Efecto Forer

He publicado en una red social el siguiente texto:

Tienes la necesidad de que otras personas te aprecien y admiren, y sin embargo eres crítico contigo mismo. Aunque tienes algunas debilidades en tu personalidad, generalmente eres capaz de compensarlas. Tienes una considerable capacidad sin usar que no has aprovechado. Tiendes a ser disciplinado y controlado por el exterior pero preocupado e inseguro por dentro. A veces tienes serias dudas sobre si has obrado bien o tomado las decisiones correctas. Prefieres una cierta cantidad de cambios y variedad y te sientes defraudado cuando te ves rodeado de restricciones y limitaciones. También estás orgulloso de ser un pensador independiente; y de no aceptar las afirmaciones de los otros sin pruebas suficientes. Pero encuentras poco sabio el ser muy franco en revelarte a los otros. A veces eres extrovertido, afable, y sociable, mientras que otras veces eres introvertido, precavido y reservado. Algunas de tus aspiraciones tienden a ser bastante irrealistas.

Y quiero ver el efecto que produce. Habrá gente que piense que es, incluso, un texto propio, cuando se trata de un mero experimento cargado de malicia.

Se llama Efecto Forer y me lo he encontrado en uno de esos contadísimos artículos serios sobre los sesgos cognitivos y/o valorativos en los medios de comunicación de masas.

Hay tanta falacia suelta…

No me gusta que no me guste

Tontada absoluta

Después de que parece ser que va a hacer caso a las solicitudes de los usuarios, FaceBook ha decidido implementar el icono-botón de «no me gusta».

Yo me pregunto si habrá gente que esté ya, como yo, deseando que incorporen otro que indique que no me gusta que no me guste.

Este icono-botón que yo propongo será muy interesante cuando el «buenrollismo» facebukero se vaya a la basura con un montón de «nomegustan» que no quedarán lo suficientemente claros, al no poder indicar si no te gusta que eso se publique, no te gusta que esa persona lo esté publicando, no te gusta, en general, esa persona y sus publicaciones, o sencillamente no te gusta el tono…

Vaya, que era tremendamente importante que FB introdujese su modificación para poder tener libertad de expresión… o algo semejante.

Aunque es posible, probable incluso, que algún gobierno vete o prohíba su uso ante determinadas publicaciones de interés nacional. Esto es tan absolutamente demencial…

Homenaje

táctica. (Del gr. τακτική \’arte de disponer y maniobrar las tropas\’). 1. f. Arte que enseña a poner en orden las cosas. 2. f. Método o sistema para ejecutar o conseguir algo. 3. f. Habilidad o tacto para aplicar este sistema. 4. f. Mil. Arte de disponer, mover y emplear la fuerza bélica para el combate. ~ de avestruz, o ~ del avestruz. 1. f. Actitud de quien trata de ignorar peligros o problemas. ~ naval. 1. f. Arte relativo a formaciones, dispositivos y movimientos de buques y escuadras para el combate.

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo         ni sé
con qué pretexto

estrategia. (Del lat. strategĭa, y este del gr. στρατηγία). 1. f. Arte de dirigir las operaciones militares. 2. f. Arte, traza para dirigir un asunto. 3. f. Mat. En un proceso regulable, conjunto de las reglas que aseguran una decisión óptima en cada momento.

Palimpsesto contemporáneo

Encontrado en la basura, como quien dice, he hallado este palimpsesto del siglo XXI D.C. Es un descubrimiento que alienta la idea peregrina de que el papel se está agotando hasta el punto de que se reutilizan hasta los píxeles, para no desperdiciar un texto original, sobreescribiendo encima (como corresponde) otro texto igualmente original…

ejemplo de palimpsesto contemporáneo

Dice la RAE: palimpsesto. (Del lat. palimpsestus, y este del gr. παλίμψηστος). 1. m. Manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior borrada artificialmente. 2. m. Tablilla antigua en que se podía borrar lo escrito para volver a escribir.

Escritorio – Mente

desktopcaotico

Cuando me encuentro escritorios de trabajo como este, lo que es bastante frecuente, dicho sea de paso, me pregunto si la persona que lo tiene no sería más feliz y más eficiente con un escritorio como el mío, que apenas tiene un icono sobre él.

Luego me paro a pensar que no todos tenemos las mismas estructuras mentales y lo que a alguien le puede servir, a otra persona le puede resultar infernal. Esto es exactamente lo que me ocurre con estos escritorios que yo considero directamente demenciales, pero que no lo son: sencillamente, son reflejos de maneras de ser, de maneras de pensar… y no todos tenemos las mismas
no todos tenemos las mismas maneras de pensar
no todos tenemos las mismas maneras
no todos tenemos las mismas
no todos tenemos
no todos
no.

Captura de pantalla de 2015-09-09 10:43:09

Ahí va el mío de ahora mismo, con unos cuantos iconos en la parte inferior derecha con las cosas que tengo pendientes de resolver. Me inquieta tanto tenerlas en la pantalla que estoy deseando hacer lo que sea menester para que desaparezcan. Un icono en la inferior izquierda con un acceso directo a una máquina virtual W7 y ya.

Y tengo fondo de pantalla no personal, pero es que es bastante «mío», pues me siento identificado con esa nocturnidad y alevosía, amén del extremo urbanismo civilizado. Habitualmente, en muchos ordenadores con bajos recursos, lo primero que hago es deshacerme de la nostalgia de una imagen de fondo de pantalla y recurro al negro completo: ¡es tan bello el negro liso! (por si alguien aún no lo ha notado, el fondo de mi página web es…)

Siguemepollo

siguemepollo

Me dan ganas de sugerir este término para usarlo en las numerosas redes sociales que hablan de seguidores. ¿Sería divertido?

Como otros tantos términos en el diccionario de la RAE, incluye una definición (no una terminación) asociada al género: no hay siguemepollos para hombres, sino tan solo para mujeres, que cabría además recalcar que se presumen siempre heterosexuales, pues ¿no debería existir, aunque solo fuese por simetría, un sugestivo «siguemepolla»?

Otra cuestión es la del llamamiento a seguirme: ¿Seguir hacia dónde?

www.carmendelarosa.com

principal de carmen web

La semana pasada dedicamos varios días a rehacer la web de Carmen de la Rosa.

Es un trabajo que suele resultar cansado y tedioso, aunque los resultados han sido bastante satisfactorios. Ha quedado una web moderna y profesional, seria y sutil, delicada y dulce… como ella.

Sigo programando HTML con mi muy querido editor VI, sobre, por supuesto, Linux (Mint), y como habitualmente, he tenido problemas de codificación de las páginas. Nuestras queridas Ñ/ñ, por no hablar de los Euros (€) que están contenidos sin problema en UTF-8, resulta que no lo están tan fácilmente en ISO-8859-1, así que a veces las páginas no tienen ni idea (porque yo no lo incluyo) el conjunto de caracteres que las construye.

Esto es así porque yo solía programar en aquella época en la que solo había ASCII… 256 caracteres y había que apañarse… pero en estos tiempos modernos (jejejeje) las cosas pueden simplificarse si se saben algunas nociones como incluir un «tag» meta en las cabeceras de cada una de las páginas web estáticas que manejamos diciéndole cuál es el tipo de caracteres con el que está hecho ese fichero.

pagina contacto web

Eso puede hacerse de diversas maneras:


< meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8" >
que se puede abreviar como:
< meta charset="UTF-8" >

Para indicar que el conjunto de caracteres es de tipo UTF-8, pero también dejándolos en iso-8859-1 añadiendo la siguiente metainstrucción:

< meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=iso-8859-1" >

Para ver qué tipo de codificación contienen los archivos existe el comando file y un ejemplo de su utilización sería:

giusseppe@PCTACENS /media/GSPDISK/jmdomin/web-sites/carmendelarosa $ file -i es_*html
es_bio.html: text/html; charset=utf-8
es_clases.html: text/html; charset=iso-8859-1
es_contacto.html: text/html; charset=utf-8
es_contacto.iso-8859-1.html: text/html; charset=iso-8859-1
es_fotos.html: text/html; charset=iso-8859-1
es_frames.html: text/html; charset=utf-8
es_main.html: text/html; charset=utf-8
es_nclave.html: text/html; charset=utf-8
es_videos.html: text/html; charset=us-ascii

Y, por último, la posibilidad de convertir archivos de un formato a otro, mediante el comando iconv, en este caso incluido en un script que convierte todos los archivos de un determinado directorio pasado en la línea de comandos, de un formato (UTF-8) a otro (ISO-8859-15).

#!/bin/bash

DIRECTORIO=$1

cd $1
for file in *.txt
do
iconv -c -t ISO-8859-15 -f UTF-8 "$file" -o "${file%.txt}.iso8859-15.txt"
done

Cambiando *.txt por *.html, podría cambiar todos los archivos html de una web y así hacer que tuviesen el mismo tipo de codificación, invirtiendo el orden de -t (to-format) y -f (from-format), para tenerlos todos en UTF-8, en lugar de tener variedad de formatos.

Una tortuga más

inmigrantes

Dicen (No acabo de encontrar en Internet dónde es verdadero que este mito sea de la cosmología hindú) que la mitología hindú suponía que la tierra era un disco plano sostenido por cuatro elefantes que se sustentaban sobre una tortuga gigante.

Algunas veces, se imaginaban que esta tortuga tenía que sustentarse sobre algo a su vez y así se inventó la iteración: ¡sobre otra tortuga!

En otras ocasiones, se imaginaban a esa tortuga primera nadando sobre una serpiente que se mordía a sí misma la cola… y así inventaron la topología y la cinta de Moebius. 😉

Por último, en la más extendida de las versiones, la tortuga nadaba sobre un mar infinito, aunque no sé muy bien si se aclaraba que ese infinito ya era algo que no cabía en el mundo/universo. Y luego llegaría Cantor a cantarles las cuarenta con su Cardinalidad. Ahora que lo pienso, esa tortuga en un mar infinito suena a sopa de tortuga… pero bueno, eso supongo que no es la cuestión.

En resumidas cuentas: echaban balones fuera.

Eso es lo mismo que hacen las posturas a favor y en contra de la regularización de la inmigración o los aborígenes y hoy me he vuelto a topar con otro dibujito divertido que no deja de ser incompleto: esos árboles serían expulsados por aquellos seres unicelulares que

LUCA

En resumidas cuentas: echamos balones fuera.

Pseudociencias e izquierdas

Estuve leyendo este artículo titulado Diez absurdas teorías pseudocientíficas defendidas por políticos españoles y me sonrosa encontrar tantos políticos con los que, en otro orden de cosas, coincido, así que me ha dado por buscar una explicación (que ya tenía, es solo una forma de hablar) para justificar el mayor número de «progresistas» con este tipo de confusiones no solo mentales, sino metodológicas.

En detalle, pero poco explicitado, estaba insinuada esta relación cuando escribí sobre la Crisis del pensamiento racional, así como en otras ocasiones, como acerca de un supuesto Taller de Conexión Quantica Espiritual Colectiva (¡ahí es nada!). El New Age campa por los montes del progresismo hasta hacerme enfrentarme con más de un amigo, que, por metodológico, me acusa de pedante o de dogmático. Lo que no deja de ser una argumentación inargumentativa, básicamente una falacia.

Pero, ¿por qué este tipo de pseudociencias se da más entre gente «de izquierdas»?

Sin entrar en consideraciones sobre la pertinencia de seguir utilizando esta clasificación tan obsoleta, esa etiqueta «de izquierdas» como si realmente aún hoy tuviese algún sentido, sí voy a hablar de conservadores/tradicionalistas/derechas o progresistas/rupturistas/izquierdas. Sabiendo, sí, sabiendo, que es una simplificación a binario de algo que dista mucho de serlo.

Lo «conservador» en occidente ha estado abiertamente vinculado a lo religioso, al cristianismo, de ahí que sus programas políticos e incluso los nombres de sus partidos suelen llevar el adjetivo «cristiano». Las democracias cristianas de los pueblos germánicos dan fe de ello.

Lo «progresista», en contra, siempre en contra, ha estado vinculado a cierto laicismo, a cierta idea de alejamiento del hecho religioso, del pensamiento irracional necesario para sustentar la existencia de ser(es) y hecho(s) meta-racionales, por decirlo así.

Pero este alejamiento ha llevado a cierta sensación de orfandad, a cierta incomodidad con respecto a asumir que el mundo no es comprensible y que no hay un dios que me lo haga fácil ni una virgencita a la que rezar para pedirle imposibles.

Aquí está, sin duda, el quiz de la cuestión: un ser humano de izquierdas también quiere soluciones milagrosas, también quiere que el mundo tenga una razón, también quiere certezas… así que las inventa o las crea para creerlas. Eso sí, reniega del pensamiento que propone el tradicionalista sustentando ideas como que una vela en un altar me curará el Alzheimer o hará que mi hija encuentre trabajo. Sin embargo, está dispuesto a pensar que la memoria de las moléculas del agua (sic) me curarán un cáncer o mi energía positiva hará que mi hermana encuentre novio.

Es evidente el paralelismo, pero este último, superada la irracionalidad religiosa desde los tiempos de la Ilustración hasta hoy, pasando por un radical Nietzsche y por un tremendo existencialismo Sartriano, es mucho más peligroso pues utiliza aquello que ha costado tanto elevar a método, que es la ciencia.

La utiliza desvirtuándola, eliminando su metodología (que es la base) y quedándose con su palabrería, que es vacua sin lo previo. Y esta es la razón por la que me incendio, enciendo, cuando alguien hace defensa de las pseudociencias: porque atenta contra el pensamiento racional y da un voto de valor a lo irracional, retrotrayéndonos a esos oscuros tiempos feudales pre-volterianos. Si lo irracional no necesita otra prueba que lo que a mí me venga en gana… igual es válido rezar a una virgencita para encontrar trabajo, de ahí que hasta una ministra lo haya llegado a sugerir en su demencial visión de su papel político. Pero eso es del otro lado, de «la derecha» y con estos casi no tengo el suficiente trato como para calentarme.

Así que espero atemperarme y tomarme con calma lo que viene este curso, pues parece que el irracionalismo sigue aumentando, necesitando cada día más adeptos, con un proselitismo campante en «ambos lados» del espectro político que se pasan el espectro electromagnético por el arco voltaico…

Calm down
calm down
keep calm
keep calm


Esto no es una broma