Cara al sol

Caminando por Callao
en mitad del invierno
de camino a mi estudio
me da el sol en la cara.

Apenas puedo ver
más allá de sombras
que parece que vienen
a agredirme.

Es una falsa impresión
fruto de la visibilidad
impedida por el astro
incandescente.

Quizá sea eso lo que quiere decir
esa maldita cancioncita:

    No veo nada
    pero quiero ir hacia adelante
    a atacar
    a quienes creo que me atacan
    sin tener ni idea
    de si verdaderamente es así
    con la enorme desventaja
    de la ceguera,
    considerándola
    elección divina
    y no prueba de mi vida
    cavernaria1.

Al menos,
eso sí,
llevo una camisa nueva.

Nota1: Referencia al celebérrimo mito de Platón, no insulto malintencionado. 😉

volandojuntos.es

El miércoles pasado, durante la sesión de uno de los más alocados grupos de los Talleres de Poesía, al escuchar el poema de Mariano Velázquez, decidí reservar el domino volandojuntos.es durante un año, a modo de peculiar regalito para él, aunque finalmente sólo fui a reservar el de volandojuntos.xyz por una cuestión de precio.

Realicé una página web bajo el paraguas de Clave 53 a la que ese dominio fue redireccionado. Es algo que durará 1 año, tan solo, pero me hacía bastante gracia el chiste.

Propuesta de Giusseppe Domínguez a raíz del siguiente poema de JMariano Velázquez escrito el día 15 de enero de 2025. Se registró el dominio volandojuntos.xyz durante un año entero a modo de acción cibernética. (Registrar volandojuntos.es era mucho más caro).

Olvídate del perro, Foo

JMariano Velázquez, Madrid, 2025

Intenta encontrar un amor volandero, Foo.

Puede ayudarte el que entres en páginas más adecuadas para ti.

¿Quieres que te diga algunas?

Toma nota:

volandojuntos.es, meeticonplumas.com y también amorenelaire.org

que dicen que es la más exitosa.

Inténtalo y deja de sufrir.

Olvídate del perro. Ya sé que el amor existe también entre los animales de cualquier pelaje, de cualquier plumaje, pero debes reconocer que lo vuestro era imposible, sé que os queríais, que era todo un espectáculo veros juntos, a él corriendo ufano batiendo sus orejones, mientras revoloteabas a su lado luciendo tu más colorido plumaje, pero admite como normal que la pasada semana conociera a Rita, que se olisquearán y que su corazón se alterase y acabaran como acabaron.

Hazme caso, Foo,

os chicos son así.

Busca en las Redes y deja de sufrir.

Trina y Trina cada mañana.

Te hará bien.

Precesión

Si estás en el mar
mareado
y no lo comprendes
es que
la precesión va por dentro.

Hay tantos movimientos
en esta nave espacial que habitamos
que parece mentira
que conozcamos apenas
un par de rotaciones
básicas
y que aproximamos circulares.

Resulta tan complejo
aceptar
que la realidad
no es geometría básica
(ni tan siquiera euclídea)
que nos sumimos
en asumir
sumas
infinitas
de sucesiones.

Y el tiempo
inexorable
sigue oxidándonos.

Transparencia

A una propuesta del Taller de Poesía de la Asociación Cultural Clave 53, escribiendo un poema breve titulado «Transparencia», respondieron con los siguientes poemas que decidí «editar» en este bello formato de papel cebolla.

4 poemas, 4 páginas. Lomo que hace las veces de soporte y de portada.

6 ejemplares únicos.

La que busco en tus ojos
cuando vuelves alegre
pasadas ya las cuatro
y yo en la cama.

Francisco Domínguez Agudelo

Violáceos y azulados
evidencian el tránsito
del ocaso a la oscuridad.
En lo alto luciérnagas
en pura transparencia.

Carmen Garrido García

No se ve
la fuerza de una gota de agua
al incidir en el suelo.
Con el tiempo, también transparente,
llegaremos a ver la transparencia del agua
en su huella.

Pepa Delgado

La lluvia antes de ser lluvia
es transparencia mojada
que emparama al mundo

María Jesús Orella

Me gusta el curioso acabado que le he dado a modo de marco de foto sutil, translúcido, divino, carente de marco, remitiendo a esa transparencia del mismo aire que circunda el objeto. Sostenido sobre unas pinzas metálicas básicas que hacen de agarre de las hojas que, en el fondo, van sueltas.

Generación de Los Amigos

Precioso regalo de mi querido Armando Silles, quien, como ejercicio de un Taller de Poesía de Clave 53, realizó este soberbio retrato de su propio grupo y, por extensión, de otras generaciones a las que he dado algún tipo de voz. Artífice, que me llama el estimado señor Silles.

Extraído de Wikipedia

Generación de los amigos

Generación de la oreja de cerdo o Generación de Clave 53

Para que un grupo de escritores sea considerado una generación literaria, según determinados autores, hay que cumplir una serie de requisitos, que pasamos a reseñar en relación con el mencionado grupo literario:

1.- Tener una edad cercana, no distante en más de 15 años. En este caso no se cumple estrictamente, pero sí que todos los miembros han alcanzado la madurez.

2.- Formación intelectual semejante: los autores de esta generación leyeron con fruición a ciertas poetas polacas, el haiku japonés, el realismo sucio norteamericano, así como la poesía femenina guatemalteca, entre otras muchas influencias comunes para todos ellos.

3.- Un acontecimiento generacional que marque a todo el colectivo: la pandemia por covid 19 de 2020, alentó determinadas publicaciones como “Meditaciones un mirlo”, de J. Jimenez, o la incorporación de nuevos miembros, como Armando Silles.
Participación en actos comunes. En este caso se produjo la participación en libros colectivos, presentaciones y programas de radio, así como la presentación de revistas literarias como Yukali, donde colaboraba Isabel Jimenez.

4.- Presencia de un guía: el artífice y renovador poético Giusseppe Domínguez fue según todos los estudios el aglutinante del grupo.

5.- Existencia de un lenguaje generacional. Se trata de uno de los puntos más discutidos, ya que aunque la poesía como juego es una constante en autores como Vidal Escabí, A. Ycaza, o el propio Domínguez, el realismo intimista de Lola Arroyo, Liliana Marcos… o Isabel Jiménez, que comparte Silles, convive en este último con el tema social, también cultivado por JM Velázquez o el anteriormente mencionado J. Jiménez.

Por sus características y sus actividades de ocio, se ha denominado al grupo Generación de la oreja de cerdo, Generación de Clave 53 (tugurio y tertulia que solían frecuentar) o Generación de los amigos, parece ser que por la amistad que se profesaban. Así, el hecho de tener relaciones personales entre ellos es otro de los requisitos generacionales, que en este caso cumplen. Otras teorías menos aceptadas apuntan al nombre de cierta taberna donde recalaban, la Taberna Los Amigos. No se da demasiado crédito a esta hipótesis, por ser un nombre demasiado manido y tópico.

Algún estudio marginal denomina al grupo Generación Intermedia, por cierta broma que se atribuye a Giusseppe Domínguez.

Esto no es una broma