Sos un taxi amarillo
y yo un boludo
que escribe en pergaminos
palabras del otro lado de la esfera
con tus dos siluetas quemando gravedades
al abierto calor del mediodía
mientras tus brazos
me poseen
sin ellos darse cuenta
en un abrazo amarillo
negro de delantal
a punto de despegar del aeropuerto
rayano en la verdad que son tus ojos
huracán de azúcar
plata negra
con que abrasar miserias
ritmo de caldo andaluz
a la orilla del Plata
bajo tu encanto azul
azul y tú
que te me vas y yo
que ya me he ido.
Día: 2 de febrero de 2009
Volar
El techo es tan alto que puedo hacerlo.
El suelo es tan fijo que puedo hacerlo.
El aire tan denso me deja suspenso
entre tus labios, mis ojos y tu sexo
volando, volando
como si ya no pudiese hacer nada más,
como si en Madrid se hubiese muerto la miseria
el día de hoy fuese el principio del mundo
bajo el bolso rojo de tus caderas,
la falda mimada por las metáforas
un olor a fragancia de tu cuello
que me pide mordiscos infinitos
un hálito de besos
sin luz y sin misterio
en una habitación llena de estratos
embarazados y libres: solitarios,
mientras la pasión rompe a llorar
el líquido elemento te consume
entre tus propios brazos,
amando la flor,
capullo espinas
en la pelada noche de recuerdos
el 67 se vuelve escarabajo
me arranca sonrisas en lo oscuro
donde alcanza tu luz
tu luz y tu misterio
de trenza de escalada
desde donde lanzarme
al abismo escarpado de tus dientes.
Quiero dejarme morder por tu mirada,
follar en el silencio de lo imposible
no dejar pasar otra ocasión
bebiendo otro café,
aquí, en esta ventana.
Volar
hasta la trenza y gritar
tu nombre en la ventana
llena de esperanza y sol
de miel y leche.
de palabra.
Volar
Me gustan las minifaldas
con tantas piernas colgantes
que llegan hasta el suelo
creando un cielo de nubes en sexo
que me trae a la mente
el recuerdo
¿para qué quiero volar?
prolongarme hasta lo alto de tu infancia
al fondo mismo de tu cirujía
y quedarme
quedarme a tu lado entre tus ojos
metido en tu cerebro bailarín
con esa minifalda de neuronas
que hace para ti palabra eterna:
Tolerancia.
recuerdo que quiero volar y que tú vueles
al culo de mi espíritu
donde se clavan mis uñas
frente un cricifijo para amarnos
donde no llega la música
la pena
el dolor
tus labios y los míos
exploran las nubes del amor
roto de sexo y taxis
mientras 67 se desparrama en la vereda
por no saber
volar
Volar
- Sin vos volando por el salón de la casa
como si fuera un aeropuerto internacional
yo no hubiera podido concebir
que el destino de la poesía era volar.
Miguel Oscar Menassa.
Camino de la plaza arde el misterio
de sombras y de miedo
de alegres sombras tristes
que te extrañan
acá, en esta distancia.
Ya no vadeáis el campo enamorado
rubor anochecido con facturas
alegre alegre y triste
entre volandos
de tus dientes de olvido
risas de ñil arqueando el tiempo
que tarda en llegar al vuelo de londres a tu piel.
Te amo y no te olvido un instante
al paso de mis lápices
por papel verruguilla en flor.
Y no hay más que decir.
Buenos Aires
Ando entre tus calles
conozco tus muertos
los que mataste
los que te mataron
y los asesinos
pues en toda muerte hay un asesino
pero te libro de culpa
con tal de que te psicoanalices
y digas que tú
andas entre mis calles
y conoces mis muertos.
Buenos Aires
Movimiento que descubrí
calma
fondo
paz
y clímax
aire que conquisté
entre mis dedos
rayos de libertad
focos
música
y acción.
Para Agustín Belucci
Buenos Aires
El gran buenos aires
me inunda de flores de miel
que eran de córdoba
me inunda de mar y hiel
que dramatiza el plata
me inunda de judíos y polacos
guardias rusos de la tierra
sobre el hielo antártico del miedo
a un encuentro, bien sé, que inevitable.
Buenos Aires
No te tengo miedo
y voy a visitarte
gritándote
¡Hola! ¡Estoy vivo!
y en parte te lo debo.
¿Por qué iba a tenerte miedo?
¿Acaso voy a visitarte
gritando que estoy vivo?
¡Cómo si creyese que tú puedes matarme!
Buenos Aires
Española, inglesa, libertaria
pasaste tu tiempo guerreando
independiente, universal y proletaria
rebosas
besando el globo con tu gente
que nos abraza
nos puebla
nos crece
nos pasa la llama prometeica.
Gloria impura del mar y de la tierra
que has regado de sangre tus veredas
y has amamantado mil poetas
pues rezuman tus aceras la palabra
verbo de dios que te hizo única
federal, argentina, revoltosa
Sóplanos tu espíritu
porque necesitamos
aires nuevos
buenos aires.