¿Pero la poesía sirve para algo?

La guerra de Siria acaba de entrar en su octavo año convertida en el conflicto más sangriento del siglo XXI. Los combates no han acabado, pero los frentes se van extinguiendo lentamente. Sin embargo, el inmenso sufrimiento de la población civil —la que se fue y la que queda— está muy lejos de haber llegado a término. El nivel de destrucción es tan grande que se puede afirmar que Siria, el país que existía antes de 2011, ha desaparecido. Más de 370.000 personas han muerto, unas 100.000 se encuentran desaparecidas, 12 millones han abandonado el lugar en el que vivían (5,6 millones como refugiados y 6,6 como desplazados internos sobre una población de 30 millones) y 1,2 millones han sufrido mutilaciones y heridas permanentes. La economía se encuentra arrasada, al igual que el parque de viviendas: una de cada tres se encuentra inservible.

https://elpais.com/elpais/2019/03/18/opinion/1552934234_131262.html

Crea una organización que se llame Madrid For Refugees
financia un proyecto universitario llamado Reacción 28
o pon en tus estatutos fundacionales
como Asociación Cultural Clave 53
que quieres hacer del mundo un lugar mejor
pero esta noticia sigue ocurriendo.

Busca un espacio amable como la Ciudad Invisible
(intrigante nombre para esta convocatoria)
organiza un recital por el Día Mundial de la Poesía
aprovechando que coincide con el Día Internacional
de la Eliminación de la Discriminación Racial
o incluso
por el 70 Aniversario de la Declaración Universal
de los Derechos Humanos
pero esta noticia sigue ocurriendo.

Elabora un cartel que puedas publicar
una lista de personas con ganas de escribir poemas
recolecta textos para editar un libro con este motivo
planifica un evento de alguna red social
envía la información del mismo a todos tus contactos
convoca a miles de personas de modo viral
(casi virulento)
pero esta noticia sigue ocurriendo.

Agradece a todo el público asistente
su asistencia
su colaboración económica
su disposición a escuchar
su cálido aplauso tras cada poema
su cariño
su comprensión por la falta de medios
su paciencia por algún retraso en la planificación
su conciencia social (o política,
porque sí, esto es un acto político)
pero esta noticia sigue ocurriendo.

Y alguien te pregunta
¿Pero un recital sirve para algo?
¿Pero una manifestación sirve para algo?
¿Pero las elecciones sirven para algo?
¿Pero la concienciación sirve para algo?
¿Pero la poesía sirve para algo?

Tú también te lo preguntas.

Aunque pocas veces te preguntan
¿Las armas sirven para algo?
¿Las fronteras sirven para algo?
¿La guerra sirve para algo?
¿La ambición sirve para algo?
¿El éxito sirve para algo?

Sin embargo…

Tú también te lo preguntas.

Y aquí comienzan las respuestas con otras preguntas:

¿Cómo sería el mundo sin una organización de ayuda a los refugiados?
¿Cómo sería el mundo sin proyectos universitarios solidarios?
¿Cómo sería el mundo sin ingenuidad en la cultura
ni ambiciones poéticas?

¿Cómo sería esta ciudad sin lugares amables?
¿Cómo sería esta ciudad sin recitales, sin eventos culturales?
¿Cómo sería esta ciudad sin poetas?
¿Cómo sería esta ciudad sin vocación de eliminar discriminaciones?
¿Cómo sería esta ciudad sin derechos humanos?

¿Cómo sería esta sociedad sin catalizadores sociales?
¿Cómo sería esta sociedad sin redes sociales (no artificiales)?
¿Cómo sería esta sociedad sin deseo de compartir información?

¿Cómo sería este evento sin público asistente,
sin colaboración económica
sin disposición a escuchar
sin cálido aplauso tras cada poema
sin cariño
sin comprensión por la falta de medios
sin paciencia por algún retraso en la planificación
sin conciencia social (ni política)?

Sí,
la noticia puede que siguiese existiendo
pero no tendríamos intención de que dejase de existir
quizá ni tendríamos intención de escucharlo
quizá ni tendríamos intención
porque es posible
incluso
que hubiésemos perdido el alma.

Conectando desde mi móvil

Adoro esta posibilidad de conectar vía ssh con mis ordenadores desde el teléfono móvil para poder hacer fricadas como esta de ir controlando si un backup se está realizando correctamente.

Véase el «tar cfvz /media…» que está copiando toda la ingente cantidad de música de Tango que Carmen utiliza para que no pueda, por error o accidente, hacer algún estropicio ahora que tiene todos sus equipos sincronizados utilizando la nube de Mega.nz

conexión ssh desde android

Me chirría ver tantos permisos concedidos, ese chmod 777, esos -rwxrwxrwx para todo el mundo mundial en ese disco, pero tengo que recordarme a mí mismo que no es tan grave y es parcialmente inevitable porque se trata de un disco formateado en NTFS y los permisos de unix no los tolera (aunque se podría hacer de otra manera, al montar en el fstab incluir un par uid/guid para que sólo algunos usuarios tuvieran acceso de lectoescritura).

Por otro lado, SuperDisk, es el disco de 1,5 Terabytes que usamos en casa (montado internamente en PCTACENS18, uno de nuestros ordenadores de torre) para compartirlo por SAMBA/SMB… o sea, que está bastante expuesto… pero no tanto como otras cosas que ni quiero pensar. Vía Samba no tiene permisos de escritura, claro está, así que puede ser una especie de disco multimedia… accesible desde cualquier dispositivo de la casa. Esa accesibilidad hace cómodo tanto permiso concedido.

No obstante, es una de mis tareas pendientes de poquísima importancia (y menor urgencia) el formatear el disco con un xfs, por ejemplo, que permita asignación de permisos a nivel UNIX.

Concedido acceso SSH a varios equipos, puedo utilizar aplicaciones de Android para manejar los navegadores desde el móvil como si se tratase de un mando a distancia, ya que los mismos se encuentran conectados por cable HDMI con la televisión o con el proyector mediante un largo cableado VGA ambos integrados en la estructura canalizada de nuestra casa.

Sí, me gusta la tecnología.

El claxon

Suena el claxon a lo lejos
ahora unos chavales protestando
por el cambio climático
que se han congregado
vía las redes sociales
y un uso intensivo de dispositivos
de telecomunicaciones.

Suena el claxon a lo lejos
y siento que la vida pasa
fuera de la ventana
detrás de la que me parapeto
para escribir una ración de necedades
semanal
y contribuir
al cambio climático
con la mera existencia inevitable.

Suena el claxon
a lo lejos.

Posa Versos

Un año después de esta primera prueba, casi se está haciendo viral el empleo que hago de restos de cartón delgado de cajas recibidas para reducir el impacto ambiental del despropósito de comprar por internet.

Ahora hemos sacado una línea sellada que ya está creando tendencia y algunas de las personas que acuden a los talleres o las tertulias poéticas de Clave 53 se llevan la idea cuando no directamente los posa versos o posa vasos o pisa versos o pesa pasos…

Las combinaciones son altas y tan sólo exijo que haya concordancia gramatical, que las palabras existan, que tenga un resultado de cuatro sílabas, que la primera letra de la primera palabra sea una consonante oclusiva (p, v, b, principalmente) y la tercera letra sea una ese, que la primera letra de la segunda sílaba de la segunda palabra sea una ese y que sea plural terminando en ese.

Borracho y pendenciero

Ayer vinieron a repararnos la ventana que hace dos meses habían averiado parcialmente unos intrusos que intentaron acceder a nuestra vivienda a través del tejado.

Vivimos en un ático algo abuhardillado cuyas ventanas son casi completas claraboyas que tragan el sol a la velocidad del rayo.

Una de estas queda relativamente cerca de otra accesible desde la zona común del descansillo de la escalera. Apenas un par de metros separan ambas oquedades caminables sobre la chapa metálica que ejerce de tejado.

El 13 de enero observamos síntomas que indicaban que habíamos sido víctimas de un intento de robo: faltaba el cristal de la mirilla y el marco de la mencionada ventana mostraba signos de forcejeo y deformaciones. Los protectores exteriores laterales habían sido parcialmente arrancados de manera que el viento los hacía vibrar, temblar, generando un ruido inquiertante (dormimos justo debajo de ella).

Hubimos de contactar con nuestro seguro de vivienda que cubre estos desperfectos, aunque no lo habíamos hecho nunca hasta ahora, con lo que no sabíamos el procedimiento o trámite para asegurarnos que no tendríamos que pagarlo nosotros. Obviamente, el primer paso era levantar una denuncia en comisaría.

Carmen se encargó de toda la burocracia que a mí me resulta kafkiana y me paraliza (ella es mucho más eficaz que yo en esto y otras muchas cosas).

El pago de la reparación (que implicaba una sustitución completa de la ventana, el marco y la persiana acoplada) era tan alto que me hacía recordar esas situaciones habituales en las que gastamos más dinero en proteger bienes que el coste de esos bienes en sí. Es decir, que casi podrían haberse llevado todo (absolutamente todo) lo que teníamos en casa por el precio de lo que nos habría costado evitar que se lo llevasen.

Ayer vinieron a instalarla un par de trabajadores del servicio técnico de VELUX (es una externalización, por supuesto) desde Talavera y aparcaron en nuestro querido Madrid centro. Lo que ya de primeras les resultó molesto.

Hube de desviar la conversación desde que entraron a la casa, porque el responsable de ambos (el otro parecía ser un becario o ayudante algo avergonzado del comportamiento de su maestro) no paró de hacer comentarios inapropiados en las 3 horas que duró el trabajo.

El primero de ellos, como dije, que si era algo inaguantable el tener que aparcar por el Madrid Central. Sin darle respuesta, pasé a hablarle de nuestro problema y lo que hacía que él estuviese allí, ganando un sustento con el que poder protestar por lo mala que es la gestión de un ayuntamiento que ni siquiera es el suyo.

El segundo de ellos al respecto de lo cabrona que es la gente que roba o lo intenta, sin entrar en consideraciones de por qué lo hace, y, por supuesto, insinuando que seguro que se trataba de «ilegales». Pasé de contestarle en esta segunda ocasión también y volví el tema al único que teníamos que tratar: el arreglo y reparación. No sus opiniones políticas de bar…

Y con respecto al bar, inmediatamente me di cuenta de que llevaba algunas copas de más, pues su aliento lo delataba así como su verborrea disipada y sin control… aunque también puede ser que fuese así habitualmente (borracho o no).

En otra ocasión quiso hacerse el gracioso diciéndome que si parecía un estanco porque las prostitutas (no las llamó así, claro está) de la calle no hacían más que pedirle tabaco. Supongo que buscaba una empatía imposible en una persona que le habría echado de casa en más de una ocasión por su falta de profesionalidad, su xenofobia, su machismo…

Pero no contento con eso, cuando Carmen le dijo que había de firmar «acá» le dijo osado que ya sabía que no era española (claro, claro… Carmencita de la Mancha…) y que eso no se decía «por aquí». Vaya mentecato. Le contesté (Carmen también) que también por estos lares se podía decir, desde Cervantes por lo menos, y que además sobraba el comentario.

Ya quedaba continuar con las quejas sobre sus jefes, sobre la burocracia, sobre los bancos, sobre que «la gente» era lo peor y que no quería líos luego…

Por supuesto predije en mi mente a qué partido político va a votar en las próximas elecciones este señor. Pero lo más lamentable es que él no es tan raro como yo.

Así que… se avecinan tiempos funestos.

Aborrezco los memes

Ahora que se ha extendido la costumbre de reenviar y enviar en redes sociales y hasta en mensajes personales los memes, esa forma banal de apelotonar información simplificándola hasta convertirla en una parodia de lo que es verdadera información, una especie de caricatura sin el cuidado psicológico de una buena obra caricaturística.

En resumidas cuentas, un meme me parece la banilidad y la simpleza utilizadas como herramientas de diálogo y de gestión de la información.

Y sin querer ser siempre denso y sesudo, lo que no puedo soportar es tanta bajeza intelectual como para tomarse ni mínimamente en serio esas cadenas de mensajes prefabricados, donde no existe creación más allá de en algún rincón del que nunca se sabrá nada… o casi, y adueñarse de ello como si fuese creación propia, incluso, por poetas… es lo peor que he visto en mi vida…

Y alguien acabará por sacar un meme de este mismo comentario, porque tampoco es mucho más que una memez subjetiva sin otro objetivo que un pequeño desahogo. Pero el ámbito y el contexto…

Reparación de una impresora

La semana pasada
en algún momento que no puedo precisar ni es importante hacerlo
la impresora
comenzó a imprimir doble
ebria de tinta ciega
todo lo que escupía
tenía una
preciosa pero ilegible
duplicación desajustada.

En varias tintas el efecto
era aún más bello
aunque seguía siendo ilegible
o quizá porque seguía siendo ilegible.

El periodo de garantía acababa de transcurrir
y me veía abocado a adquirir otra
seguramente por la vía de la compra
telemática.

Hoy he dedicado parte de la mañana
a limpiar sus tripas
con un papel blando
sin saber muy bien qué es lo que estaba haciendo
teniendo confianza en que no podía empeorar.

Ha vuelto a imprimir sin esa duplicidad
tan intrigante
y me inquieta pensar
que prefería que estuviese estropeada
para imprimir la imperfección del mundo
por sus venas.

La prosa es la reparación
que la poesía pone de manifiesto.

Antinatalista

El otro día leí un artículo casi cómico sobre que un antinatalista quiere denunciar a sus padres por traerle al mundo sin su consentimiento. Me resultaba muy sugerente el diálogo posible o imposible con sus progenitores, pues aquellos podían alegar que no le oían cuando le preguntaron (sí, sí que lo hicieron) si quería o no nacer.

Si este tipo de noticias son las que va a publicar un periódico serio como ese y no El Mundo Today… parece que el planeta está cada día más cerca de su autodestrucción por reducción al absurdo.

Seguramente, el personaje en cuestión me resultaría más simpático en persona, tomando unas cervezas y hablando de lo absurdo que puede ser reclamar a tus padres por haberte parido al mundo, una retroparida, por decirlo así, un recurso a un pataleo prefético, un grito ante-anticipado, un alarido neo-nonato.

Querría continuar la cadena de despropósitos que podrían responderle:

1.- En realidad no has nacido, eres tan sólo un producto de mi imaginación y en cualquier momento puedo dejar de soñarte.

2.- Justo antes de nacer nos hiciste firmar un acuerdo de confidencialidad en el que nos exigías que olvidásemos que habíamos firmado un acuerdo de confidencialidad por el el que acordábamos traerte al mundo siguiendo tus cuidadas instrucciones.

3.- Te contradenunciamos por obligarnos a cohabitar para tenerte, cuando no lo hicimos más que con el único motivo de la procreación. Estamos deseosos de que llegue el día en el que puedas encargar venir al mundo antes de estar en él.

4.- Consideramos que tuviste bastante tiempo antes de darte cuenta de que no querías estar en el mundo, antes de llegar a la conclusión de que la culpa era nuestra, así que damos por cerrado el asunto por prescripción de culpabilidad.

5.- Canibalízate a ti mismo. Parafraseando a Sócrates.

6.- El medio ambiente es sólo un medio, no un fin.

7.- No podemos permitirnos el lujo de escucharte porque tenemos que alimentarnos para poder tenerte y que puedas expresarte para que tengamos que escucharte pero sin tener el lujo.

8.- El problema es el capitalismo.

function nada()

//
// Función que no hace nada. Sí, así es. Es una función relajada
function nada() {}

Dentro del código del Proyecto Lejanías se puede leer el código de esta función que, como su nombre indica, no sirve para nada y no hace nada de nada… aunque había ocasiones en las que funciones como esta se utilizaban para poder hacer llamadas a la función y generar «espacios de tiempo», intervalos más o menos variables de una manera algo chapucera.

Esto no es una broma