PROYECTO 0034: Amansar Guapos

Laboratorio de Experimentos Poéticos de Asociación Cultural Clave 53

  • Fecha: Viernes 28 de noviembre de 2025
  • Lugar: Costanilla de los Ángeles, 2, Esc. Izda, 1-D, Madrid
  • Participantes:
    • Ernesto Pentón Cuza
    • Raquel Gómez
    • Tanja Ulbrich
    • Giusseppe Domínguez

Después de varios años de interrupción del Laboratorio de Experimentos Poéticos, el viernes pasado volvimos a juguetear de forma casi íntima y privada (no lo anunciamos en redes y casi ni siquiera en los talleres de poesía), con la propuesta de improvisar a partir de la nada una creación realizable in-situ y en el plazo de 3 horas, desde las 18:00 a las 21:00.

Partimos de una primera hora dedicada a proponer ideas, en frío, sin preconcepciones, lanzando al aire juegos de palabras, o hablando de nuestras jornadas, de la ciudad… y desde ahí buscar una manera de materializar (cada vez más matérico y menos digital) una aventura creativa.

Hoy quería dejar constancia de algunos de los papeles que surgen durante ese periodo inspirador a partir de los que, posteriormente, realizamos un par de objetos interesantes (un libro caja-objetual y una herramienta performativa, así como una canción que se interpretó y grabó con la sencillez de lo inmediato, con la diversión de lo dadaísta).

Las combinaciones de palabras amansar XXXX, fueron escritas entre cuatro personas en menos de 10 minutos, manuscritas posteriormente todas por Raquel Gómez. Mientras tanto, Tanja Ulbrich preparaba la caja-portada, Ernesto Pentón improvisaba una canción titulada «amánsate otra vez» y Giusseppe Domínguez preparaba la logística, materiales necesarios, que iban haciendo falta.

Aquí podemos ver al Laboratorio Disruptor Endocrino
(Tanja Ulbrich, Ernesto Pentón, Raquel Gómez y Giusseppe Domínguez)

Presentando:
Cajita de Amansar con más de 100 amansares varios y jabón amansaguapos.
Regala e incluye un Dispositivo Amansador para las primeras unidades vendidas.

Interpretando el tema «Amánsate otra vez»

CORO

Ven amánsate otra vez
Ven amánsate otra vez
Pon poesía en tu vida
y una cajita antiestrés

SOLO

¿Quieres pasar navidades
sin preocupaciones y con mucho ritmo?

Usa la cajita amansadora
que te ofrezco en esta ocasión.
Viene con dispositivo amansador de oferta
en un todo incluido.

No te prives de amansarte
que el año termina ya sin dilación.

CORO

Ven amánsate otra vez
Ven amánsate otra vez
Pon poesía en tu vida
y una cajita antiestrés

Inexorable

Inexorable
acero inoxidable
el tiempo
pasa
dejando un rastro de cadáveres
porque el rastro
siempre es de cadáveres
para no ser
mercadillo
inexorable.

Inexorable
la vida
inefable indefinida
avanza
por una autopista
en dirección contraria.

Inexorable
el bolígrafo azul
agita efervescentes
lágrimas de tinta
al filo de
la madrugada
la noche
la angustia
la nada.

Inexorable
exorable
adorable
orable.

Inexorable
este texto
dejó de ser profundo
para jugar con las palabras
otra orgía
a la que llamar
poema.

Christian Bobin

Estoy gozando la lectura de este libro que me regaló Jaime Vallaure de la Editorial Ardora, que me ha descubierto un autor que no conocía en absoluto. Una auténtica joya de la poesía más marginal, la que se escribe cuando parece que no se escribe poesía.

Ahora tengo pendiente hacerme con más libros de este autor y conocerlo más en profundidad, pues tiene una pinta formidable.

Desde hace tiempo, tengo claro que yo me dedico a lo mismo que afirma este autor:

¿Tú a qué te dedicas? A nada, aprendo. ¿Qué aprendes? Nada, aprendo.

El libro, Autorretrato con radiador, está plagado de frases como esta, acompañadas de «naderías» que lejos de serlo acaban por ser la verdadera esencia de la poesía. Otra maravilla como el libro de Bartolomé Ferrando, titulado Insignificancias poéticas, también en esa misma colección tan sumamente bien escogida.

Algunos cadáveres exquisitos algo atípicos

Andamos abrazando árboles arcaicos
altos abismos acuden altaneros
al abrazo absurdo antes de acostarse
agotado artefacto antiguo
al altar es sagrado en mi habitación
además alucono alguna alergia
artista antes anfibio
ahora alcahueta acolchonada abuhardillada.


Algunas amantes amaban
amargamente agazapadas atravesando
anchura adorada
anchoa anclada
aguas calientes me relajan
amaneciendo alcalde armando ansiedades
aluminio acariciando albañiles
acharolados, acartonados, acojonados
acostumbrados a acabar alterados.
Aterrados.


Al amanecer antes amarillea
ámameeee a ambos atardeceres alucinantes
ancianas agotadas acongojadas aislan
abstraerse aunque arenques amargos
ardan arañas andantes al año agazapado
ante amores arduos
ardillas aroma almíbar
atormentada voy yo en el martes sagrado.


Amanece antes, ayer aconteció,
amarillo angosta angustia
académicaaaa altura amorfa atraigo
adelante, atrás, adelante, atrás, adelante
¡Adelante! Hacia atrás atrapa
la alborada ancha anclada
a amplia habitación ilumina el techo
ansiando arroces algo antiguos.


Abrazando a alguien
artículé alabanzas almas adobadas
ansía lo que no tengo,
añoro abuelos alocados ansiosos.
Ánfora anticongelante absurda
a armando armarios amontillados
a altura abotonada
arrebujados alrededor, apasionados,
animados almibarados
albaricoques alucinan azucarados.


Arrancar el martes con mis deberes
animar ansiedades abstractas
anochece acaba asqueada alcantarilla
absurda ambas asquerosas apoltronadas
aunque avisaras
aves aviesas avistarían
almacenes al alba amontonan
amargura antediluviana
andando aparte apesta a andar.


Ansia anclada a alma
adoro niños de miércoles
ando abordo axiomas antiguos.
Ahorro amalgamas absurdas abstractas
amontonados anacardos acomplejados
ahora aldabonazo arrancando arras
al almirante amanerado
admira al alabardero antipático
abrazando amargos áticos.


Textos escritos a muchas manos el 4 de noviembre de 2025
Tanja Ulbrich, Kay Woo, Manuel Rufo, Mónica Rubio, Anita Ges, José Luis González, Alejandro Gallego y Giusseppe Domínguez

Increíble el Ciclo de Bronwyn de Juan Eduardo Cirlot

No sé cómo no había descubierto antes a Cirlot, de quien estoy devorando su poesía, enamorándome, no de Bronwyn, sino de su literatura, la de él.

Tengo pendiente ver la película El señor de la guerra, en la que aparece este personaje tan particular para Cirlot, como para dedicarle casi un lustro de escritura. Por otro lado, estoy convencido de que si no hubiera sido este personaje habría acabado encontrando otro, pues las ganas de escribir se filtran por cualquier rendija.

Su narrativa, la novela inacabada Nebiros no me gustó, quizá en parte por los errores editoriales varios, pero no creo que sea sólo por eso. Me pareció machista y obsoleta… sin interés narrativo o poético. Simplona y poco más.

Su poesía, sin embargo…

Es posible que, como el mismo Cirlot y el Charlton Heston con el peinado más peculiar (por no decir ridículo) de toda su carrera, también acabe enamorándome de Bronwyn (o de la actriz que la interpretó: Rosemary Forsyth).

Esto no es una broma