De excursión en el PRIMOR

Me gustó la decoración, no puedo negarlo, de este establecimiento (de una cadena de ellos) que dice ser una tienda de perfumerías nacida en Málaga en 1953.

Pero seguro que, desde aquellos tiempos hasta hoy, ha llevado a cabo una transformación que lo sitúa en otro de esos templos del neo-consumismo masivo absurdo que, combinado con las redes sociales basadas en la imagen, en la superficie, en lo banal, juega a regalarle a la juventud un sueño de autorrealización.

El colmo del absurdo es llegar a la zona «vegana» u orgánica y natural. Es de un «greenwashing» tan de manual que si no existiese el término, habría que haberlo inventado en este punto.

Eso sí, todo es bello, bonito, apetitoso. Apenas sí hay hombres ateniendo, pero la media de edad de las dependientas debe de rondar los 20 años. Bellas, bonitas, pretendidamente simpáticas.

Todo pensado para querer pasar la jornada allí, incluso sus laberínticos pasillos que dejan aquella recurrente queja sobre IKEA a la altura del betún.

El aire acondicionado, por supuesto, hacía agradable la estancia en este espacio tan artificial que daba la sensación de estar en el decorado de una película futurista.

Fue graciosa la visita, si no fuese peligroso lo que encierra.

Como comentario a Carmen, le dije que allí mismo estaba toda esa «gente joven» que supuestamente añoran en las milongas de Tango y que yo no encuentro en los Talleres de Poesía y que a duras penas ves en una sala de cine. Cada día veo más obvia mi obsolescencia.

Otros ejemplos de poesía oculta

En los sellos que comentaba ayer, extraer poesía oculta ha resultado una preciosa manera de fabricar, al menos, 4 regalitos para distintas personas aún por determinar.

Los textos obtenidos han sido:

  • Amar todo. Es lo lógico.
  • necesitamos color
  • ser siempre acción

Ha habido dudas, pero era necesario simplificar… tomar decisión, en última instancia: ser siempre acción.

Amar es necesario

Hace unos años me regalaron los compañeros del estudio unos sellos de los que me ido surtiendo para escribir algún poema por sustracción, eliminando lo superfluo y dejando el esculpido texto rescatado de entre la prosa.

Aquí estaba oculto ese «Amar es necesario» que resulta cada día más obvio mensaje de supervivencia e incluso de resistencia.

Regalitos

El fin de curso de Tango de las clases de Carmen de la Rosa para la Asociación Cultural Clave 53 terminó con la habitual fiesta que es una muestra que no, que no es una muestra, que solo es una fiesta, pero bueno, luego hay muestra, pero es una fiesta, pero claro, en una muestra… pero es una fiesta y este año va a ser distinto, como todos los años que van a ser distintos, pero es una fiesta que acaba siendo una muestra que nunca es más que una muestra con intención de pasar un buen rato, como en una fiesta, aunque sea una muestra sin más público que los invitados a la fiesta que es una muestra…

Y tras el día en cuestión, terminamos sorprendiéndonos con esta tecnología tan ultramoderna como un ventilador, pero que parece un par de auriculares. Es más, seguramente el siguiente «modelo» incorporará más tecnología, así ese ventilador podría incluir un teléfono, a la par que auriculares, así como, por qué no, una interfaz de inteligencia artificial desde la que controlar, pongamos por caso, la publicación en redes sociales de una imagen banal, como la mayoría. Bromeé con el hecho de que me gustaría modificar mi ADN para incluirlo en mi propio cuerpo: tener, intrínsecamente, la capacidad de autoventilarse no me parece baladí. Lo que hoy es una broma, cualquier día lo veo en la calle en estos tiempos en los que hay personas adscribiéndose a un «movimiento» de transhumanismo, donde la ingeniería genética y la cirugía tecnológica parecen ir ganando terreno dentro de lo que llamamos normalidad.

De momento, un alumno de Tango de Carmen nos regaló, tras mi sorpresa y la de Carmen, este par de equipos, lo que siempre se agradece, pero si además el paquete llega a casa el día en el que comienza una de las olas de calor de este veranito que pinta calentito…

¿Lo usaré?

Es complicado responder a esto. Es posible que alguna vez, incluso es más probable que acabe por usarlo algunos días en el verano en el estudio, donde no tenemos aire acondicionado y se sufre la inclemencia veraniega. En casa es menos probable porque soy tan (pero tan) sensible al ruido que dudo mucho que no me acabe por molestar o interferir con cualquiera de las actividades que haga… pero no lo descarto.

Eso sí, es de agradecer y mucho que este alumno haya tenido esa generosidad, que va en consonancia con la que suele mostrar Carmen en sus clases y en su vida en general.

Pajita absurda

El otro día leí un debate (sí, sobre esto también hay debates y casi confrontaciones armadas) sobre si tenía sentido que cada pajita de un paquete de leche de 200ml venga acompañada de una bolsita de plástico individual, obviamente, de un único uso, así como la pajita.

Había quien defendía que la pajita fuese de papel.
Había quien protestaba por el envoltorio plástico.

No había nadie protestando porque hubiese este dispendio absurdo de una pajita individual de un solo uso (papel o plástico) envuelta en un contenedor de un solo uso (papel o plástico), ni por el hecho de que estuviese acompañando un paquete de leche de 200ml, no de 1L, aumentando así la superficie por unidad de volumen de tetrabrik tirado a la basura… eso sí, al contenedor apropiado.

Yo ya no entiendo nada de nada sobre la nueva generación y su posicionamiento «ecologista».

No había nadie que tuviese ganas de apostar por una forma de consumo alternativa, como podría ser el uso de envases reutilizables, como el vidrio, exigiendo a las corporaciones de alimentación que fuesen capaces de proveer este servicio.

Yo ya no discuto.
Yo ya no entro en este tipo de debates.
Yo ya no.

Cada día más silencio.

Algunas observaciones viendo una muestra de danza contemporánea

Durante una muestra de danza contemporánea en la residencia de estudiantes, allá por 2021, creo recordar, anoté los siguientes pensamientos sobre una libreta que llevaba conmigo desde hacía mucho más tiempo:

La contemporaneidad sin impredectibilidad es una nueva forma de clasicismo.

Han aparecido nuevas místicas, nuevas narraciones, que sustituyen (no eliminan) el pensamiento mágico religioso tradicional con otra nueva forma de, llamémosle, superstición: La luz, el espíritu, el alma…

Escenografía es una palabra que está compuesta de escritura sobre la escena, ¿verdad? La etimología es bella.

El uso inusual de las palabras. ¿Por qué en estos entornos el uso de las palabras me resulta tediosamente convencional?

¿Por qué no se produce más caos? Parece haber necesidad de mantener todo bajo control, armónico, bello… casi como el Partenón. Recuerdo una pieza que realicé destrozando esos enormes tomos de páginas amarillas que tenían a bien repartir para que todas las personas, incluso aquellas que careciesen de internet, supiesen o pudiesen encontrar el teléfono de algún servicio que nunca se encontraba. A Carmen y a mí nos daban 2 por el precio de una (eran extravagantemente gratuitas).

La delgada línea roja entre el respeto y el imperio (algo opresivo) de la ley y el orden. Por ejemplo, El Silencio en un concierto de música contemporánea o durante el desarrollo de una performance, ¿no tiene algo de absurdo o de apartado de una vida ruidosa, borborística?

Hay una marcada moda del look «Malikian«, con pelos largos, rizados, despeinados, pero muy planificadamente, Tuve el dudoso honor de conocerle en persona y me pareció un engreído de mucho cuidado. Pero he de reconocer que ha generado tendencia… al menos en su estética y su gestualidad.

El arte o la cultura es una creación humana. Cuidado con atender más a la creación que a lo humano. Preocuparse en primer lugar por el bienestar de las personas (seres humanos) antes que por las creaciones. Parece lógico, ¿verdad?

Un grupito muy tierno

El grupo de los miércoles a las 7 de los Talleres de Poesía Contemporánea que defiendo desde hace más de 2 décadas, me ha regalado vino, torrijas (no muy tradicionales) y coquitos… pero también su cariño, su afecto, su ternura en forma de unos textos que recorren mi vida imaginada por cada una de las siete personas participantes:

  • Melody Weitz: mi nacimiento (con su extraordinaria visión de rayos equis gatunos)
  • Adriana Calvo: mi infancia (plagada de humor y más triste de lo que ella cree)
  • Caro de Arana: mi adolescencia (la clavó, todo sea dicho)
  • Dani Laseca: mi universidad (donde, por extrañas razones, aflora el fútbol y me escasa ambición económica)
  • Éttore Ravina: mi adultez (y mi profesión de farero poético o puerto clandestino)
  • Pablo Preciado: mi vejez (a la que se supone aún no he llegado ;-))
  • Carla Cabrera: mi muerte (con la valentía que supone lanzarse a algo así)

Me hizo gracia la descripción que me dio después Éttore sobre cómo había hablado con una IA para generar la portada, que obviamente creyó que mi nombre era italiano, además de su autodenominación como:

Grupo anodino de «homogéneos», «inconstantes» y «simpáticos».

Me pidieron hace un par de semanas que definiese «Su grupo» con tres adjetivos. Y elegí estos tres, pero aplicados al grupo, cabe matizar, pues no es que todas las personas que lo conforman sean homogéneas (consigo mismas), pero quizá es el más centrado alrededor de la media de edad, que ronda los 35 años, creo, pero con una pequeñísima desviación típica; ni todas las personas son inconstantes, pero el grupo es muy variable en cuanto a asistencia y compromiso con la poesía se refiere, aunque no con la ilusión, que siempre llevan puesta, constantemente.

En cuanto a «simpáticos», me permití la broma de puntualizar que me refería al grupo y no a los integrantes del mismo… pero porque sé que tienen un sentido del humor en el que esa broma no desentona. Tampoco afirmé que alguna de las personas que atiende no sea simpática… pero dejé en el aire la duda, supongo. 😛

He de añadir que es, quizá, el grupo más inesperado (no esperaba que se consolidase en el tiempo) que me haya encontrado, con un cariño personal que me enternece y me inspira, a su vez, cariño de vuelta (esta vez a cada una de las personas), un grupo generoso y divertido, gamberro, juguetón (aunque muy poco en su poesía) y con unas ganas de quererse que les puede convertir en una auténtica joya para la memoria… para esa vejez que pasaré recordándoles, antes de dar un salto cuántico y morir, feliz de haber vivido como quería vivir, libre y rodeado de poesía.

Se lo debo, en parte, a cada una de estas estupendísimas personas.

Esto no es una broma