Las erratas creen en dios
Las erratas creen en el karma
Las erratas creen en buda
Las erratas creen en el contrato social
Las erratas creen en el libre mercado
Las erratas creen en las noticias
Las erratas creen en la televisión
Las erratas creen en la homeopatía
Las erratas creen en el chamanismo
Las erratas creen en la santísima trinidad
Las erratas creen en zeus
Las erratas creen en las brujas
Las erratas creen en los brujos
Las erratas creen en la astrología
Las erratas creen en el futuro
Las erratas creen en las cartas del tarot
Las erratas creen en los posos del café
Las erratas creen en la cartomancia
Las erratas creen en la medicina tradicional china
Las erratas creen en los santos y las santas
Las erratas creen en las erratas.
ChromeCast
Desde hace unos días estoy disfrutando de este nuevo cacharrito tecnológico que viene a ser un dispositivo más de control y seguimiento de la sociedad (lo sé y aun así lo uso).
Hace años que no tenemos televisión en el sentido tradicional de la palabra (no está sintonizada) aunque el aparato lo utilizamos, conectado con un cable largo y bien parapetado en una canaleta técnica que hicimos cuando reformamos nuestra casa, para acceder a todo aquel contenido al que puedas acceder con un ordenador, ya sean plataformas de streaming, vídeos o multimedia en general e incluso el correo electrónico o navegar por la web.
Ese cable evita que echásemos de menos tener que comprar un televisor «smart» que básicamente lo que hacen es tener un pequeño ordenadorcito que hace algunas de esas cosas que nosotros podemos hacer con nuestro gran ordenador y un HDMI (PC->TV).
No obstante, llevaba tiempo pensando en el «derroche» que supone tener un PC encendido casi permanentemente para el visionado de series o películas, cuando hay opciones mucho más «ecológicas». Por otro lado, llegadas las épocas de regalos innecesarios navideños, agradezco que alguien me regale algo a lo que darle una mínima utilidad. Así que entre una cosa y otra…

El hermano de Carmen (que tiene una tienda Beep), tuvo a bien regalarme(nos) este pequeño cachivache al que se le pueden sacar varias pegas, pero también algunas utilidades. La principal y más evidente es la de poder tener ese PC del que hablaba apagado casi el 100% del tiempo, salvo para algunas excepciones, como por ejemplo para dar soporte a (Amazon) PrimeTV que no funciona con el ChromeCast (sin que sepa muy bien por qué).

Cada vez que se adquiere un dispositivo tecnológico casi sin pensarlo aparecen nuevas necesidades que antes de eso no se tenían. Es curioso. O no.
Ahora tengo un problema que no tenía: el ChromeCast que tenemos (creo que versiones posteriores sí lo incorporan) no tiene salida de audio independiente del HDMI, así que la única forma de oírlo es mediante el televisor al que está conectado, pero ¿qué hago si quiero conectarlo a unos auriculares como antes hacía con un dispositivo inalámbrico conectado al PC?
La dificultad está asociada a la televisión, que no tiene salida analógica de RCA o Jack de 3,5mm, sino tan solo una supuestamente inmejorable salida digital TOSLINK, pero los auriculares inalámbricos de esta tecnología son enormemente caros, así que no es una alternativa para cuando quiero disfrutar de una serie en la TV sin molestar a mi pareja que puede querer no oírla.
Así que ahora estoy buscando una pequeña solución a ese pequeño inconveniente que seguramente pasará por adquirir (o esperar a otros «reyes») un transformador de audio digital TOSLINK a audio RCA/Jack o, mejor aún, Bluetooth. Pero claro… son mínimos gastos que no veo tan necesarios.
Pero… ¿tiene algún sentido hablar de necesidad en la era del consumismo más salvaje?
PROYECTO: 0030 – NO CREO
[youtube_sc URL=https://youtu.be/-yqIXiJoO9w]
Título: No Creo
*** Crean Croan ***
Yolanda Jiménez
Andrea Vidal Escabí
Vicente Ruiz
Didí Portuesi
María Vellpart
Sal Ander
Palabras en Movimiento
María Vellpart
Edición de Vídeo
Giusseppe Domínguez
Imágenes de portada y cierre
Tanja Ulbrich
Una producción de Laboratorio de Experimentos Poéticos, de la Asociación Cultural Clave 53
Alas a las palabras
Abrazan palabras
para alzar las alas,
alzan las masas pardas aladas.
Las palabras ajadas
aman las almas,
para las castas amamantadas
cantan baladas,
abrazan las palabras
alas alzadas.
¡Hazaña alcanzada!
La panadería

Cada semana compro el pan en esta (a)típica panadería, que tan solo tiene pan de trigo, de centeno y ahora también de maíz, hecho al modo tradicional, sin ningún tipo de rarezas añadidas (pipas, semillas, etc) que lo único que hacen es ocultar el verdadero sabor del pan.
Nos gusta especialmente la hogaza de trigo y centeno, que se vende al peso y solemos comprar más de un kilogramo por semana, cortado en ese momento a voluntad en rebanadas, se congela ese mismo día una parte y aguanta estupendamente. Al usarlo, basta con descongelar en el tostador cada rebanada y listo.
En las ocasiones en las que la hogaza de nuestras entretelas no se encuentra disponible, compro hogazas grandes de trigo o de manera más atrevida, pequeñas hogazas de pan de centeno, negro, oscuro, denso…
Y siempre es un enorme placer degustarlo casi sin nada más que unas gotas de aceite.
Lecturas sobre Ética

Algunas lecturas que estuve haciendo durante mis vacaciones navideñas en Vera sobre Ética. ¡Qué poco sé!
🙁
Bandera italiana en mi ventana

Cada mañana
la bandera italiana
ondea tranquila.











