
Hace unos años me regalaron los compañeros del estudio unos sellos de los que me ido surtiendo para escribir algún poema por sustracción, eliminando lo superfluo y dejando el esculpido texto rescatado de entre la prosa.
Aquí estaba oculto ese «Amar es necesario» que resulta cada día más obvio mensaje de supervivencia e incluso de resistencia.







