
Le dice el agrietado cerebro que está permanentemente partido en dos a un inmaculado corazón (de 4 partes).
jejejeje…
¿Quién no aprende?
Diario

Le dice el agrietado cerebro que está permanentemente partido en dos a un inmaculado corazón (de 4 partes).
jejejeje…
¿Quién no aprende?
Siempre me ha intrigado esta cifra, siempre pensé que era un número muy raro, ese siete, ese número primo, que no está relacionado con los dedos de las manos, ni con los números de extremidades…
Hasta que me percaté que es un divisor de 28, es decir, se dividía en el antiguo Creciente Fértil el mes siempre lunar en 4 partes iguales, cada una de ellas de 7 días. De ahí también la importancia que tiene (y que tampoco acabé nunca de entender) el cambio de fase lunar, pues se divide en 4 fases y no simplemente en 2, que para mí era lo esperable (creciente o decreciente).
Y hoy, viendo esta imagen de los días de la semana escritos en hebreo, me ha dado por pensar que quizá hay una razón adicional para no escribir de 1 a 7 los días, sino que en realidad son 6 numerados y un séptimo que quedaba reservado a dios o lo que sea, pero que también es el que está fuera de las cuentas, y el 6 me hace recordar el sistema de numeración sexagesimal tan extendido también por aquellas latitudes en aquella época.
Es decir, la semana no es de 7 días, sino de 6+1, lo que es mucho más sencillo de comprender.
6 como en 60 minutos de una hora, como en 24 horas de un día, en una docena de huevos… a contar con los dedos… de una manera muy peculiar:
Al igual que en el caso del sistema decimal, el origen se remonta a una manera de enumerar usando los dedos de las manos. En la Antigüedad los habitantes del llamado Creciente Fértil contaban señalando con el dedo pulgar de la mano derecha, si se era diestro, cada una de las 3 falanges de los restantes dedos de la misma mano, comenzando por el meñique.
Con este método se puede contar hasta 12. Y para seguir con cifras mayores, cada vez que realizaban esta operación se levanta un dedo de la mano libre —la izquierda— hasta completar 60 unidades (12 x 5 = 60), por lo que este número fue considerado una «cifra redonda», convirtiéndose en una referencia habitual en transacciones y medidas.
Similar suerte corrió el número contado en la mano derecha, el 12, y algunos múltiplos como 24, 180 (12 x 15, o bien 60 x 3) y 360 (12 x 30, o bien 60 x 6). Por esto, el sistema sexagesimal se emparenta en su raíces históricas con el sistema duodecimal.
Me acaba de llegar un email de lo más divertido. Lo transcribo íntegro puesto que imagino que no le importará a la querida Rachelle…
Hola, que Dios te bendiga; en estado civil me llamo la señora Rachelle Lourdes, ingresada en el hospital Roayal de London después de larga una enfermedad incurable a la que mi médico me dijo que si creo en el milagro divino podía ser salvo. En este caso tengo un proyecto que me espera en las que soy incapaz de seguir debido a mi estado de salud, mi médico fue categórico en su decisión de no dejarme salir. Como usted lo sabe no puedo salir y aún permanecer en casa, así que no veo cómo puedo cumplir con mis deseos. Es por eso que quiero hacerte una DONACION de toda mi posesion, es decir, la donación del dinero que tengo planeado para dicho proyecto, como lo dice la Biblia: Aquel que da a su prójimo presta a Dios; la enfermedad me sumerge más en una debilidad total con mi edad de 89 años que tengo. Por eso le surgiero que le des una verdadera atención a mi llamada. El espíritu del Señor me ha ungido para dar buenas nuevas a los incapacitados y proclamar liberación a los cautivos. Mi verdadero deseo es ayudar a los niños de la calle las personas que han quedado huérfanos en situaciones difíciles y construir un centro comunitario para los pobres y harcerles felices. En el pasado hice donaciones a las asociaciones, pero he sido decepcionada por la manera de los gerentes. De más, hoy dia, en todo el mundo hay bastante sufrimiento que enfrentamos los seres humanos. De echo, nosotros que tenemos la capacidad de ayudar en poco tiempo, debemos hacerlo sin pensar atrás a los que están en dificultades. Por todo lo anterior dicho tengo un maletin contiene la suma de (UN MILLON SETENTA Y CINCO MIL DOLARES AMERICANOS) $ 1,075,000 USA, en una cuenta bloqueada de un Banco en un pais de África Occidental (BENIN) en la que quiero hacer DON. Para contactarte no ha sido nada facil sobre todo en el estado de salud que me encuentro, pero gracias al milagro divino te pude localizer. Desgraciadamente no tuvimos la oportunidad de tener hijos mi marido y yo, después de cuatro años de convivencia se murió tras una breve enfermedad de tan solo cuatro dias. Respondeme urgentemente en mi dirección de correo electrónico para darte mis recomendaciones. Email: rachellelourdes@gmail.com, Juan 16:33 que el Señor nos asegure su apoyo.
Me hace muchísima gracia este tipo de «estampitas» que quieren hacer creer al destinatario que ha tenido la suerte de hacerse rico de repente… y hay quien lo cree, claro… jajajaja… y sé que es una estafa y que no debería reírme, pero es que me hace gracia… qué le voy a hacer.
Es más, solo por la redacción del texto, uno podría colegir que se trata de una máquina la que lo ha escrito y dar por zanjada la conversación, pero es que hasta me tienta responder al email y decir que qué necesito para poder hacerme con ese milloncejo de dólares que me prometen por el hecho de que esa buena mujer ha tenido a bien acordarse de mí en sus últimos días de su vida…
Es posible, también, que a la pobre rachelle…@gmail le hayan gastado la bromita de llenarle su buzón de respuestas iracundas. Es bastante fácil enviar un email haciéndose pasar por otro (incluso una carta postal, sin más que poniendo el remitente deseado).
Es interesante, también, cómo apelan a los bajos instintos como el egoísmo camuflado de «te dejo que lo hagas», incluso diciéndome que el dinero lo obtendría vía una cuenta bloqueada en BENIN… jop… qué patético… y habrá, de nuevo, quien se frote las manos. ¡Ay!
Y, de fondo, la religión cristina… Para qué decir más.
Me encanta esto de poder capturar instantáneas de la pantalla del móvil y poder, así, compartir lo que veo, exactamente lo que veo en mi pantalla.
Así que es otra de esas formas de saltarse las ridículas medidas de «seguridad» para impedir que lo que se escriba en un grupo privado sea privado, o para impedir que se copie y pegue un libro de google, o una web que pretenda evitar su «replicación».
Absurdos, todos.
La tecnología es tan avanzada que si no se cambia la forma de pensar, se habrá quedado obsoleta en menos de … ¡Ayer!
En algún espejo efímero
que he dejado ir tras un árbol
en el que se ocultó
junto al silencio
de tu olvido.
JAJAJAJA…
Una sucesión más o menos organizada
de palabras poéticas
para componer
este poema
inútil
como yo.

Estoy entre sequía y podredumbre
muerte y abandono
vacío y olvido.
Las macetas de la casa
han dejado caer los brazos
que sustentaban la vida.
Estoy entre sequía y abandono
muerte y olvido
podredumbre y vacío.

Llevo puesta una camisa
que no recuerdo cuándo adquirí
aunque sé que lleva conmigo
más de 5 lustros
y la vestía
en Madurodam
cuando viajé por Amsterdam
con Marta
y estudiaba matemáticas
y comenzaba a tener un extraño affair con Raquel.
Yo no tendría más de 22 años.
Era de un azul añil delicioso como el cielo
o como el mar
o como un azul añil bien escogido del espectro cromático del arco iris.
Llevo puesta esta camisa
que hoy tiene un tono azul casi apastelado
decaído
desgastada como si hubiese sido lavada a la piedra
por el paso de la erosión medioambiental.
El bolsillo izquierdo está desgarrado
y ha arrancado parte del interior
lo que hace inviable su reconstrucción.
De varios lugares
salen hilos
desbocados
dando una imagen de descomposición que no sería preciso describir.
Los puños
especialmente el derecho
están roídos y
ahora que lo veo
tienen algún agujero en la urdimbre.
Tenía 2 botones por cada banda
y los exteriores se han descosido
o han caído
arrancados por el abandono
el olvido
la decrepitud.
Varias costuras
ya no deberían recibir tal nombre.
Pero lo más deteriorado es el cuello
que me hace recordar el apaño
que hacía mi madre con los cuellos de camisa
cuando comenzaban a arruinarse
consistente en el llamado cuello mao
que poco tenía entonces que ver
con Mao
ni mucho menos con el ultrafuturista aspecto de Neo
en Matrix.
El algodón de esta prenda
será reutilizado
como trapos
o similar
en breve
muy
muy breve
pero
y ¿si yo soy esa prenda?
– ¿Te diste cuenta de que
te contaba cuentos?
– Ya no lo haces.
– No, hemos enfriado nuestra noche
con silencios marchitos.
– Pero tus labios
siguen sabiendo contarlos
¿Por qué no vuelves?
– Esta misma noche
bajo las estrellas
bajo tus estrellas
apagaré tus ojos con la voz de
érase una vez
un ramillete de olvidos
que caminaban por la orilla de tus pupilas
y al caer bajo tus párpados
decidieron quedarse a dormir.
al lado opuesto
lágrimas
sin mirar
lágrimas
despierta
lágrimas
contra la pared o el armario
lágrimas
mientras leía
lágrimas
mientras dejaba de leer
lágrimas
bajo la manta
lágrimas
bajo unas preguntas
lágrimas
queriendo acompañar
lágrimas
besando sus mejillas empapadas
lágrimas
al filo de la madrugada
lágrimas
con el camión de la basura
lágrimas
que descubrimos que no era de basura
lágrimas
con respiración entrecortada
lágrimas
casi sin aire en la habitación
lágrimas
ocluidas las fosas nasales
lágrimas
una conversación acompañada
lágrimas
confesiones nocturnas
lágrimas
bajo la luz pálida de una bombilla de bajo consumo
lágrimas
abandonada la lectura de escritos sobre arte contemporáneo
lágrimas
de soledad
de tristeza
de muerte
de vida
de agua y de sal
de agotamiento
de sueño y cansancio
de hábitos de conductas
de luchar contra el mundo
de vivir en el filo de una navaja que nunca es de Ockham
de abandono y familia
de amigos y olvidos
de vejez prematura
de desasosiego
de desalojo
de desamparo
de desconsuelo
de desesperación
o desesperanza
o desmotadoras de algodón
lágrimas
esdrújulas y opacas
lágrimas
sin fin
de las que llenan mares
de las que crean tsunamis
de las que cambian eras geológicas
de las que erosionan el alma
de las que abaten sueños
de las que apagan ecos de ecos
de las que …
…
…
…
lágrimas.
El domingo
bailando Tango
me dijeron que yo era muy humano
y no supe cómo encajarlo
(me vinieron a la cabeza
Adolf Hitler
Friedrich Nietzsche
y Carmen de la Rosa)
así que maticé
que humanos hay de muchos tipos
y que claro que era humano
que había humanos agradables
y humanos desagradables
pero procuraba ser
humano agradable
siempre que podía
sabiendo
a ciencia cierta
que no siempre lo soy.