Una escoba

caminando por la calle encontré una escoba
apoyada en una farola
no sé cómo había llegado
a estar apoyada en la farola
pero me enterneció y quise fotografiarla
y no tenía mi cámara de fotos
así que no hice nada
nada de nada

y ahora recuerdo la pobre escoba
apoyada en una farola
en un poema triste apoyado en un blog
que a penas se sostiene
y me enternece
pensar en un lector
sin cámara
leyendo este poema que no es una escoba
apoyándose en una mesa que no será una cama
mientras yo olvido la razón
por la que quise escribir este poema
a una escoba
a una farola
o a mi mirada.

El secreto del éxito

La ONU alerta del consumo excesivo de analgésicos en los países industrializados.
Y me pregunto si no es momento de saber cuál es la verdadera enfermedad de las sociedades industrializadas. Aunque habría que matizar que no son sólo las industrializadas, sino aquellas en las que la riqueza es tan elevada que estar a esa altura puede ser difícil.
¿No será que van por ahí los tiros?
El problema es el éxito.
En una civilización en la competencia ha llegado a todos los ámbitos de la vida, no queda más alternativa que ser el mejor, siempre el mejor, como me decía mi padre, incluso aunque seas ladrón, sé el mejor ladrón. Y claro, pasa lo que pasa, que tenemos que doparnos, tranquilizarnos tras el dopaje o el exceso de velocidad (sin irónica mención a los 110 km/h), o para olvidar, o relajarnos artificialmente, en un entorno en el que hemos aceptado que todo es artificial.
La siesta… me acuerdo del libro de Helena que voy a presentar en breve…
Y me voy a trabajar.
Me tomo algo para que no me moleste la garganta hoy que está mal,
la ignoro,
vivo casi como si mi cuerpo fuese prescindible,
vivo por encima de mis posibilidades físicas,
ignoro que existen límites o pienso que están ahí para otros
porque yo lo puedo todo
y si necesito ayuda…
lidocaína o alguna otra cosa
que termine en ina.
Ya no ismos, ahora inas.
Pero el fin sigue siendo no parar
de avanzar en una carrera cuyo final no existe
porque la muerte se niega con lujuria.
Viviremos siempre
y siempre jóvenes
porque lo contrario sólo le ocurre
a los fracasados.
ay… tengo que tomar otra pastilla
que me recuerde que tengo corazón.

O, si no, a Terapia.

La falta de ortografía

Se ha generalizado hasta el punto de que me resulta difícil hacerle creer a mi alumno de clases particulares de primero de la ESO que aprender lengua española es útil.
Recibo emails con faltas tan aberrantes como “abría que decirle a…” o leo periódicos on-line en los que es fácil que los espacios entre palabras desaparezcan o las tildes o…
Y no lo entiendo.
Sé que nos lo “resuelve” todo la tecnología, con sus potentes correctores ortográficos integrados en los procesadores de texto y en los navegadores web, pero a veces hay que saber qué se escribe, leer un poco el texto con el cariño al lenguaje de quien lo maneja como una herramienta que, maltratada, dará lugar a muchos malos entendidos y a una imagen de descuido tan horrenda como la de circular por una carretera mal asfaltada. Claro que el coche anda por ella, pero es feo, no nos gusta, nos resulta duro sin unos amortiguadores con una suspensión infinita.
Por favor, solicito que quien encuentre una falta de ortografía en mis textos en este blog o en mi página web que me avise lo antes posible para poder corregirlo: la forma es importante. Las formas son importantes. No es sólo decir cosas, sino la manera de decirlas lo que nos hace más cultos y la cultura no empieza en las subvenciones sino en la concienciación.
Por favor, revisa tus textos antes de enviarlos, pero no con un simple “corrector ortográfico” sino con tus propios ojos; sé que sabes escribir, que sabes cuando algo está mal escrito y, si no lo sabes… te toca o me toca leer más y más hasta aprenderlo…
Aunque, con las faltas creciendo también en los textos, incluso, literarios, puede que leer más no nos habilite a escribir mejor.
Estoy tremendamente consternado por esto. Mi participación en Wikipedia suele ser la orientada a corregir artículos desde el punto de vista ortográfico, como el “tubo el valor de…” por tuvo. Me gustaría poder editar artículos de periódicos en la misma manera. Sería interesante descubrir un procedimiento de colaboración en la revisión ortográfica que no afectase al contenido del texto, de modo que se pudiese ayudar a corregir textos on-line sin poder modificar su contenido. Algo mínimamente supervisado, comprendo, pero cada vez lo encuentro más necesario.
Si dudas de una palabra, búscala en el diccionario. Con el tiempo, lo agradecerás.

La ventana (texto antiguo)

Habitaba estrella tras la estrella. No habitaba tras las estrellas. Al lado de su mirada había un canario. Un ruiseñor con labios de mujer y pies de plomo. Los hierros no cesaban de recordarles el cautiverio. La soledad hambrienta de estrellas bajo la tierra. Sus ojos buscaron la mirada hasta encontrarla y con ella apreció la compañía. Esos pájaros locos que aprovechaban el silencio para piar sin fin o lanzar besos al aire que se colaba entre los barrotes.
Estrella, la de las estrellas, ya no estaba sola. Apagó el silencio y se dejó dormir sabiendo que el despertar la cubriría de besos, de palabras, de su nombre…
Y recordó que, tras la puerta de su habitación, su carcelero estaba enamorado.
La ventana creció hasta cubrir o descubrir toda la pared y la luz no cesó de calentar sus brazos.
El tiempo de la soledad se derritió en su pecho.

En Riaza, creo que en el año 2004.

Escribo

Bajo una pared que se me cae encima
sobre un teclado que absorbe mi sangre
(al menos algo de mi sudor)
contra una pantalla que parece alejarse
dejando tras de mí millares de mosquitos
que invaden la casa.

No sé porqué los mosquitos
son tan importantes en mi vida
pero ahora mismo siento que son parte de ella
y sus detritos negros
dan color a la tinta electrónica de mis escritos
su muerte entre mis manos
tras un chasquido molesto
es un pequeño disturbio
en mi mañana soleada.

Escribo para recordar
que hoy es un día más
y no un día menos.

Hay que saber contar.
Es fundamental no perder nunca de vista
cual es el origen de coordenadas
en el que nuestro espacio-tiempo
llamado vida
ocurre.

Si nos equivocamos,
acabamos pensando que la vida es muerte
y que la muerte es vida
más allá de la vida.

Quizá esta es la razón por la que siento
muchas veces
que hay gente muerta que pasea
entre nosotros
con la cabeza erguida
como si estuviesen vivos, casi como si fuesen personas.

Quizá esta es la razón por la que a veces
no muchas
no sé lo que me pasa
y me abandono a la tristeza
dejando de disfrutar del hecho de estar vivo.

Porque eso es otro hecho.
Un hecho que se va haciendo.
Un hecho que nunca acaba de ser hecho.
El hecho más curioso de cuantos pueda acontecer.
El hecho soberano.
El hecho auténtico.
El hecho inagotable.
El hecho calavera.
El hecho del hecho hecho
y siempre por hacer.

Entre Hecho y Opinión está el poema

hecho, cha.  (Del part. irreg. de hacer; lat. factus).  1. adj. Acabado, maduro. Hombre, árbol, vino hecho.  2. adj. semejante (? que semeja). Hecho UN león, UN basilisco. Hecha UNA fiera.  3. adj. Dicho de una persona: constituida (? compuesta). Hombre BIEN hecho. Personas MAL hechas.  4. m. Acción u obra.  5. m. Cosa que sucede. 6. m. Asunto o materia de que se trata.  ~ consumado.   1. m. Acción que se ha llevado a cabo, adelantándose a cualquier evento que pudiera dificultarla o impedirla.  hecho de armas.   1. m. Hazaña o acción señalada en la guerra.  hecho imponible.   1. m. Der. Situación o circunstancia que origina la obligación legal de contribuir y sobre la que se aplica el tributo.  ~ jurídico.   1. m. Der. El que tiene consecuencias jurídicas.  ~ probado.   1. m. Der. El que como tal se declara en las sentencias.  Hechos de los Apóstoles.   1. m. pl. Quinto libro del Nuevo Testamento, escrito por San Lucas.  a hecho.   1. loc. adv. Seguidamente, sin interrupción hasta concluir.  2. loc. adv. En conjunto, sin distinción ni diferencia.  de hecho.   1. loc. adv. Efectivamente.  2. loc. adv. De veras, con eficacia y buena voluntad.  3. loc. adj. Que no se ajusta a una norma o prescripción legal previa. Situación de hecho. U. t. c. loc. adv. No esperaremos una resolución, procederemos de hecho.  de hecho y de derecho.   1. loc. adj. Que, además de existir o proceder, existe o procede legítimamente.  en hecho de verdad.   1. loc. adv. Real y verdaderamente.  eso está ~.  1. expr. coloq. U. para indicar que algo se puede considerar tan seguro como si ya se hubiera realizado.  esto es ~.   1. expr. U. para dar a entender haberse ya verificado enteramente o consumado algo.  hacer alguien su hecho.   1. loc. verb. hacer su negocio.  Hecho.   1. interj. vale (? expresión de asentimiento o conformidad).  ~ y derecho.   1. loc. adj. Dicho de una persona: Cabal, excelente.  2. loc. adj. Dicho de una cosa: Ejecutada cumplidamente.  3. loc. adj. Real y verdadero.  4. loc. adj. Dicho de una persona: Instruida o versada en alguna facultad.  ya está hecho.   1. expr. U. para manifestar conformidad con algo ya irremediable.

opinión. (Del lat. opin?o, -?nis). 1. f. Dictamen o juicio que se forma de algo cuestionable. 2. f. Fama o concepto en que se tiene a alguien o algo. ~ pública. 1. f. Sentir o estimación en que coincide la generalidad de las personas acerca de asuntos determinados. andar alguien en opiniones. 1. loc. verb. Estar puesto en duda su crédito o estimación. casarse alguien con su ~. 1. loc. verb. coloq. casarse con su dictamen.

Un poema es un hecho, en mi opinión.
Un hecho puede ser un poema.
Una opinión puede ser un poema.
Ambas cosas son parte de la interpretación de la realidad.
Ambas cosas son hacedoras de realidad.
Hecho: La realidad es un poema, en mi opinión.

Epojé

El poeta, si no es un poeta de verdad, tiene que repetirse sin descanso “no sé”
Wislawa Szymborska
(Discurso de recepción del premio Nobel de Literatura)

Con todo mi respeto para la gran poeta polaca, me pregunto:
¿Ella como sabe lo que ha de repetirse el poeta?

Yo, por mi parte, tan sólo me pregunto ¿soy un poeta de verdad? ¿soy de verdad? ¿soy? ¿?

Hoy tuve un sueño

Soñé que me dormía
que mi mano se dormía
que mi mente se dormía
que mi pene se dormía
que mi ano se dormía
que mi uña se dormía
que mi pelo se dormía
que mi estómago se dormía
que mi hígado se dormía
que mi corazón se dormía
que mi dentadura se dormía
que mi codo se dormía
que mi hombro se dormía
que mi ingle se dormía
que mi nariz se dormía
que mi lengua se dormía
que mi piel se dormía
que mi traquea se dormía
que mi colon se dormía
que mi sueño se dormía.
Soñé que me moría.

Un mínimo derecho a la intimidad

Está claro que hay personajes públicos que exhiben su vida por placer que circula entre lo patológico y lo exhibicionista y hacen las delicias de los consumidores de tele-basura porque no puede ser calificada de otro modo. Estos programas en los que se desmenuzan sus vergüenzas sociales para el entretenimiento de unos telespectadores que, acostumbrados a realitys y demás intrusiones en la intimidad de las personas, lo escuchan sin sobrecogerse.
A mí me produce cierta urticaria, algo enfermo, algo que siento que me contagia aunque no sea por ingestión directa, afectando a mi entorno que cada día parece estar menos sano. Y esa insania la pago yo y la pagamos los que no deseamos matar nuestras neuronas con esta apoplejía social.
No quiero ahondar en la posible comparación entre este hábito y el del consumo de sustancias que envenenan la respiración, porque aparentemente uno se mueve en un terreno físico (humo-pulmones) y el otro en un terreno psíquico (telebasura-mente). Digo aparentemente porque, en realidad, es infundada esa separación cuerpo-alma. Pero, vale, voy a dejar esta cuestión para otro día.
Lo que me parece excesivo es que un periódico más o menos digno (El País) publique en sus páginas el parte médico de un hospital en el que han ingresado a la ínclita presidenta de la comunidad de madrid. ¿No nos estamos pasando? Es un personaje público por exigencias del guión, por decirlo así. ¿No debería haber un mínimo respeto por el hecho de que su estado de salud, que es relevante, debe ser íntimo si no afecta al ejercicio de sus funciones?
Y lo más grave es que lo leemos.
Lo leemos para informarnos.
Pero esa información es humana, individual, privada, no política ni social.
Ay, qué grave está el mundo y qué pocos esfuerzos se realizan para curarlo.

Libia

Hoy no soy muy optimista, pero es que los aviones bombardean manifestaciones en Libia y Europa tan sólo dice que ese señor es muy malo. Bien.
¿Para qué existe una Unión Europea? Deja bien patente cada día que su finalidad es exclusivamente la que tuvo en sus orígenes: Comunidad Económica Europea. Remarco: Económica. No se habló ni se ha pretendido nunca que sea una Comunidad Social, una Comunidad Cultural, una Comunidad Política.
La preocupación europea es si Libia amenaza al suministro del preciado oro negro. De si puede provocar un aumento del precio del petróleo, de si nuestra economía se resentirá. ¡Ah! y la inmigración. ¿Habrá oleada de inmigrantes?
Siento vergüenza de ser europeo.
¿Merece la pena votar en una parodia de democracia representativa en las elecciones al Parlamento Europeo? Cada día que pasa, cada conflicto que encuentro en los medios, siento que la respuesta no está en esas votaciones nacionalistas, en las que los distintos representantes se empeñan en defender los privilegios de sus feudos. ¡Qué penoso!

Europa, Europa, Europa,
despierta, levántate,
emerge en un mundo que te necesita y al que necesitas.
Europa, Europa, Europa,
vuelve a ser el faro de valores que alguna vez pudiste ser,
recupéralos para ti, para nosotros, para ellos.
Europa, Europa, Europa,
sé, defínete, cree en ti,
si eso, sin tu propia confianza, nunca habrá
Europa, Europa, Europa.

Esto no es una broma