Un fin de semana largo

Exposición de Elias Arriero en el ChambaoHa terminado un largo puente de tres días, que en realidad no era un puente, que se supone pasa sobre algún día no festivo a modo de arcada, sino una extensión de la vacacionalidad de los dos días del fin de semana (sin tener en cuenta a quien trabaja sábados, pues tendría que tener en cuenta a quien trabaja domingos o, incluso, a mi cuñada, que trabajó el viernes).

En realidad terminó hace algunos días, más que ha terminado. Terminó denota una acción que ocurre en el pasado más alejado del día de hoy, o ayer… pero esa lejanía es subjetiva, así que su uso podría bien haber sido ha terminado.

Volviendo al tema… si es que este blog tiene alguno… diría que fue extraño.

Me divertí, varias veces, tanto el viernes, con mi amada Carmen, haciendo lo mínimo que necesito para ser feliz con ella, siempre tan fácil.

Me divertí también el sábado, comiendo con Mayte y su chico, al que he regalado (regalé) toda mi colección de CDs de Extremoduro. Les hicimos de comer comida rica, rica y con fundamento. Un delicioso primer plato de brócoli con bacon, ajitos, queso fundido y pimienta y un segundo plato de chuletas de aguja de cerdo (que son baratitas) con una salsa de cebolla caramelizada con mermelada de naranja al orujo. Fruta, helados y te, chupitos y, lo más importante, una fluida conversación.

Me divertí mucho, pero mucho mucho, en la noche del cumpleaños de mi amiga Aída, mi querida amiga a la que estoy empezando a echar de menos. Me reí como hacía mucho tiempo que no lo hacía, con su amiga Sofía, con un amigo llamado Sergio, que me contó el chiste más simple que he oído en años y, por ello, uno de los más divertidos y que dejo aquí para que no se me olvide:

-¿Qué sonido hace un gato borracho?
– …
– Mahou

Me divertí el domingo, también tenía otro cumpleaños. Nuestra amiga Simona celebraba una fiesta con intención de hacerla al aire libre (tipo picnic) y hubo de ser modificado el plan sobre la marcha, llevándonos a casa de su amiga Valeria. Fue divertido, muy «creativo», con ese estilo de fiestas laborales en las que hay que trabajárselo, como si no fluyera si no es gracias al ingenio creativo de los presentes, que no deja de ser desbordante: cantamos juntos, compusimos juntos, poemamos juntos… hablar menos, pero apenas nos conocíamos, así que igual… bueno, a mí personalmente me gusta más dejar que fluya lo que deba fluir, porque seguro que fluyen apasionantes conversaciones interpersonales. Pero no es su modelo, así que…

Y también era otra especie de cumpleaños-despedida: Simona, profesora y coreógrafa de danza contemporánea, ha decidido dejar Madrid para irse a vivir a Ginebra, Suiza. Es comprensible, sabiendo que aquí a duras penas puede subsistir y allí por aportar algo a la cultura de la ciudad, es remunerada con más de mil euros.

Ayer recibí un email de una de mis alumnas, una chica llamada Dolores que se va a vivir a EEUU, por amor, sí, por amor, pero no pude evitar sentir un pequeño dolor por dentro: 3 despedidas en 3 días. No le respondí un entusiasta grito de alegría, pero no podía hacerlo. No quiero que se vaya mi entorno.

Sé que de las tres amigas mencionadas hay motivos diversos que empujan a pensar que se habrían ido de no ser porque este país es cada vez más convexo: Aída y Dolores por amor, Simona por morinha de su tierra natal.

Pero no es del todo cierto.

¿Si en este pueblo las cosas estuviesen envidiosamente bien, acaso las parejas respectivas de Aída y Dolores no desearían venir, en lugar de pedir que se vayan ellas? ¿Simona no seguiría intentando animar con sus propuestas la inerte cultura de esta villa si se lo pusieran un poco más fácil?

Y después de tanta diversión, de tres días de desenfreno, me quedó, sin embargo, un triste sabor en la boca del estómago, un sentir que se desmorona algo delante de mis narices, que la vida se me rompe un poco, que habrá que reivindicar la movilidad e ir a ver a todos los emigrantes, que algo ha cambiado, ya no en esa macroeconomía más o menos alejada del sentir, sino claramente en esas pequeñas parcelas cotidianas de irse a tomar un café, o unas cañas, y no saber con quién.

Quedará gente después del éxodo, este que continúa sangrando España, pero la pregunta que hoy me hago es ¿Quién?

permutaciones de poema

Hoy he encontrado un comentario en una red social sobre la similitud de poesía y poseía, algo obvio, pero tierno y me han dado ganas de responder con un programa en C que desarrolle todas las permutaciones de una palabra tan sencilla y previsible como poema.

Son 120 permutaciones. Es fácil de calcular: 5! = 5·4·3·2·1 = 120.

Al principio he pensado que con hacerlas en un documento de texto writer era más que suficiente, pero luego he intuido que me iba a quedar insatisfecho porque era demasiado único, demasiado específico. Así que me he dejado seducir por la idea de hacer las permutaciones mediante algún método automático.

Lo primero que pensé fue en usar un programa con el que estoy encantado, de clasificación arbórea, como es el que permite organizar una mente, a priori, organizada (freemind), de mapas mentales.

Sin embargo, me pareció que no era demasiado automático. Requería que fuesen esas y solo esas las letras. Así que comencé un programa en C para ello. Para permutar las letras de palabras. Pero me he dado con un muro relativamente más alto y contundente de lo que pensaba. No es tan fácil y habría de tirar de programas o subrutinas ya desarrolladas, lo que no me apetecía mucho. Acabaría siendo sencillo, demasiado sencillo, plagiar y modificar algún programa preexistente.

Así que me limito a no hacerlo.

p
po
pe
pm
pa

o
op
oe
om
oa



Si te gusta, hazlo tú.

PS. Una bonita permutación es mapeo. Sí, mapeo un poema… 😉

Sinónimos de mente

Me encuentro con que según el Diccionario de sinónimos y antónimos 2005 de Espasa-Calpe
mente tiene como sinónimos:

entendimiento, intelecto, inteligencia, pensamiento, cerebro, razón
propósito, intención, designio, idea

Pero algo no me cuadra:

¿Mente es el aparato que alberga los pensamientos o los pensamientos mismos?

Según la RAE:

mente. (Del lat. mens, mentis). 1. f. Potencia intelectual del alma. 2. f. Designio, pensamiento, propósito, voluntad. 3. f. Psicol. Conjunto de actividades y procesos psíquicos conscientes e inconscientes, especialmente de carácter cognitivo. de buena ~. 1. loc. adv. ant. De buena voluntad, de buena gana. tener algo en la ~. 1. loc. verb. Tenerlo pensado o prevenido.

Así que quizá es más parecido, según la acepción 2 al propio pensamiento, a la voluntad de pensar, a la potencia, como dice el punto 1.

Entonces, tendríamos que usar cerebro para referirnos al aparato, pero, otra vez según la RAE:

cerebro. (Del lat. cerebrum). 1. m. Anat. Uno de los centros nerviosos constitutivos del encéfalo, existente en todos los vertebrados y situado en la parte anterior y superior de la cavidad craneal. 2. m. cabeza (? juicio, talento, capacidad). 3. m. Persona que concibe o dirige un plan de acción. 4. m. Persona sobresaliente en actividades culturales, científicas o técnicas.

Así que nuestros pensamientos se alojan en la mente, que son los pensamientos mismos o lo que es lo mismo, no parecen tener otra casa que la que son capaces de forjarse y se asientan sobre una descripción anatómica forense de la masa grisácea que ocupa nuestro cráneo.

A mí me falta algo…
No sé cómo explicarlo, algo software entre el hardware del nervio o conjunto de tales y la función que realizan, esa capacidad de generar pensamientos y que, si llamamos mente, coincide con lo generado.

Hummm… no sé muy bien si explico clara-mente mi duda. Pero la tengo y la man-tengo. ¿Es una cuestión idiomática? ¿o ideomática?

new age

Por todos los santos
adoradores de new age
son religiosos fundamentalistas
con su superioridad moral
tan egregia
como aplastante
plasta
en general.

Hay algunos y algunas
que tienen alguna pequeña creencia
alguna irracional superstición
como puede ser
la astrología
la quiromancia
la adivinación del futuro
fe en la reencarnación
el karma
la homeopatía
o comer comida de un mismo color
el ayurvedismo
y alguna otra fe
que no quiero mentar.

Alguno o alguna es feminista hasta el ridículo
o la ridícula, para no excluir a nadie.

Alguna cree en cambios políticos
revolucionarios
sin cambios en sus vidas
acomodadas hasta tener smartphones
con los que convocar manifestaciones
o agrupaciones de ecologistas en acción
contradictoria, pero acción.

Alguno dice que nos tratan mal los de arriba
y, ese mismo, trata fatal a los de al lado
y a los que supone arriba
y, por supuesto, a los de más abajo
pues siempre hay más abajo.

Insultan a quienes no son
o no piensan
como ellos o ellas
con arrogancia
con petulancia
con desprecio
por las personas
por la gente
por el género humano
en general.

Desean una civilización
de único pensamiento
que sea como el suyo
y que
por supuesto
nunca coincide con ningún otro.
Ni siquiera sus propios amigos o amigas o compañeros o compañeras de lucha.

Es una forma de ser algo adolescente
adolece de algunas cosas
que se supone que aporta la madurez
pero no carece del autoengaño de la felicidad.

Se automutilan
viven con tristezas
con desgana y cabreo
aunque se supone que hay que ser uno con el universo
y alcanzan a creer que están estupendos
pero sabes que no es cierto
porque siempre les duele algo
para lo que se terapizan
con alguna que otra extravancia
por supuesto fuera del alcance de los mortales
y otros que son tachados de superficiales
por no poder costearse
osteópatas
fisioterapeutas gurúticos
descansos de meses en la India
o Marruecos
sobrevolando la verdadera naturaleza de esos países
como viendo el folklore de los mismos
sin intentar penetrar en sus cotidianeidades
que son «tan» aburridas…

Y elogian lo oriental por ser oriental
afirmando que los sabios hindúes lo son por ser de oriente
como los reyes magos, por cierto,
y no se dan cuenta de que la india
es occidente para china
al menos en su mayor parte.

Hablan de lo ecológico y lo orgánico
mezclándolo con energía y otras palabrejas
hasta llegar a usar, ni más ni menos,
que fractal o cuántico
con una facilidad tan pasmosa
como desubicada
sin tener en cuenta que orgánico
es el plástico
derivado del petroleo
que es un residuo fósil de animales
que crecieron fuera del contacto humano,
que energía es tan indefinido fuera del contexto de la física
como pueda serlo la santidad
dios
o alguna otra de esas palabras que detestan oír
en esa extraña secta acéfala
de la que forman parte.

Ni se te ocurra aclararles lo que es el método científico
pues se trata de que tienes que abrir tu mente
y
según muchos creyentes
ese método la cierra.

Y el efecto placebo…
ay, qué bonito. Pero no es para los adoradores de incensarios.
Según ellos.
Y ellas.

Pero aun así
lo comprendo
lo acepto como una necesidad
de búsqueda espiritual
de llenar un vacío
que después del anuncio
de la muerte de dios
nos ha dejado huérfanos
lo acepto y lo puedo entender
como entiendo que la madre de Carmen
rece a los santos que adora
para que me cure o para que su hija apruebe un examen
o para lo que sea
pero al menos ella
pide por los demás
y no solo por sí misma
(aunque falta le hace)
y no le discuto la infalibilidad de su pontífice
como no discuto la infalibilidad de gurús con florecillas musicales.

Pero si a la mezcla de todas ellas
se suma la insolente
ignorancia por el otro
o la otra
y el ego se expande hasta ocupar un bar
se culpabiliza hasta criminalizar
la falta de intención de convertirse a esa religión
que nunca dice ser una religión,
pero que desde luego no es
una filo-sofía,
si se adiciona
la falta de interés por problemas ajenos
y se exacerba
el narcisismo
hasta ser sacramentado
entonces
tengo una amiga en mente
a la que cada día
tengo menos ganas de ver
y no contesto sus mensajes
ni sus llamadas
ni sus insinuaciones de vernos
pero no hay nada que hacer
yo no le importo lo suficiente
como para que lo entienda
para que entienda que ya no es compatible
conmigo
con un escéptico
agnóstico (por más que escéptico fuese suficiente)
que considera todas sus parrafadas
sobre cómo debo vivir
tan solo paparruchas y chorradas
a las que no haré caso
ni muriéndome
(aunque eso es mucho decir).

Voy a teclear un rato más
este pedazo de plástico negro
conectado a circuitos de silicio
mirando de cuando en cuando por la ventana
para preparar el taller de poesía
que comienzo esta tarde…
si dios y los astros y otros factores lo permiten.

Pensamiento salvaje

Ayer

iba en el metro
volvía de Atocha Renfe
y subimos (ahora Carmen y yo) a un vagón
donde había unos hombres
sentados en el suelo
bebiendo una cerveza
claramente ebrios
con un altavoz
en el que sonaba música
a todo volumen

ocupaban espacio físico
y acústico
que los demás
que íbamos en el vagón
perdíamos

no pensaban en mí
no pensaban en Carmen
no pensaban en nadie
salvo en ellos

y me acordé del problema del abusón
y de lo difícil que les resulta
a los que piden algo de dinero
con su música
hacerlo molestando
un poco
o no tan poco

pensé en llamar a seguridad
pero eran pocas estaciones
y acabaría siendo más cansado
hacerlo
que soportarlo

supongo
que un momento de cabreo como ese
no me sorprendió
imaginarles
cayéndose
teniendo un problema físico
para el que pudiesen necesitar ayuda
mi ayuda
y a mí
ignorándoles
negándoles
la mía
viendo su muerte
sin intervenir en lo más mínimo por evitarla
e
incluso
alegrándome
o
cuando menos
no lamentándola

se bajaron en Sol (Galaxy Note)
se les cayó
un euro
y
por supuesto
no les avisé.

Ofertas desmedidas: 52% de Descuento en Taller de Poesía

Uno (yo) ya no sabe qué inventar para seguir impartiendo talleres de poesía, que me encanta, que es lo que más me gusta hacer. Lo intenta y no convoca, lo sigue intentando y lucha contra elementos como armada invencible que se dio por vencida porque no volvió a intentarlo. Claro, era algo denodadamente caro. Si solo hubiese sido una gota de agua cayendo sobre un cráneo…

Este año, lanzo unas ofertas que parecen sacadas de un anuncio de televisión. He copiado métodos marketinianos de los que nunca he sido muy amigo, he usado retórica del ahora o nunca, como si fuese verdad, he olvidado cierta cantidad de reparos entre éticos y estéticos, para enviar este email:

Taller de Iniciación a la Creación Poética
El despertar de la Sensibilidad Contemporánea

Si te apetece escribir poesía en un ambiente divertido, para aprender, crecer y desarrollar tu capacidad creativa… ¡este es tu curso!

Plazas limitadas. Grupos de un máximo de 10 personas.

Iniciación: Todos los Martes – 20:00-21:00
Cuota: 40 Euros/mes
Promociones: 29 €/mes a desempleados, universitarios o si traes a un amigo. 35 €/mes en pago trimestral.
Inform. y Reserva: 655 99 04 13
Coordinador: Giusseppe Domínguez (www.giusseppe.net)
Lugar: C/Carranza, 5, 1 Izda. Metro Bilbao (Escuela El Manantial)

La primera clase se puede probar gratuitamente. Todo el mes de Octubre por 19€.
¡Cuéntaselo a quien creas que le puede interesar!

Para reservar una plaza, responde a este email o SMS a 655 99 04 13 enviando tus datos de contacto.

Los Talleres Presenciales de Poesía de Clave 53 comienzan el Martes 2 de Octubre

Si has realizado talleres de escritura con antelación, puedes incorporarte al grupo avanzado, los miércoles a las 20:00.
Si buscas un taller On-Line, también disponemos de esa posibilidad (vía Skype) que puede interesarte.


Información detallada del Taller de Iniciación a la Creación Poética

Objetivo

El taller conseguirá que escribas poesía con fluidez, encuentres tu voz propia, con la que expresar tu sensibilidad, la que te permite sentir el mundo en el que habitas, el contexto que te rodea y que capturas pero parece escaparse entre las palabras.

Nos vamos a enfocar en esa búsqueda a través de ejercicios basados en la palabra. Pero siempre pensando en la palabra en libertad: palabra poesía. Liberados de normas y patrones, independientes del dictado de la crítica, nos dejamos llevar por nuestro propio sentir para descubrir ese arma cargada de futuro, que, según palabras de Gabriel Celaya, es la poesía.

Compartiremos con otras personas con inquietudes semejantes el taller, para ver, en y con otros, nuestra diferencia. Las posibilidades de aprender de otros se multiplican, viendo cómo va cobrando realidad el sueño de escuchar los textos propios leídos por otros. También incidiremos en la manera de leer nuestros poemas para hallar una forma cómoda y, al mismo tiempo, sólida y segura de darle voz a nuestros textos.

Mediante ejercicios de escritura en grupo, escritura automática y otros juegos que incentiven la escritura, nos liberaremos para encontrar la palabra que no manejamos en nuestro habitual diccionario y que, sin embargo, forma parte de nuestro cotidiano, así como para luchar contra el bloqueo ante la página en blanco, gran pequeño enemigo de todo escritor.

Dinámica de las clases

En todas las sesiones se llevan a cabo tareas individuales, a propuesta del coordinador, que van generando un hábito de escritura que, al mismo tiempo, nos saque del lugar común y que nos vaya conformando en una búsqueda de estilo propio y un compromiso con la labor de creación que nos modifique la vida.

Existirá un acompañamiento teórico, situando las distintas corrientes literarias más actuales así como repasando la creación poética desde su arranque a la modernidad hasta nuestros días. Propuestas de lecturas y la posibilidad de compartir con los participantes los textos que más nos han influido, para comentarlos y darnos a conocer a través del material que nos ha hecho ser lo que somos.

El curso dura hasta Junio. No es un curso homologado. Serás invitado a participar en una revista en la que los alumnos publican sus trabajos y a final de curso se edita un libro colectivo.

Contenido pedagógico

    La libertad creativa. Primer contacto con la poesía.
    El inicio de la contemporaneidad. El contenido poético.
    Primeras rupturas formales. Frontera entre poesía y prosa: prosa poética vs poesía en prosa.
    La dificultad como puerta abierta y no como puerta cerrada: el camino al desarrollo de la creatividad.
    La escritura grupal. El concepto de autoría. Ejercicios variados de poesía en grupo.
    El bloqueo: luchando contra la página en blanco.
    El malditismo. La poesía de la vivencia. Las prevanguardias.
    El lado oscuro de la poesía: liberándonos de nuestra autocensura.
    Decadentismo, Parnasianismo y Simbolismo. La Poesía en Francia de fin de siglo XIX.
    La precuela de las vanguardias literarias: el romanticismo. El despertar de la sensibilidad poética.
    Proyectos de poesía fusionada con pintura y otros recursos misteriosos.
    Una idea fija: La poesía pura.
    Poesía y política. El Poeta de la revolución. Futurismo ruso.
    Relaciones entre las vanguardias artísticas y poéticas. El surrealismo.
    La inspiración y el compromiso con el trabajo. El diccionario de lo cotidiano.
    El estilo propio. La experimentación como búsqueda.
    La selección de poemas. Proyecto de libro de poesía. La publicación de la intimidad.

Recuerda:
La primera clase se puede probar gratuitamente. Todo el mes de Octubre por 19€.
¡Cuéntaselo a quien creas que le puede interesar!

Para reservar una plaza, responde a este email o SMS a 655 99 04 13 enviando tus datos de contacto.

    Un saludo,
    Giusseppe Domínguez
    655990413
    poesia@clave53.org
    www.clave53.org

PS: No imprimas este email si no es necesario. El medio ambiente te lo agradecerá.


__________________________________________
Asociación Cultural Clave 53
info@clave53.org
www.clave53.org
__________________________________________

_____________________________
Nota Legal (y no sólo)
En cumplimiento de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico, así como de la LOPD 15 31/12/1999, te queremos comunicar que tu dirección de correo electrónico figura en la base de datos de la Asociación Cultural Clave 53. Te enviamos este mensaje informativo sobre las actividades que organizamos porque, o bien en algún momento nos has facilitado tu dirección de correo electrónico, o alguna persona pensó que podía interesarte el contenido de nuestros mensajes.
Además de la citada ley, siempre has tenido derecho a que te borremos de nuestra base de datos enviándonos un correo electrónico a la dirección borrarme@clave53.org.

Y ahora lo hago llegar también a mi diario, a este blog por si llega a más gente… no. Eso no será así. Quien lee este diario ya me conoce y sabe que me da por saco (ahorraré exabruptos) enviar esta publicidad tan llamativa que acaba por ser chillona. Pero son medidas algo desesperadas por seguir haciendo algo que me apasiona. Y eso lo defenderé, incluso por encima de mí mismo… 😉

Una mala conexión a Internet

Después de varios años, hemos decidido cambiar de ISP (Internet Service Provider) desde Jazztel a Orange, intentando hacer un poco menos de gasto, ya que también tenemos móviles de Orange y había una buena oferta de ahorro mensual al combinar las altas de línea ADSL y una de móvil.

Así lo hemos hecho, pero hemos empezado con mal pie. No tenemos conexión a Internet ni telefonía fija (que ya va por Internet (VoIP), en el caso de Orange). Aunque se supone que el alta era efectivo a partir de ayer por la mañana.

A veces parece tremendo, pues paraliza un poco la actividad febril que llevamos a cabo en la red y gracias a ella. Por ejemplo, tengo que interrumpir mi trabajo en el proyecto de las lenguas, porque casi todo el material está en Internet. Ni que decir tiene que son épocas en las que convocar para nuestros talleres y cursos regulares a nuevas personas interesadas, mediante el tedioso trabajo de envío de emails que muchos consideran masivos y correo no deseado. Es la parte de este trabajo que menos me gusta. De hecho, es la única que diría que me disgusta. Estaría dispuesto a subcontratarla si pensase que puedo evitármela sin gastar demasiado en ello.

Pero también, el no tener una buena conexión, permite que nos dediquemos a otros menesteres también importantes: me he terminado la novela que estaba leyendo (Los Idus de Marzo de Thornton Wilder) y tengo tiempo para pensar en los proyectos que voy a comenzar en este nuevo periodo 2012/13, como el contenido detallado de los talleres de escritura, las colaboraciones con algún que otro colectivo de performers, el trabajo conjunto con mi buen amigo pintor Iván Araujo que me ha propuesto un libro entre los dos, lo que me llena de orgullo y alegría, pero me hace sentir cierto temor de no estar a la altura de su compromiso y nivel profesional, una entrevista con una amiga que hace video-creación relacionada con lo performativo, pero bastante lateralmente, diría yo, y así un buen número de pequeños lunares en la piel de mi actividad que, como en mi espalda, a veces me agradan y, a veces, no.

Por supuesto, a estas alturas alguien se preguntará cómo o desde dónde estoy escribiendo esta entrada en el diario, ese pequeño continuo gran proyecto vital, y claro… desde mi casa. No lo olvidemos, tengo un perfil tan (inmodestamente) variopinto como para saber resolver estos problemillas con un clip de oficina y una radio de galena… así que imagina lo que puedo hacer con un smartphone recién adquirido (gratuitamente… o así) y un puerto USB en mi portátil.

No es la panacea, pero permite que pueda dedicar algunos minutos a escribir, a contar esta pequeña anécdota casera, este desventurado suceso intrascendente, que ha tenido la inmisericordia de molestar a nuestros vecinos, quienes se han visto afectados, posiblemente, por la torpeza de un operario que tomó mal los datos o una orden mal gestionada… (los caminos del señor (ISP) sin insondables).

Ahora tengo que cocinar. La receta, otro día y en otro momento. Será un sencillo salmón a la plancha con una ensalada de garbanzos…

Amigos en blanco y negro o en color

Tengo amigos y amigas (la verdad es que la mayoría de las veces son amigas) a las que quiero mucho, a las que añoro, vivan donde vivan, incluso aunque vivan a la vuelta de la esquina y me obsesiona no perderlas o, lo que es lo mismo, temo perder.

Es un miedo que mi padre me inculcó hace años cuando, seguramente sin mala intención, me dijo que cuando te vas haciendo mayor te quedas únicamente con tu familia y «los amigos» desaparecen. No solo se refería a que morían, estoy seguro, puesto que entonces él era más joven y sus amigos no fallecían. Ahora comienzan a hacerlo… pero también los familiares, no obstante.

Sin ninguna mala intención, pero con muy mala leche, hizo que quisiese llevarle la contraria, quisiese impedir que esto me ocurriese a mí: mis amigos (as) no desaparecerán.

En primer lugar, me encargué de asegurarme que mi pareja entendiese esta fijación, esta enfermedad por defender a capa y espada mis amistades, como si fuesen el verdadero tesoro que puedo llegar a tener en vida. Y di con Carmen, que, aún más que yo (le he llegado a decir que de manera insana) mantiene a sus amigos, sus vínculos, sus nostálgicas, en ocasiones, relaciones.

Así que esta cuestión estaba resuelta. He visto a muchos que, tras unirse en parejas, dejan de tener amigos de manera individual, como si eso de la amistad fuese tan arbitrario como para poder elegir un grupo entero del que amigarse (una pareja, una familia, un otro colectivo…). A mí no me pasará lo mismo.

Y adopté a algunas amigas como hermanas, como esa que parece que no tenía (tengo una con la que siempre me había llevado mal… hasta que empezó a ser la madre de mi sobrino). A algunos amigos como referentes, como espejos, como alter egos, creo que, incluso, comencé así a ser mi propio amigo.

Pero de entre todos mis amigos, tengo algunos que son en blanco y negro. No sé muy bien cómo explicar esto. No se trata de que no los quiera, sino de asumir que no tienen mucho color, que su forma de ser es un tanto gris, con matices, claro, pero gris. Son amigos que, a veces, me entristecen, como un día de lluvia. Y me encanta la lluvia.

Y otros amigos son en color. Sí, casi seguro que es una forma plausible de clasificar tipos de personas.

El otro día caminaba con unos amigos en blanco y negro y encontré a una recién conocida chica claramente en color y fue como un rayo de luz entre los espesos nubarrones. Agradecí encontrarla especialmente por el contraste, ese contraste romántico, patético, que recuerda una madonna iluminada por el sol filtrándose sobre las vidrieras azules en mitad de un ábside claustrofóbico de paredes de granito.

Y pensé en esto de los amigos en blanco y negro o en color. Tengo incluso alguna amiga de color tan intenso que podría decirse que está saturada, con el contraste desajustado, subida de tono… algo, en resumen, chillona.

Siento que algunos de estos amigos en blanco y negro me ven de esta manera, como si su blanco y negro fuese una forma de color en la que el mío resulta grotesco, payasesco, bufónico, histriónico. Siento que se sienten apabullados, sobresaltados por el despliegue casi pavorealesco de colorines que notan en mí.

Y yo, sin embargo, me siento tan apagado al lado de mis amigos y mis amigas en color…

¡Ay! ¡Relativismo!

Relativismo.

Frase de Idus de Marzo

Cayo Julio César (en Los Idus de Marzo, de Thornton Wilder) dice:

«Los poetas, y únicamente ellos, emplean todo lo que son en cada momento de su obra».

Y me encanta pensar que voy por buen camino. Cada momento de mi vida lo vivo como si fuese parte de una obra por crear. A veces querría que fuese más sencilla, pero es la que quiero hacer y la voy a hacer tal y como deseo hacerla. O no.

Me ha gustado compartirla en FaceBook y ver que tiene repercusiones positivas. Quizá este sea el camino: ser positivo, más positivo, más de cosas que me gustan y menos de cosas que no me gustan, aunque sea más o menos lo mismo…

Ahora, a cenar.

Mes y medio de vacaciones

O casi.

Mis vacaciones casi no lo son y mis no vacaciones casi no son no vacaciones, lo que equivale a decir que casi son vacaciones. Tengo una borrosa frontera que divide días laborales de no laborales. Trabajo todo el tiempo, como aquel que decía que trabajaba mientras dormía (un escritor surrealista francés cuyo nombre ni recuerdo ni quiero buscar, citado por Breton en el Manifiesto Surrealista). Trabajo mientras camino por la playa, buscando un nuevo método de publicar en este diario, trabajo mientras leo (y he leído bastante este mes y medio) incluso aunque las lecturas sean o pretendan ser más entretenidas que formativas, trabajo mientras hablo con Carmen sobre nuestros planes, y planificamos, planificamos…, trabajo mientras asisto a una exposición de una alumna de un taller de poesía online en Garrucha, que me gustó más de lo esperable, todo sea dicho; trabajo desde Colmenar, desde Vera, desde Madrid, buscando nuevos temas para mis talleres de escritura, para mis eventuales talleres de creatividad, acepto clases particulares de matemáticas desde la costa almeriense, y cuando vengo a Madrid, hace ya más de 10 días, sigo trabajando… buscando maneras de convertir esta ciudad en un lugar más lleno de poesía.

Pero no escribo.

Procuro no escribir. Se me escapa un poco mientras hago alguna anotación junto a alguno de los libros que estoy leyendo. Pero poco más. Nada en este diario, nada en otros formatos, tampoco emails, nada en papel, por supuesto, salvo alguna postal.

Tampoco, durante estos días, he seguido haciendo o trabajando en mi proyecto actual de «Las Lenguas». Intento estar ocioso. Descubrir el placer del aburrimiento. Descubrir la necesidad de volver a mis tareas cotidianas, a mi rutina, a la que intento desde hace años construirme. Y cuando consigo aburrirme hasta ese punto, adoro la vuelta, adoro este retorno a mi hogar, a mis tareas, a mis labores, a mis lenguas y mis clases, mis talleres, mis amigos, mis amigas, mis emails, mi diario diario, mi escritura…

¡Qué dulce la vuelta cuando se adora a lo que se regresa!

Incluso disfruto de un rato de ausencia de Carmen, un breve receso en nuestra presencia compartida. Ella se fue a su pueblo natal y yo quedé en el mío, en esta enorme villa manchega. Y la añoro, la añoro y mensajeo, telefoneo, esperando ansioso su regreso y disfrutando ansioso su ausencia.

Adoración, ansia, añoranza, rutina y producción, parece imposible unir todo esto, pero es así, así es… adoro mi vida con ansia hasta el punto de añorar la rutina de mi producción.

Esto no es una broma