Navegando seguro y confidencialmente

Es casi un oxímoron si uno lo piensa mucho, pues no es posible la «seguridad» si nos exponemos al mundo exterior, plagado de amenazas que trascienden la inocente oferta de un dulce a la puerta de un centro educativo infantil.

No obstante, puedo hacer unas recomendaciones para una navegación por Internet que van en aumento de paranoia de privacidad.

La primera cosa a tener en cuenta: usar navegadores diferentes para distinto tipo de actividades. No es lo conveniente por no decir que es casi temerario utilizar el navegador que se utiliza para realizar alguna actividad de comercio electrónico o banca electrónica para descargarse series de internet.

Así de modo simple, yo repartiría en 3 modos o 4, lo que implica 3 o cuatro navegadores diferentes. Si usas windows… la verdad, no te preocupa mucho la seguridad y mucho menos aún la confidencialidad, así que me salto consejos sobre el IExplorer. Yo uso linux. De navegadores:

  • Chromium: para las cosas «cotidianas», como blog/email/facebook/noticias/webs que requieran contraseña, pero no claves bancarias.
  • Chrome: (También sincronizado con android vía cuenta google), para manejar contactos/móvil, para acceder a wikipedia y compras online/banca u otros servicios financieros (acceso a área de cliente de proveedores, etc).
  • Firefox: [Iba a decir Netscape (ay, qué tiempos!)] para descargas, ya sea de series, subtítulos de películas y otras morrallas semejantes que requieran contraseña (que nunca ha de ser igual que la de las cosas cotidianas, ni mucho menos la de las cosas financieras), algunos sitios poco recomendables en los que se abran ventanas más o menos molestas incluso con bloqueadores de las mismas. Son esas webs que, por uno u otro motivo, requieren tener parcialmente almacenada información en caché, en memoria o cookies.
  • Opera: para el porno online (sí, sí, incluso un intelectual como yo alguna vez he visto porno online) usando un navegador específico cuyo historial de navegación, cookies y demás huella se borre al terminar cada sesión de navegación.

Por supuesto, todo ello está dentro de una sesión de un sistema operativo que garantiza unos mínimos de seguridad a nivel usuario, pues manejo un usuario con el que no dejo acceder a nadie mi ordenador personal linux. No llego a la paranoia siguiente que podría ser la de desear que las carpetas de usuario estuviesen cifradas. No es para tanto… pero tampoco estaría de más si no fuese porque se pierde un poco de recursos.

Si quisiera ir en esa dirección, realizaría una navegación (sobre todo de los usos que requieran más privacidad, como descargas o porno) desde máquinas virtuales (diferentes) en carpetas cifradas mientras dedicaría un navegador exclusivo desde una máquina virtual exclusiva para almacenar información financiera que requiriese un alto grado de confidencialidad y seguridad.

Enmascarar IPs y cosas así me parecen demasiado complejas, pero puede que, el día de mañana, tengamos que pensar en aprender a hacerlo si las leyes de vigilancia y control siguen extendiéndose. Pero quizá entonces sea mejor apostar por navegación intermediada a través de algún «proxy» (que nada tiene que ver con proxeneta) alojado en algún continente más liberal.

En resumen: 4 modos de seguridad, de mayor a menor importancia:

  1. Datos financieros, compra-venta online, tarjetas de crédito, datos personales tipo DNI/NIF, consumo de proveedores.
  2. Contraseñas para email/redes sociales/blogs/nubes y servicios personales no financieros.
  3. Contraseñas para servicios de internet «sucia», tipo web de descarga, foros, periódico…
  4. Lugares de los que no se desea dejar huella. Sin contraseña, sin usuario.

El misterio de las cucharillas

Han vuelto a desaparecer varias cucharillas
y, quizá, algún que otro tenedor
aunque hay un par de cuchillos que no consigo
que desaparezcan.

Es un misterio asentado
en la impudicia de la infelicidad
de la cubertería
cibernética
contra el paradigma de la extra-post-modernidad.

Desaparecen
perdidas en la niebla del olvido
bajo las mantas de algún residuo putrefacto
sobre las láminas petroquímicas
reutilizadas.

Vuelven a desaparecer
como si fuese cíclica costumbre arrabalera
que inunda la nostalgia de la pérdida
y la prédica
de una semana de festejos
con candor de ventana
y un Río Orinoco
de cauce sacro
que acaricia el recuerdo
de mi niñez.

Las cucharillas
ya no son ningún símbolo
de un pasado que nunca conocí
ni de un futuro que no deseo saber
sino unas herramientas
para voltear infusiones
o alguna combinación láctea en la mañana.

Son solo eso
sin vínculos conocidos con el tráfico de drogas
o las corruptelas de ningún partido político de corte neoliberal.

Son solo eso:
cucharillas que
tras un puñado de días
desaparecen
para no volver más.

Hipocresía

hipocondríaco
hipocampo
hipotálamo
hipo
hipopótamo
hipoalergénico
hipoglucémico
hipo
hipogeo
hipocentro
hipofunción
hipo
hipogénico
hipocentauro
hipocastanáceo
hipo
hipofosfito
hipofostato
hipofosforito
hipo
hipocicloide
hipoclorhidria
hipocrás
hipo
hipófisis
hipócrita
hipócrita
hipócrita
hipócrita
hipócrita
hipócrita
hipócrita
hipócrita
.
.
.

Frases de Thomas Jefferson (Wikipedia)

Leyendo casualmente en wikipedia el artículo dedicado a Thomas Jefferson, me he encontrado con un buen número de frases que se le atribuyen que resultan tan sugerentes como sobrecogedoras: las hizo un fundador de un país que ha evolucionado de manera bastante impredecible (como el resto del mundo, por otro lado) de aquella visión agraria-idealista que aún hoy se intenta colocar como la deseable.

De todos modos, sin contexto, las frases de este señor resultan hueras, puesto que hay que comprender qué situación sociopolítica le tocó vivir, qué momento histórico-económico creaba el ambiente adecuado para estas frases que, el fundador del Partido Republicano (Demócrata-Republicano, en su comienzo), fue soltando por el mundo.

Aquí algunos ejemplos:

«Creo, sinceramente, como tú, que los sistemas bancarios son más peligrosos que los ejércitos».

«Cuando los gobiernos temen a la gente, hay libertad. Cuando la gente teme al gobierno, hay tiranía».

«Creo que la ley más importante con diferencia de todo nuestro código es la de la difusión del conocimiento entre el pueblo. No se puede idear otro fundamento seguro para conservar la libertad y la felicidad. […] Aboga, mi estimado compañero, por una cruzada contra la ignorancia; establece y mejora la ley de educar a la gente común. Informa a nuestros compatriotas […] de que el impuesto que se pague con el propósito [de educar] no es más que la milésima parte de lo que se tendrá que pagar a los reyes, sacerdotes y nobles que ascenderán al poder si dejamos al pueblo en ignorancia».
Fuente: Carta con fecha del 13 de agosto de 1786 dirigida a su amigo George Wythe.

«Dios nos libre de pasar 20 años sin una rebelión».

«El árbol de la libertad debe ser vigorizado de vez en cuando con la sangre de patriotas y tiranos: es su fertilizante natural».

«El arte de la vida es el arte de evitar el dolor».

«El dinero y no la moral es el principio de las naciones fuertes».

«El hombre que no teme a las verdades, nada debe temer a las mentiras».

«Estoy a favor de un gobierno que sea vigorosamente frugal y sencillo».

«Indudablemente nadie se ocupa de quien no se ocupa de nadie».

«La democracia no es más que el gobierno de las masas, donde un 51% de la gente puede lanzar por la borda los derechos del otro 49%».

«Me gustan más los sueños del futuro que la historia del pasado».

«Mi estudio de la historia me convence de que la mayoría de los malos resultados de los gobiernos provienen de tener demasiado gobierno».

«No es posible vivir sin libros».

La alergia se está retrasando o las falsas esperanzas

Cada día me despierto pensando que hoy comienza el malestar permanente de la alergia. Y desde hace semanas agradezco (no sé a qué ni a quién) el hecho de no haber empezado. Podría agradecer simplemente el hecho de no tener alergia o cabrearme por tenerla y tener que despertarme pensando en ello cada mañana, pero he decidido agradecer la falsa esperanza de que esta vez se retrase el temita.

Hoy no tengo mocos, no me ha sangrado la nariz, como esperaba. Hoy, casi después de una semana de mayo, aún no presento los típicos síntomas, aunque he tenido que estar un rato sentado esperando a sentirme algo más fuerte, pero pude hacer el taller de Poesía Objetual y Performance en Castrejón este año, en mitad de un campo de olivos, sin ser atacado por esa naturaleza que me es hostil.

No sé qué pasará mañana, quizá tampoco pase nada más. Sigo sin tomar antihistamínicos que es algo así como la prueba palpable de que ya ha comenzado. Sigo sin sentir que los necesito, pero hoy ha sido difícil creerlo.

Tan solo sudo más de lo habitual, tengo un poco de calor inexplicable por el mero hecho del aumento de la temperatura, causado por una especie de combustión interna, por un frente de batalla abierta en el fondo de mi pecho, en mi intestino, en el pericardio, en el perineo, en algún lugar remoto de mi intrínseco misterio, a varios metros de mi piel hacia el interior, como si fuese posible, como si hubiese espacio suficiente para una guerra que no entiende de tratados de paz.

Las manos desean mantener los dedos alejados unos de otros, en un denodado intento de desecar la dermis por contacto con el aire que, ahora, entra por las ventanas. (Antes de eso no había aire, estaba respirando, supuestamente, una burbuja de fluido gaseoso (valga la redundancia) ignoto e inicuo).

Las yemas digitales están a punto de llorar lágrimas de soldados muertos en combate.

Y yo estoy verdaderamente a punto de dejar de tener falsas esperanzas.

Debo mantener recuerdos vivos del tiempo que no he sufrido. Falsas recompensas que sustituyan las ilusiones vanas.

Y a esperar que desaparezca y vuelva otra maldita primavera floreciente.

De qué vive un artista.

Ya he escrito sobre esto en varias ocasiones hasta el punto de que no me apetece volver a hacerlo, pero como dice mi querido Hilario Álvarez, sigo interesado en ese viejo tema.

Escribí Sobre el precio de una performance, que tuvo una serie de respuestas a un cuestionario que propuse en el artículo Sobre el precio de una performance (Respuestas), así como en un texto para InAcción de ARTóN y en otro similar sobre la Sobre la gratuidad y el amor al arte.

No obstante, este texto, que no es mío, lo subscribo sin ninguna restricción. Aunque sigue sin aclarar de qué debería vivir un artista y se limita (que no es poco) a constatar de qué lo hace.

¿De qué vive un artista? Por: Lucas Ospina

Un artista vive de la renta, de alguna renta, por ejemplo de un inmueble heredado que produce una suma fija mensual. Un estudiante se pagó la costosa matrícula de una universidad privada con el producto de un local que le tenía alquilado a un cine-bar, lo que los asistentes gastaban en boletas, cócteles y crispetas él lo reinvertía en arte. En otros casos las rentas vienen de lo que producen las acciones en un negocio familiar. Una generación trabajó, otra hizo fortuna y la última, la generación artista, se gastó la plata. Dos hermanos, uno actor y otro cineasta, vivieron durante mucho tiempo del producto de la renta que producía la fábrica de piscinas fundada por el padre y administrada por el primogénito, un ingeniero igual de excéntrico a sus hermanos menores pero que debió conducir su artisticidad por el cauce señalado por el padre.

Otro artista a la muerte de su padre recibió una gran fortuna como herencia, ante lo que su mejor amigo, otro artista, dijo que era él quien había pasado a mejor vida.

Otro artista vive de un negocio. Cada quince días hace el viaje de la capital a su pequeña ciudad natal donde tiene una miscelánea que mantiene surtida de prendas y adminículos para jóvenes, cosas pasadas de moda en la gran ciudad pero que son novedad en la provincia. El artista dice con orgullo que es él quien define las tendencias de la moda en la pequeña ciudad. Otro artista puso un restaurante y se le incendió, otro montó el restaurante que lo hizo tan reconocido como chef que cuando dice que también es artista la gente se sorprende.

Otros artistas optan por el diseño y montan empresa, les va bien, son prueba de que en diseño más que estudio se necesita de práctica, prueba y error, experiencia; a estos artistas que diseñan les va tan bien que pasan de artistas a diseñadores. Todos tienen una fase en que ven el diseño como arte pero cuando el trabajo los abruma, y los clientes “siempre tienen la razón”, caen en cuenta de que el diseño es un servicio más y de que ellos se han convertido en proveedores de soluciones, no de enigmas; lo que comenzó siendo una estrategia temporal de automescenazgo —el diseño para pagar el arte—, terminó siendo un trabajo perpetuo donde todas las licencias creativas del arte van a parar al diseño. De vez en cuando estos artistas diseñadores les toca hacer un catálogo de arte o un trabajo para un museo de arte y cuando entran de nuevo en contacto con la gente del arte, agradecen vivir del diseño, incluso extrañan a sus clientes habituales. Es raro pero no inusual que por algún rezago estético estos diseñadores recuerden esa cosa inútil y anodina llamada arte, pero pronto lo urgente los trae de nuevo al presente.

Otro artista emigró y montó una carpintería en un país de donde tenía nacionalidad, antes hacía instalaciones sonoras efímeras, hoy instala pisos de madera y une cada pieza con el mismo cuidado con que componía sus obras de arte.

Otro artista tuvo un hijo y abandonó el arte: “los hijos son la muerte del artista y el nacimiento del publicista”.

Otros artistas viven de la dictadura de clase. Cada año los programas de arte de la universidades del país gradúan un promedio de 500 artistas, un público cautivo que necesita de un cuerpo de recreacionistas intelectuales que cumplan con la ilusión de enseñar arte. Enseñar arte puede ser el mejor trabajo para un artista, hay bastante tiempo libre para crear o “investigar” (como se refieren los artistas a lo que hacen cuando le quieren dar altura académica). A pesar de que cada vez hay más trabajo burocrático y hay que inventarse más justificaciones y comités para justificar la necesidad de los comités que justifican el arte en la universidad, ser profesor es una buena actividad. Hay que decir que un profesor de arte goza de un margen insólito de libertad, si los profesores de medicina dictaran sus clases como los profesores de arte dictan las suyas, graduarían asesinos en vez de médicos. Tarde o temprano muchos artistas, así no lo quieran, reencarnarán en profesores de arte; temprano si consiguen trabajo en un colegio, usualmente el mismo colegio donde han estudiado, o tarde cuando regresan endeudados con una maestría y descubren que para lo único práctico que sirve ese cartón de maestría de arte es para ser admitido en el proceso para calificar como profesor universitario de arte. Pero además de tener la maestría habrá que tener un doctorado y cuando todos tengan un doctorado algo más habrá que tener, el único consuelo es que mientras más grados haya que tener más necesidad de profesores de arte habrá y así tal vez haya más puestos de profesores universitarios de arte para darle clase a todos los que necesitan estudiar para tener más grados para obtener el puesto de profesor universitario de arte. También existen los profesores de talleres independientes, pero dependen del tiempo libre y la inconstancia de las señoras y pintores de fin de semana.

Otro artista vive del arte, sí, se puede vivir de eso: hay que asistir a muchos cócteles de inauguración, hay que circular y sonreír y hacer comidas y ser pródigo con las gentes del arte, con los galeristas, coleccionistas y curadores, y con sus cónyuges e hijos. Jamás hablar mal de la gente del arte en público y menos aún publicar algo malo sobre ellos. También hay que ser dúctil y decirle que sí a cuanto oferta de publicidad haya, y participar en subastas benéficas, y enviar a un testaferro que puje en la puja para que las obras se subasten bien y así elevar la cotización del precio del arte en el mercado. También hay que tener un taller y regar la voz de que hay piezas asequibles, económicas, y una vez los coleccionistas visitan el taller, atenderlos muy bien, siempre sonreír, y disponer las piezas con estrategia, de lo caro a lo barato, mostrar piezas que “ya están vendidas”, y hacer el tour de los precios con indiferencia y seguridad. Hay que soltar datos prestigiosos sobre clientes previos y sobre la cotización de las piezas en la galería. Hay que acordar con el galerista y con el dealer que obras hay que repetir y venderlas con discreción, y en la Feria de Arte montar guardia cerca al stand donde está la mercancía y para efectos de prosperidad parecer que se está ahí por pura casualidad. Hay que tener una galería por fuera del país, no importa si se trata del cuarto trasero de un bar alternativo en Berlín o de una galería meramente comercial, lo que cuenta es la internacionalización y poder dar el precio en dólares o en euros.

Otro artista optó por la doble vida —o eso es lo que se deduce de su esquizofrenia estilística—. Tiene dos tipos de obra, una que es la propia, la que no se vende, la conceptual, la efímera, la caprichosa, la que lo posiciona en el reino de las inteligencias y otra en la que da muestra de su destreza manual para hacer paisajes y caballos o fotos bonitas, o floreros bonitos, y que vende de forma anónima, o bajo un heterónimo para que no se pueda relacionar con el nombre propio y no afecte el capital reputacional. Es importante que los artistas no revelen de qué viven, sobre todo si no viven del arte, esto mantiene el mito de su independencia, de que no sirven a nadie, de que son inocentes, de que nunca serán lo suficientemente maduros para liberarse de la idea de libertad.

Otros artistas viven de la mediación artística, trabajan como asistentes en talleres, museos, galerías y espacios independientes, como cargaladrillos de artistas, curadores o galeristas, y luego, con la experiencia adquirida y una lista de contactos, se lanzan como artistas y curadores y galeristas, o simplemente dejan de ser artistas para ser curadores, galeristas o gestores culturales.

Otros aprovechan su arrojo para juntar palabras, hacer párrafos con esas palabras y firmar esos arrumes de párrafos para ofrecer textos de arte multipropósito que se cobran por el número de caracteres y que apenas sirven para cubrir el pago de los servicios; a los que escriben les basta con publicar uno o dos de estos textos para ser llamados “crítico de arte” y pasan a escribir en la prensa y en catálogos, basta con hacer un texto elogioso para una exposición y entregarlo a tiempo para que otros clientes quieran más textos de ese tipo, ante la presión de la demanda y el afán de complacer a la clientela es fácil pasar de agudo provocador a soso prologuista, este género de textos se parece al de escribir obituarios.

Otros artistas organizan bienales y encuentros internacionales de arte para pretender recibir suficiente apoyo como para poder vivir de la bienal y de los encuentros internacionales de arte que organizan. Otros ponen una ONG de arte y viven de ofrecer servicios de asistencialismo estético a las comunidades e instituciones interesadas.

Otros artistas viven de los premios, se inscriben en cuanto concurso hay, poco importa si el dinero viene del Estado, de una caja de compensación familiar o de una multinacional, no importa si la obra hay que mostrarla en una casa crujiente contra una pared descascarada en medio de la barahúnda de otras obras o en el corredor de un edificio inteligente, lo importante es concursar con la meta de ganar. Estos premios son loterías para artistas y dado el número de artistas que concursan es posible inferir —por simple matemática— que un artista tiene más chance de ganar en una de estas loterías que en cualquier otra. Entre premio y premio, entre una convocatoria y otra, en Internet se puede descampar y solicitar ingreso a las residencias para artistas que se ofrecen a nivel global, una vez se hace una solicitud a una se tiene una matriz para hacer más solicitudes, es posible vivir de trotamundos por años saltando de una residencia a otra.

Otro artista vive de su conyugue. En ningún momento pensó en casarse con otro artista, siempre supo que de casarse tendría que hacerlo con alguien que tuviera grandes ingresos.

Otro artista vive de oficios varios, es mesero, ayudante de chofer de bus intermunicipal, mensajero en una agencia de publicidad, es un artista sin obra, nadie lo conoce pero lleva una vida de poeta.

La mayoría de los artistas viven así.

Nota: texto escrito para el libro Cumbre Cartagena de Indias 2011, remunerado a su autor por Helena Producciones.

4 días sin redes sociales y aún no he muerto

parece mentira
pero he podido sobrevivir
cuatro días
seguidos
a una desconexión absoluta
(y mente voluntaria)
de las redes sociales
e incluso del correo electrónico
si bien es verdad
que escribí un par de mensajes
instantáneos
para concretar
una comida agradable
con mi buena amiga maría
y su familia.

parece mentira
lo que cunde el tiempo
cuando se emplea en cosas
mucho más concretas
que una entelética relación
que
por otro lado
no por virtual es irreal.

parece mentira
lo fácil que resulta
una vez que uno comienza
a tomar las riendas de su vida
y se empodera
o apodera
de su vida
como si fuese un ser humano libre
o un hombre libre
o una mujer libre
o algo, pero libre.

parece mentira
que la pareja con la que se comparte
piso, pasado, presente y esperanzas
risas y pieles
se sienta diferente
hasta reenamorarse
más
de lo que cabe en este verso.

parece mentira
que no importen las noticias
que no son nuevas
que la recuperación económica suene a hueca
que la ciudad huela a derrota
y al mismo tiempo a felicidad.

parece mentira
que los cantautores de antaño
aún me hagan llorar
oyéndolos en frente de unos ojos
miel
que las películas nuevas
sean poco más que viejas películas
que se ven otra vez
y se disfrutan
como la primera.

parece mentira
que los besos
disparen
ganas de versos
y que la ducha de agua caliente
se dé por supuesta
como si siempre fuese a estar ahí.

parece mentira
que sobre dinero a un poeta
a fin de mes
que sobre dinero a una bailarina
a principios de mes
y que se gaste despreocupado
en aras de hedonismo
sin dios castrante.

parece mentira
(sí)
pero es verdad.

Echaré de menos a XP

A punto de extirpar de las tripas
del portátil de mi madre
el obsoleto
(por decisión de Gates)
windows XP.

Casi reconozco
haberle cogido cariño
a este sistema operativo
que
con el paso de los años
ha demostrado ser
robusto
sencillo
fiable.

Pero llega el tiempo de abandonarlo
y me cuesta extirpar este duodeno
funcional
aunque sea para instalar alguna
distribución de linux
de bajos recursos
que sea agradable a la vista
y al tacto
de quien estaba acostumbrada a su Inicio
y las cuatro cositas que usaba.

Me resisto a no dejar ni una mísera partición
dedicada
con su formatito NTFS
y un arranque dual que garantice
poder seguir usando
lo de siempre.

Pero llega el tiempo de abandonarlo
y la operación debe ser
definitiva:
sin marcha atrás.

XP ha muerto.
No demoremos su entierro
que los cadáveres descompuestos
tienden a heder.

¿Internet descentralizada?

El otro día me llegó este texto que considero de la máxima relevancia en el futuro de la libertad mundial. Parece haber algo de esperanza en el hecho de que EEUU ha sido capaz de ceder algo de su control sobre esta infraestructura básica, pero sigue apostando por el hecho de que sean las sociedades corporativas privadas quienes le sustituyan.

De todos modos, es preciso señalar que parte de la responsabilidad recae en la ciudadanía, que debe dejar de utilizar los recursos que ofrecen 4 o 5 empresas para sustituir todo servicio existente en Internet, prestado por todo tipo de servidores.

No es que FaceBook, Twitter, Google, MSN (y otros), sean malos (ni buenos), es que realizar búsquedas para, por ejemplo, encontrar tu banco online es una actividad que acaba por hacerte dependiente de un intermediario que adquiere mucho más poder que el que realmente debería tener. Usar Gmail como único correo electrónico y no desvincular un servicio útil para una especie de SSO (single sign on) global del servicio de mensajería personal… hay más caminos, pero requieren cierto esfuerzo formativo para ser un ciudadano independiente.

Mientras no se esté dispuesto a hacer este esfuerzo, ¿qué importa si el control de los nombres de dominios o las IPs está en manos privadas o en el gobierno de una nación o de una organización supranacional con ínfulas de independiente?

1) Como sabemos, Interred (Internet) es una red descentralizada. En cada país hay registradores de dominios que facilitan dominios, y proveedores de servicio de acceso que facilitan conexión.

2) Sin embargo, hay dos funciones que han de estar centralizadas para garantizar que la red sea global: un registro central de los dominios registrados, y un registro central de los bloques de direcciones IP usadas para facilitar conexión. Originalmente la primera función la realiza InterNIC (Inter Network Information Center), y la segunda IANA (Internet Assigned Numbers Authority). En 1998 el Ministerio de Comercio (Deparment of Commerce) del gobierno de Estados Unidos y la Corporación de la Interred para Nombres y Números Asignados (Internet Corporation for Assigned Names and Numbers, ICANN) firman un Acuerdo de Proyecto Conjunto (Joint Proyect Agreement) por el cual ICANN pasa a encargarse de ambas funciones.

3) El 27 de marzo de 2006 la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprueba su resolución 60/252. En el punto 13 de esta resolución es donde se proclama la fecha de 17 de mayo como Día Mundial de la Sociedad de la Información, lo que se ha dado en conocer como «Día de Internet»; pero con mayor importancia, su punto 9, «Invita al Secretario General a que, en un proceso abierto e integrador, convoque un nuevo foro para el diálogo entre múltiples interesados sobre políticas, que ha de llamarse Foro para la Gobernanza de Internet» (la traducción española no está a la altura, donde dice «diálogo entre múltiples interesados sobre políticas» debería decir «diálogo sobre políticas entre múltiples interesados» para evitar la ambigüedad). En junio de 2006, el Secretario General anuncia la creación del Foro y lo convoca una vez al año. A partir de este momento se puede considerar que la ONU está reclamando autoridad sobre la Interred, lo que incluye las funciones centralizadas que se hayan bajo control estadounidense; y se reclama esta autoridad haciéndolo en nombre del «diálogo entre
múltiples interesados».

4) El 29 de septiembre de 2006 el Ministerio de Commercio e ICANN firman un nuevo acuerdo para «efectuar la transición del sistema de direccionamiento y nombres de dominio (DNS) de la Interred al sector privado». Este acuerdo modifica el Acuerdo de Proyecto Conjunto original y establece que la transición dura hasta el 30 de septiembre de 2009. En un anexo a este documento, ICANN aporta una «Afirmación de Responsabilidades» que incluye las diez responsabilidades por las que se ha de guiar. La sexta responsabilidad define su «Modelo de múltiples interesados» (¿les suena de algo la expresión?), en el cual la forma de funcionar es con «procesos de desarrollo de políticas de abajo a arriba». La séptima responsabilidad define el papel de los gobiernos, que es participar en un Consejo Consultivo Gubernamental (Government Advisory Comitee). Obsérvese que el papel de los gobiernos (que son los elegidos por los representantes del pueblo) es meramente consultivo, mientras que los que realmente mandan son los interesados; por lo general, miembros de las empresas involucradas en el funcionamiento de la red.

5) El hecho de que este registro central esté ubicado en Estados Unidos implica que las dos funciones centralizadas se hayan bajo la jurisdicción de los tribunales estadounidenses. Un ejemplo claro se produce en 2012 cuando Bodog, una empresa de juego en línea basada en Antigua y con dominio bodog.com registrado en Canadá ve como el Ministerio de Justicia estadounidense le priva de su dominio, por entender que infringe las leyes del estado de Maryland. La Organización Mundial de Comercio defiende esta actividad de juego en línea, y en 2013 se opone a la decisión de la justicia estadounidense mediante su propio dictamen, pero no sirve de nada; tecleen la dirección en un navegador y ya verán qué divertido. Ésto es posible porque la estadounidense ICANN encarga el control del dominio de nivel superior .com a la también estadounidense VeriSign, y por ello todos los dominios .com (igual que .net, .org, etcétera) están bajo jurisdicción estadounidense. Cualquier dominio no nacional del mundo puede ser enajenado por los tribunales estadounidenses.

6) Tras el escándalo Snowden, ha aumentado el clamor internacional contra el control de la red por parte de Estados Unidos. Que por ejemplo Angela Merkel, una de los mandatarios más importantes de Europa si no la que más, sepa que los Estados Unidos la espían como si estuviese reviviendo su juventud en la Alemania comunista, pues es hacerse enemigos importantes. Por ello los organismos más importantes de la Interred, entre los que se cuenta nuestra Sociedad de la Interred y sus organismos Mesa de Arquitectura de la Interred y Fuerza Táctica de Ingeniería de la Interred, acuerdan en octubre de 2013 la Declaración de Montevideo, en el que se pide que la Interred evolucione hacia un control compartido por los diversos grupos de interés.

7) Pero nuestra Sociedad de la Interred no se queda ahí, sino que en noviembre de 2013 pide apoyar al Foro de Gobierno de la Interred como parte indispensable, en su comunicado «La Junta de la Internet Society toma medidas para fortalecer las instituciones de gobernanza de Internet existentes».

8) Y llegamos al presente. En estos momentos se está celebrando el Encuentro Global NETmundial de Múltiples Interesados sobre el Futuro del Gobierno de la Interred («NETmundial Global Multistakeholder Meeting on the Future of Internet Governance»). El lugar es Brasil, y éso es significativo; Brasil es uno de los países que más están plantando cara a los abusos del gobierno estadounidense en la red.
Net Mundial | Global Multistakeholder Meeting on the Future of Internet Governance

Sobre este evento, nuestra presidente Kathy Brown publica un documento (por ahora solamente disponible en inglés), en el que insiste en que la Foro de Gobierno de la Interred de la ONU es parte indispensable, y llama a «fortalecerlo». También habla de que hay que clarificar qué significa éso de «Gobierno de la Interred»; pues la verdad es que va siendo hora. Ánimo, Kathy, y que todo vaya bien en Brasil.

Internet Society Observations on the Upcoming NETmundial Meeting | Internet Society

Texto de Ignacio Agulló, para la ISOC-ES emailing list.

Esto no es una broma