Degustación

Voy a una peluquería
que no es una peluquería
sino una escuela de peluquería
porque en esa peluquería
cortarse el pelo
es muy
muy
muy barato.

Hoy en la peluquería
que no es una peluquería
sino una escuela de peluquería
hablaba sobre restaurantes la peluquera
y los menús de degustación
que eran según ella
muy
muy baratos.

Estando en la peluquería
que no es una peluquería
sino una escuela de peluquería
me parecía que me estaban tomando el pelo
cuando decían que los menús de degustación
a cincuenta euros por persona
eran muy
muy baratos.

Cuando estaba en la peluquería
que no es una peluquería
sino una escuela de peluquería
recordé los restaurantes
donde yo he comido estos meses
por veinticinco euros por persona
que no eran muy
muy baratos.

Se está cayendo

la vida
la forma de vida
la forma elegida de vida
la forma elegida para mi vida
la forma elegida para vivir mi vida
la forma que creía tener elegida para vivir mi vida
la forma que creía que podría tener como elegida para vivir mi vida
la forma que creía tener elegida para vivir mi vida
la forma elegida para vivir mi vida
la forma elegida para mi vida
la forma elegida de vida
la forma de vida
la vida

se está cayendo

a pedazos

no sé qué hacer con esos pedazos
no sé qué construir con esos pedazos
no sé en qué se está convirtiendo esa ruina de pedazos
no sé en qué consiste que se esté cayendo a pedazos
salvo que sirve
para dar dramatismo a un poema
que intente mantener
en pie
algo de la forma que creía que podría tener como elegida para vivir mi vida

la vida:
una ilusión…

Planes de presentaciones

Tener que planear los fines de semana de los próximos 6 meses es algo estresante, pero forma parte de querer ser editor, es decir, querer estar presente en presentaciones de los libros que, poco a poco, voy generando en esta nueva faceta.

Hacerlo convivir con las demás actividades es ligeramente molesto y obliga a pensar con una antelación de la que no hay garantías de cumplimiento. Esto suele agobiarme un poquito.

¿Es el futuro algo que puedo controlar? ¿Es mi futuro algo que está en mis manos?

ufff…

Otro día hablamos del «que todo fluya» o similar.

La molestia de la estética y lo técnico

Me envía mi querida y admirada Ana Matey publicidad de sus estupendos Talleres de Creación y le comento, algo tontamente, que cuando se ve su mensaje, aparece una ristra de datos técnicos que no deberían estar ahí, seguramente puestos por la plantilla wordpress que debe de estar usando en su sitio web.

Y es que estas tonterías entre «simplificarnos» la vida con plantillas de WP evitando desarrollos HTML personalizados, supone que muchas veces acabamos teniendo «morralla» de código generado y que no sabemos de dónde ha salido. Pero, supuestamente, ha sido fácil generarlo. Lo que no suele ser es fácil modificarlo.

Espero que mi amiga no se tome a mal mi comentario que pretende ser constructivo.

Buscando tipografías

Me avergüenza reconocer que no soy capaz de reconocer la tipografía más usada de cuantas hay en el mundo mundial. Quizá por ello no me atrevo a usarla, o quizá porque no es gratuita.

Yo utilizo una versión modificada ligeramente sobre la original y gratuita, del 2007 como puede leerse en su OFL (SIL Open Font License):

Copyright 2017 The EB Garamond Project Authors (https://github.com/octaviopardo/EBGaramond12)

This Font Software is licensed under the SIL Open Font License, Version 1.1.

El otro día quise saber qué letra era la que se usaba en un libro que me habían regalado en navidades y del que lo único que me gustó fue la edición, de Impedimenta, que usaba este tipo de letra (la versión de pago, la clásica, por decirlo así, casi con total certeza).

Es posible que utilice esta letra (esta tipografía) en una novela que estoy a punto de editar de una persona que ha hecho un trabajo muy especial sobre relatos de un heterónimo muy muy interesante. Va a ser mucho trabajo y poco y mal remunerado, pero seguro que desafiante.

La tilde infinita

Una tilde
buscaba la manera de posarse
en el silencio
y acentuarlo.

Quería hacer llorar
a dios
en agonía indeleble
ignorando su ausencia.

Poseyó en su intención
la dura semilla del odio
la dura acequia de la duda
donde florecer.

La tilde infinita
que no llegó jamás
a ser usada
murió en la tiniebla blanca
del olvido.

Ubuntu me ha perdido hace años

giusseppe@TANGOMIX:~$ sudo apt upgrade
Leyendo lista de paquetes... Hecho
Creando árbol de dependencias... Hecho
Leyendo la información de estado... Hecho
Calculando la actualización... Hecho
The following security updates require Ubuntu Pro with 'esm-apps' enabled:
libimage-magick-perl imagemagick libjs-jquery-ui libopenexr25
libmagick++-6.q16-8 libmagickcore-6.q16-6-extra libimage-magick-q16-perl
libmagickwand-6.q16-6 imagemagick-6.q16 libeditorconfig0
libmagickcore-6.q16-6 imagemagick-6-common
Learn more about Ubuntu Pro at https://ubuntu.com/pro

Tengo instalados varios ordenadores con Linux Mint, pero los de Carmen los tenemos instalados con Ubuntu, pues se enamoró de una distribución llamada TangoStudio que venía con muchísimas utilidades relacionadas con la música y con un fondo de pantalla que seguimos copiando de PC en PC.

Desde que Ubuntu apostó por Unity yo dejé de apostar por Ubuntu (al menos como tal) y aunque hay muchas ocasiones en las que he instalado distribuciones que no usan Unity (lo que en el mundo ubuntu se conoce como «flaveurs»), llevaba tiempo oyendo hablar mal en los foros de linuxeros sobre Canonical, que es la empresa que está «comercializando» ubuntu.

Pero hay un par de cosas que han colmado mi vaso:

En primer lugar, ha dejado de apostar por distribuciones ligeras (incluso la versión «Lubuntu» ha dejado de ser fiel a lo que significa esa L inicial, obligando a instalar, ni más ni menos, que KDE/Plasma como gestor de ventanas), así que he empezado a explorar la infinita variedad de distribuciones de Debian.org que hay disponibles y que, desde luego, son mucho más ligeras.

Pero en segundo y definitivo lugar, este mensaje que me ha salido en una de las actualizaciones de uno de los equipos de Carmen y que parece que quiere apostar por un «linux» PRO, que, por supuesto, tiene coste y no es en absoluto código abierto. Lo siento, pero antes que seguir por ese camino, acabaré adquiriendo un Mac.

Afortunadamente, aún hay muchas alternativas a Ubuntu que siguen manteniendo, en mayor o menor medida, el espíritu de software libre subyacente en los inicios de Linux. (Soy consciente del precio del software, pero también de la voluntad de cambiar el mundo con trabajos colaborativos que no tienen como único valor el precio).

Esto no es una broma