Privatización de los cuerpos de seguridad del estado

El otro día llegué a preocuparme mucho
pero mucho mucho
por la autorización concedida a vigilantes jurados
y guardias de seguridad privada
para llevar a cabo detenciones
ostentando de este modo
la carga visible del poder ejecutivo.

Hoy prefiero mirarlo con otros ojos
algo más optimistas
que imaginan al colectivo
de trabajadores
de los cuerpos de seguridad del estado
que hasta ahora han permanecido fieles
cual canes
a los mandatos gubernamentales
por muy ridículos que fuesen
ojos que imaginan
policía
nacional
municipal
militares
e incluso guardias civiles
yendo a una huelga
provocando disturbios
para llamar la atención del resto de los ciudadanos
y conseguir visibilidad mediática
antes que tener que perder su estabilidad laboral
uniéndose a
profesores y maestros
médicos
barrenderos
en reivindicaciones de un modelo de estado
abandonado a la suerte mercantil
la mala suerte
podríamos decir.

Cuando los cuerpos de seguridad del estado
den seguridad a los verdaderos soberanos del estado
estarán cumpliendo su trabajo
y
quizá
consigan mantener
también
su empleo
y sueldo.

Cuando salgan a la calle a oponerse a represores
se autoricen a sí mismos manifestaciones de disconformidad
incluso piensen por su cuenta
y riesgo
habrá
de nuevo
algo de esperanza.

Juicio y Castigo

Juicio y Castigo a Botín
Juicio y Castigo a Botín
Y digo yo que me parece un poco excesivo esto de pedir juicio y castigo, directamente y sin pasar por la casilla de salida.

Entiendo que se sabe que ha realizado algún acto delictivo. En caso de no ser así, ni siquiera sería procedente el enjuiciamiento. Y si se considera que lo que ha hecho es inmoral o, cuando menos, antiético, lo que habría que comenzar pidiendo sería una modificación de la legislación para que no pueda escapar de su comportamiento abusivo, como supongo que ha sido. Lo cual, por otra parte, es la esencia del capitalismo mismo, así que resulta complicado solicitar algo así sin modificar el sistema. Una modificación de la legislación es algo a exigir a los representantes (al menos de momento) que ocupan el Congreso.

Supongamos ahora que sí, que sí hubiese cometido un acto delictivo. En caso de ser así, lo primero que hay que hacer es solicitar una detención, que no la realiza el mismo «poder» que el enjuiciamiento sino el poder ejecutivo. Una detención la llevan a cabo las fuerzas del orden y seguridad del Estado en un estado de derecho, es decir, la poli.

Por último, supongamos que el poder ejecutivo tuviese lo que hay que tener para solicitar el procesamiento judicial de este ser, presuntamente humano y presuntamente culpable. Aun así, ¿no cabría esperar el resultado del juicio, es decir, confiar en el poder judicial, para declararle culpable? Y, después, ¿no habría que intentar que este señor se rehabilitase para el sistema como un ser ético, reeducado, por decirlo así, capaz de aportar algo positivo a la sociedad en la que se enmarca, en lugar de solicitar un castigo vengativo y revanchista, casi propio de una horda de justicieros rámbicos?

Sinceramente, me parece algo estúpido y carente de racionalidad el no darse cuenta del avance que, en su día, supuso la separación de poderes y, en lugar de reivindicar que esta separación perdure (cosa que, por otro lado no sucede), solicitar la unión de todos ellos en manos de unos presuntos sabios que son capaces de ejercer de legisladores, policías, jueces y, ni más ni menos, también verdugos.

¡Ay, si Montesquieu levantase la cabeza!

A relaxing cup of café con leche in la Plaza Mayor

anabotellaEl discursito de Ana Botella el 7 de septiembre ante el Comité Olímpico Internacional ha generado una avalancha de mensajes más o menos divertidos haciendo leña de ese esperpento de árbol caído. Las redes sociales bullen de imágenes como esta de la izquierda, así como enlaces a noticias y vídeos donde se puede ver y oír el malísimo nivel de inglés de la alcaldesa de Madrid.

Que su nivel de inglés sea pésimo es grave, pero el contenido del mensaje, en cualquier idioma, debería haber avergonzado a más de uno, pero no parece que así sea. Es grave que su nivel de inglés sea malo, tanto como para pensar si tendría sentido que una representante de una ciudad como Madrid debería tener unos mínimos de exigencia académica o similar, tanto para su conocimiento de idiomas relevantes como otros mínimos de conocimientos técnicos, legales, conocimientos de cultura general, literatura (Sara Mago no es mujer…), artes, tecnologías varias, etc. O saber buscarse un buen equipo de asesores en quienes delegar determinadas decisiones y/o apariciones públicas explicativas.

Que su nivel de inglés sea pésimo es grave, pero que no se haya excusado ante la ciudadanía es lo verdaderamente triste, es más, puntualizando, lo verdaderamente triste es que no se exija por esta misma ciudadanía una disculpa, una explicación, una humildad de servidor público que es lo que no asumen ser nuestros políticos con nuestra complacencia.

Hay un punto que me resulta hiriente cada vez que lo leo y es el tocante al hecho de que esta señora no haya sido elegida democráticamente. Lo siento, pero no es correcto: Ana Botella concurrió a las elecciones municipales de Madrid de Mayo de 2011, como segunda de lista (cerrada) del Partido Popular. Y el Partido Popular (no el cabeza de lista) obtuvo mayoría absoluta, mal que me pese, en esas elecciones. Que unos meses después el primero de la lista fuese reubicado no es un incumplimiento electoral como muchos de los que vienen haciéndose: No hay compromiso en el mantenimiento por ninguna razón de los representantes del partido. En la democracia española (y muchas otras) se vota un partido político, lo que tiene sus ventajas (que algunas tiene, como la presunta dificultad de compra de votos derivada de la disciplina de partido) y también sus inconvenientes.

A mí siempre me ha resultado mucho más sencillo nuestro mecanismo de democracia representativa, puesto que se limita a tener que analizar líneas ideológicas (cuando las había) y programas electorales, en lugar de analizar o creer a personas físicas, con sus múltiples y variables vicisitudes, como cánceres, defunciones, destituciones, abdicaciones, etc.

Que Alberto Ruiz Gallardón dejase de ser alcalde de Madrid para dedicarse a otras labores que no están haciendo mucho bien por su imagen pseudoprogresista, tan solo tenía acarreado que le sucediese en el cargo aquella persona que estaba en la lista que el Partido Popular presentó a candidatura y que los votantes madrileños eligieron por mayoría absoluta.

Que los madrileños (y en las generales los españoles) no se responsabilicen de saber que una lista cerrada y un partido político es lo que están eligiendo es lo que más me preocupa: ¿Se puede tener una democracia representativa sin comprender su sistema de elección de representantes?

Algunas veces me he encontrado con gente que decía que Gallardón hacía que el PP no fuese tan malo… o tan retrógrado o tan conservador. Siempre he respondido con un sonoro: NO. El PP es rancio, retrógrado y conservador. Su ideología de base lo es. No va a dejar de serlo, pero eso no quiere decir que sean tan estúpidos como para no saber la maravillosa fuerza que se puede conseguir con un buen marketing. Venden la imagen de partido moderno, liberal (neo), salvapatrias, y la gente lo compra. Sí, es así, la gente lo cree.

Pero esta es la raíz del problema, esta es la pregunta que me haría:

¿Han de ponerse requisitos a los candidatos a puestos públicos representativos o han de ponerse requisitos a los votantes para que sepan elegir candidatos dignos de representar?

Si contestamos que han de ponerse requisitos a los candidatos, puede que algunos electos presidentes cayeran a la primera, como el, por otra parte buen gobernante, Evo Morales. Si contestamos que han de ponerse requisitos a los candidatos, muy posiblemente el mejor sistema posible sea una Tecnocracia, un sistema que parece que está funcionando en Italia, comparado con la elección que los votantes llevaban haciendo repetidas veces de un gobierno patético, xenófobo, machista, violento, simplón… pero televisivo.

Pero claro, es una forma de acabar con uno de los pilares de esta utopía llamada Democracia: cualquier persona (¡Cualquier persona, sin hacer pruebas de inglés, entre otras!) tiene derecho a representar a la ciudadanía. Quizá es hora de revisar este principio, pero soy más partidario de revisar también el otro principio, aún más básico: cualquier persona está capacitada para elegir a sus representantes y/o gobernantes.

Lo que me lleva a la segunda parte de la pregunta: ¿Por qué no se cuestiona si los votantes saben a quién o qué eligen cuando votan?

Recuerdo haber hojeado la candidatura de Equo durante las elecciones nacionales pasadas y, por supuesto, decantarme por votar su proyecto. Pero según lo hice, investigando para saber un poquito más quienes eran, me daba cuenta de lo imposible de que esa candidatura viese la luz en un país como este: demasiados licenciados. Es como cuando se tachaba ¡despectivamente! a Julio Anguita de «profesor», como para indicar que era demasiado aburrido. Y, aunque lo fuese, no por ello debería de haber sido desprestigiado, sino todo lo contrario. Pero no ocurre así en este país.

Que Ana Botella no sepa inglés no es un problema tan grave como el hecho de que los votantes de este país no sepan qué votan. Que el PP esté repleto de sinvergüenzas (y el PSOE, IU, PNV, CiU) y/o de incompetentes, no es ni más ni menos que el reflejo de una sociedad que tiene unos valores pésimos. Ese sí es un verdadero problema de fondo: no hay mucho que mejorar si no se desea mejorar. ¿Por qué van a hacerlo nuestros representantes?

Voy a tomarme una cup of café con leche in algún where… y a hablar de furbol, o de Nadal, o de Olimpiadas… que eso del arte es una chorrá, una ida de olla de unos caraduras… ¿y la ciencia? Va! ¿esos qué saben de la vida? ¿o del mundo? Si están siempre en un despacho, no como yo, que vivo en la calle y sé lo que es un buen coño… ¡No te jode! Y además, que ese café no me lo ponga un sudaca que me da por culo tanto puto inmigrante…

Pos eso…

Como para emigrar, pero no solo por los representantes, sino por los representados, electores de los primeros.

Fanático

Texto extraído de la web dechile.net dedicada a la etimología. Tal como sospechaba, fanático es inherente a templo, es decir, que la religión cristiana lo lleva en la raíz de su funcionamiento. Y otras religiones también, claro. Si se erradicaran, se acabaría con muchos fanum-áticos. Pero no con todos.

La palabra fanático viene del latín fanaticus, un derivado de fanum. El vocablo fanum, significa santuario o templo, y desde tiempos antiguos los romanos lo relacionaban con el verbo for, fari (hablar solemne y públicamente), y con la palabra fatum, pues parece que un fanum era un lugar sagrado por consagración o designación oracular, aunque esta etimología presenta ciertas dudas. Algunos indoeuropeístas sostienen que la palabra latina fanum contiene la misma raíz indoeuropea*dhēs– vinculada a conceptos religiosos que dio lugar en griego a la palabra θεός ("theos", dios).

El vocablo fanaticus designaba primero a un servidor de un templo o fanum, especialmente a los porteros o vigilantes nocturnos que velaban con gran celo por el santuario. Poco a poco el vocablo fue designando al adepto exclusivo de un templo, santuario o divinidad, situación poco corriente en principio para los romanos.

En efecto, en el mundo clásico, especialmente el romano, lo normal era el sincretismo y libre adopción de diversos cultos. Aparte de una religión tradicional cívica que constaba de diversos dioses, y en que cualquiera podía participar del culto de uno u otro, en el mundo de la antigüedad era gesto propio de la ley universal de la hospitalidad, participar de los cultos de todo aquel extranjero cuya tierra se visitaba, o de todo aquel pueblo que se incorporaba a otro. En ese sentido, los romanos construían templos en Roma o donde fuera, a todos los dioses de los pueblos incorporados (Isis, dioses orientales, dioses celtibéricos, etc.), juntamente con los suyos. Había sin embargo algún pueblo que consideraba un insulto que otros participaran en sus cultos, o les construyeran templos en otro lugar, o que en su tierra se edificaran templos a otros cultos (caso exclusivo del judaísmo). También se desarrollaron cultos mistéricos, para cuya práctica era necesario iniciarse y los cultores no admitían libremente a quienes no estuvieran iniciados y admitidos por un rito de ingreso. Algunas personas se iniciaban en varios y participaban en ellos, o cambiaban de uno a otro. Pero en ellos se desarrolló una cierta tendencia a ser cultor exclusivo de ese culto o ese dios solamente: es eso lo que designó la palabra fanaticus.

De hecho en el Imperio Romano la religión era absolutamente libre, y el único acto obligatorio de culto para todo ciudadano romano era un rito anual de culto al Estado y al emperador, realizado en los templos llamados capitolios, consistente en hacer una genuflexión ante la estatua imperial y paralelamente pagar el impuesto anual a la hacienda pública, según el porcentaje que correspondiera a cada cual con arreglo a su riqueza (la capitación), obligación cívica que los romanos refrendaban con una sanción religiosa (en eso consistía el llamado "culto imperial"). Si uno cumplía con ese rito podía después practicar el culto que deseara, todos, varios o ninguno. Y era frecuente practicar diversos cultos, tanto privados como públicos. Lo más raro era el cultor exclusivista o fanaticus.

Después, a partir de fanum, en el S. I a.C. se desarrolla un verbo fanor, fanari, con el significado de estar poseso por un fervor divino, delirante y frenético, que genera un nuevo sentido para fanaticus (delirante, lleno de furor religioso, frenético), que seguramente pudo sufrir también un influjo del φἀνος y φαινω griego, es decir, una especie de iluminado y exaltado religioso, que es el que acaba de dar su sentido completo a nuestra palabra "fanático".

15 de Junio, día contra los CIEs (Centros de Internamiento para Extrangeros)

user_422_dia_contra_los_cies_15_jHoy una alumna de un taller de poesía me ha recordado esta efeméride triste, devastadora, que me hace sentir como un alemán que no hubiese querido saber nada de los campos de concentración durante el gobierno nazi.

Leo en wikipedia, sobre Dachau, lo siguiente:

El Campo de concentración de Dachau fue un campo de concentración nazi cercano al pueblo de Dachau, al norte de Múnich, en Baviera (sur de Alemania). El campo fue construido sobre una fábrica de pólvora en desuso y sus instalaciones principales fueron terminadas el 21 de marzo de 1933. Al día siguiente, los primeros prisioneros fueron internados en el campo. Junto con el mucho más grande campo de concentración de Auschwitz, Dachau es uno de los más recurridos ejemplos de campo de concentración nazi para el público.

Gestionado al principio por las SA y SS locales, desde 1934 estuvo bajo la autoridad de las SS. Fue escenario de castigos tremendamente crueles y fue modelo del sistema de campos ordenado y eficaz. Su gestor principal, Theodor Eicke, nombrado por Heinrich Himmler, fue el responsable de la consideración de los prisioneros como enemigos infrahumanos del estado y del especial tratamiento dado a los judíos, en forma de castigos devastadores desde el punto de vista físico y psicológico. En Dachau se realizaron también cientos de experimentos médicos ilegales e inhumanos.

Y me detengo en esa última palabra: «inhumanos«. Pienso si no debería corregir la edición de la entrada correspondiente en la enciclopedia libre y eliminarla, pues lo que ha quedado demostrado es que fue tremendamente humano lo que se hizo allí y lo que se sigue haciendo en tantos otros lugares.

La noticia que ella, mi alumna, trae a colación es la siguiente:

¿Sabes que son los Cies? Los Cies (Centros de Internamiento para extranjeros) son cárceles donde se encierra a las personas que no tienen papeles, hasta 60 días, a la espera de su expulsión, que no siempre se produce. Muchas veces detienen a una persona en una redada por fenotipo, la liberan a la semana de estancia o a las 60 días, o la expulsan… No tener papeles no es un delito, es solamente una falta administrativa y no puede estar penado con la cárcel. En España hay 7 CIEs. El de Madrid está en Aluche. Seguro que has pasado por delante muchas veces sin saber que estaba ocurriendo allí.

Día de la mujer trabajadora

8 de marzo

Es muy amargo, pero creo que es cierto. Es una frivolidad continua la de felicitar a todas las mujeres por igual, como si las no luchadoras mereciesen el aplauso. Y por no luchadoras me refiero a aquellas que aceptan la situación de sumisión a las que las somete el sistema (que somete también a hombres, pero hoy no es el día para hablar de ellos).

He llegado a ver un comentario que decía: felicidades a todas las mujeres, las que trabajan en casa, las que trabajan en oficinas y una felicitación especial para las que tienen un trabajo mixto, trabajando en ambos sitios. Y yo me pregunto si no es terrible esa felicitación, perversa, que anima a que las mujeres tengan esa sobrecarga de trabajo que nunca le desearíamos a nadie.

Por ende, felicitar a quienes deberían deshacerse de parejas tan sinvergüenzas como para permitir esa falta de reparto del trabajo o de las tareas domésticas es insultante, es depravado y sádico, incluso. Esas mujeres, responsables, porque siempre asumo que son responsables de sus actos, son merecedoras de insultos, si es que los insultos son alguna vez merecidos: al menos, se las puede tachar de sumisas más allá de lo razonable, perpetuando una situación que debe cambiarse ya.

No puedo entender que no se piense en ello.

Puedo comprender que algunas mujeres estén en esa situación, pero no, bajo ningún concepto, que esa situación sea felicitable. Es canallesca y debería ser cambiada, debería revertirse, debe hacerse un esfuerzo por mostrar rechazo social hacia quien acepta esas situaciones, para que la presión que las lleve allá sea «compensada» por presión en sentido contrario.

He encontrado este texto junto a esta imagen


mujeresEn 1908, 40.000 costureras industriales de grandes factorías se declararon en huelga demandando el derecho de unirse a los sindicatos por mejores salarios, una jornada de trabajo menos larga, entrenamiento vocacional y el rechazo al trabajo infantil.

Durante esa huelga, 129 trabajadoras murieron quemadas en un incendio en la fábrica Cotton Textile Factory, en Washington Square, Nueva York. Los dueños de la fábrica habían encerrado a las trabajadoras para forzarlas a permanecer en el trabajo y no unirse a la huelga. El 8 de marzo es día de conmemorar y no de festejar.


Y me quedo con esa última frase como algo que estoy empezando a ver: la mayor parte de las veces, las manifestaciones se convierten en fiestas, en lugar de lugar de reflexión y crítica, los días de conmemoración se banalizan, se celebran cosas (¡CELEBRAN!) como el día del hambre infantil o la desigualdad, o la violencia (de género o no), etc.

Ser mujer (como ser hombre) es algo casual y no es digno de ser ni celebrado ni conmemorado, es como ser alto o bajo, rubio, moreno, de piel clara u oscura, pero ser luchador o luchadora es una elección y eso forma parte de lo que nos caracteriza como humanos racionales, como seres más interesantes (interesantes) que el resto de los animales, la ética de la elección nos hace dignos y dignas, nos encumbra… o todo lo contrario.

Muchas gracias a Pilar Clua Nieto por enviarme ese texto que me ha hecho pensar. Muchas veces, sin alguien cerca para recordarlo, yo también caería en la simpleza de la banalización.

Paranoias conspiratorias

Mira que soy de esos que creen en las conspiraciones que hace la gente que tiene el verdadero poder, el poder oculto, la mano negra y esas cosas, pero esto de, desde FaceBook, criticar duramente a FaceBook, acusándole de cosas que, aunque hiciese, no se podrían apenas evitar, debido a su carácter privado, privativo, de club cerrado al que se pertenece por voluntad propia, me parece tan ridículo que no sé nunca por qué sigo teniendo a esta gente por amiga, aunque sea de FB.

PantallazoEl otro día una chica comentaba algo sobre los desalojos policiales y algún amigo suyo no podía compartir el comentario, así que decidieron pensar, ambos, que la culpa era de FaceBook, que tiene unas políticas ocultistas, de distribución selectiva de la información, de censura automatizada, de la dimensión del sobrecogedor echelón, pero a diferencia de esta red de espionaje, en FaceBook… insisto, somos voluntariamente instados a colocar la información pública en un lugar privado a la vista del público.

Obviamente, este tipo de perfiles, como el de esa amiga de FaceBook, es el que critica a FaceBook, también, por su excesiva falta de conciencia de privacidad… y todo porque realizar las tareas de gestionar qué hacemos público y qué privado es sumamente complejo. Pero no, esto no es directamente culpa o responsabilidad de la empresita en cuestión: es responsabilidad nuestra, de cada uno, que ha de saber más de esas cuestiones si quiere meterse en esos fangos.

La mejor asumpción es la de suponer que todo lo que esté en FaceBook es susceptible de someterse a la voluntad última de un duendecillo de maxwell… y ahorrarse sobresaltos. O sea, todo puede pasar. No está en nuestra mano evitarlo.

Yo le dije, al menos, cómo conseguir que su comentario fuese publicado o compartido por otros. Jamás se retractó del comentario difamatorio sobre las prácticas de FaceBook. Simplemente, resolvió su problema y siguió adelante.

Ahora bien, si supieran lo que de verdad es posible y está pasando…

Echelon es considerada la mayor red de espionaje y análisis para interceptar comunicaciones electrónicas de la historia. Controlada por la comunidad UKUSA (Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda), ECHELON puede capturar comunicaciones por radio y satélite, llamadas de teléfono, faxes y correos electrónicos en casi todo el mundo e incluye análisis automático y clasificación de las interceptaciones. Se estima que ECHELON intercepta más de tres mil millones de comunicaciones cada día.

¿Recuerdas el otro nombre de Kunta Kinte?

Vi aquella serie cuando la pusieron en TVE, que según el archivo de El País, fue allá por 1979. Yo tenía 12 años.

Aún recuerdo el otro nombre que le obligaron a tener. Un nombre que nunca fue suyo, un nombre impuesto con violencia, obligando a renegar de su propio yo, de su dignidad.

Desposeyéndole de su nombre se le convertía en esclavo, pero también al resto de los que miran la tortura, incluso de aquellos que participan activamente en ella, se les convierte en esclavos y se les demuestra su esclavitud.

Es una serie de esas que no comprendo por qué no se reemiten, año tras año, hasta lograr que los niños y las niñas aprendan la importancia de la libertad, de la lucha, del respeto, del rechazo a la violencia…

Si hay algo que me ha escandalizado (más allá del hecho de que los programas actuales sean meros artículos de consumo masivo) es lo que leo en wikipedia sobre Kunta:

Hay un monumento a Kunta Kinte en Annapolis (a donde fue llevado como esclavo). Es uno de los pocos monumentos en el mundo dedicados a los esclavos. […] En 1981, cuarenta y ocho horas después de su instalación, la placa de bronce original fue robada. Quedó una carta en su lugar que decía, «patrocinado por el Ku Klux Klan». Nunca se recuperó y fue remplazada dos meses después con fondos de los ciudadanos de Annapolis. La segunda placa también fue robada.

Huelga 14N

Mañana, este diario no se realizará como señal de adhesión a la huelga general convocada.

Si tenía alguna duda de hacerla o no, las declaraciones de Esperanza Aguirre me han aclarado el camino.

Algunas de las imágenes de la convocatoria son simplistas y / o populistas, pero «algo» hay que hacer. Hummm…

Me gusta el carácter europeísta que, por una vez, está teniendo este tipo de convocatorias.
A veces, la sencillez es suficiente.
No tengo claro que se pueda identificar ni culpables de forma clara ni mucho menos soluciones. Pero queda bien pensar que no somos parte de los primeros y sí de los segundos.
Según esto, si no llamas a la huelga, no puedes pertenecer al mundo de la cultura. Hummm… Menos mal que las palabras de Aguirre son peores, que si no, paso.
¿Por qué en el centro de este tipo de fotos suele salir siempre una chica más o menos joven, guapa, a veces con sugerentes sonrisas, otras con ferocidad suavizada por rasgos sensuales?
La maga. Rayuela. Yo también iré a esa manifestación. 🙂
¿Estaríamos de verdad dispuestos a cortar cabezas o es solo metáfora barata para llamamiento populista?
A mí me convence, pero ¿cuál y cómo es ese otro mundo?
Añoro una idea de horizonte desde hace tiempo.
Yo no los he votado, pero mucha gente sí. ¿Queremos también que se vayan los votantes de esa gente? ¿O nos vale con que cambien de idea? ¿A cuál?
Otra última pregunta: ¿Quienes son «todos»? y
¿Si se van todos, quién queda? ¿yo?

Q

Hoy he terminado un libro que me prestó Hilario Álvarez. Uno de esos libros que dejan huella. No creo que pueda olvidarlo. Lo más terrible es que tendré que devolvérselo. Y no es un libro que me vaya a comprar… pero me gustaría tenerlo.

Lo acabo de descargar, como no podía ser menos, de su propia web, la del colectivo ahora denominado Wi Ming Fundation, y antes Luther Blisset que hace de Autor de esta novela formidable.

Por si te apetece descargarlo a ti también, te dejo el enlace desde el que lo hice.

Reproduzco un texto mecanografiado de este maravilloso volumen:

«Una Europa en que los banqueros alemanes dictan las opciones políticas; en que se lleva la fe religiosa en las banderas de los ejércitos mercenarios; en que poblaciones enteras son sometidas a la ley marcial. Una Europa recorrida por columnas de prófugos, en que la rebelión de los desesperados recibe la firme reacción de los linajes más rancios y de los poderes mercantiles incipientes. La misma asquerosa reacción de siempre: cañones y genocidios, y más hierro y fuego…»

Escrito en un texto que, como afirman en su página web: Transcurre en el Siglo XVI. Dos personajes principales. Uno quiere subvertir el orden establecido y el otro es un espía al servicio de los poderes que lo protegen. Q es un espía contratado por el cardenal Carafa, personaje ultra-conservador y de creciente influencia en la jerarquía de la Iglesia. Una novela épica desde las entrañas de la historia, ambientada en Europa central e Italia septentrional. Algunos han definido a este libro como «un western teológico».

Hay quien lo compara con El Nombre de la Rosa, de Umberto Eco, pero en mi humilde opinión hay algo más revolucionario y rompedor en este libro. Empezando por la declarada lucha antimercado, nuestra religión actual, que se lleva a cabo haciendo disponible el libro de forma completamente gratuita, con una licencia mucho más abierta que las famosas Creative Commons.

Tienen la declaración de guerra en toda forma, la llamada a la lucha a los creativos, a los que generan cultura, lanzándoles la primera piedra:

Desde 1996, por contrato todos nuestros libros llevan este anuncio: Está permitida la reproducción total o parcial de esta obra y su difusión telemática, siempre y cuando sea para uso personal de los lectores y no con fines comerciales; y con la condición de que se reproduzca este enunciado. Para conocer nuestras posiciones sobre copyright, copyleft, cc, uso legítimo-razonable y propiedad intelectual, visitad la sección OMNIA SUNT COMMUNIA de este sitio. Como nuestros libros están traducidos en muchos idiomas que no conocemos y han sido publicados en diversas partes del mundo, es muy difícil tener todo bajo control. Si la edición de vuestro país no contiene susodicho anuncio, significa que ¡habéis sido engañados! ¡Os han timado! ¡Estafado! ¡Os han tomado el pelo! ¡Embaucado! Rogamos presentar una reclamación al grupo editor y enviarnos una copia (con traducción, si es posible).

Y así, es, así nos ponen contra la espada y la pared de la supervivencia económica a partir de la creación, que ya he tratado en otras entradas de este diario que, por supuesto, es tan público y gratuito que no necesita ni siquiera una nota reconociendo su uso.

De su historia, de la de Luther Blisset Project, decir que merece más la pena pasar un buen rato leyendo la página web que esta triste reseña, pero me gusta la síntesis de este párrafo con el que prologan su presentación:

En 1994 cientos de artistas, activistas y bromistas de toda Europa deciden adoptar la misma identidad.

Apodándose Luther Blissett se preparan para desencadenar el infierno en la industria cultural con un plan quinquenal. Trabajaran juntos para contar al mundo una gran historia, crear una leyenda, dar vida a un nuevo tipo de héroe popular.

En enero de 2000, al finalizar el Plan, algunos de ellos se congregan bajo un nuevo nombre, Wu Ming. Este último proyecto, a pesar de estar más enfocado hacia la literatura y la narrativa en el sentido estricto, no es menos radical que el anterior.

Pero que su autor sea tan peculiar, tan único en su género como imposible de ser único, no merma en absoluto todo lo brillante que esta obra Q es.

Creo que, junto con «La Vida, Instrucciones de Uso», ha sido la más formidable novela que haya leído nunca. De múltiples niveles, puede ser leída en clave de actualidad, como si se tratase de un llamamiento a alzamientos del tipo 15M, pero puede ser leída como una novela histórica (he verificado hasta lo posible todos los acontecimientos y personajes que aparecen en la ficción), como un relato de aventuras y desventuras, una lucha contra el fanatismo, un alegato en defensa de la lucha contra el sistema, una lucidísima recreación de un periodo convulso del nacimiento de Europa, de los países como tal, como los conocemos, con la ascensión de la ortodoxia católica y protestante, esa ascensión cuya escisión seguimos viviendo, imposibilitando el nacimiento de una nueva Europa de pueblos, de gentes, que sigue siendo un patio de bandas dirigidas por príncipes y banqueros.

Tiene lecturas que estoy seguro que no aprecio, lo presiento, creo que referencias a movimientos políticos italianos, a pseudonacionalismos locales, pero que sé que se me escapan.

Habría de leerla otra vez, ¡habría de aprendérmela de memoria!

No, no es eso. Pero sí recomendar su adquisición, su difusión, la adquisición de información mediante esta antigua técnica llamada lectura, lectura de información y no sobreestímulo derivado de consumo mediático.

Novela formidable. Colectivo interesantísimo. Generan reflexiones: creemos un colectivo paralelo, en el que el ego se disuelva, que tenga un nombre, una poética. Escribamos la novela. Tenemos la obligación de hacerlo. Vivimos tiempos que nos requieren. Requieren nuestro compromiso. Hagámoslo.

Esto no es una broma