Sobre los champiñones y su evocación

Si los champiñones se desordenan me pongo nervioso. Sí, ya sé que es algo banal, pero es cierto. Procuro, dado el espacio disponible, minimizar el número de cortes sin que ello tenga el más mínimo sentido. Seguramente, sólo por alinearlos, estoy perdiendo tiempo y energía, pero me gusta que estén, al menos durante unos instantes, con un mínimo entrópico que me hace sentir que el universo no conspira contra la vida como parece indicar el segundo principio de la termodinámica. Es una batalla perdida. Sé que todo acabará en un máximo desorden. La muerte no es ordenada, por mucho que nos empeñemos en archivar cadáveres en tumbas alineadas como mis portobello, tumbas que en ocasiones han sido usadas como abrevadero de caballos, como bancos para sentarse, como suelos de iglesia donde bailar. Si los champiñones se desordenan, mi lugar en el mundo se tambalea y tiemblo, sí, tiemblo… además de temer cortarme accidentalmente con un cuchillo largo sin noche, un cuchillo poco afilado, de sierra, que me recuerda y evoca mis montañas de Colmenar, cuando escapaba en la adolescencia (que en mi vida duró una quincena desde la quincena) a la soledad fría de una nava cerrada. Malditos hongos que evocan tristeza siendo una alegría deleitarse con su melosa carne sacrificada sin sistema nervioso central sufriente. Malditos y desobedientes. Ese díscolo champi que saltimbanquea sobre sus compañeros juguetando a ser distinto como si pudiese evitar su destino inapelable (y sin pelar). La tabla no es glamurosa y de repente quiero tener una de madera de haya que he visto en un vídeo de sabiduría infinita que es más higiénico y menos dañino para mis mal cuidados cortadores que una de plástico o una de titanio respectivamente. Si los champiñones se desordenan tengo que contárselo al mundo, por si acaso alguien más ha sentido ese movimiento sísmico, esa perturbación en la calma, por si alguien más ha sentido o siente empatía con esos pequeños seres que van a morir y han muerto, a mis manos, para alimentarme, para dar de comer a unas células que mueren a razón de varias por minuto, desordenadamente, sin avisar, traidoras células que me abandonan y pueblan el mar de los sargazos del aire que respiro. Mientras tanto, para simplificar, porque siempre hay que simplificar, que diría Perec, sé que la comida estará lista en menos de media hora y que mi amiga disfrutará de mi cariño hecho receta, mucho más de lo que yo lo haría en una franquicia recalcitrante que me eduque a comer con la ética oportunista y de postureo que se lleva en esta ciudad acartonada, desordenada como champiñones mal alineados.

Pero esta última frase no resulta en absoluto simple ni simplificada, sino más bien lo contrario pues remite a la conflictividad socio-política que emerge en este siglo XXI en el que se abandona el afán por perseguir utopías en aras de una imagen que llene o rellene el tiempo y el espacio de una red social, producto de consumo dopamínimo oligopólico y esdrújulo en grado máximo.

Desisto de intentar simplificar lo que me pasa por la cabeza cuando corto unas setas redondeadas pues hierve mi mente en constante desestructuración, en constante decaimiento a un estado de mínima energía irreversiblemente. ¡Qué inefable me resulta todo (y nada)!

¡Gloria al silencio!
Dije a los gritos.

No importa estado

Ganas dan de responder: Pues el Estado del Vaticano… Puede ser uno de los que no te importan.

¿Estado civil? Estar en estado… y otras expresiones me vienen a la mente en un momento. Ignoro el busco.

Pero me olvido de que es una de esas tonterías que se sufren cuando se vive en el centro de Madrid en estos tiempos de especulación inmobiliaria sin parangón.

Al menos intento olvidarlo y tirar el papelito a la basura, otro de los que encuentro en mi buzón de propietario de una vivienda en esta ciudad cada día menos habitable por población local y más por turistas sin interés por mantener cuidada la ciudad.

Normal, en última instancia, que no importe estado. A nadie parece importarle nada nunca.

Resúmenes generativos

Leyendo un TFG de mi sobrina Jimena de la Rosa, me sugiere el PDF Reader de mi Smartphone resumírmelo «generativamente», es decir, generando algo que no estaba, pues es el significado de tal palabra. Eso sería no leer el TFG sino un resumen, un extracto, después de preguntarme que si tengo poco tiempo.

Yo me pregunto si no sería mejor que me ofreciese otra vida o algo similar, días de 28 horas o, ya que estamos delirando, una redistribución global de la riqueza que permitiese disponer de más tiempo para actividades como esta y no para las pecuniarias.

Es decir, que en lugar de ofrecer un verdadero cambio estructural, lo único que me ofrece es seguir viviendo una vida limitada de tiempo mientras quienes generaron esa herramienta viven vidas espléndidas en las que su tiempo pueden usarlo para leer lo que les dé la real gana, sin preocuparse por su poco tiempo disponible.

Es triste. Pero me enfada.

Y sigo diciendo: NO. Me apañaré con el tiempo que tengo para hacer «lo que quiero» en la medida de mis posibilidades.

Esto, poco a poco, me está convirtiendo en un ser humano desfasado en el tiempo, anacrónico, en una palabra.

Iberia y los datos…

Hace unos días me llegó esta notificación que me alertaba de que algunos de mis datos podían haberse visto comprometidos debido a un incidente de seguridad informática en las bases de datos (valga la redundancia) de esta compañía aérea.

Yo no me había enterado, al contrario de lo que asume la notificación, pero parece ser que hay quien piensa que la televisión o la prensa oficial son medios informativos relevantes para toda la población. Pero no es mi caso. Suelo ignorar lo que se publica y no tengo televisión (antena conectada) así que mi información suele venirme dada por la gente que me rodea, por alguna red social y, de cuando en cuando, por los titulares de algún periódico online que consulto para ver si hay algo diferente a cruces de acusaciones absurdas entre partidos políticos ansiosos de volver al bipartidismo o noticias científicas tratadas con la profundidad de un charco, hasta acabar leyendo algún artículo de moda o gastronomía porque son los únicos que no están plagados de furia, ira, enfado… aunque sí de faltas de ortografía, como todo.

El motivo de esta comunicación es informarle de que, como probablemente ya sabe, lamentablemente en Iberia Líneas Aéreas de España hemos detectado un incidente de seguridad relacionado con un acceso no autorizado a los sistemas de un proveedor de Iberia, que ha comprometido la confidencialidad de ciertos datos.

[…] acceso no autorizado a ciertos datos personales de parte de nuestros clientes, entre los cuales se podrían encontrar algunos de los suyos. La investigación en el momento actual refleja que podrían haberse filtrado datos como el nombre y apellidos o correo electrónico.

Además, le indicamos que en ningún caso se han visto comprometidos sus datos de acceso a las cuentas de Iberia ni sus contraseñas ni han podido acceder a la información total de sus tarjetas bancarias que, por tanto, no son usables.

En cuanto hemos tenido conocimiento del incidente, hemos activado nuestro protocolo y procedimientos de seguridad y hemos adoptado todas las medidas* técnicas y organizativas necesarias para contenerlo […].

A la fecha de esta comunicación no tenemos constancia de que se haya materializado ningún uso fraudulento de estos datos. […]

Le pedimos disculpas […].

Nota: *Ese «Adoptado todas las medidas» me recordó tanto a mi acción titulada «Tomar Medidas» que casi ya no seguí leyendo porque la risa me embargó e imaginé a todas las personas que trabajan en Iberia midiendo pedacitos de aviones… o algo similar.

Aplicación y validación de las teorías de la comunicación mediática al contexto contemporáneo

Jimena de la Rosa Sobrino, me ha dejado leer su TFG “Aplicación y validación de las teorías de la comunicación mediática al contexto contemporáneo. El caso de la DANA de Valencia (2024)” que presentó como investigación del Trabajo de Fin de Grado en Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid, en septiembre de 2025.

Al paso que voy, tendré que abrir una sección dedicada a esta sobrina de Carmen, pues como ya he escrito en alguna otra ocasión, es alguien a quien considero voz referente de su generación y me ayuda a entender mejor el mundo en el que habito aunque parezca, cada vez más, que estoy fuera de él.

Yo lo leí con la atención que se merecía y le escribí mis «opiniones de un profano» en el ámbito del periodismo (y/o de la Comunicación Audiovisual) que comparto en este diario a modo de curiosidad:

Opiniones de un profano

Lo primero que me llama la atención es la precisión en el lenguaje que denota que estoy ante un texto técnico, desapasionado (en el buen sentido de la palabra), objetivo, neutro, confiable. Se nota que tienes una capacidad de expresión proverbial (espero que no todo te lo redactase tu amiga la IA) y una capacidad enorme para expresar tus ideas, tu investigación sobre la misma, con claridad pero sin simplezas, con profundidad y detalle.

Lo segundo que me atrae es tu valentía en la elección de un tema tan actual como difícil de encarar sin posicionamientos ni visceralidad que hubiese sido un enfoque poco profesional, posiblemente. Por otro lado, esa misma rabiosa actualidad también tiene que haber sido un handicap a la hora de encontrar materiales, pues como quien dice se estaban cocinando mientras tú estabas redactando tu TFG. ¡Qué buena profesional serás si eres capaz de ponerte al filo de la noticia incluso para algo como este trabajo que habría resultado mucho más sencillo abordar después de pasado el tiempo!

Las dedicatorias a tus padres y tu querido hermanito (a pares…) me parece muy dulce y generosa, además de que me recuerda a la que hiciste a tus abuelos en el anterior TFG y me da por pensar si estás pensando en dedicar el siguiente TFG a tus hijos… JAJAJA 😉 (Lo de tíos, primos y otros parientes, ya si eso para más adelante…)

Como profano en el ámbito del periodismo o la comunicación audiovisual (o del meta-periodismo, como es este texto) que soy se me escaparon muchísimas referencias que no conozco, como todas las citas que acompañan tu ensayo, así como algunos términos que no conocía o no utilizo en mi día a día.

Las tablas de datos sobre las fuentes analizadas me han encantado aunque no he podido profundizar en ellas porque creo que el formato ideal seguramente es digital (en base de datos u hoja excel) que presenta los vínculos entre la tabla «clave» o principal y las distintas tablas por cada uno de los medios/noticias analizados.

La explicación de la metodología me ha resultado interesantísima, especialmente en lo referente a la dificultad que manifiestas en la elección de fuentes de información y cómo acabas teniendo que decantarte por un criterio más o menos objetivo (en tanto en cuanto es cuantificable, valga la redundancia) como es el número de visualizaciones o likes de entre los medios (tradicionales o no) seleccionados y la justificación que llevas a cabo de tu elección.

Me parece increíble que hayas sido capaz de seleccionar / elegir / 2 fuentes por cada uno de los temas comentados de entre los millones y millones de fuentes posibles. ¡Da para todo un análisis específico el porqué de esos números y se escaparía a la pretensión y alcance de tu TFG! Si esos son los medios (por ejemplo El País y El Mundo, o elespañor . com, así como lacasarreal) que más visualizaciones tienen, parece obvio que estamos cerca de que la derecha arroye en las próximas elecciones.

Lo que más me ha gustado, sin duda, ha sido el punto (y subpuntos) 4.2, en especial el 4.2.2. sobre la validación de las Teorías de Comunicación y la no «especificidad» de la situación de noticias alrededor de la DANA. Me parece, de nuevo, valiente, que te posiciones en un «NO es especial», que conduce a las conclusiones de validación, por un lado, pero por otra parte, suma a las teorías existentes la tuya propia. Al mismo tiempo, veo que sigo informándome de cómo funciona el mundo en tus textos, que me hacen ver más allá de lo que yo habitualmente utilizo (no tengo X, ni TkTk, entre otras cosas) y enriquecen la visión del panorama informativo contemporáneo, pero también sociológico. Está claro que hay algo generacional en esta visión que yo ya no tengo, pero gracias a tu texto vislumbro que existe y de qué manera existe.

Me hace mucha gracia (ya lo vi en el TFG de Periodismo) el apartado dedicado a la justificación del empleo de la Inteligencia Artificial. Pero especialmente en lo relativo a decir que la utilizaste para que te ayudase a la corrección gramatical y ortográfica, pues es el único pero que le pondría a tu texto: hay muchos (muchos) errores ortográficos, amén de gramaticales y tipográficos, casi a uno por párrafo por lo menos. No es algo grave porque cada día es más y más frecuente, incluso entre periodistas en nómina en El País, por ejemplo, así que supongo que no es preocupante salvo para obsesos como yo de una correcta ortografía (soy editor, profesor y escritor, qué le voy a hacer).

En definitiva:

Me ha encantado poder degustar tu TFG y conocer más y mejor el mundo gracias a ti. Conocerte también un poco más es un placer y darme cuenta de lo grande que eres y de lo lejos que has llegado desde aquellos lejanos tiempos en los que enseñaba el algoritmo de Rufini para factorizar polinomios.

Me gusta leer sobre temas de los que conozco tan sumamente poco explicados por personas que, como tú, conocéis tanto y tan profundamente. (No me gusta leer de todos los temas, pero sí sobre el periodismo, el de papel, electrónico, la TV, la radio (mass media) y su relación con las RRSS, influencers, etc).

Por enésima vez: GRACIAS por compartir conmigo tu trabajo y espero que estas misérrimas opiniones te interesen mínimamente.

Abrazo enorme y hasta prontito, ¡¡¡querida PERIODISTA!!!

tfg_jimena_delarosa

Internet ha muerto

El otro día vi este vídeo de esta mujer a quien sigo desde hace tiempo en Internet (esa que ha muerto) y me ha dejado conmocionado. No por lo pertinente o trágico, sino porque es como sentirme ingenuo de toda la vida, de haber creído en esta utilidad desde sus inicios que me vanaglorio de representar.

A la menor ocasión comento que fui la primera persona en introducir una dirección IP (Internet Protocol) en los servicios informáticos de las Cajas Rurales, de instalar uno de los primeros cortafuegos (israelí, dicho sea de paso) de España y uno de los primeros servidores de comercio electrónico (Netscape Commerce).

Fui de las primeras personas en este país, después de haber visto su auge en Australia en programar (aunque sea incorrecta la palabra) en HTML una página estática.

Yo creé mi propia página web con un curriculum básico allá por los 90 del milenio pasado.

En la época previa había creído que HTML no acabaría por imponerse y llegué a proponer un «lenguaje» de hipertexto paralelo, llamado HDL (Hypertext Definition Language para la generación de hipertextos dentro de la herramienta Multius de desarrollo de aplicaciones Multimedia perteneciente al Grupo de Multimedia del Instituto de Ingeniería del Conocimiento).

Fui de los primeros en tener conexión telefónica privada a Internet con Goya Servicios Telemáticos, después de salir de la universidad donde tuve correo electrónico previo a que se estandarizase la arroba sustituyendo al AT previo, así que mi primera dirección de email fue «JMDOMIN AT EMDCCI11».

Era el comienzo de una época de optimismo en la que creíamos que ARPANET dejaba de ser un arma para convertirse en una herramienta democratizadora, una herramienta de conexión global que exprimí al máximo en mi «tardía adolescencia» cuando mi sempiterna soledad, mi búsqueda por «encontrar un alma que se pareciera a mí y no podía encontrarla», participando en grupos de debate internacionales, que no necesitaban moderación y funcionaban con respecto, como el obsoleto news/UseNet: (NNTP) soc.culture.spain.

Ya no funciona ningún viejo enlace. Todo lo anterior a hace 5 años parece muerto, como zombie aburrido.

Ahora vivimos una época muy diferente, en la que hasta las personas a quienes llaman nativas digitales empiezan a comprender que aquellos tiempos optimistas (ingenuos) ya no existen. Se fueron para no volver.

Internet desde hace años es el patio trasero de unas cuantas empresas gigantes que nos dejan jugar a la pelota sin hacer ruido y sin molestar.

Y casi nada molesta.

Lo más detestable, lo más abyecto, se encubre dentro de lo que se denomina erróneamente como libertad de expresión, sin embargo no se permite la libertad cuando se trata de pedir moderación a las políticas que favorecen la acumulación de poder, la descentralización de una red que nació con voluntad de ser descentralizada… Es la ley de la selva, pero solo hay una docena de leones. Los demás somos ñus, antílopes o animales lentos y torpes que no ven más allá de sus orejas.

Internet ha muerto, sí.

La IA es solo la puntilla con la que apuñalar la nuca al bóvido agonizante.

En defensa del honor

Que alguien como la buena gente de Residui tenga que publicar algo así en las redes sociales y darle visibilidad para intentar paliar los daños que a la imagen le pueda hacer un vídeo o una afirmación más o menos inveraz, demuestra una vez más la fragilidad de nuestro trabajo.

COMUNICADO OFICIAL DEL LABORATORIO INTERNACIONAL RESIDUI TEATRO

El Laboratorio Internacional Residui Teatro ha tenido conocimiento de la publicación en redes sociales de un vídeo por parte de una persona que, hace aproximadamente un año, participó de manera puntual en uno de sus proyectos. Por respeto a su intimidad, se omite su identidad en este comunicado.

En dicho vídeo se vierten afirmaciones manifiestamente falsas, de carácter calumnioso y/o injurioso, que afectan directamente al buen nombre, la reputación y la honorabilidad tanto del Laboratorio Internacional Residui Teatro como de sus representantes, D. Gregorio Amicuzi y Dª Viviana Bovino.

La entidad cuenta con documentación, registros y testigos que acreditan la falsedad de las manifestaciones difundidas. El asunto en cuestión, ha sido puesto en manos del Despacho jurídico que asiste a la asociación para la adopción de las medidas legales oportunas. Entre las acciones contempladas se incluye el ejercicio de acciones civiles por vulneración del derecho al honor y daño reputacional, conforme a lo previsto en el artículo 18 de la Constitución Española, la Ley Orgánica 1/1982 y el artículo 1902 del Código Civil.

No obstante, el Laboratorio ha decidido, por el momento, actuar con prudencia y buena fe, ofreciendo a la persona responsable la posibilidad de una rectificación previa a las acciones, de carácter voluntaria*, que deberá consistir en:

1. La retirada inmediata del vídeo, por contener información inveraz y, por ende, infundada y de cualquier otra publicación relacionada.

2. La *publicación de una disculpa pública*, en los mismos medios y con igual difusión que la publicación original.

En caso de no producirse dicha rectificación de forma inmediata, se procederá sin más dilación al ejercicio de las acciones legales mencionadas.

El Laboratorio agradece a amigos, colegas, alumnos, maestros e instituciones el apoyo mostrado y solicita que, quienes hayan visualizado la publicación o tengan acceso al enlace, denuncien el contenido ante la plataforma correspondiente por difusión de información falsa y difamatoria.

Durante sus 25 años de trayectoria, el Laboratorio Internacional Residui Teatro ha mantenido un compromiso firme con la creación artística, la cooperación cultural y la promoción de valores de paz y respeto, sin que, en todo este tiempo, se haya vulnerado su buen nombre con informaciones falsas. Su labor es pública, transparente y verificable, y continuará desarrollándose con la misma integridad que siempre ha caracterizado a la organización.

Me he tomado algo de tiempo para ver qué dice la persona en cuestión y no quiero entrar en detalles, pero me parece que hace demasiado daño a la imagen una afirmación en un vídeo que, de ser verdad, donde debería estar es en el ámbito de la justicia.

Yo conozco a la gente de Residui desde hace años y no voy a poner la mano en el fuego por nadie, pero son gente encantadora y el espacio en el que he estado con ellos siempre ha sido cordial y generoso, con un ambiente amable, encantador… que no me parece corresponder con el retrato que se hace de esta compañía.

Pero bueno… los tiempos de #metoo tienen estas cosas. Con sus luces y sus sombras.

888,88 no es tan misterioso

Alguien comenta:

Sabes que si sumas todos los billetes y monedas de euro el resultado es de 888,88 €
Intrigante, ¿no?

Pero yo veo la imagen y pienso que no tiene nada de misterioso, que es fruto de haber usado el 5, el 2 y el 1 como elementos básicos de los números, lo que puede asociarse, remotamente, a un sistema numérico de base 5 o algo similar a la numeración romana (del VIII pasar a otra cosa, del DCCC pasar a otra cosa, y así sucesivamente).

Desde un punto de vista simple, sin etimologías inventadas de la elección de esas piezas, lo que resulta evidente es que

Las centenas: (5 + 2 + 1) x 102 = 8 x 102
Las  decenas: (5 + 2 + 1) x 101 = 8 x 101
Las unidades: (5 + 2 + 1) x 100 = 8 x 100
Las  décimas: (5 + 2 + 1) x 10-1 = 8 x 10-1
Las centésimas: (5 + 2 + 1) x 10-2 = 8 x 10-2

Es decir, que por resultado obvio de sumas posicionales parciales: 8 centenas, 8 decenas, 8 unidades, 8 décimas y 8 centésimas, lo que da un total de 888,88.

hummmmmmmmmm…

¿Intrigante?

Rosalía y el Genocidio de Gaza

En respuesta a la polémica desatada por las acusaciones de la cantante Rosalía de “silencio cómplice” y el rechazo del diseñador de moda Miguel Adrover.
(Un resumen de lo que pasó se puede leer en
https://elpais.com/cultura/2025-08-10/lecciones-del-caso-rosalia-tienen-que-hablar-o-callarse-los-artistas-sobre-la-guerra-en-gaza.html )

Rosalía es una cantante famosa, con gran poder mediático, pero es una cantante a la que se ha exigido una condena expresa a lo que está ocurriendo en Gaza desde octubre de 2023 y le piden (exigen) que afirme que se trata de un genocidio, así, sin ambages, sin tibieza, sin un mínimo de equidistancia: la equidistancia ha muerto.

Hay que posicionarse con soflamas simples, obvias, de condena del genocidio.

Busco la definición de la RAE de genocidio y encuentro una única acepción:

genocidio: Del gr. génos ‘estirpe’ y -cidio. m. Exterminio o eliminación sistemática de un grupo humano por motivo de raza, etnia, religión, política o nacionalidad.

Y, siguiendo en la RAE (que no considero una organización altamente progresista) encuentro como primera acepción de holocausto:

holocausto: 1. m. Gran matanza de seres humanos.

El famoso (tristemente) 7 de octubre de 2023 el grupo terrorista Hamás llevó a cabo un atentado execrable que condenó casi una unanimidad mundial. Fue una masacre despiadada, una gran matanza de seres humanos. Pero no fue un genocidio. Aunque sea comprensible el miedo de Israel a ser atacado y eliminado de la faz de la Tierra como nación.

Pero, ¿Qué es Israel y el sionismo sino un acto deliberado de expulsión sistemática de un grupo humano por motivos religiosos de la región antaño conocida como Palestina?

Sin remitirse a un remoto pasado, de historia basada en unas deidades que, curiosamente, coinciden, sin hablar de descendencias de seres mitológicos como Sem, Ismael, Abraham, Isaac y sin referirse a hebreos, filisteos ni cananeos, el sionismo de Theodor Herzl de finales del siglo XIX está tan trufado de racismo como los pogromos que el pueblo judío estaba sufriendo en sus carnes en esa misma época; sus pretensiones de crear una patria para los judíos del mundo pasaba por despreciar a otros pobladores a los que se comenzó sistemáticamente a excluir ya en el siglo XIX por considerarse inferiores y, por supuesto, no elegidos por el dios de la tierra prometida.

De «Los Protocolos de Sion» se pasó a «Los Amantes de Sion» que crearon más de 20 poblados judíos en una tierra ya habitada y, desde entonces, hace ya más de 125 años, bajo el discriminatorio lema de «trabajo hebreo», se excluyó la posibilidad de convivencia con los habitantes de la tierra ocupada o adquirida.

Masivas compras de terreno con prohibición de reventa a no-judíos fue una de las tácticas sistemáticas de conquista territorial que produjo un paulatino desequilibrio demográfico en favor del crecimiento de población judía que agitó revueltas árabes que hoy se tacharían de terroristas (también en aquel entonces, ya a principios del siglo XX) pero no hubo reparos en aliarse con líderes árabes por parte de los franceses y, sobre todo, ingleses, con el fin de combatir a los Imperios Centrales, principalmente al decadente Imperio Turco, de cuyo desmembramiento obtuvieron pingües beneficios de los que hoy en día siguen aprovechándose.

El vergonzoso Acuerdo Sykes-Picot y la posterior y abominable Declaración Balfour (recuerdan a aquellos tratados con los pueblos indígenas amerindios siempre incumplidos por la expansión estadounidense), cimentaron la actualmente vigente Ley del Retorno (Israel) de 1950 que garantiza a cualquier judío del mundo su derecho a migrar a Israel, en clara oposición con la Declaración Universal de los Derechos Humanos pues discrimina explícitamente en función de «raza» y religión colisionando frontal con el Artículo 2.

Ya sé (no soy naïf) que otros países discriminan, que los Derechos Humanos parecen ser algo utópico e inalcanzable aunque a fecha de hoy parece que sean algo directamente olvidado incluso como objetivo a largo plazo.

Las «aliot», inmigración planificada, alentada por razones ideológicas (religiosas) más que prácticas, propugnaron (propugnan) una radicalización del sionismo cada vez más racista hasta llegar a ser reconocido así en la Resolución 3379 de la Asamblea General de la ONU (Declara que el sionismo es una forma de racismo y discriminación racial. 2400a. Sesión Plenaria, 10 de noviembre de 1975) en vigor desde el 1975 al 1991, cuando la caída del Muro y los colapsos soviéticos cedieron paso a un nuevo orden mundial.

(Texto íntegro de la 3379 Resolución de la Asamblea General de la ONU: https://documents.un.org/doc/resolution/gen/nr0/791/10/pdf/nr079110.pdf )

Pero en esa época ya poco quedaba de la región antaño conocida como Palestina y ya se hablaba, como hoy, de Gaza, de Cisjordania, de Israel, como si fuese una «solución de los tres estados», cuando se parece más a la nazi «solución final» que desemboque en otra (si no la misma desde hace casi siglo y medio) nakba o diáspora palestina de desposesión de tierras, de recursos, de derechos, de vida…

Siguiendo a rajatabla una «sistemática eliminación de un grupo humano por motivo de raza, etnia, religión» que derivará en la creación de reacción violenta (la violencia engendra violencia) de un espejo de Irgun (organización terrorista sionista fundada en 1931), de la que desciende Herut, que se funde con Likud, en el poder en Israel desde 1977, presidido hoy por Benjamin Netanyahu.

Parece mentira (o broma macabra) que el fundador de este partido, Menájem Beguín, recibiese el Premio Nobel de la Paz en 1978, pero es que el Premio Nobel de la Paz y su listado de ganadores asemeja un chiste de El Mundo Today. Cualquier día se lo otorgan a Donald Trump. No hay de qué extrañarse.

Me he olvidado de Rosalía y de la exigencia de su posicionamiento, me olvido de colgar banderas palestinas, de hacer memes con la estrella de David convertida en una esvástica o de todo lo contrario.

No me olvido de las guerras entre el estado de Israel y sus estados vecinos que no reconocen su derecho a existir, como Israel (el sionismo) niega el derecho a existir de los habitantes del Mandato Británico Palestino, que albergan la idea expansionista de la conquista de Jordania, de Siria en el sueño bíblico (maldito librito) de la «Tierra de Israel».

No me olvido de las rebeliones árabes que, desde principios del siglo XX, fomentan ataques a asentamientos judíos en sus tierras, no me olvido de condenar sus métodos crudelísimos, sus organizaciones terroristas…

No me olvido de la discriminación de la mujer hasta su represión en la mayoría de los países islámicos (no confundo con árabes, ni magrebíes, así como no confundo judío con israelí, ni semita con hebreo, ni salafista con islámico, ni sionista con nacionalista).

No me olvido del 7 de octubre, detonante de esta desproporcionada respuesta a la que llamo sin ambages genocidio, pero extiendo su origen a antes de la shoá, que no minimizo ni pido revisionar, ni siquiera comparo esta masacre de Gaza (a la que no comprendo como alguien se atreve a denominar guerra o conflicto) con el holocausto nazi.

No me olvido de la alianza árabe con el III Reich y su aquiescencia con el exterminio del pueblo judío.

No me olvido de Eichmann ni de Hannah Arendt y sus conversaciones (y su romance) con Heidegger de quienes tengo pendiente (sobre la mesa) leer su correspondencia.

No me olvido del imperialismo occidental y su avaricia o sus trazados fronterizos colonialistas, ni de su racismo enmascarado de apoyo indirecto a quienes se manchan de sangre.

No me olvido de quienes guardan silencio (pero no sé si me atrevo a llamarles «cómplices»).

Casi me olvido, pero no, de los miles de misiles y drones lanzados desde Líbano por Hezbolá, o los ataques de y hacia Irán, ni de los misiles o drones de Hamás y algunos hospitales escudos humanos que no excusan un exterminio indiscriminado y que acabarán engrosando las filas del odio y la autodefensa, según quien narre la historia.

Me olvido de Rosalía a quien no otorgo omnipotencia y quisiera olvidar las exigencias, pero no puedo, de afines y contrarios, de próximos y ajenos, exigencias de opiniones más o menos auto(in)formadas, más o menos autocríticas, exigencias de boicots, exigencias de simplificación, exigencias de urgencias en conflictos centenarios viviendo pendiente de la última noticia, de lo nuevo, de aquello inter-medio en lo que he de fijarme, sobre lo que tengo que saber qué decir, qué hacer, con quién estar, cómo manifestarlo, dónde pronunciarme, gritar el horror como si pudiera no hacerlo, como si me gustase que más de dos millones de personas estén en una prisión a plena vista de un mundo mudo, sin que se respeten tratados internacionales de derechos humanos que garantizasen un mínimo de posibilidad de supervivencia.

Pero no me olvido que esto no es de ayer, no lleva dos años de recorrido, sino siglo y medio.

No olvido siglo y medio de Israel llevando forzando un «desplazamiento (eliminación) sistemático de un grupo humano por motivo de raza, etnia, religión, política o nacionalidad», es decir, la única acepción de la palabra genocidio.

Giusseppe Domínguez
Taramundi, Asturias, agosto de 2025.

Concierto de música Clásica Coreana

El viernes 31 de octubre, Kay Woo nos invitó a asistir al concierto de Música Clásica Coreana que se organizaba en el auditorio de la Escuela Superior de Canto de Madrid con motivo del septuagésimo quinto aniversario de relaciones hispano-coreanas.

El grupo Sae Taryeong, compuesto por Eun Ae Lee y David Alegra) interpretó diversos temas de Música Clásica Coreana, algunos mezclándolos con músicas tradicionales españolas, como la copla o el flamenco.

Fue una maravilla de concierto en el que lo único que hice fue suspirar y soltar alguna lagrimita, pero de pura emoción estética. No podía parar de recordar a Carmen y lo mucho que le habría gustado estar viéndolo, estar viviéndolo. Fue una experiencia de las que no olvidaré jamás.

A Eun Ae Lee había tenido la suerte de conocerla en la presentación del último libro de Ernesto Pentón que edité y que decidimos presentar en una cafetería un sábado por la mañana, comprobando que es un buen horario, también, para presentaciones.

En un acto de osadía y algo de desvergüenza, le propuse que interpretase un tema que hablase de Encuentros y Desencuentros, como ella decía tener en su repertorio y se lanzó a cantarla a capela sin acompañamiento musical y en un lugar con la acústica de una cafetería apiñada de gente y ruido.

Fue precioso entonces, pero verla brillar en todo su esplendor en esa noche del 31 de octubre, fue absolutamente cautivador. No podía quitar mis sentidos de la atención que generaban tanto ella como su compañero, David Alegre, quien fue introduciéndonos en los distintos temas con gran simpatía.

Es un regalo estar rodeado de personas tan maravillosas.

Dicen de ellos lo siguiente en un vídeo de YouTube que he encontrado en este mare nostrum llamado InterNet:

EL GRUPO LEESARANG

presenta una fusión de música tradicional coreana con la tradición clásica occidental, interpretando un repertorio de canciones populares del Norte y Sur de Corea con voz tradicional de canto coreano junto con voz clásica acompañado de instrumentos coreanos como el janggu y el gayageum así como por la viola y el piano. Del impulso e inquietudes artísticas de la cantante y percusionista coreana Eun Ae Lee, surge este grupo como un espacio de encuentro con artistas de diferentes países y dilatadas trayectorias con un deseo común de reconocerse: Oriente en Occidente y viceversa.

EUN AE LEE

Cantante y percusionista, Diplomada en Arte y Estudios de Música Tradicional (2001, Corea). Licenciada en Economía y ADE (2013, Corea). Máster en Musicoterapia Avanzada y Aplicaciones (2022, UAM). Tiene una amplia trayectoria dentro del ámbito de la música tradicional coreana que comienza en 1997 al ganar la medalla de bronce en la categoría de música vocal tradicional del Ministerio de Educación en Kangwondo. Ha recibido numerosos galardones desde entonces. En 1999, debutó en la Expo Internacional de Turismo de Gangwon con actuaciones musicales tradicionales y de intercambio cultural. A día de hoy mantiene una intensa actividad con diversos grupos musicales, y participa asiduamente en diferentes programas de televisión de Corea del Sur. Igualmente, ha colaborado con el grupo vocal Millennium y RTVE. En 2012 funda el grupo LEESARANG que dirige desde entonces en conciertos y diversos eventos por toda Europa y Corea del Sur. Jefa de artistas del Centro Yeonnam Art Community en Mapo-gu, Seúl (2015-16). Directora de organización de eventos musicales Fundación de Economía y Cultura Coreana en Seúl (2017-19) En 2017 recibió el Gran Premio de Música de la Sociedad Cultural Económica de Corea del Sur por su labor de promoción de la cultura coreana y por haber contribuido al intercambio cultural con diversos países.

DAVID ALEGRE

Título Superior de Viola con mención honorífica (RCSMM), de Violín Barroco (RCSMM) y de Canto (Escuela Superior de Canto de Madrid). Participa en varias orquestas y grupos de cámara profesionales (Orquesta de RTVE, Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, Grupo Enigma del Auditorio de Zaragoza, Academia de Música Contemporánea del CDMC…). Docente de viola en el CIEM Federico Moreno Torroba de Madrid. Estudia música medieval con La Reverdie, Crawford Youg, Kees Boëke, Jill Feldman, y Juan Carlos Asensio, y forma junto a la musicóloga Paloma Gutiérrez del Arroyo el Ensemble Puy de Sons d’Autrefois. También crea y dirige Les Plaisirs, compañía dedicada a la adaptación para la escena de repertorio musical de los siglos XVII y XVIII. Completa su formación en técnica vocal con David Mason y Fátima Miranda; en repertorio musical con César Belda; en jazz con Domingo Sánchez; y en el terreno de músicas del mundo y tradicional con Parvathy Baul (canto Baul, India) y Meghana Sardar Kenjale (canto Dhrupad, India) entre otros. Actualmente imparte clases de canto en la escuela de actores Acción-Escena.

Esto no es una broma