Un par de «en 3 palabras»

Hay un ejercicio sencillo para los talleres de poesía consistente en una especie de «Cadáver eXquisito» pero viendo el resultado, es decir, no ignorando lo que han escrito otras personas previamente. Se parte de tres palabras cualesquiera y se van «respondiendo» o completando hasta formar un texto de la longitud que se desee.

Dos ejemplos realizados el martes por uno de los grupos serían:

Soles de marfil
como tus dientes
blancos blancos blancos
dientes como dientes
sea somo sea
asa ¿cómo asa?
o como despensa
sin elefantes muertos.

No hay título
ni se espera.
¿Para qué titiular?
Todo tiene sentido.
Lo siento tanto
cuando se fue
un año ciego.

Hacer dinero

El lunes comencé un proyecto algo disparatado (¿acaso no lo son todos los que hago?) que se titula «Hacer dinero».

Consiste en recortar billetes poéticos con las dimensiones de los billetes de euro (5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500) de las páginas de una de las enciclopedias que más tiempo en mi vida me ha acompañado y que, finalmente, no tiene más validez (desde el punto de vista utilitario) que la de convertirse en polvo, como yo algún día.

Es curioso que esté comenzando este proyecto (o no tan curioso, después de todo) en un periodo en el que estoy especialmente preocupado por mis finanzas.

Y hablando de finanzas, fue muy muy divertido atender a una de tantas llamadas no deseadas que preguntan por el Señor Giusseppe para ofrecerle, con una cálida voz de acento extranjero, la posibilidad de adquirir criptomonedas en el mercado financiero internacional.

No pude substraerme a la posibilidad de contarle que, justo cuando me estaba llamando, estaba midiendo la caja de texto de las páginas del diccionario donde voy a proceder a recortar mis propios billetes, que me parecen tan verdaderos como los que actualmente están en curso y sostenidos por reservas internacionales. Sí, más o menos sé en qué consiste «el dinero» y no tengo un problema con ello. Pero ¿y si todo eso que damos por incuestionable fuese cuestionable? ¿Naciones, Estados, Economía, Finanzas, Dinero, Capital, Mercado, Reservas, Patrón-Oro, Patrón-Dolar…?

Se lo comenté en serio, intentando que no se lo tomase como una burla, ni como una ridiculización de un trabajo que está haciendo que sé lo tedioso que es y lo desesperante que puede llegar a ser. Pero supongo que tiene el protocolo esperable de no perder tiempo con quien, obviamente, no va a contratar productos financieros como criptomonedas en el mercado internacional.

Otro dilema interesante que está planteándome este proyecto es el de optimizar la cantidad de papel de la caja del libro para producir la menor cantidad de papel no utilizable (aunque puedo hacer marcapáginas, posiblemente). Es un problema topológico y de optimización matemáticamente resoluble, pero no quiero afrontarlo sólo desde la perspectiva del cálculo, sino desde la optimización, también, de los cortes a realizar y algunas otras cuestiones que irán surgiendo a medida que me ponga a ello y que ahora mismo, aunque me niegue a creerlo, no puedo prever.

En 2023 quiero convertirme en un banco de dinero poético.

¿Qué es el dinero poético?

Esta cuestión la debatiré otro día.

Estorninos

Mi cama tiene una ventana
directa al corazón de las nubes
que hoy eran albas.

Presagio de invierno
lienzo Malevich.

Yo leía una novela
ambientada en el desierto Saladito
pleno de sal y de muerte.

Entre la página 95
y la página 103
más de un centenar de aves
cuya tipología no sé determinar
desplegaron su síncrono
peregrinar
como motivos móviles
enmarcados
en la infinidad del vuelo.

Asumo que sean estorninos
por el pasaje de Los Cantos de Maldoror
y su relación fantástica
con la geometría.

Tras unos segundos
desaparecieron
sin cometer un salto de eje
por el lado opuesto
al que habían entrado
en mi visión.

(
Soy el centro del mundo.
Soy el cetro del mundo.
)

¿Dónde habrán ido a morir?

Albricielejas

La sincronía de la telefacción
acicate de minerologías
contretantemente aparatosas.

Sinerfológico alcarreico
el dinoloplauso acaricia
la vana tendencia a la mutilación.

Alcreciendo la magia
llueve en la perchería
una pertistente algaranza
que oculta mileranismos.

Crósticos ácratas
sonríen bajo faroles
de radiación gamma
una leyendera gimoteando
bate las añas antípodianas
y un huracán abate mi ánimo.

Poema collage

El miércoles pasado no pude sustraerme a la propuesta que realicé en uno de los Talleres de Poesía y Escritura Creativa que defiendo desde hace décadas (ya décadas, sí), en el que proponía marcar bloques de tres o bloques de cuatro palabras en un texto dado y, a partir de ellas, sin usar ningún material adicional escribir un poema.

No es un poema por tachadura, que tanto me gusta hacer, o blackout-poetry, sino una aproximación a una serie de juegos de creación poética mediante técnicas que simulen o trasladen el Collage al verso.

El poema resultante fue recursivo, curiosamente, lo que siempre me gusta por su infinitud inabarcable:

Personajes famosos como
la belleza de
la parte meridional
de la república
entre los años.
Lo confirma el hallazgo
a finales del
pintor nacido en
las tribus godas.

Tras haber trabajado en
vegetación de olivos
murió en Madrid.

Se conecta con
personajes famosos como
la belleza de
la parte meridional
de la república.

Esto no es una broma