¿Confundimos raza con nacionalidad?

El otro día publiqué en FaceBook una inocente pregunta que desató un debate bastante interesante. No era una pregunta puramente retórica, pero claro que encerraba cierta maldad. Era una pregunta con la que, inocente, me habría gustado hacer un sondeo. Me pareció sumamente interesante que la discusión, como tantas otras, derivase hacia el lenguaje y su precisión o imprecisión.

Está claro que FB es un patio de colegio y que hay que tener especial cuidado con lo que se dice. Por eso me limité a hacer una pregunta… y aun así… A partir de esa tuve varias respuestas que me atribuían una intencionalidad distinta de la que yo tenía. Varios quisieron creer que yo decía que España o los españoles somos racistas, otros dijeron que, como yo, tampoco aprobaban el nacionalismo, pero yo no había dicho eso.

Transcribo toda la conversación porque algunas de mis opiniones (e incluso algunas de las de otros) no quiero perderlas.

Giusseppe Domínguez: En España se confunde raza con nacionalidad. ¿Qué nombre tiene esto?
06 de julio a las 10:43

Ulises Fidalgo Prieto Los salseros confunden raza con saber bailar, salsa, claro (no Waltz.)… Y claro, «la raza latina es la mejor». Eso no es racismo, es una tautología. Si la raza latina se define cómo la que mejor baila salsa, enotonces lo que mejor bailan salsa son los que mejor bailan salsa.

Santiago Gala no ?e, nacionalismo o su sinónimo racismo… 😛

Yolanda Angel En España «ALGUNOS» lo confunden. Fácil de reconocerlos, siendo FRANCOs, se les ve el plumero (y algunos la «pluma», pero estamos en las mismas)

Giusseppe Domínguez Para mí nacionalismo (que según y cómo sea puede hasta gustarme) no tiene nada que ver con racismo. Esa es la cuestión, en parte.

Giusseppe Domínguez En Australia me ocurrió hace muchos años que a un señor de raza negra le pregunté de dónde era… y me contestó, casi ofendido, que Australiano. ¡Qué torpeza por mi parte, confundir raza con nacionalidad!

Ulises Fidalgo Prieto ¿Pero de qué nacionalismo de los tantos que hay en España estás hablando? El nacionalismo es aberración romántica del siglo XIX y surgió con un carácter casi divino. El soplo de los pueblos sustituía a la antigua Fe y las personas perdían su individualidad en pos de ese proyecto «común». Una utopía más. ¿Qué identificaba a la Nación, ahora un ser con vida y espíritu? ¿La raza, la religión (o ideología)? La estafa del progreso «común» condujo al horror del siglo XX. No cabían las ambiciones individuales, sólo la ambición de la nación. La libertad del individuo no era aceptada, sólo la libertad de la nación. A cambio se evitaba la angustia de tener que decidir. Fascismo y Comunismo se apoyaron en esa estafa atrayente. Ambos nacionalistas, ambos socialistas. Por fortuna creo que tanta decepción permitirá al individuo zafarse de la prisión mediocre de que otra entelequia inventada conduzca sus miedos, sus odios, sus afectos y también sus prejuicios. Casi todos somos racistas y es peligroso. Pero lo absolutamente peligroso es cuando todos nos ponemos de acuerdo para canalizar un único racismo a la vez y en una sola dirección. Cuando la Nación decide a quién debemos odiar o amar. O peor, cuando una Nación elige un odio que nos identifica para ser acogido dentro de ella.

Ulises Fidalgo Prieto En Londres también tuve la tentación de preguntar a una chica negra de Manchester de dónde eran sus padres. Probablemente me hubiera dicho que también eran de Manchester, pero entonces habría tenido la tentación de preguntar de dónde eran sus abuelos, y así hasta que me dijera que algún ascendiente era de Jamaica. Luego yo le diría: Ah, también soy del Caribe. Entonces probablemente ella me habría contestado. No pareces del Caribe. -¿por qué ?- habría preguntado para que quedara patente su racismo. El de ella. Tal conversación no ocurrió. Me reprimí el mío.

Giusseppe Domínguez Querido Ulises, no quería discutir sobre nacionalismo que, como otras muchas cosas de nuestra sensibilidad contemporánea, surgió efectivamente en el romanticismo, sino sobre el porqué seguimos, en un mundo que está empezando a mirar hacia otro lugar (queramos o no) más global, mas entrelazado racialmente que nunca, porqué seguimos, insisto, confundiendo raza con nación. Creo que, igual que en el SXV surgió el modelo de estado/nación europeo, estamos ante un proceso de surgimiento de un nuevo modelo, llamémosle supranacional, de momento, en el que los países (especialmente los europeos) no están sabiendo encajar. (Tampoco lo están sabiendo hacer los «nacionalistas» que tanto criticas). Me preocupa que una niña adoptada en China y que viva en Europa sea llamada china por su raza y no por su nacionalidad. Me preocupa que un chaval, pongamos que nacido en Madrid, cuyos padres emigraron de marruecos siga siendo llamado magrebí. Me preocupa que pese tanto la raza. Ni siquiera estoy hablado de que esto sea racismo, sino de que no seamos capaces, aún, de ver que una cosa es la nación y otra la raza, la procedencia, si lo deseas. Según eso, la raza a la que pertenezco no sé si es la que debería ser llamada española…. porque, que yo sepa, eso no existe como raza. Soy, supuestamente, caucásico, pero con múltiples mezcolanzas, enormes, procedentes del norte de África.

Giusseppe Domínguez Por cierto, si la chica que encontraste en Manchester era negra, seguro que no era originaria de Jamaica… y es muy posible que tuviera un origen racial más sudafricano, llevada por barcos ingleses (y sé que no fueron los únicos) a las islas del «nuevo mundo».

Ulises Fidalgo Prieto Seguimos discutiendo mañana, más bien para aprender. Porque es un tema interesante y del cuál me gustaría saber qué piensas. Yo sólo tengo pensamientos sueltos, nada elaborados y no he leído mucho. Pero me interesa. Sólo una cosa antes: Yo no critico «tanto» los nacionalismo españoles. Realmente me parecen ridículos y racistas. Creo que en el caso del país Vasco matan porque si no nadie se los tomaría en serio. Vengo de un país donde la mayoría de los independentistas se arruinaron por la causa de la independencia. A veces murieron y los que vivieron fueron a la miseria cuando perdieron la guerra. Eso desde el más rico hasta el más pobre (los hacendados cubanos contaban entre los más ricos de la España entonces). Así, desde ese punto de vista, los nacionalistas actuales me parecen unos descarados farsantes que quieren que los otros les paguen la independencia y no están dispuesto a arriesgar nada. ¿Cómo me los voy a tomar en serio? Ni siquiera me interesan. Sólo me molesta tener que pagar impuesto para ellos, pero bueno…

Guillermina Godoy ?»raza» es un vocablo que se originó con Darwin conjuntamente con la teoría de la Evolución . De un tiempo hasta ahora esa palabra ha sido cambiada por «Etnia» ya que raza es usada para diferenciar a los animales, ejemplo: un caballo de raza pura-sangre. O sea, que hablar de raza refiriendose a las personas seria igual que tratarlas de animales.

Susana Recover de Frutos Sí, es llamativo. También se confunde raza con clase social.

Mábel Dom G Y raza con religión. Un nombre para esta cosa de las confusiones… asociográficosocioesteroti?p, largo.

Janet Val Triboullier no tiene nombre…..no debería tenerlo.

Giusseppe Domínguez Ups. Guillermina Godoy tienes toda la razón. Y esto da un nuevo giro a este debate… Buscando raza en Wikipedia te encuentras, como dices, que es más recomendable reservar el uso solo para animales. Pero lo que es más llamativo es que Etnia, etimológicamente, hace referencia explícita a Nación… o sea, que igual aquí está la raíz de la respuesta… (Una etnia (del griego ????? ethnos, «pueblo» o «nación») es una población humana en la cual los miembros se identifican entre ellos, normalmente con base en una real o presunta genealogía y ascendencia común, o en otros lazos históricos). Recomiendo la lectura de http://es.wikipedia.org/wi?ki/Etnia donde está el principio de debate sobre el uso de etnia frente a raza.

Giusseppe Domínguez Lo que parece que se va imponiendo es que, como tantas otras veces, es un problema de lenguaje. Será por eso por lo que me preocupa especial y personalmente… 😉

Giusseppe Domínguez Por cierto, toda esta retahíla de posts comenzó con un artículo de hoy en El País, así que lo cito, por si alguien quiere hojearlo: http://xurl.es/9j589

Giusseppe Domínguez Y, sí, como apunta Mábel, cuantas veces hemos oído hablar de «musulmanes», por ejemplo, para hablar de etnias o naciones… como si yo, por ejemplo (otra vez), no pudiera ser musulmán o budista o sintoísta (¿puedo serlo?) o judío.

Guillermina Godoy ?(et.ni.a) sf 1. Antr. Grupo social diferenciado de outros por laços peculiares de cultura, religião, língua, comportamento etc., e que compartilha origem e história comuns.

Janet Val Triboullier Acabo de leer el artículo. Tengo la sensación de que el lenguaje nos delata…

Guillermina Godoy para mí es un poco mas fiable la RAE. ahí puse el link del significado de raza. Fíjense que se habla, a modo de ejemplo, de RAZA HUMANA.

Ulises Fidalgo Prieto Una cosa: Las palabras son resbaladizas y la etimología no es un asidero seguro. La palabra Nación también tiene el mismo origen. alude al nacimiento. Una nación de dientes, es cuando vemos como emergen los dientes. Una nación de pollos es un grupo de pollos que han nacido. Las naciones solían ser los grupos humanos que venían o estaban en otro sitio. Era los que veíamos. Nosotros nunca eramos una Nación. En hebreo la palabra es Goyim que traducimos como gentiles, porque para ellos las naciones somos nosotros. Sólo recientemente nos hemos visto a nosotros mismo como parte de una nación propia. Así que la palabra ha perdido sentido y no sé si tiene alguno preciso hoy.

Ulises Fidalgo Prieto Por cierto, el sionismo es un movimiento nacionalista, como son todos los movimientos nacionalistas que empezaron en el siglo XIX. El Islam no es un movimiento nacionalista, como no lo es el cristianismo. Así que no es lo mismo un judío que un sionista, o por lo menos hay una diferencia de conceptos.

Ulises Fidalgo Prieto Para mí la nación sólo adquiere importancia como marco legal donde se preservan los derecho del individuo. No creo que los estados supranacionales puedan satisfacer esa necesidad. Para que haya un marco de éste tipo el individuo tiene que tener una implicación emocional con ese grupo de hombre que lo conforman y se sienta perteneciente a él. Sino deja de prestarle importancia y se deshace el vínculo. Es casi imposible que un individuo contenga tanto amor dentro de sí como para amar a la humanidad completa. Sería deseable, pero es imposible. La nación debe estar al servicio del individuo y no el individuo al servicio del individuo, contrario a lo que decía Kennedy. Por otra parte, para que un hombre sienta que debe pertenecer a un grupo, debe de haber un enemigo común, o a caso debió haber habido antes. El deseo de pertenecer a algo, casi siempre está motivado por el miedo a otros, o por lo menos la reticencia. Hasta ahora siempre ha sido así. Luego debe de haber otros para que podamos pertenecer a unos. Visto así el estado supranacional es imposible. La humanidad no puede contener un único estado antes de que aparezcan los extraterrestres. Siempre habrá al menos dos naciones distintas, sino enfrentadas, sí reticentes la una con la otra.

Giusseppe Domínguez ?Ulises, mi alegato a favor de un estado supranacional no implicaba que hubiera uno y solo uno. Efectivamente, que la humanidad se ha ido moviendo por los motivos que apuntas es bastante cierto, pero también lo es que está amenazada por un problema que ella misma genera y que no puede ser postpuesto más tiempo. En primer lugar, ahora mismo me estaba circunscribiendo a la necesidad de una implicación mayor por parte de los ciudadanos para construir o vincularse a los que están más cerca suyos, pero aumentando un poco la mirada, el ángulo de la mirada, de manera que queden en esa cercanía gentes que antes no lo estaban. Por poner un ejemplo concreto, Europa necesita existir como estado o nación o confederación de naciones más allá que como simple agrupación de comerciantes. Es cada vez más notorio que sin esa «nación» europea, lo que queda es esperar una lenta agonía en estos lares. Es lógico, todo imperio tiene su declive y el de Europa o los distintos países europeos no iba a ser una excepción. Pero algunos de los logros, por ejemplo avances sociales, que se consiguieron a lo largo del siglo XX están a punto de ser puestos en cuarentena por un largo periodo de tiempo. Y no quiero con ello que entiendas que se trata de un alegato a favor del socialismo frente al neoliberalismo. No. Es tan solo que la librecompetencia total es algo que nunca han defendido las naciones, que han tendido siempre a cierto proteccionismo estatal del individuo que la conforma.

Giusseppe Domínguez En cuanto a lo del enemigo común, es hora también de que nos empecemos a dar cuenta de que el enemigo común quizá no está más allá de nuestras fronteras que, por otro lado, son bastante más imaginarias para nosotros que para otros… Por ejemplo, la movilidad de capital no entiende de fronteras. Es razonable en el sistema económico que tenemos. Y ni siquiera ahora voy a entra a discutirlo, sino que si estas son las nuevas condiciones, es decir, que el dinero tiene posibilidad de desplazarse por el planeta sin tener en cuenta las necesidades de una u otra nación, es menester que los ciudadanos seamos conscientes de que también deberíamos tener ese derecho. Esto implica la libre movilidad de seres humanos allende las fronteras (con lo que retomo el tema del inicio) pero esto, al mismo tiempo, como tú dices, atenta contra el concepto que ha sustentado la idea de nación hasta ahora. Por eso, insisto, tenemos que revisar esa idea, para poder acompasarla al momento histórico en el que vivimos. No sería la primera vez: No es lo mismo hablar de Nación antes del SXV (me circunscribo, de nuevo, solo a Europa) que antes del SXIX, que después de la II GM, ni después de la caída del muro. Efectivamente, seguimos manteniendo para algunas cosas las nociones del SXIX y para otras cuestiones las del SXXI. Ese movimiento de palito no parece que haya tenido repercusión en muchas mentes, pero tenemos la urgente necesidad de cambiar de planteamiento… y en esto casi estaría a punto de coincidir contigo en tu reprobación de los nacionalismos (vasco, catalán…) y creo que también a estos también les toca renovarse o morir. Pero nuestros nacionalismos (español, francés, alemán…) también deben hacerlo… e, insisto, rápido. Como enemigo común podemos mantener el que se está perfilando como tal, mientras no seamos capaces de mantener un concepto más actualizado de nación, que sería China y su producción «imperialista». Ya ves, ahora cambiaremos y comenzaremos a llamar imperialistas a otros… ¿Qué, te parece irónico?

Ulises Fidalgo Prieto ?Giusseppe, mientras más pasan los años nos vamos pareciendo más. Al final terminaremos como la mayoría de los seres humanos, unas ancianitas adorables (el femenino no ha sido una errata). Si me lo pones así creo que va a decaer la discusión. Estoy casi de acuerdo en lo que dices. Así que me limitaré a decir los inconvenientes y los desacuerdos. Desde mi punto de vista el Estado sólo tiene sentido para garantizar los derechos de las personas que habitan bajo su jurisdicción. Si el Estado llega hasta dónde puede llegar el capital, entonces cuando haya una injusticia allí, el Estado tendría que intervenir. Es decir, la policía o alguna fuerza de la violencia legítima. Si es así, me parece que estaríamos en guerra siempre. Yo no estoy en contra, pero creo que es insostenible. Por ahora veo difícil la aplicación de ese deseo común nuestro. Con respecto a las medidas proteccionistas. Estoy de acuerdo contigo, y es algo por lo que hay que protestar todos los días. Claro, que sin enojarse demasiado por la casi segura derrota. Lo más que podemos hacer es mitigar ese antiguo vicio de los aranceles y la frontera para el mercado. Las medidas proteccionistas son efectos de los tantos Lobbys económicos que existen. Casi todos, con argumentos nacionalistas, intentan que los legisladores le eviten la necesidad de competir en el mercado. En Europa tienen la tradición medieval de los gremios (previo a las naciones) y aún hacen lobby para evitar competir. Lo mismo ocurre con la inmigración. Las leyes antiinmigración tienen la misma causa. Son Lobbys que no quieren competir en el mercado del trabajo. Y claro, también los prejuicios que también cuenta. No sólo es economía ( no soy marxista). La tarea es difícil, si no imposible. Pero estamos aquí, y si no estuviéramos sería peor. Por cierto: Liberal es una palabra española, adquirida por los británicos durante las guerras napoleónicas y pervertida por los americanos durante el gobierno de Delano Roosevelt; pero en español significa lo mismo aún. No es necesario acudir al neologismo de neoliberalismo. Es el mismo liberalismo de la escuela de Salamanca, el mismo mencionado en el Quijote, el mismo del empecinado, de las Cortes de Cádiz y el mismo de los independentistas de Suramérica y México e incluso de Cuba.

Ulises Fidalgo Prieto Un debate previo: http://www.youtube.com/wat?ch?v=5QMZ0Ms2bJc

Giovanni Collazos Carrasco todo esto es super interesantísimo.

Giusseppe Domínguez Me alegra que te interese, querido Giovanni.

Y parece que, como todo en Internet, el tiempo de vida de este debate llegó a su fin. No hubo más réplicas porque parece que llegamos a una especie de consenso en torno al hecho de que el lenguaje era lo más importante a la hora de establecer una discusión como esta. Conocer el lenguaje con propiedad te hace dueño de la verdad… o lo que es lo mismo, de la mentira. Es una cuestión, como tantas otras, de palabras.

Humanos, demasiado humanos.

Galería de Robles

Galería de Robles sin
robles ni cartón
en frente del 7
sin calle y
sin melancolía

Galería sin cuadros
salvo en los adoquines
donde piso
y piso
y piso
hasta deshacer
mi dolor
con desdoro
sin decoro
oro oro oro oooooo

Partido Anti-PowerPoint

Aunque parezca una broma, acabo de leer una noticia que se hace eco de que en Suiza se acaba de inscribir un partido que defiende, como único interés político, el cese del uso de este programa.

Así, el Anti PowerPoint Party, (APPP) sostiene que el uso de este software en entornos profesionales hace que se tienda a la simplificación del discurso que tan solo ha de ser apoyado en imágenes atractivas y menos en una coherencia que requiera reflexión por parte de quien atiende. ¿Solo el uso de ese software?

También advierte del problema de su utilización en la educación, fomentando una enseñanza más vertical en la que desaparece el intercambio, la relación profesor-alumno queda intermediada por una presentación que ha de resultar atractiva visualmente, dinámica, entretenida en resumidas cuentas. No es extraño: hasta se ha reducido la duración media de una película de entretenimiento para que los adolescentes aguanten.

No es que no esté de acuerdo con que el mal uso de una herramienta como esta puede llevar a vaciar de contenido los discursos o a que en la enseñanza se banaliza la exigencia para no espantar al cliente, que ha dejado de ser alumno para ser consumidor más o menos voluntario de saberes.

Lo que no puedo compartir es el uso de una marca registrada para inscribir un partido político. Power Point es tan solo un componente de la celebérrima suite de MicroSoft, MS Office. Porque, pregunto, ¿no sería lo mismo si las presentaciones se realizaran (como yo vengo haciendo desde hace años) con OpenOffice o LibreOffice?

Tampoco me parece razonable que un partido se inscriba con ese único objetivo. ¿Acaso no ha de tener un mínimo ideario? ¿Tan poco importante se considera ahora mismo la ideología política que cualquier motivo puede ser suficiente para aglutinar masas?

Me da por imaginar que ganan las elecciones (no es tan descabellado, teniendo en cuenta que, según afirman, en Suiza serían ya la cuarta fuerza política) y que, después de aprobar una ley que penalice de alguna manera el uso de este programa, se retiren dejando gobernar a quienes ellos decidan. ¿Ellos? ¿Quiénes son ellos? Qué miedo me da esta tendencia a la despersonalización.

Por cierto, en mi web hay intencionadamente pocas imágenes porque apuesto por el contenido, pero es algo que siempre me han criticado porque, dicen, vivimos en una era de dominio de la imagen. Aunque se podría añadir que una imagen seguirá valiendo siempre un equivalente de palabras (más o menos 1000, según el refrán).

Profundizando con el discurso del APPP, habría que reducir esa influencia dañina de la banalización del discurso no solo usada en esa aplicación, sino en los mensajes comerciales de televisión, de prensa, etc, así como en las páginas de internet que, en la mayoría de los casos, apuestan por un sloganismo masivo para resultar simples y, por ello, atractivas.

Y, para colmo de simpleza, proponen como solución alternativa el uso de pizarras de papel en las que el orador va escribiendo sobre la marcha. ¡¿Es una broma?! ¿Han tenido que hacer alguna vez una presentación delante de más de 20 personas en una sala con más de 50 metros cuadrados? Si acaso hubiesen propuesto como solución volver a las transparencias sobre retroproyectores, pero esa sugerencia suya es poco más que una idea friki llevada a la política seria.

Bajo toda esa parafernalia, en su web incluyen un par de enlaces que me hacen sospechar que el verdadero objetivo de esta gente es forrarse. Hay un botón en el que aceptan donaciones. Hay otro (en la web de un partido político) que te dirige a una tienda donde adquirir, por un no muy módico precio, un libro en el que te enseñan las maldades del uso de tan diabólico programa.

Por favor, que la política vuelva a tener tintes ideológicos es fundamental. Vamos de mal en peor… y la que se avecina es cada día más populista, simplona, vacua… como la televisión, como la prensa, como Internet… como todo.

Dejemos de lanzar mensajes simplistas nosotros mismos y empezaremos a comprender que el mundo es más complejo cada vez. Quizá este sea el verdadero problema, la sensación de que ante un mundo tan complejo no podemos decir nada que tenga mucho sentido. Así que, para no sentirnos impotentes, decimos lo primero que nos viene a la cabeza, aunque no hayamos pensado en sus implicaciones, raíces, motivos… y hasta pretendemos que exista un partido político que lo defienda.

¡Qué miedo!

Del tráfico de bicicletas

Esto ya lo he hablado recientemente.

Me parece pesadísimo insistir en que la ciudad, urbe, requiere unas normas de urbanidad que deben seguirse por peatones y por conductores de vehículos de todo tipo. También por ciclistas.

Estoy cansado de encontrarme con ciclistas a mi espalda, circulando por la acera, intentando adelantarme por algún lado, mientras, paranoico, pienso que me voy a chocar con ellos y que me haré daño en el brazo dañado.

Estoy cansado de tener que ceder el paso a motoristas que aparcan en mitad de espacios reservados para paseos de peatones, de tener que ceder el paso a ciclistas y motoristas que aprovechan la debilidad de los viandantes para zigzaguear y adelantar su recorrido a costa de hacer inviable la comunidad.

Estoy cansado de que nunca se atente contra los coches privados a quienes se tiene miedo. Si ellos son el enemigo, ¿por qué se ataca a los que vamos caminando?

Estoy cansado. Me parece una enorme falta de respeto a las normas básicas de convivencia, a la convivencia, por tanto, a la comunidad, en definitiva, a todos y cada uno de los ciudadanos.

¡Carril bici eliminando coches…
o nada!

tristeza profunda

honda
veintemil leguas submarinas
fosas de las marianas
fondo de un cráter volcánico
intestino grueso del mundo
pena
drama trágico
recalcitrante dolor del alma aciaga
hoy
desperté pensando
que ya era hora de terminar con el sufrimiento
que había vivido de espaldas al futuro
negándolo
y ya ha llegado
para instalarse y matar al presente
al pasado
al condicional
y,
por supuesto,
al infinitivo
al gerundio
y a mí mismo

hoy
me desperté a media noche
y no podía parar de llorar
sentado en la taza del vater
agarrándome la cabeza
con el dolor de mi tendinitis
mientras estornudaba
sin parar

hoy
regresé a la cama al lado de la mujer más maravillosa del mundo
y no sabía
cómo disfrutarlo

(yo
ella)

hoy
no puedo dejar de pensar que el fin
está cerca
que no deseo prórrogas
que no deseo lágrimas
que no deseo angustias
que no deseo vida
si no es mi vida

hoy
debo buscar la manera
de no pensar

(algo de instinto me dice que sí, que sí…

Un no-amigo en Facebook

Está claro que de los más de 600 individuos que están en la lista de mis amigos de facebook, no más de 100 son verdaderos amigos. Lo que es el colmo es cuando alguien que tiene más de 1500 te acusa personal o globalmente de interesarte por su muro para conseguir sus amigos. Que no son sus amigos.

El caso es que hay un tal Leo Zelada, de procedencia peruana, que en una entrada de su muro ha escrito, con osadía, la siguiente afirmación:

Tengo agregados algunos personajes que solo buscan aprovecharse y agregar mis amigos en su Facebook. Sé que algunos hablan a mis espaldas, pero no pueden dejar de visitar mi muro. Sé eso y mucho más. La pregunta es ¿por qué los mantengo? La respuesta es fácil. Al enemigo y envidioso hay que tenerlo cerca, hasta que no aguanten y saquen sus cabezas de serpientes.

Es curioso, parece que él no es de los que tiene amigos para aprovecharse. Pero claro, es que él sabe más. Mucho más. Sí, es un tipo curioso. Según él, entre sus amigos de facebook están sus enemigos. Yo, después de este mensaje, no pude por menos que curiosear en su muro para ver qué le había pasado… y encontré esta otra de sus afirmaciones categóricas, por no decir extremistas, simplistas y tontorronas:

Cada época, deja 3 o 4 poetas y escritores importantes. Obviamente la casi totalidad de escritores del circuito oficial son efímeros. Los que quedarán, son los que tienen una sensibilidad distinta del mundo y no caen en localismos, los que tienen un conocimiento profundo de la tradición literaria, y una apuesta vital y de ruptura con la literatura. Los que escriben más allá del canon. Yo soy uno esos creadores.

Y no sabía si reír o si llorar. Este tipo se arroga el derecho a ser uno de los poemas o escritores importantes… claro que sí, sobre todo para él mismo. Me parece estupendo ese superego que ha desarrollado, pero ha llegado a superar mi paciencia con tanta tontería y he tenido que borrarle de mi lista de amigos… a los que no acusaré nunca de oportunismo sin llevar a cabo la acción de eliminar a ese acusado de la lista de mis amigos.

Este pobre incauto que afirma saber tanto, no sabe o no debe saber cómo mantener una política de privacidad que no deje a los oportunistas la posibilidad de descubrir a sus amigos. Es fácil, pero hay que leer un poco…

La verdad es que ya venía hartándome de cuando en cuando su presencia en recitales en los que se supone que los demás escritores le deben rendir pleitesía o ceder el asiento… hartándome de sus enfados con otros personajillos que, como él, tienen egos demasiado sensibles o enormes, hartándome de encontrarme que propone a gente la participación en un libro colectivo presuntamente sin ánimo de lucro, pero cobrando más de 25€ por ejemplar con la excusa de que lleva mucho trabajo el hacerlo.

Es un estafador y un pomposo pedante que aspira a ser un genio porque algunos genios han sido pedantes y más o menos malditos. Pero es un error lógico digno de alguien con poco cerebro el creer que ser lo que los genios sean te convierte en genio. ¡Ay! ¡Cuánta incultura lógica!

Y para colmo es frecuente encontrar en sus textos faltas de ortografía no intencionadas, alegatos de defensa de autores tan solo por el hecho de que son de su cohorte, nacionalismos o localismos ridículos y bastante exclusivistas con el discurso del victimismo emigrante por bandera. Esto sí es oportunismo, por cierto.

Sé que hay muchos caraduras por el mundo y que este no es ni más ni menos que uno más, un borroncillo que se cree alguien importante y que seguro que supone que a base de repetirlo y repetírselo a sí mismo va a lograr llegar a serlo. Y puede que incluso consiga cierta atención mediática, ya que la polémica vende más que la calidad, pero no engañará tanto como para que merezca la pena tenerle como amigo.

No sé porque hoy me ha tocado tanto la fibra sensible ese par de comentarios desubicados de un tipo desubicado. No es para tanto, no merece mucha atención… pero tenía ganas de escribir lo que he escrito, incluso a riesgo de que, algún día, algún acólito del zeladita encuentre este texto y me pongan en su lista negra.

De momento, me da igual.

Esto no es una broma