| Desgarrada | de caballos |
| la sangre | un pañuelo |
| en tu cajón | la muerte |
| te me vas | te me vas |
| como un silencio | una noche |
| y un gilipollas | que está justo en medio |
| a la altura del culo | un toro siniestro |
| que te muerde | que te mata |
| y te dibujas. | sin líneas |
| de batallas. |
Rostro de la guerra, Dalí, 1940.
Te veo sufrir
te veo sufrir
tus cejas arqueadas
te veo sufrir
sin cejas
sin ojos
y yo te veo
te veo sufrir
una sinrazón de propagandas
devorándote el suelo
y perfilándote insutil contra
la sequedad y el cielo
labios quemados
y yo
te veo sufrir.
Osario de campo y cielo
rompiendo un cuello de alegría.
Escrito a ciegas frente a En la torre del Sueño, André Masson, 1938.
Dios tortura mono
muerte pecho
abrazo
llanto presa
guerra
república
ciego mono
cráneo
herida herida
diente
sol sol sobrasada de
sangre y un abrazo de muerte
contra dedos sin fin
largos y eternos
Fumage, W Paalen.
Llanto, llanto de ciudad
con barro
barro de un cadáver
sin huesos
sin sueños
sin ser
y palentino vuela una becada
donde apadrinan los lienzos
sin sol
sin color
y demasiado cerebro.
Un fumás
y un esqueleto moco
vertiendo sangre
SANGRE
que, sin parar, me debilita
Vida y doctrina corinto
sombra de dedos que ya desaparecieron
y un resto de aliento
un domingo.
Una anunciación muerta
llega desde Benidorm
a la playa del sueño
donde la secta parda
domina
Formas discoteca
rayo de hombre
y corazones violentos contra
Sabían hacer lo que querían
pero
no
querían hacer lo que sabían.