres una cacho puta sin cerebro, sin nada en esa cosa que usas para peinar y penar una mierda de cochina vida que solo piensa en los huequitos de felicidad que encuentras en tu mierda de tiempo del que no pareces ser propietaria…

…pero vamos, que no es literal, que es metafórico…

No puedo comprender el humor que perpetúa la normalización de la violencia, de la xenofobia, del machismo, de tantas y tantas cosas que no me gustan. Pero, sobretodo, no comprendo que no parezca inapropiado, que no sea «de mal gusto», por lo menos.

Está claro que, si vemos algo de televisión, esta normalización se impregna en nuestros hábitos y estos acaban por hacer al monje. No se trata de ponerse denso, sobrio permanentemente, ni sesudo hasta aburrir a las cabras, pero lo políticamente correcto no está tan mal. Hay cierta tendencia a desacreditar la actitud de la corrección política como si se tratase de moralismo victoriano, pero no es así, es más bien lo contrario.

La incorrección política típica de este tipo de humor chabacano es regresiva, conservadora, antiliberal (en el buen sentido de la acepción de «liberal»), inmovilista; en una palabra: rancia.

Y a mí, lo rancio, me huele mal. Me parece feo.

Tan solo eso.

Y si sigo sintiendo, como viene siendo habitual desde hace más de 3 décadas, que no tengo nada que ver con la mayoría de la población de este planeta, pues que así sea.

Demasiados comentarios

En este blog
hay demasiados comentarios
que me publican sin denuedo
un millar de anónimos
seres
cibernéticos
ninguno de los cuales
merece la pena ser conocido.

Cada mañana encuentro
decenas
de nuevos usuarios
que se han dado de alta
con nombres exóticos
combinación arbitraria
de vocales
y consonantes.

Ellos publican
comentarios
a entradas olvidadas
en el pasado remoto de un diario
que no les necesita.

Unos minutos al día
paso cada mañana
desaprobando sus obscenidades
sus impertinencias
como si a ellos les fuese a importar
como si pudiese luchar contra la marea
impidiendo
a estos cochinos zombies
su expansión espacio-temporal
que arrebata
cada mañana
unos minutos valiosos de mi vida.

Hoy, después de dos o
tres
días sin borrar ninguno
tengo 259
comentarios
pendientes de ser aprobados
y subiendo.

Voy a borrarlos ahora mismo
para que no me estorben
aunque no me estorban
pero sintiendo miedo
por si alguno de esos comentarios
resulta ser pertinente
de algún conocido
o desconocido ser humano
que ha querido contribuir a este diario público
con su aportación en forma de granito de píxeles.

Uno de estos días…

Tonterías

Tonterías que me llegan vía FaceBook o vía Whatsapp, o de otras maneras. Sin embargo, lo escandaloso, lo que no es tontería, es que, aunque pueda parecer mentira, los sondeos afirman que la monarquía sería masivamente electa. Además si nadie cree en los políticos, es una de las mejores opciones (yo (aún) sí creo en algunos políticos).

Y también saldría como partido más votado el dirigido por Mariano Rajoy. Sí, con pérdida de votos, pero no cataclismático. Aún hay quien cree que pueden o que otros no pueden… bueno, en realidad, es tal la apatía política que ya solo queda el chiste, el desprestigio personal y no ideológico, la vacuidad del ataque pataleante de niños pequeños, que no saben a dónde dirigir sus golpes.

Desesperante…

Yo tampoco sé qué hacer. (Por si quedaban dudas) Pero, de momento, prefiero no desprestigiar personalmente a nadie. Eso no me aporta mucho, ni siquiera un placer instantáneo. Soy demasiado racional, creo.

Fotos que me hacen recordarte

Feliz familia

Bebecito en sidecarA veces me acuerdo de ti,
si, de ti, que estás leyendo esto.

De Jens, de Pablo, de Ginzo en general 😉
como cuando paseando por Estocolmo
me encuentro una familia moderna
modelo
mod
en general
que van con su niño en bicicletas
que acarrean un remolque divertido
y ecológico
pero sin ecologismos
sin ismos
en general.

A veces
muchas
me acuerdo de ti
sí, de ti que estás leyendo esto.

Y me siento mejor.

Haré confeti de mis versos

De un tiempo a esta parte estoy muy muy sensible en el taller de poesía y escritura creativa que defiendo desde hace ya más de una década. Y como esto es algo prodigioso, podría hacer un chiste muy tonto…

El caso es que el martes pasado, Sara Valverde nos sorprendió a todos con un poema maravilloso que había hilado en torno a un verso precioso de otra asistente al taller: Carmen Cruz.

Ese mismo martes, Ernesto Pentón me había maravillado como otras tantas ocasiones sirviéndose de un consejo que le di, llevándolo a los extremos que sabe llevar, haciendo uso de su inteligencia, de su bagaje, de su ternura, en un poema de los más interesantes que he oído leer en un año, por lo menos.

Dejo, con permiso de Sara, 2 fotografías de su Poema Visual «Haré confeti de mis versos»

de sara

de sara confeti

Gracias a ellos, sigo creyendo que otro mundo (mejor) es posible.

Esto no es una broma