Hotel Trieste

En Verona
en Corso Porta Nuova, 57,
cerca de la estación de autobuses
cerca de la Piazza Brass
y de la Arena
esa singular obra elíptica
que me alegró tanto visitar.

Hotel Trieste
fue un placer estar
en una ciudad acogedora
que cada día horada más mi voluntad
de seguir queriendo cambiar Madrid
o me hace plantearme
abandonar el mesianismo
y abandonar
me
y
ya.

Trieste no triste.
Trieste en Verona.
Trieste
que te quiero verde…

Semana

Desordenada
nada
del todo
como un caos
caótico
y anciano
que venerar
con la fuerza
de un tornado
que es otro anciano
venerable
de venéreas
afecciones
cuyo mayor logro
fue vivir
como el mío
como el tuyo
como el suyo
como el nuestro
como el vuestro
como el … /también suyo

y no hay para ellos nada parecido a la independencia de no ser el otro
el diferente
el no-yo
el no-tú
que podía ser también el diferente
pero estaría demasiado cerca
y no sabría si pasarme la vida
amándole
o matándole

es mejor él o ella o ello o aquello o aquella o aquel…
es mejor ese eso esa esos esos esas
es mejor tener lejos lo que no soy
yo-tú
para sentir que somos una pareja indivisible
un huevo opaco y germinal
que vive autártico
una pasión sin límites
como si una pasión pudiese tener límites

y así, desordenada
nada
está esta semana
llena de otredad
en la que no me encuentro
conmigo-tigo
en la que no me encuentro.

alergia

alegría y alergia tienen las mismas letras
salvo por la pequeña diferencia de una tilde
y no se parecen en nada.

estoy harto de despertarme
como dijo mi amigo xabi
que ocurre después de los 40
preguntándome
¿qué me duele hoy?

hoy ha sido la alergia
ayer la tendinitis en el hombro
anteayer tuve la sensación de que sangraba el ano
y hace unos días
no podía caminar.

pero también estoy harto de quejarme
de estar harto…
como ya escribí hace unos días
y me parece tan aburrido este sentimiento
que no quiero compartirlo
aunque lo esté haciendo
justo ahora
ahora mismo
cuando he dejado de estornudar
y me he podido sentar delante del portátil
a escribir un rato en este blog absurdo
que no tiene más sentido
que hablar de lo que no tiene sentido
para nadie salvo
de cuando en cuando en cuando
para mí.

quizá por eso lo bauticé como diario
casi habría tenido que añadir
íntimo
al modo de aquellos viejos manuscritos
de autores que me encantan
como mi buen kierkegaard.

hoy voy a ver si consigo avanzar
con mi querido subgrupo ilirio
al que he desplazado de ser una rama
propia…

casi porque me ha dado la gana.

Noticias

Leer las noticias
me causa una desazón
negra

siento un dolor de múltiples frentes
en la frente
en el hígado
en el estómago
en las manos
en las plantas de los pies
en el ano
en la nariz
en la cuenca de los ojos
en la punta de la polla
en las uñas
en la vagina que no tengo
en el abanico de almamentos
que no vendí
creyendo que vendía

leer noticias
no es bueno
no es muy bueno
no es malo
no es muy malo
pero me hace daño
y sentir
que estoy en una guerra con tantos frentes
que pierdo la perspectiva y disparo
disparo sin pararme a pensar
si lo que veo
es más o menos importante
que lo que no veo
y disparo
y disparo
y soy disparado
y salgo disparado
y dis
parado
parado
quedo
quedo
que
do
do
va

Unidades de medida

El abrazo: Unidad de la superficie que se transforma en volumen.

Un parpadeo: Mínima unidad de información desiderativa.

La llaga: Cantidad de dolor que puede quemar el olvido.

El semiverso:
Semiverso consonante, aquel subconjunto de consonantes del conjunto de letras que conforma el verso.
Semiverso vocal, aquel subconjunto de vocales del conjunto de letras que conforma el verso.

b-barra (con una barra tachando el rabito): espacio entre versos de un poema circular. Se mide en pausitas.

Ventana, M-20040216

Frente al Frío. Un silencio. Un estómago. La música de mis internas cañerías llora pidiendo justicia. ¿Os acordáis de aquellos que protagonizaron la historia?

Algunas veces gimo por carecer de una palabra que diga algo. Algo con sentido. Con un sentido para mi vida. Me obligo a escribir letras y letras una detrás de otra como si no pudiese hacer otra cosa cuando podría lanzarme a la cama a su lado y lamer su piel cálida con mis dedos a punto de estallar.

Este fin de semana, Mª Luisa salió 2 horas a la calle. Estuvo haciendo la compra y se encontró con su vieja amiga de la infancia. Agustina, que ahora es gorda (aunque siempre fue tendente a ello) y sin encanto, aunque en su risa o sonrisa aún perdure un resto ajado de coquetería…

Mueren los oligarcas de la tinta en la noche. ¿Crees que tiene algún sentido que escriba de esta manera?

Este texto será arrojado al fuego: me creeré, incluso, maldito o irreverente… cuando lo que soy sería tan triste revelarlo…

Esto no es una broma