Otro espacio que cierra, esta vez online

En la web de Arte Informado he aparecido citado más de una vez, con esa caricia al ego que se necesita de cuando en cuando en esta actividad. Pero ayer me llegó este desconsolador mensaje por correo electrónico avisándome de su clausura (lo que no deja de ser un detalle, pues la mayoría de las web simplemente desaparecen y se acabó, ni siquiera son «lágrimas en la lluvia»).

ARTEINFORMADO cesará en sus actividades a partir de este 15 de septiembre, si bien la página podrá consultarse hasta el próximo 31 de diciembre. Hasta el último día seguiremos buscando fórmulas que eviten la desaparición de este importante archivo que, entre todos, hemos generado y que, día a día, disfrutan las más de 15.000 personas que nos visitan.

ARTEINFORMADO nació, hace 20 años, como un proyecto informativo que diera visibilidad a artistas, profesionales y organizaciones artísticas iberoamericanas. Un objetivo cumplido. Así lo avalan los 200.000 eventos publicados de más de 80.000 artistas y profesionales, con cientos de miles de vinculaciones con coleccionistas, galerías, museos y obras.

Desde el inicio fuimos conscientes de la necesidad de hacer autosostenible una plataforma de esta envergadura. Para ello desarrollamos un modelo de SERVICIOS PREMIUM, que, en convivencia con los gratuitos, permitiera su autofinanciación. Agradecemos desde aquí a todos los que lo habéis apoyado, a veces con mucho esfuerzo. Pero no hemos conseguido reunir suficientes aportes como para evitar el cierre. Nos han faltado artistas y profesionales del arte, pero sobre todo hemos echado en falta a amantes del arte que, tristemente, siguen anclados, en su gran mayoría, en el convencimiento de que el arte (y los medios que lo informan) no tienen precio, olvidando que lo que si tienen son costes. Quizá, tampoco hemos sido capaces de transmitirles el valor que, sinceramente, creemos aportaba ARTEINFORMADO. Lo sentimos sobre todo por los artistas que perderán una plataforma de visibilización de su obra.

Sigue -creemos- pendiente el objetivo de disponer de una plataforma de difusión potente que, en competencia con sus homólogas del Norte, ponga en la agenda el arte que se hace y expone en todos y cada uno de nuestros países iberoamericanos. Queremos creer que, más pronto que tarde, otros volverán a intentarlo. La visibilidad de nuestro arte lo sigue exigiendo.

Y a ti, querido lector, solo nos queda agradecer el tiempo durante el que nos has acompañado en este ambicioso proyecto. Nos seguiremos encontrando en este objetivo. Saludos.

ARTEINFORMADO – La mayor base de datos del arte iberoamericano on line

Este verano están cerrándose varios centros culturales, como fue Estudio 3, ese lugar donde conocí a tantas personas importantes de mi vida (Carmen incluida) y donde tanto aprendí, aunque no fuese actoralmente.

Nos llegó este aviso al grupo de whatsapp que mantiene lazos de conexión donde antaño hubo amistad profunda:

Después de cuarenta y dos años (¡42! ?) de trabajar en lo que nos gusta y amamos profundamente, como dar clases formando personas-artistas , crear grupos de investigación, laboratorios, producciones escénicas, performances, talleres, ensayos, trabajar el crecimiento personal, actuar, bailar, dirigir, dar un espacio a personas y creadores, así como ofrecer un espacio a las vanguardias y nuevas tendencias en las artes escénicas… llegamos hasta aquí.

Los tiempos han cambiado y los dueños de los locales nos ponen unas condiciones muy difíciles. Ante la falta de ayudas oficiales o privadas, el fruto de nuestro trabajo, el de profesores y colaboradoras de E3, cada vez es más nuestro esfuerzo para sostener los requerimientos económicos de los propietarios.

Los últimos años de crisis financiera y pandemia, han sido muy difíciles para nuestra asociación cultural. Pero aún así hemos tirado adelante con el objetivo de formar mejores profesionales, ayudar a crecer a través del teatro, el movimiento, la danza y pasarlo bien. Fueron tiempos apasionantes y divertidos.

La vida sigue y seguiremos aportando y pasándolo lo mejor posible haciendo lo que nos gusta. No sabemos si Estudio3 va a reaparecer en otro lugar, en otro pueblo o país, pero ahora es momento de parar, descansar y ya veremos…

Estudio3 cerrará sus puertas el 30 de julio con una fiesta de despedida.

Además del dolor que nos produce soltar este querido espacio, nos aparece una emoción de agradecimiento a la vida por habérnoslo pasado tan bien tantos años y, un profundo reconocimiento por todas las personas que han colaborado para que Estudio3 creciera y mantuviera las actividades a las cuales han asistido, y se puede decir que, ¡miles de personas!

Es triste ver cómo, poco a poco pero inexorablemente, va apagándose Madrid. Es obvio que resulta de una decisión popular, que elige una malentendida libertad en lugar de una verdadera.

Sé de otros lugares que han cerrado o están a punto de hacerlo por falta de viabilidad. Carmen, después de más de 2 décadas dedicándose a compartir su pasión por el Tango, tiene complicadísimo para encontrar salas donde impartir clases de Tango y ya ni hablar de abrir una milonga. La mayor de Madrid cerró sin visos de ir a reabrir.

Espacios o asociaciones que se dedicaban al Teatro, a la Danza, al Cine, a la cultura, están siendo ignorados porque es un sector que no ha movido nunca mucho dinero y no parece importarle a nadie.

Madrid ha decidido ser neoliberal hasta vender cualquier resquicio de independencia o de crítica al mejor postor. No es nuevo. Lleva casi 2 décadas pasando y me consta que a poca gente le preocupa.

Cualquier día yo tendré que deponer las armas, deponer las almas y dejar de pelear a la contra en esta batalla perdida que, quijotescamente, quiero seguir manteniendo hasta el final de mis días.

Cualquier día. Pero no hoy.

¿Es la poesía un arma cargada de futuro?

Afirmaba Gabriel Celaya este poema inolvidable/inmejorable:

LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO
(De «Cantos iberos», 1955)

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmando,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque a penas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica, qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos.

¿A qué le llamamos arma?

arma Del lat. arma, -?rum ‘armas’. 1. f. Instrumento, medio o máquina destinados a atacar o a defenderse. 2. f. Medio natural de los animales para defenderse o atacar. 3. f. Medio que sirve para conseguir algo. Su única arma es la mentira. 4. f. Mil. Cada uno de los institutos combatientes de una fuerza militar. El arma de infantería, de caballería, de artillería. 5. f. p. us. Rebato o acometimiento repentino. 6. f. desus. Alarma, situación en la que hay que aprestarse para defenderse. 7. f. pl. Tropas o ejércitos de un Estado. 8. f. pl. Milicia o profesión militar. 9. f. pl. Piezas con que se arman algunos instrumentos, como la sierra, la brújula, etc. 10. f. pl. Heráld. Blasones del escudo. 11. f. pl. Heráld. escudo de armas. 12. f. pl. desus. Hechos de armas, hazañas guerreras. arma acorazada 1. f. Mil. Conjunto de las unidades acorazadas de un ejército de tierra. arma arrojadiza 1. f. arma que se lanza con la mano. U. t. en sent. fig. Usan las encuestas como arma arrojadiza. arma blanca 1. f. arma ofensiva de hoja de hierro o de acero, como la espada. arma corta 1. f. arma de fuego diseñada para ser empleada normalmente con una sola mano y sin apoyo en ninguna otra parte del cuerpo. arma de doble filo, o arma de dos filos 1. f. arma blanca que tiene filo por ambos bordes de la hoja. 2. f. Algo que al ser empleado o realizado puede dar un resultado contrario al que se persigue. arma de fuego 1. f. arma en que el disparo se produce empleando pólvora u otro explosivo. arma de percusión 1. f. arma de fuego cebada con mixto fulminante, cuya explosión se produce por golpe. arma larga 1. f. arma de fuego diseñada para ser empleada normalmente con ambas manos y apoyada sobre el hombro del tirador. arma mecanizada 1. f. arma que dispara desde el propio vehículo que la desplaza. arma negra 1. f. p. us. Espada, florete u otra arma semejante, sin filo y con un botón en la punta, con que se aprende la esgrima en las escuelas. arma termonuclear 1. f. Bomba atómica basada en la fusión del hidrógeno. armas blancas 1. f. pl. Heráld. armas que llevaba el caballero novel, sin empresa en el escudo hasta que por su esfuerzo la ganase. armas falsas 1. f. pl. Heráld. armas formadas contra las reglas de la Heráldica. armas parlantes 1. f. pl. Heráld. armas que representan un objeto de nombre igual o parecido al de la persona o Estado que las usa, como las de León, Castilla, Granada, etc. al arma, o a las armas 1. locs. interjs. U. para prevenir a los soldados que tomen prontamente las armas. con armas y bagajes 1. loc. adv. Completamente, del todo. Se rendía ante la dificultad con armas y bagajes. con las armas en la mano 1. loc. adv. Estando armado y dispuesto para hacer la guerra. de armas tomar 1. loc. adj. Dicho de una persona: de cuidado. 2. loc. adj. Dicho de una persona: Que muestra bríos y resolución para acometer empresas arriesgadas. dejar las armas 1. loc. verb. Retirarse de la actividad militar. descansar armas, o las armas, o sobre las armas 1. locs. verbs. Dicho de los soldados: Aliviarse del peso de ellas apoyándolas en el suelo. en armas 1. loc. adv. En actitud bélica o de sublevación. Alzarse, levantarse, ponerse en armas. U. t. c. loc. adj. U. t. en sent. fig. Otra vez la Universidad en armas. entregar las armas 1. loc. verb. rendir las armas. hacer armas 1. loc. verb. Pelear con armas, hacer guerra. 2. loc. verb. Amenazar arma en mano. 3. loc. verb. Pelear cuerpo a cuerpo con otro en sitio público. hacerse a las armas 1. loc. verb. Acostumbrarse y acomodarse a algo a que obliga la necesidad. llegar a las armas 1. loc. verb. Llegar a reñir o pelear. medir las armas 1. loc. verb. Reñir o pelear. pasar a alguien por las armas 1. loc. verb. Fusilarlo. ponerse en arma 1. loc. verb. coloq. Apercibirse o disponerse para ejecutar algo. presentar armas la tropa 1. loc. verb. Mil. Rendir honores militares con las armas. probar las armas 1. loc. verb. Poner a prueba la capacidad de las personas en cualquier materia o para cualquier cosa. 2. loc. verb. Esgr. Tentar y reconocer la habilidad y fuerzas de quienes manejan las armas. publicar armas 1. loc. verb. desus. Desafiar a combate público. rendir armas 1. loc. verb. Mil. Hacer los honores a la eucaristía, hincando la rodilla derecha e inclinando las armas y el cuerpo. rendir las armas 1. loc. verb. Mil. Entregarlas al enemigo reconociendo la derrota. sobre las armas 1. loc. adv. Mil. En disposición para combatir. La guarnición ha de estar sobre las armas. U. t. c. loc. adj. tomar armas, o las armas 1. locs. verbs. Iniciar un enfrentamiento armado. velar las armas 1. loc. verb. Dicho de quien iba a ser armado caballero: Guardarlas, haciendo centinela por la noche cerca de ellas, sin perderlas de vista. y armas al hombro 1. expr. coloq. U. para dar a entender que alguien se desentiende de algo. cámara de las armas fiesta de armas hacha de armas hecho de armas hombre de armas maestro de armas paje de armas plaza de armas rey de armas suspensión de armas trance de armas ujier de armas

He marcado en «negrita» dos acepciones que me gustan:

1.- Instrumento, medio o máquina destinados a atacar o a defenderse.
2.- Medio que sirve para conseguir algo.

Mi reflexión es la siguiente:

Sí, la poesía es un arma en el sentido de que es el medio que me ha permitido, durante toda mi vida, defenderme de quien ostenta prosas impositivas, prosas agresivas y cargadas de imperativos, prosas de quien sabe, quien dice que sabe, quien no tiene dudas, quien condiciona el trato a la afinidad política, que ni siquiera es política, sino monolítica, la poesía es un medio, instrumento y, en ocasiones máquina, que he destinado a atacar una visión cerrada, opaca y amargada de un mundo que tiene en la esperanza su última esperanza, de una persona (yo, y tú si me acompañas) que tiene en la esperanza su última esperanza.

La poesía es un arma cargada de un futuro lleno de discusiones sobre si el verso es libre, sobre si el verso es blanco, sobre si el haiku es simple, sobre si el ripio es malo, sobre si la inversión en un libro compensa el enriquecimiento que produce en mi mente, y no todos lo logran, o no lo logro yo.

La poesía es un arma cargada de un futuro lleno de ilusión, lleno de lucha naïf contra la corriente de mierda que fluye en dirección contraria.

La poesía es un arma cargada de un futuro si ese futuro niega la posibilidad de guerras, para lo cual no hay mejor manera que escribir un poema. No se puede escribir mientras se dispara una bala.

La poesía es un arma cargada de un futuro en el que la palabra con toda su libertad destierre el exabrupto, el grito irrespetuoso, el trato amargo, el ojo inyecto.

La poesía es un arma cargada de un futuro que ponga en evidencia el machismo, el racismo, el clasismo y todo el entramado de una maquinaria de guerras que día a día y en todo momento convierte la sociedad en un campo de batalla y no un campo de adelfas perfumadas.

La poesía es un arma cargada de un futuro en el que transforma, no ya en primer lugar el mundo, sino en primer lugar a aquella persona que aprehende el mundo, que lo mira y lo ama con ojos de poeta, que lo mira y lo ama con unos ojos nuevos, con lágrimas, si se necesita, pero con lágrimas de una sal que no cierre las heridas con todo el pus adentro, con lágrimas, con risas, porque la risa es la forma en la que abatir montañas de tiranía y de dogmas que cargan a sus anchas.

La poesía es un arma cargada de un futuro en el que puedo creer, en el que puedo crecer, un futuro que creo, que croa, que cría… que llena de metáforas y juegos de palabras toda imagen habida.

La poesía es un arma pues sirve como medio para conseguir ese reto, ese desafío inmenso de gotear en el mundo verso a verso hasta volverlo habitable, libre y alegre, cercano y propio.

Si usamos la prosa como arma, si usamos el discurso, la soflama, no saldremos de luchas que no conducen a nada distinto que las armas a quienes mucha gente llama, sin más ni más, las armas.

Pero hasta aquellas tienen su alma.

Y quien no sea capaz de encontrar belleza en ello, no habrá entendido nada.

Poemas esculpidos

2 Poemas extraídos de entre la verborrea de una poeta editada por Grupo Cero, a quien no menciono pues de su texto fabrico algo que es verdaderamente propio, durante la sesión del 29 de junio de 2022 en el Taller de Poesía y Escritura Creativa de la Asociación Cultural Clave 53.

Me quedaría con una frase que resume la propuesta tras estos poemas esculpidos (en otros, pero podría ser en cualquier material textual):

Recomendación: Buscad la poesía donde no parezca haberla.

Fantasmas del infierno
para un buscador de tiempos fragmentados.
Certezas de un cuerpo distante
voz de ausentes.
El susto es grandeza.

Te guardo entre mis distancias.
Antes de caer
cualquier mentira
sea.

Soledad de la sangre
promete caminos
y todo pierde comienzo.

Cualquier dolor es claridad,
la soledad avanza.

Cadáver Exquisito

Mientras lanzo mi vaho
hacia el espejo roto en trizas de un pasado frío y breve
como mi complaciente pie cabeza cortada y borradora
como las horas transcurren
entre el todo y la nada
entre dos manos vacías que anhelan
respirar tus alientos rojos y morados
pero no, no hay futuro en la muerte.

Texto escrito a cinco manos entre Sofía Kosenko, Ricardo García, Grace Chacón, Wilfredo Puignau y Giusseppe Domínguez el 29 de junio de 2022 en los Talleres de Poesía y Escritura Creativa de Clave 53

Yo soy el SPAM

Invitado por Andrea Vidal Escabí a participar en una iniciativa de arte postal en principio orientada a los 7 asistentes (ella incluida) de su grupo del Taller de Poesía de Clave 53 en el que se encuentra, decidí hacer extensivo del mismo a mi querida Carmen de la Rosa y enviarle esta postal fabricada con una fotografía orientada a una renovación de DNI o Pasaporte que, por la razón que fuera, había quedado sin usar. 8 fotos no usadas para una renovación que posiblemente ya no me servirían por el paso del tiempo fueron lo utilizado para la cara A de la postal, que rezaba SPAM.

La propuesta de Andrea era la de generar postales/collages con el correo no deseado, pero hace años que no recibo nada que no desee recibir. Es extraño, es como si hubiese dejado de existir como consumidor. ¿Se habrán dado cuenta?

Pero como no recibo SPAM (correo no deseado) en papel, estuve tentado de realizar algún tipo de collage con el SPAM electrónico, pero implicaba imprimirlo en algún momento y me parecía contrario al espíritu de la propuesta, que trataba de recuperar el papel innecesario, no tanto de generar nuevos papeles innecesarios.

Así que terminé por asumir que mis fotografías (ya obsoletas) eran ese papel innecesario con el que realizar, sobre cartulina negra, un simple mensaje que dijese que yo soy el SPAM, lo que no deja de ser triste: ¿no soy en absoluto deseado? e instaba a hacer «conmigo» lo que se quisiera.

En realidad, no sé si quería decir (sí lo sé, pero no pienso desvelarlo) si ese «conmigo» era conmigo como persona o conmigo como representación de una persona. ¿Quién está diciendo ese «conmigo»? ¿Soy yo (el que escribe) o es mi fotografía o la postal?

En cierto modo, cada cual es libre de interpretarlo a voluntad, teniendo en cuenta que me defenderé de aquello que no me guste que me hagan. Supongo.

Twittersía

En el día internacional de la poesía se reciben sin parar felicitaciones más o menos simplonas y de lugar común, que abundan en la idea de que la poesía es melosa, meliflua y empalagosa, como tres adjetivos sinonímicos

Quizá por ello es más importante que nunca reivindicar que la poesía no es tendencia, que lo que la poesía implica es el riesgo, el no-lugar, lo disconforme, la lucha (que no la defensa de las causas, por loables que sean), la pelea a la contra, que diría Bukowski…

Y una juguetona manera de hacerlo fue la de lanzarnos a escribir esta parodia de la poesía que gana concursos por tener muchos seguidores de redes sociales.

El texto advierte que no nos lo vamos a tomar en serio desde la primera página, para que nadie se llame a engaño:

Este poemario es una gamberrada titulada
twittersía
o
20 no-poemas (que no son veinte) y una basura equivalente.

Pero tras esa página viene la verdadera miga:

o una seria reflexión sobre ¿a qué le llamamos poesía?

Ernesto Pentón y Eva Obregón Blasco fueron los encargados de generar el contenido, lo más «rápido» y banal posible, mientra Tanja Ulbrich diseñaba la portada y Giusseppe Domínguez la edición del libro, como si mereciese la pena.

Elegir una fuente tipográfica «handwriting» tan sumamente hortera, con un centrado insoportable, hace que cada página, sobre papel estucado blanco brillante, parezca una invitación a una boda del siglo pasado.

Hemos intentado ser horteras
como poema de twitter.
No sabemos si lo hemos logrado.

A pesar de la advertencia final, o justo como nos temíamos, no hemos conseguido que quedase tan «mal», tan simplona, como queríamos. Especialmente en lo tocante a la cubierta, realizada sobre la cara cruda de una cartulina gráfica con un collage alterado y volteado de Tanja Ulbrich.

El final lo dice todo (o lo pretende):

existencia demencia

Tras esta expresión: hasta agotar existencias (que es una expresión que parece algo tenebrosa en estos días)

He recibido la respuesta de que estamos agotando la existencia, que hay que poner resistencia para vencer tanta demencia…

Insistencia en existencia… y he decidido pasar a la acción:

Lista de palabras terminadas en «istencia» en el diccionario de la RAE que procesé en modo texto hace tiempo:

asistencia coexistencia consistencia desasistencia desistencia existencia fotorresistencia inasistencia inconsistencia inexistencia inexistencia insistencia insubsistencia magnetorresistencia persistencia preexistencia resistencia subsistencia

Por si fuera poco, en respuesta a demencia, lista de palabras terminadas en «encia»:

absencia absorbencia abstinencia abulencia acrecencia acreencia adherencia adolescencia advertencia adyacencia aferencia afluencia agencia altilocuencia amarulencia ambivalencia amencia andolencia andulencia antecedencia antiviolencia anuencia apariencia apendencia apetencia aquiescencia arborescencia ascendencia asistencia astringencia atendencia atinencia atingencia atrevencia audiencia audioconferencia audiofrecuencia ausencia autocomplacencia autoconsciencia autosuficiencia avenencia balbucencia bandidencia beneficencia benemerencia benevolencia bienquerencia bioluminiscencia birrefringencia bolencia boludencia cadencia candencia captenencia carencia ciencia circunferencia clarividencia clemencia coalescencia codelincuencia coeficiencia coexistencia coherencia coincidencia comparecencia competencia competencia complacencia concernencia conciencia concrescencia concupiscencia concurrencia condescendencia condolencia conducencia conferencia confidencia confluencia confulgencia connivencia conocencia conoscencia consciencia consecuencia consistencia contenencia continencia contingencia contrainsurgencia contrainteligencia contratransferencia contundencia convalecencia convenencia conveniencia convergencia convivencia corpulencia correferencia corregencia correncia correspondencia crecencia credencia creencia decadencia decencia decendencia deferencia deficiencia dehiscencia delicuescencia delincuencia delitescencia demencia dependencia desasistencia desavenencia descendencia desconveniencia descrecencia descreencia desinencia desinteligencia desipiencia desistencia desobediencia detenencia detinencia detumescencia diferencia difidencia difluencia diligencia dirigencia disconveniencia disidencia disolvencia displicencia divergencia docencia dolencia drogodependencia eferencia efervescencia eficiencia eflorescencia elocuencia emergencia eminencia -encia endolencia equidiferencia equipolencia equivalencia erubescencia esciencia escogencia esencia esquinencia estridencia evanescencia evidencia excandecencia excedencia excelencia excrecencia excrescencia exigencia existencia experiencia falencia farmacodependencia fervencia flaquencia flatulencia Florencia florescencia fluencia fluorescencia fosforescencia fotoluminiscencia fotorresistencia fraudulencia frecuencia gerencia grandilocuencia hemencia herencia hervencia honorificencia idempotencia impaciencia impenitencia impertinencia imponencia impotencia improcedencia improvidencia imprudencia impudencia inadvertencia inapetencia inasistencia incandescencia incidencia inclemencia incoherencia incomparecencia incompetencia inconfidencia inconsciencia inconsecuencia inconsistencia incontinencia inconveniencia incumbencia indecencia independencia indiferencia indigencia indiligencia indolencia indulgencia ineficiencia inexistencia inexistencia inexperiencia inferencia infidencia inflorescencia influencia infrecuencia infrutescencia inherencia injerencia inmanencia inminencia inmunodeficiencia innocencia inobediencia inocencia insenescencia insipiencia insistencia insolencia insolvencia insubsistencia insuficiencia insurgencia inteligencia inteligencia intendencia intercadencia interdependencia interferencia intermitencia intranscendencia intransigencia intrascendencia intumescencia invidencia invidencia iridiscencia irreverencia jalencia juquencia jurisprudencia lactescencia latencia licencia litispendencia lugartenencia luminiscencia magnetorresistencia magnificencia majencia maledicencia maleficencia malevolencia malquerencia maluquencia manificencia mantenencia manutenencia menudencia multiconferencia munificencia nacencia nascencia negligencia nesciencia neurociencia obediencia obsecuencia obsolescencia ocurrencia omnipotencia omnipresencia omnisciencia opalescencia opulencia paciencia parecencia parvificencia patencia pendencia penitencia permanencia persistencia pertenencia pertinencia pervivencia pestilencia pipencia plenipotencia plurivalencia polivalencia ponencia potencia precedencia preeminencia preexistencia preferencia premoriencia prepotencia presciencia prescindencia presencia presidencia pretendencia prevalencia previdencia procedencia prominencia proveniencia providencia prudencia pubescencia pungencia purulencia putrescencia querencia quiescencia quintaesencia radiofrecuencia radioluminiscencia recrudescencia recurrencia referencia refringencia refulgencia regencia reincidencia reminiscencia renitencia renitencia renuencia repelencia repitencia residencia resiliencia resistencia respondencia retenencia reticencia reviviscencia sabencia sanguinolencia sapiencia secuencia semicadencia semicircunferencia semiinconsciencia senescencia sentencia similicadencia sobreintendencia sobrevivencia solvencia somnolencia soñolencia subconciencia subconsciencia subintendencia subsidencia subsistencia subtenencia suculencia suficiencia sugerencia supereminencia superfluencia superintendencia superpotencia superveniencia supervivencia suplencia surgencia tangencia teleconferencia televidencia tendencia tenencia transcendencia transferencia transigencia transparencia trascendencia trasferencia trasparencia triboluminiscencia truculencia tumescencia turbulencia turgencia ucencia urgencia usencia valencia vanilocuencia vehemencia venencia vicegerencia vicepresidencia videncia videoconferencia videofrecuencia vigencia vinolencia violencia viripotencia virulencia vivencia vuecelencia vuecencia

Cambio de paradigma

paradigma
Del lat. tardío paradigma, y este del gr. παράδειγμα parádeigma.

1. m. Ejemplo o ejemplar.

2. m. Teoría o conjunto de teorías cuyo núcleo central se acepta sin cuestionar y que suministra la base y modelo para resolver problemas y avanzar en el conocimiento. El paradigma newtoniano.

3. m. Ling. Relación de elementos que comparten un mismo contexto fonológico, morfológico o sintáctico en función de sus propiedades lingüísticas.

4. m. Ling. Esquema formal en el que se organizan las palabras que admiten modificaciones flexivas o derivativas.

Cuando uno deja un trabajo de, pongamos, consultor tecnológico o administrador de sistemas para dedicarse a escribir poesía o impartir talleres de escritura creativa no está cambiando de trabajo, sino de paradigma.

A veces se me olvida e intento pensar u organizarme como si estuviese en un nuevo empleo del antiguo paradigma y, claro, «la cosa» no funciona. No me salen las cuentas, no me cuadran los tiempos consumidos.

El otro día, un amigo, muy bienintencionado, me habló de las oportunidades que brinda la nueva economía de escala a la que se puede acceder, pongamos, a base de menudeo, paquetizando contenidos en charlas TED o similares a las que podría dar salida en un mercado ávido de pequeñeces fácilmente accesibles.

Es cierto que, quizá, con una determinada cantidad de esfuerzo podría lograr monetizar conocimiento que, actualmente, ofrezco en los talleres con unas posibilidades de crecimiento muy limitadas por el aforo presencial, amén del tiempo simultáneo de asistencia.

Estaba de acuerdo con él en esas posibilidades, pero no en que me interesase. ¿Por qué no me interesa? ¿Es que no quiero ganar dinero?

No es el caso. Sí que quiero ganar dinero, pero no es una prioridad. Si lo fuese, habría hecho muy mal abandonando un trabajo estable con una nómina creciente y más o menos garantizada.

Abro o exploro nuevas formas de ganar dinero, como las clases particulares de matemáticas, física y química a adolescentes más o menos interesados y a quienes me gusta hacer pensar de otras maneras sus odiadas disciplinas, amén de resultar una manera bastante estable de garantizar un suplemento económico que sustente mi vida capitalista, muy a pesar de reducir el consumo a veces más allá de límites razonables.

Especial mención merece la voluntad de crecer como editor o como artista (incluso como artista editor), que está llevándome una enorme cantidad de recursos de tiempo, dinero y dedicación, pero que me entusiasma o me llena de maneras que no sé explicar.

Todas son actividades que me encanta hacer y que requieran o no esfuerzo, me apetece llevarlas a cabo. Sigo planteándome la vida como si me quedasen 3 meses de vida. ¿Me estaría arrepintiendo de algo que estuviese haciendo?

Pero ¿no sería la propuesta de este amigo una nueva forma de ganar dinero haciendo algo que me gusta?

Pues no creo que tampoco sea el caso.

Gran parte de lo que me gusta de los talleres de poesía y escritura creativa que defiendo es la presencialidad (incluso online), la no trivialidad, el compromiso de quien se apunta a ellos, que se demuestra con años de asistencia. No, no quiero ponerlo fácil y consumible. No es en absoluto mi objetivo ni forma parte del paradigma que decidí aceptar, incluso aunque sea estar viviendo a la contra el resto de mi vida.

Por otro lado, tengo la impresión de que no se comprende (desde la óptica del «otro» paradigma) lo que suponen determinados trabajos, lo que implican o requieren, ya sea logísticamente, como sería el caso de convertirme en un talentoso youtuber, o ya sea en tiempo de dedicación a aprender herramientas cuyo interés cae muy fuera de lo que quiero aprender, como puede ser el posicionamiento SEO, el marketing digital, la captación de audiencia/seguidores…

Ni tampoco se comprende (desde esa ajena óptica) lo que supone en términos de tiempo requeridos por mi actual trabajo (he dedicado mi vida), y no solo por horas dedicadas sino, sobre todo, por atención o foco exigido.

Cuando trabajaba de consultor a media jornada, un compañero me dijo una vez que yo no quería dedicarme a eso, pues ser consultor tecnológico, para él, era una actividad que requería una total dedicación, una vocación… y yo no la tenía. Y era verdad. Así que acabé por darle la razón y buscar una salida lo antes posible.

Negocio permanentemente con el paradigma, digamos, mayoritario, con un sistema en el que habito y al que disto de culpar de mis males. Me exige ciertas renuncias a una ortodoxia que tampoco veo como algo tan terrible, pues dulcifica mi carácter de tendencias radicales. Así, por ejemplo, acepto que vengan personas a los talleres de escritura sin acabar de comprometerse como me gustaría que lo hiciesen, pero mi objetivo es persuadirles, disuadirles hasta lograr sus ansias de compromiso, hasta, ¿por qué no?, sacarles de sus propios paradigmas para que vislumbren otros posibles esquemas. Cuando lo consigo, me siento tan inenarrablemente afortunado que todo lo demás parece haber merecido la pena.

Y sigo en la brecha.

Pero… ¿hasta cuándo?

Menudencias

Hablo con Carmen sobre lo que vamos a comer hoy
y tenemos un problema porque no nos quedan plátanos.
Hablo con mi madre y me cuenta
que sigue poniéndole gotas a mi padre
tras su operación de cataratas.
Hablo con una amiga
que está a punto de perder su empleo
o peor aún
a punto de perder la cabeza
por no perder el empleo.
Hablo con una de mis alumnas
que llega tarde a clase porque hay un problema
en el metro.
Hablo con mi compañero del estudio
que tiene un problema con los hornos de barro
disponibles en Madrid.
Hablo y hablo y hablo…
problemas y problemas y problemas…

Hablo con una de las personas que asisten
a mi taller de poesía
y me cuenta
que a su familia le han estado cayendo bombas
esta noche en Kiev.

No sé qué decirle.

Todos mis problemas
y muchos otros
me parecen nimios
y
sin embargo
son nuestras vidas
mientras no nos caigan bombas
sobre nuestras cabezas.

Los precios del gas
aumentarán.
El tiempo de trabajo será más extenso
para ganar el mismo dinero.
Habrá más tensión en cada conversación.

Pero todos mis problemas
y muchos otros
me parecen nimios.

Hoy estaba editando un libro
de 27 haikus
que
tras mucho pensarlo
voy a enviar a imprenta
y elegiré un papel grueso
para que abulte un poco más de lo que serían
36 páginas.

El programa que utilizo
no es el más cómodo del mundo
para enviar documentos en PDF con CMYK.
Esto es mi gran problema de hoy
mientras no caiga una bomba
sobre mi vivienda.

Nimio.
Menudencia.
Nadería.

Mi vida.

Esto no es una broma