Hemos puesto en marcha el Laboratorio de Experimentos Poéticos

Como anunciamos el curso pasado, ya está en marcha el Laboratorio de Experimentos Poéticos, que surgió de una pequeña derrota (inevitable, por otro lado) derivada de la escasa asistencia que había en el grupo de Poesía Avanzada de la Asociación Cultural Clave 53.

Aprovechando el horario, propusimos un experimento de experimentos poéticos, un laboratorio experimental en la doble vertiente de ser un experimento y lugar donde realizarlos.

Por supuesto, después de 2 meses (mayo y junio) de 2016, quedó claro que era un proyecto vital que quería mantener y así ha sido este curso, en el que aparece ya en el «calendario oficial» y ha venido para quedarse y crecer.

Octubre ha comenzado productivo y hemos terminado de cerrar los poemas experimentales (principalmente audiovisuales) que empezamos hace unos meses.

Iremos publicando los proyectos en curso bajo la categoría de LabExPo, pero iniciamos la serie con el vídeo Bidineto I:

[youtube_sc url=https://youtu.be/YYylbebA49g]

BIDINETO I (soneto bidi) – 5′

Idea original
Giusseppe Domínguez

Voz del poema
Juan Carlos Ortega

Edición de Audio y Vídeo
Giusseppe Domínguez

Poema
Lope Félix de Vega y Carpio (1617)

Google Books

google-books

De cuando en cuando encuentro un fantástico texto en Google Books/Libros y siempre acabo con el mismo problema: una o varias de las páginas que quiero consultar están ocultas porque deciden defender los derechos de autor (por encima del valor que daría defender el acceso total a la cultura).

Entiendo que es un debate complejo pues está claro que el autor en este sistema capitalista (sin entrar ahora en otro debate adjunto o implícito) necesita dinero procedente de su trabajo y la cesión completa de su producción sin retribución asociada individual le resultaría poco estimulante. Yo mismo dedico menos tiempo del razonable a proporcionar información a Wikipedia, por ejemplo, pues no está retribuida y es mucho trabajo. Lo que no es óbice para que todo mi proyecto (el de la organización filogenética de las lenguas del mundo) redactado a partir de materiales encontrados pueda ser consultado (copiado, etc) sin mi consentimiento (o ya lo tiene de antemano cualquier persona que acceda a la URL correspondiente).

Pero hoy me preguntaba si no es también un modelo obsoleto este del pretender que quien consulta Google Books es como quien visita una librería y no como quien visita una biblioteca.

Biblioteca: Del lat. bibliothēca, y este del gr. βιβλιοθήκη bibliothḗkē.
1. f. Institución cuya finalidad consiste en la adquisición, conservación, estudio y exposición de libros y documentos. 2. f. Lugar donde se tiene considerable número de libros ordenados para la lectura. 3. f. Mueble, estantería, etc., donde se colocan libros. 4. f. Conjunto de libros de una biblioteca. 5. f. Obra en que se da cuenta de los escritores de una nación o de un ramo del saber y de las obras que han escrito. La biblioteca de don Nicolás Antonio. 6. f. Colección de libros o tratados análogos o semejantes entre sí, ya por las materias de que tratan, ya por la época y nación o autores a que pertenecen.

¿No debería ser más una biblioteca que una librería?

Librería: 1. f. Tienda donde se venden libros. 2. f. Ejercicio o profesión de librero. 3. f. Mueble con estantes para colocar libros. 4. f. biblioteca (? lugar en que se tienen libros). 5. f. biblioteca (? conjunto de libros). 6. f. Am. papelería (? tienda).

Personalmente, estaría dispuesto a tener «carnet» de esa enorme biblioteca (no de esa librería), incluso a un coste, ya que no se trata de una biblioteca municipal, ni dependiente de ninguna administración, sino privada, fruto del más agresivo neoliberalismo internacional…

¿No podría Google Books tener un modelo más parecido al de Spotify?

Obviamente, no puedo comprarme todos los libros que consulto, así que acabo por buscar la información, en muchas ocasiones de peor calidad, en otras fuentes. Es una pena.

Cómo aprovechar un router livebox

En realidad, podría ser casi cualquier tipo de router, pero lo he hecho con un router LiveBox de los que «regala» Orange cuando te das de alta con esta compañía.

Es interesante lo que se puede hacer con estos pequeños chismes que van abundando en las viviendas a medida que cambiamos de tecnologías. En nuestro caso concreto, nos han cambiado un livebox por otro a consecuencia de un cambio de ADSL a Fibra óptica.

He querido probar si podía usarlo como servidor de ficheros de la red interna, sin tener que estar en la expuesta internet, como el caso del router principal. Una vez configurado así, puede ser usado como servidor NAS/FTP externo, configurando las debidas reglas NAT en el router principal.

Para no fastidiar nada (tenía una compañera que decía cuando teníamos que hacer modificaciones en los servidores que «las pruebas con gaseosa«), lo primero es encender el router que queremos convertir a otra cosa completamente desconectado de redes ethernet y, de paso, también desconectar con el botón lateral el wifi.

Conectar un PC por ethernet sin conexión wifi (para no confundirnos) al router viejuno. Entrar en la configuración con el navegador preferido: http://IP_DEL_ROUTER_VIEJO (192.168.1.1)

Ir a Configuración-Básica-LAN: Renombrarlo. En mi caso, a partir de ahora se llama liveboxold. Es importante para que, si decidimos volver a colocarlo en la red del router principal no se choquen los nombres. (Habrá que desactivar el DHCP, pero no hacerlo ahora o perderemos conexión desde el PC). Cambiar la IP del LiveBoxOld a 192.168.1.129 (cualquiera en el rango de las IPs de la red principal, pero que no esté ocupada).

Ir a Configuración-Básica-WiFi: Desactivar (si no lo estaba) la función WiFi.

Ir a Avanzado y desactivar: Firewall, NAT, Control Parental, UPnP y DLNA. (He deshabilitado incluso Telefonía/Servicio de Voz).

En este momento, ya sí, deshabilitamos el DHCP para que no asigne IPs.

Ahora se puede, sin miedo, conectar al router principal con un cable cruzado, pero ha de hacerse con un cable cruzado si queremos usar, posteriormente, los puertos ethernet del liveboxold (router antiguo) para expandir nuestra red ethernet.

A partir de ahí, está disponible en la red principal, puede servir ficheros (de hecho el modelo «obsoleto» que tengo tiene 2 puertos USB lo que lo hace especialmente «servicial») o convertirse en un servidor de impresión.

Por supuesto, si se ha tenido el cuidado de usar un cable cruzado en la conexión con el router principal, todos los puertos ethernet del liveboxold pasan a estar completamente disponibles y cualquier equipo conectado a ellos los usará como si de un HUB se tratasen para coger la IP del DHCP del router principal y las rutas, etc, así que tendrán internet como si estuviesen directamente conectados.

liveboxold

Máquina virtual

Máquina virtual para una vida virtual
que no virtuosa
en la que amar virtualmente todo
y escribir virtualmente
y comer virtualmente
y añorar a mis amigas virtualmente
y escapar de una rutina poco virtual virtualmente
y olvidar que nada es virtual salvo lo virtual
mientras una manada de búfalos virtuales
me pasa virtualmente por encima
dejándome aplanado virtualmente
con la virtualidad de una virtualidad
que a pesar de la doble negación sigue siendo virtual
incluso re-virtual
contravirtual
o viral
que está incluido en virtual
instalada en la desmemoria virtual
de una vida virtualmente vacua
que virtualmente me pertenece.

17

Hoy hace 17 años que a las 21:00 de la tarde Carmen y yo habíamos quedado para ver si lo que había entre nosotros era algo más de la amistad que ya sabíamos que había.

Y claro que lo había: de no ser así, no lo habríamos convertido en una quedada para aclararlo. Estaba claro que queríamos que fuese así. Y fue tan fácil, tan rematadamente fácil, que hoy me maravillo de que se haya pasado este tiempo como si nada, como si 17 años no es nada, que febril la mirada…

Y dado que el 16 fue una cifra curiosa, potencia de 2, potencia de 2, (sí, 2 veces 2 potenciado a 2), y base de un sistema numérico altamente usado, no podía hacer lo mismo para el 17, primo, primísimo.

Pero un primo sirve para descartar primos, como bien sabía Eratóstenes, así que puedo descartar unos cuantos con un sencillo script para la ocasión:


#!/bin/bash
# Escribe todos los múltiplos de un número dado (17, por ejemplo)
# hasta una cantidad dada (17, por ejemplo)

numero=17;
cantidad=17;

for ((i=1; i<=$cantidad; i++)); do
  producto=$(($numero*$i));
  echo -e $numero " x " $i " = " $producto
done

Una salida de este código sería:

17 x 1 = 17
17 x 2 = 34
17 x 3 = 51
17 x 4 = 68
17 x 5 = 85
17 x 6 = 102
17 x 7 = 119
17 x 8 = 136
17 x 9 = 153
17 x 10 = 170
17 x 11 = 187
17 x 12 = 204
17 x 13 = 221
17 x 14 = 238
17 x 15 = 255
17 x 16 = 272
17 x 17 = 289

¡¡¡Así que a por los 102!!!

Trabajo que no se ve

Esto forma parte del trabajo de un poeta y una bailarina de tango… ¿o no?

Toda profesión tiene sus pros y sus contras. No lo duda nadie, ya que, entre otras cosas, es un tópico.

Llevo toda la semana pegándome con código fuente HTMl y aprendiendo nuevas cosas sobre «webs responsive», para terminar de hacer pública la web de Clave 53.

Y quedan por arreglar pequeñeces (o no tanto) como la política de cookies que no resulta nada sencilla de implementar ni, mucho menos, satisfacer legalmente de manera estricta.

un día de trabajo

Y yo me preocupo

Cada vez que tengo que renovar una web de las que mantengo, con sumo cariño, me encuentro nervioso por si no va a funcionar en todos los dispositivos o si tiene enlaces rotos, o si alguna imagen tarda más de lo debido en cargarse por ser más grande de lo necesario o si el número de llamadas a archivos de hojas de estilo es excesivo o si el navegador tendrá o no activado javascript, si la versión de javascript será la misma con la que estoy programando, si el usuario o cliente aceptará cookies o no…

Y ya ni hablar si creo un formulario en PHP o un cgi en perl… y no funciona.

Pero luego está La Aisa: La peor compañía de autobuses que he conocido nunca, y cuya desafección para con los clientes es su seña de identidad. Ahora, también vía web, para no dejar la más mínima duda de que «se la sudan» los potenciales clientes que tengan por esta otra vía. Pero claro, es la única licenciada para cubrir la ruta Madrid-Ciudad Real, pasando por Daimiel (he ahí por lo que me afecta).

Al intentar comprar un billete de sus escasos horarios, el resultado ha sido el que ya debería haber previsto: Fatal Error!!!

aisa

Portada para el próximo libro del taller de poesía

eligiendoportadas

Editar gráficamente con GIMP no es la mejor manera de hacerlo, lo sé, al menos desde un punto de vista puramente técnico. Si embargo, se pueden hacer buenas composiciones si no queremos hacer cosas demasiado sofisticadas o no las necesitamos.

Es la aplicación que pretende emular las habilidades de Photoshop más extendida en las distribuciones linux y eso ya es una buena razón para usarla. Pero claro… recuerdo que usar linux es un acto político.

Actualmente, me encuentro en mitad del proceso de maquetación/edición del libro de fin de curso 2015-2016 de los Talleres de Poesía y Escritura Creativa de la Asociación Cultural Clave 53 y no sé entre cuál de estas dos opciones decantarme.

Tengo la impresión de que siempre termino eligiendo el negro de fondo, quizá por la «mala» influencia de Visor, pero en parte también porque sobre negro todo tiende a quedar «mejor», incluso aunque no sea una gran composición gráfica y, no lo olvidemos, soy un intruso en estas lides, como en tantas otras.

La caja de cartón

Llegó esta mañana
misteriosa
ella sola sobre el suelo del ascensor
y encerraba una caja metálica
de color rosa
donde encerrar mi corazón.

Tan sólo he metido
intrascendente
un segundo disco duro
de dos pulgadas y media de anchura
que se puede conectar
por uesebe.

Y murió
masacrado
el misterio.

Esto no es una broma