Mirar, de John Berger

He leído en estos días navideños que han pasado un par de libros de John Berger y he visualizado cuatro documentales de media hora que se hicieron en la BBC hace algunas décadas. Sorprendentemente, sigue siendo vigente todo su contenido.

Andaba buscando algo relacionado con «composición» o técnica de composición plástica, pero he acabado dando con estos libros aconsejado por mi estimado Jaime Vallaure. No era lo que buscaba, pero ha sido un encuentro.

Dejo los vídeos para quien quiera tenerlos accesibles de manera sencilla subtitulados en castellano:

John Berger – Ways of Seeing / Modos de ver (Ep. 1) Subtitulado (CC)

John Berger – Ways of Seeing / Modos de ver (Ep. 2) Subtitulado (CC)

John Berger – Ways of Seeing / Modos de ver (Ep. 3) Subtitulado (CC)

John Berger – Ways of Seeing / Modos de ver (Ep. 4) Subtitulado (CC)

La lista completa está en mi playlist sobre Composición Visual de Youtube:

Transitar

TRANSITAR

El verbo transitar viene del latín transitare, frecuentativo formado a partir del nombre de acción transitus (tránsito) del verbo transire (ir de un lado a otro, atravesar) compuesto por trans- (de un lado a otro) y el verbo ire (ir).

Otras palabras formadas con trans– incluyen transeúnte, transgénico, transgredir, transliteración, traspontín, tranvía. Este prefijo latino viene de la raíz indoeuropea *terə-2 (cruzar, pasar por), que nos dio avatar a través del sánscrito.

De ire tenemos: ambiente, andar, comicios, inicio, pretérito, sedición, etc. El verbo latino ire se asocia con la raíz indoeuropea *ei– (conducir), que estaría presente en el griego εἶμι (eimi = yo camino) y de ahí la palabra ion.

Me da bastante por saco cuando una web se empeña en impedir que se pueda usar el botón derecho para, por ejemplo, seleccionar texto de la misma. Como si pudieran poner verjas al campo. Y es que, si me dejan ver si página, puedo, sin ir más lejos, descargarme la misma e incluso modificar el código HTML que me impide hacerlo, o, más sencillamente, obtener directamente desde el código fuente la información que preciso.

Tan sólo lo ponen un poco más complicado, pero no es evitable. Salvo que lo conviertan todo en una imagen, por ejemplo, lo que acabaría siendo absurdo e insostenible. Alguna vez se tendrá que hablar con seriedad de la manera en la que compartir el conocimiento en algo tan inabarcable e ingobernable, aunque se empeñen, como es Internet.

Lo siento por quienes pretendan vivir como si nadie supiese nada… pero no es así.

La economía del lenguaje y el género

Hoy me ha llegado esta carta que comienza con un Vecinas y Vecinos, muy bonita, pero que acaba haciéndome buscar en qué momento del texto tarde o temprano va a haber un error de concordancia de género gramatical o, sencillamente, una victoria de la economía del lenguaje que acaba por desterrar la intención del comienzo, en ese «aquellos» que ignora o invisibiliza las «aquellas» y a otras personas que no se puedan o quieran sentir identificadas por el género gramatical masculino plural.

Pero no me voy a explayar más sobre un tema sobre el que hay tanto tanto escrito… y tan poco acuerdo como para llegar a encontrarse discusiones sobre si ha de usarse «amigXs», en lugar de «amigos/as» o «amigues»… pues el primero carece de posibilidades de representación fonética del idioma (no hay quién lo lea, vaya), el segundo se muestra, según algunos colectivos (perdón por las oes), insensible para quienes no se identifican dentro del binomio masculino/femenino y el tercero, quizá el más razonable, acaba por dejarse de lado a la mínima que hay que usar le y despreciar para siempre la/lo, etc, así como los adjetives…

En resumidas cuentas, una batalla sin sentido en una guerra absolutamente necesaria para conseguir la igualdad de género, la aceptación de la diferencia o la abolición del heteropatriarcado normativo (normalizador).

Proyecto Puntuación

Sólo por ver en el navegador la pestaña de la publicación de uno de los engendros generados por el programa puntuación.c ha merecido la pena hacerlo.

La idea es realizar un libro cuyas páginas tan sólo contengan puntuación, incluidas también la ñ y la ç. Además, hay otros signos como los paréntesis, corchetes, llaves, las arrobas, almohadillas, dólares y ampersand.

No he querido emular a e.e.cummings, sino ir más allá de lo posible con una lectura imposible. Quizá más en la línea de los Cuatro Sonetos del Apocalipsis de Nicanor Parra.

los libros te transpasan

los libros te transaccionan
los libros te transan
los libros te transbordan
los libros te transcriben
los libros te transcurren
los libros te transfieren
los libros te transfiguran
los libros te transfloran
los libros te transforman
los libros te transfriegan
los libros te transfretan
los libros te transfunden
los libros te transgreden
los libros te transigen
los libros te transan
los libros te transitan
los libros te translimitan
los libros te transliteran
los libros te transmigran
los libros te transmiten
los libros te transmontan
los libros te transmudan
los libros te transmutan
los libros te transparecen
los libros te transparentan
los libros te transpiran
los libros te transpolan
los libros te transponen
los libros te transportan
los libros te transterran
los libros te transustancian
los libros te transvasan

Me llegó Hambre

Me llegó tanta hambre
que los libros se repartían por la mesa
con un desconcierto nórdico
buscándome los huecos del cerebro
como ánimas del purgatorio.

Me llegó un hambre desbocada
un hambre a caballo de un servicio postal equivocado
un hambre voraz devoradora
de hombres y de hembras
o de hombros y de hebras.

Me llegó hambre en octosílabo
hambre de hojas de arce aniquilado
un bastión de hambres congeladas
hambres ruines y solemnes
con un poemario andaluz.

Me llegó un hambre inabarcable
hambre de descripción aguda e imponente
hambre de mar de sol de luz de luna
hambre de amor de alud de asilo y sombra
hambre de piedad de horror de gritos y susurros
hambre de piel de huecos de búlgaro y de nieve
hambre de altura de ojo de luciérnaga y piedra
hambre de halcón de águila de buitre y de carroña
hambre de cicatriz de telefonía de papel y de sueño
hambre de cefalea de dedos de uñas y de miedo
hambre de mar de sol de luz de luna y de silencio.

Me llegó un hambre de hambre
con olor a náufrago de barro
y no supe qué hacer con tanta hambre
salvo lanzar un grito al horizonte
y esperar la llegada del otoño
trayendo una metáfora tras otra
a la puerta de mi casa
a la puerta de mi canto
a la ventana de cada una de mis venas
llenas de amor enamorado
y hambre a raudales
de besos y de versos
inconclusos.

Una presentación esotérica

Eduardo Scala me invitó a asistir a esta presentación que tuvo lugar hace un par de viernes en la librería Enclave de Libros, Calle Relatores, 16, 28012 Madrid, España. Sentí un orgullo inmenso porque un autor de su talla tuviese tal detalle conmigo. E invité a mis alumnos al evento, haciéndoles saber que no verían una presentación típica de poesía típica.

Se presentaba un libro escrito por Ignacio Gómez de Liaño a raíz de 8 prólogos o reseñas sobre la obra de Eduardo Scala, que me encanta y ha marcado gran parte de mi trayectoria. Sin embargo, la presentación me resultó aburrida y pedante. No por ello no interesante, pero algo carente de cierto «sex-appeal» que quizá es innecesario, pero estamos tan acostumbrados en esta sociedad de entretenimiento permanente que lo sentí árido y algo inhóspito. Curiosamente, no creo que si hubiese sido obra directa de Scala me hubiese parecido lo mismo, pues él tiene una cierta humildad apabullante que resulta fresca de alguna manera y se agradece charlar con él, incluso aunque una conversación con Eduardo siempre derive algo extraña o, precisamente, por ello.

Eduardo tuvo el amabilísimo detalle de enviarme una fotografía en la que aparezco justo a su lado y me hace seguir sintiendo ese orgullo del que hablaba antes.

¡Qué preciosas experiencias depara Madrid, así, un día cualquiera!

Yo soy fascista porque el mundo me hizo así

No puedo dejar de imaginar esta canción con el adjetivo de moda. Parece que todo el mundo le dijese a todo el mundo (con lo que no queda nadie que no lo reciba) que es «fascista», sin importar lo más mínimo el verdadero significado de la palabra. Así que, ya sin importancia, ¿qué tal sería cambiar el «REBELDE» por «FASCISTA» en esta «bonita» canción?

La pequeña adaptación daría lugar a este simpático resultado:

Yo soy fascista
porque el mundo me ha hecho así
porque nadie me ha tratado con amor
porque nadie me ha querido nunca oír.

Yo soy fascista
porque siempre sin razón
me negaron todo aquello que pedí
y me dieron solamente incomprensión.

Y quisiera ser como el niño aquel
como el hombre aquel que es feliz
y quisiera dar lo que hay en mi
todo a cambio de una amistad
y soñar, y vivir
y olvidar el rencor
y cantar, y reír
y sentir solo amor.

Yo soy fascista
porque el mundo me ha hecho así
porque nadie me ha tratado con amor
porque nadie me ha querido nunca oír

Y quisiera ser como el niño aquel
como el hombre aquel que es feliz
y quisiera dar lo que hay en mi
todo a cambio de una amistad
y soñar, y vivir
y olvidar el rencor
y cantar, y reír
y sentir solo amor.

N’Clave de PO(esía)

Tomar el té y leer poesía.

http://clave53.org/poesia/nclavedepo.html

Actividad completamente gratuita. Te invitamos al té.
Cada mes haremos un té distinto, y en ocasiones de diferentes tipos, para agradar la mayor parte de los paladares.
Tráete los poemas que quieras y los leemos en grupo.
Sencillo y cálido.

Seremos un grupo variado y cuyo único objetivo es leernos poesía mutuamente, simultáneamente, para compartir un tiempo no acotado, un espacio delicado y muchas ganas de conocer lo desconocido.

Participa de distintas maneras no excluyentes:

* leyendo poemas (tuyos o ajenos)
* escuchando los que otras personas leen
* informando a quien le pueda interesar
* alguna otra que no se nos ha ocurrido

Contacta por email (poesia@clave53.org) antes de venir.


Otro curso más fomentando la compartición persona-persona de poesía, de descubrimientos poéticos al calor de una infusión. Es una de esas actividades que me encanta coordinar. Da igual cuántas personas asistan, lo haría para 3 personas. para un puñadito de amistades que deseen tomarse un té conmigo y leer poesía.

En esta ocasión, tengo la impresión de que habrá un elevado número de asistentes y me congratula saber que hay mucha gente interesada por lo mismo que a mí me interesa. Supongo que es lo que hace que a quienes ven y van a un partido de fútbol les haga sentirse parte de algo superior a un individuo, algo sobrehumano, de alguna manera. Esto lo encuentro yo en la poesía. ¡Qué le vamos a hacer!

Desde por la mañana (por no decir varios días atrás) pienso en la lectura que quiero compartir, en el té que quiero preparar, en cómo habilitar la sala para ser un buen anfitrión… y me hace enorme ilusión saber que quienes vienen acaban por agradecerme esos detalles que me encanta tener.

Hoy se me agolpan en la recámara los textos de Poetas Bengalíes, mi admirado y querido Joan Brossa (en esta coyuntura tan catalaúnica ;-)), Wislava Symborzska y una interesante antología de Poetas mujeres de la Generación Beat.

Pero daré tiempo a que quienes asistan lean lo que desean compartir. Al fin y al cabo, mi labor debiera ser más la de catalizador que la de lector… pero es que quiero asistir como mero lector: Adoro este evento que, por suerte, puedo proponer regularmente un viernes al mes. Quizá en el próximo haya menos gente y pueda leer lo que quiera… pero descubrir poetas que no conozco (¡¡¡y son tantos y tantas!!!) es un verdadero regalo que me hacen las personas que se acercan al encuentro, a la tertulia, a la lectura… Y a tomarse un té conmigo.

Esto no es una broma