Sos un taxi amarillo
y yo un boludo
que escribe en pergaminos
palabras del otro lado de la esfera
con tus dos siluetas quemando gravedades
al abierto calor del mediodía
mientras tus brazos
me poseen
sin ellos darse cuenta
en un abrazo amarillo
negro de delantal
a punto de despegar del aeropuerto
rayano en la verdad que son tus ojos
huracán de azúcar
plata negra
con que abrasar miserias
ritmo de caldo andaluz
a la orilla del Plata
bajo tu encanto azul
azul y tú
que te me vas y yo
que ya me he ido.