¿Por qué todos sabemos tanto de todo?

Me tiene fascinado cómo sabemos tanto:

Sabemos cómo hay que gestionar una pandemia global.
Sabemos qué eventos hay que cancelar.
Sabemos quién debe seguir trabajando.
Sabemos dónde se producirá mayor número de casos.
Sabemos cuántos casos son necesarios para denominarlo crecimiento exponencial.
Sabemos por qué no se tomaron las medidas pertinentes.
Sabemos cómo se tendría que haber reaccionado.
Sabemos qué medicamentos son convenientes y cuáles no.
Sabemos quién puede ser aconsejado para que se entere.
Sabemos dónde es el lugar más seguro de la Tierra.
Sabemos cuántos rollos de papel higiénico se llevaron antes que yo.
Sabemos por qué sabemos tanto o no sabemos.

Poemas de Taslima Nasreen

En uno de los grupos de los Talleres de Poesía y Escritura Creativa de la Asociación Cultural Clave 53 que coordino con todo mi cariño, descubrimos recientemente a esta poeta tan interesante y cuya biografía bien vale una clase dedicada.

Nos lanzamos a la osada aventura de traducir sus poemas (desde una versión traducida a inglés desde el bengalí) al castellano, para poder ayudar en su difusión, más que necesaria.

Aquí dejo, junto al original en inglés, mis humildes traducciones a castellano de algunos de sus poemas:


Time

I’m no longer annoyed when I wake up at three in the night,
If you don’t have a good night’s sleep, the day doesn’t go well, people say.
How does it matter if the day doesn’t go well!
Night and day, they’re all the same for me.
Day, like day, sits at a distance, night acts like night.
When it’s time to sleep, it’s lying awake, curled up, face pressed in.
All this night and day, all this time, I’ve nothing to do with them.
When life and death become the same, there’s nothing to do about it anyway.
Now, with all my pleading, I can’t separate life from death,
For the time being, I cannot lift death from life casually and put it away somewhere.

[This poem was written while Taslima was forced to live in confinement in an
undisclosed location in Delhi from 22 November 2007 to 19 March 2008. Samik
Bandapadahya translated this poem from her book PRISONERS POEMS]

Tiempo

Ya no me disgusto cuando me levanto a las 3 de la madrugada,
la gente dice que si no duermes bien, el día no va bien.

¡Qué importa si el día no va bien!
Para mí, noche y día son lo mismo.

El día, como día que es, se sienta distante
mientras la noche actúa como la noche.
Al acostarme, yazgo despierta, acurrucada, oprimida.

El día, la noche y el tiempo no tienen nada que ver conmigo.
Cuando la vida y la muerte son lo mismo, no hay nada que hacer.
Ahora, con todas mis apelaciones, no puedo separar la vida de la muerte.
Por el momento, no puedo extraer la muerte de la vida y apartarla de mí.

[Este poema fue escrito mientras Taslima fue forzada a vivir confinada en una dirección desconocida en Delhi, del 22 de noviembre de 2007 al 19 de marzo de 2009. Esta es una (humilde) traducción de Giusseppe Domínguez sobre una traducción a inglés realizada por Samik Bandapadahya para el libro de Nasreen Prisoners Poems]


Venomous

A two-faced man is more venomous
Than the snake with two fangs.
Bitten by a snake.
One can withdraw the venom.
Bitten by a man,
That’s the end.

Venenoso

Un hombre con dos caras es más venenoso
que una cobra real.
Mordida por una cobra,
una puede retirar el veneno.
Mordida por un hombre,
es el final.


We!

Last night a lizard sprang up from nowhere and landed upon me. It squirmed along my arm and then climbed upon my shoulder before inching toward my head and hiding itself into the disheveled bush of my hair. Resting upon the back of my aching head, it kept gawking for a couple of hours at a second lizard. Then at the stroke of dawn, it slid next to my ear, deciding to squat upon my spine.

The second lizard lay frozen upon my right leg, around two inches below my knee.
Neither budged from their positions the entire evening. Having failed to remove them, I did what I normally do. I kept lying with my eyes firmly closed. Silently—and even if there’s really no rationale whatsoever for counting in reverse— I counted from one hundred to one, repeatedly.

My bed is a confused mess of dirty clothes, used trays and cracked bowls with leftover meals; notebooks for scribbling, old newspapers that have turned brown because of tea stains; one or two combs with pieces of hair sticking to them; one or two stray puffed rice crackers that have lost their crispness; scattered strips of pills and phials of potions; inkless pens etc., etc., etc.

For a number of days, more than two hundred black ants have occupied my bed. They have girded up their loins to construct their new colony upon my bed. Millimeter by millimeter, they have begun to take full control over me. They’re very tiny creatures.
Shriveled in fear, for days on end, I myself have become as tiny as these ants.
I’m utterly stunned at their demeanour. They’ve been performing ballet programmes in classical styles upon the surface of my body— but not once have I been bitten, even by mistake. I believe they’ve taken it for granted that I belong to them. And I’ve also begun to consider that I, perhaps, just perhaps, am actually safer in their company than that of humans…

¡Nosotros!

Anoche, un lagarto surgió de la nada y se abalanzó sobre mí. Se retorció a lo largo de mi brazo y subió a mi hombro antes de avanzar lentamente hacia mi cabeza y esconderse en el arbusto desaliñado de mi pelo. Descansando sobre la parte de atrás de mi cabeza dolorida, se quedó boquiabierto durante un par de horas frente a un segundo lagarto. Al romper el alba, se deslizó junto a mi oreja, decidiendo agacharse sobre mi columna vertebral.

El segundo lagarto yacía inmóvil sobre mi pierna derecha, unos 5 centímetros bajo mi rodilla.
Ninguno de los dos cambió de posición en toda la noche.

Como no pude eliminarlos, hice lo que hago normalmente, seguí acostada con los ojos firmemente cerrados, mientras en silencio, aunque no hubiese razón alguna para contar hacia atrás, contaba desde cien a uno sin parar.

Mi cama es un desastre de ropa sucia, bandejas usadas y cuencos agrietados con restos de comida, cuadernos para garabatear, periódicos viejos que las manchas de té han teñido de marrón, uno o dos peines con pelos pegados, una o dos galletas de arroz inflado extraviadas que han perdido su frescura, blisters dispersos de pastillas junto a diversas ampollas con pociones, bolígrafos vacíos, etc, etc, etc…

Durante días, más de doscientas hormigas han ocupado mi cama. Se han esforzado en construir su hormiguero sobre mi cama. Milímetro a milímetro, han comenzado a tomar control total sobre mí. Son criaturas diminutas.

Todo ese tiempo, encogida de miedo, me he ido volviendo tan diminuta como esas hormigas.
Estoy absolutamente pasmada por su conducta. Han estado bailando ballet clásico sobre mi piel, pero no me han mordido ni una sola vez, ni siquiera por error. Creo que han dado por sentado que les pertenezco y también han empezado a pensar que, quizá, sólo quizá, estoy más segura en su compañía que en la de los humanos…


What A Country!

For more than an era,
my Country relished the pains I suffer,
watching my banishment in alien lands.
When the vision is blurred by distance,
they spy me through the hole of a binocular,
and roar in peels of laughter;
one forty million of them relish my own holocaust.
Never had my country been like this before,
She had something called Heart,
teeming with humanity.
Now she ceases to be the country I knew.
Now she is all some decrepit rivers only,
some hamlets and towns,
here and there some vegetations;
Some houses, markets and on the grey meadows,
some people who just resemble humans.
Once my country throbbed with life,
My countrymen recited poems.
Now none thinks twice before banishing a poet,
Now at dead of night, the whole country feel free to send a poet to the gallows;
one hundred and fifty million of them,
derive a lucretian pleasure
out of a poet’s execution.
Once the country knew how to love.
Now She has learnt violence and frowning.
Sharp swords at her disposal,deadly weapons
tucked into her waist, fatal explosives in hand,
no longer can She sing a song.
Over an age, in search of a country,
I’ve been ransacking the globe;
Without a wink of sleep, decade after decade,
In my maddening pursuit of a country.
Reaching on the edge of my own country,
I wait with arms outstretched for her.
Alack! I’ve heard them say:
If my country ever gets me in her grip,
She’ll build my sepulchre there.

[Translated by Sujal Bhattacharya]

¡Qué país!

Durante más de una era
mi país disfrutó mis penurias
contemplando mi ostracismo en tierras extrañas.
Cuando la distancia turba su visión,
me espían con anteojos
y se mondan de risa;
cuarenta millones de ellos gozan con mi holocausto.

Nunca antes mi patria había sido así.
Ella tenía algo llamado corazón
rebosante de humanidad.

Ahora ha dejado de ser la patria que conocí.
Ahora sólo es un puñado de ríos decrépitos,
algunas aldeas y pueblos,
rodeados de vegetación;
algunas casas, mercados y sobre los prados grises
alguna gente que apenas parecen humanos.

Hubo una vez en que mi país latía con la vida,
mis compatriotas recitaban poemas.

Ahora nadie se lo piensa dos veces antes de desterrar a una poeta.
Ahora, al caer la noche, el país entero se siente libre para enviar a una poeta al patíbulo;
ciento cincuenta millones de ellos
obtienen un lujurioso placer
de la ejecución de una poeta.

Hubo una vez en que mi país sabía como amar.

Ahora ha aprendido violencia y cabreo,
espadas afiladas a su disposición, armas
mortalmente ajustadas a la cintura, explosivos letales a mano,
incapaz de cantar una canción.

Desde hace mucho, buscando una patria,
he ido desvalijando el globo
sin desfallecer, década tras década,
en mi enloquecedora persecución de un país.

Llegando al límite de mi propia tierra
la espero con los brazos extendidos.

¡Maldita sea! Les he oído decir:
Si mi patria vuelve a atraparme
construirá en ella mi sepultura.

[ Traducido por Giusseppe Domínguez a partir de una traducción de Sujal Bhattacharya]


Women And Poems

With as much pain as a human being becomes a woman,
That much pain makes a woman a poet.
A word takes a long year to be made,
a poem an entire life.

When woman becomes a poet, she is totally a woman.
Then she is mature enough to give birth from her suffering heart,
Then she knows how to care for a word.

You have to be a woman first if you want to give birth to a poem.
A word without any pain is fragile, breaks when touched.
Who knows more than a woman all the lanes and alleys of pain!

Mujeres y poemas

Así como es doloroso para un ser humano hacerse mujer,
también es doloroso para una mujer hacerse poeta.
Se tarda un año entero en encontrar una palabra,
un poema toda la vida.

Cuando una mujer se hace poeta, es completamente una mujer.
Es entonces suficientemente madura para dar a luz desde su corazón sufriente,
es entonces que sabe cómo cuidar de las palabras.

Primero tienes que ser una mujer si quieres dar a luz a un poema.
Una palabra sin dolor es frágil, se rompe en cuanto se toca.
¡Quién conoce mejor que una mujer todos los senderos del dolor!


You Go Girl!

They said—take it easy…
Said—calm down…
Said—stop talkin’…
Said—shut up….
They said—sit down….
Said—bow your head…
Said—keep on cryin’, let the tears roll…
What should you do in response?
You should stand up now
Should stand right up
Hold your back straight
Hold your head high…
You should speak
Speak your mind
Speak it loudly
Scream!
You should scream so loud that they must run for cover.
They will say—’You are shameless!’
When you hear that, just laugh…
They will say— ‘You have a loose character!’
When you hear that, just laugh louder…
They will say—’You are rotten!’
So just laugh, laugh even louder…
Hearing you laugh, they will shout,
‘You are a whore!’
When they say that,
just put your hands on your hips,
stand firm and say,
‘Yes, yes, I am a whore!’
They will be shocked.
They will stare in disbelief.
They will wait for you to say more, much more…
The men amongst them will turn red and sweat.
The women amongst them will dream to be a whore like you.

¡Venga chica!

Dijeron – relájate…
dijeron – cálmate…
dijeron – deja de hablar…
dijeron – cállate…
dijeron – agacha la cabeza…
dijeron – sigue llorando, deja que rueden tus lágrimas…

¿Cómo debes responder?

Debes levantarte,
debes alzarte,
mantener tu espalda erguida,
mantener tu cabeza alta…
Debes hablar,
decir lo que piensas,
decirlo bien alto.

¡Grita!

Debes gritar tan alto que deban huir a protegerse.
Ellos dirán – «¡No tienes vergüenza!»
Cuando lo oigas, solo ríete…
Ellos dirán – «¡Eres una fracasada!»
Cuando lo oigas, solo ríete más fuerte…
Ellos dirán – «¡Estás podrida!»
Así que ríete, ríe más fuerte todavía…
Oyéndote reír, ellos berrearán:
«¡Eres una puta!»
Cuando lo oigas
tan solo pon tus manos en tus caderas,
mantente firme y di:
«¡Sí, sí, soy una puta!»

Quedarán conmocionados.
Te mirarán incrédulos.
Esperarán a que digas más, mucho más…
Los hombres se sonrojarán y sudarán.
Las mujeres soñarán con ser una puta como tú.

La manada (por Alfonsina Storni)

Este es un poema escrito hace casi un siglo. Terrible actualidad. Por sus tres acepciones:

terrible, Del lat. terrib?lis.
1. adj. Que causa terror.
2. adj. Difícil de tolerar.
3. adj. Muy grande o desmesurado.

El poema en cuestión es:

Los malos hombres
Alfonsina Storni

Amigas: defendedme,
me han hecho un grave daño,
en una mala noche
filtro malo me han dado…
Sabed, amigas rubias,
las de los dulces labios,
sabed, amigas rubias,
que por la vida andando
unos hombres – tres eran –
me salieron al paso.

Oh, amigas, defendedme,
que perezco de espanto…

Eran aquellos hombres
lúgubremente largos…
secos como esqueletos,
blancos como mis manos.
La nariz, de cortante,
pudiera dar un tajo.
Los ojos se escondían
felinos, bajo el párpado,
y eran finas, muy finas,
finísimas sus manos.

Oh, amigas, en silencio
aquéllas me apresaron:
seis tenazas heladas
me tendieron un lazo,
contuvieron mi llanto,
seis cadenas humanas
me domaron los brazos.

Amigas, esos hombres
los ojos me vendaron.

Las flores que llevaba
las tiraron al barro.

Un alfiler al rojo
pecho adentro me hincaron.

Ungiéronme los labios
con aceites amargos.

Con abrojos y zarzas
mis dedos maniataron.

Me dijeron que yo
soy un pobre gijarro.
Me dijeron que Dios
no es ni bueno ni malo,
pero que aquél no es nada
y yo, en cambio, soy algo.

Después… después… crueles
rieron de cansancio.
Después… después… crueles
riendo se alejaron
y yo quedé vencida
sobre el camino largo.

Amigas, desde entonces
tengo el cuerpo embrujado.
Amigas desde entonces
resiste grave el daño.

Amigas, desde entonces
me persigue el espanto.

………………………….

Nunca salgáis de noche,
las de los dulces labios.

Nunca salgáis de noche,
ni con cielo estrellado.

Los hombres andan sueltos
como perros sin amo.

… Y eran tres hombres secos,
lúgubremente largos.

Yo Yo Yo y Yo

Leyendo esta publicidad de la famosa app Tinder de citas, me llamó la atención esta frase:

querer a quien, cuando y como yo quiera

Pero especialmente por ese pronombre personal de primera persona que conlleva cierto egotismo, cierto pensar desde el yo más absoluto las relaciones con otras personas, es decir, no querer a quien me quiera, sino a quien YO quiera.

No es necesariamente malo y presumo que tras el texto se puede leer un mensaje liberador, como de que cada cual es libre de querer a quien quiera.

Pero me sigue sobrando tanto YO en tantas frases… Y echo de menos (yo) que se lea en las escuelas, desde adolescente por lo menos, El Arte de Amar, de Erich Fromm.

primeros pasos con python

De manera muy tonta, ando hoy perdiendo el tiempo aprendiendo python, como si me hiciese alguna falta conocer un lenguaje más.

Todo ocurre por alguna razón (o no).

En esta ocasión «la culpa» la tiene una conversación con mi amiga Sofía sobre el lenguaje python. Yo le dije que se pusiese a aprenderlo por su cuenta, la verdad con la osadía que da la ignorancia, pues es un lenguaje de mucho más alto nivel de lo que yo imaginaba y es bastante complejo (y completo), aunque puede tener una curva de aprendizaje rápida y satisfactoria.

He encontrado este par de tutoriales para comenzar. Por lo menos a saber de qué se trata esto de la programación orientada a objetos con un lenguaje interpretado. Creo que de los que conozco es el único que agrupa estas dos propiedades.

Una sencilla introducción

Un completo tutorial (cuando se complica deriva a páginas en inglés)

La espera más larga de mi vida

Un pequeño trabajo en audio que realicé a petición de mi querida Ana Matey, quien acabó usándolo en un evento que realizó en Centro-Centro.

Fue así, directamente, sin ensayo, sin pensarlo apenas… mi confesión personal sobre la espera más larga de mi vida. No pude evitar pensar en mi proyecto performático «La espera», que había realizado unos años atrás.

Paradojas

Paso tanto tiempo
eliminando perfiles de facebook de entre mis amistades virtuales
eliminando visualización de publicaciones que no me interesan
eliminando seguimiento a cuentas que escriben con mayúsculas como si no hubiera silencio
eliminando publicidad poco o nada significativa para mí
eliminando lo que no me gusta
que sería mucho más sensato
eliminar mi cuenta de esa red social
eliminar mi presencia vitual
eliminar me.

Conexión, siempre conexión…

Tener conexión a Internet ha sido una obsesión casi desde su despliegue para mí, así que lo primero que hago en un ordenador (o dispositivo cualquiera) es ver la manera que tiene de estar conectado o establecer un camino hacia la red.

En el estudio tuve infinidad de problemas de conexión, pues las distintas antenas wifi que usaba desde un USB de mi PC no alcanzaban a vincularse al router que generosamente me presta para su uso Jaime, en la habitación de al lado. No es un problema de distancia, sino de potencia de señal receptora de las antenas, lo que no solía nunca ser un asunto por el que me preocupase. Así, por ejemplo, el viejo portátil HP Pavillion que he estado a punto de tener que tirar a la basura, podía conectarse con su antena interna sin ninguna dificultad y no perdía señal como me solía pasar con las señales WiFi desde el ordenador de torre (que por cierto salió bastante malo, a pesar de ser un procesador i7, de tener 16Gb de RAM y un SSD desde el que arranca).

Finalmente adquirí un repetidor de señal para ver si el problema estaba en la intensidad de potencia y quedó conectado (ya sin más incidentes) de un par de maneras distintas, la primera haciendo uso de la posibilidad de extensión de la señal (básicamente un «bridge») sin cambiar la red, así me conectaba vía WiFi a la red original, pero la segunda me gusta más que es convertir el repetidor en un nuevo creador de red local, conectado a la red de Jaime, es decir, funcionar como un router (que yo llamo minirouter) al que uno mi PC mediante un sencillo cable ethernet, ahorrándome la posible conexión WiFi de las antenas que tanto problema me vienen dando en el mismo.

Pero este fin de semana he venido al estudio a instalar una placa PCI-e que dotase al equipo de 5 puertos USB adicionales (en concreto puertos USB 3.0 que esta placa no tenía) que al ser alimentada de corriente directamente pudiese ayudar a tener más funcionales las antenas wifi del equipo, así como permitirme tener un disco duro externo que aumentase la capacidad de almacenamiento en un terabyte sobre los 256Gb que ahora tenía disponibles en ese disco interno SSD que supuestamente es una panacea, sobre el que está instalado un linux mint 18.1 (Serena) con soporte hasta abril del 2021.

Afortunadamente todo ha ido bien y parece que incluso el equipo arranca mucho más rápido, y esta instalación me ha permitido que finalmente la conexión directa desde mi PC a la red wifi «original» que me presta Jaime funcione (podía ser un problema derivado de la falta de potencia eléctrica a las antenas Wifi, llamados «dongle»). Pero dado que ahora tengo el «minirouter» y que además también funciona sin problemas el dispositivo (otro «dongle») que dota al equipo de conectividad BlueTooth, tengo hasta tres caminos distintos por los que enviar los datos a internet… (más de tres en realidad)

1 Opciones a través de router de Telefónica que genera la red EA66:
1.1 A través de una antena WiFi «Conexión inalámbrica» directamente. Probada y funcionando.
1.2 A través del «MiniRouter» que se conecta por Ethernet al PC y por conexión WiFi a la misma red y genera otra subred en el ámbito de las 192.168.x.x reservadas para ello. Enrutando de una a la otra.
1.3 Rebuscada, pero la usé antes de tener el MiniRouter, es mediante un cable cruzado que se conectaba al portátil HP que a su vez se conectaba por WiFi a la red de Jaime sin problemas, con lo que este PC hacía las veces de router (algo fácil de configurar en Linux).
1.4 Usando un router instalado en una Raspberry que tengo en casa, es decir de la misma manera que 1.2 o 1.3.

2 Opciones a través de «Datos móviles» generados por mi smartphone, donde este hace las veces de router conectándose a Internet mediante tecnología 4G:
2.1 Mediante la creación de una red WiFi generada por el teléfono y conectándome a ella con el WiFi dongle del PC.
2.2 Mediante la conexión USB directa o Bluetooth al teléfono.

Es algo absurdo, pero saber que pase lo que pase tengo un camino alternativo para conectarme a Internet me tranquiliza. Siempre lo ha hecho desde que tengo idea de la potencia de estar de conectado a un red de datos que expande el concepto de ordenador hasta lo global (para bien y/o para mal).

Poemas de Miguel Hernández

No me puedo creer que se estén retirando poemas de Miguel Hernández de un monumento (más que necesario) de homenaje a las víctimas de la represión de la dictadura de Franco en estos momentos.

No me puedo creer que haya debate acerca de si debe o no ser delito la exaltación del franquismo, mientras se protestaba sobre la exhumación de los restos de un cadáver de un dictador y golpista contra la legalidad democrática y se tachaba de agitación populista la ley de recuperación de memoria histórica que permita superar (sí, superar, no airear ni enterrar) una fase de nuestra historia que debería ser unánimemente rechazada o vilipendiada y no «comprendida» cuando no directamente justificada o, más aún, reivindicada. ¿No está amparado ese comportamiento ya en los delitos de odio o en la Ley de Partidos?

No me puedo creer que este texto no se haya deseado respetar como si se negase su veracidad, allende otras cuestiones que también podrían destacarse (y ya se ha hecho y venido haciendo desde hace casi 80 años) sobre otras victimas de un conflicto fratricida.

Finalizada la Guerra Civil, la dictadura del general Franco reprimió ferozmente a sus enemigos políticos. Consejos de guerra carentes de cualquier garantía procesal dieron lugar a numerosas ejecuciones por fusilamiento o garrote vil.

No me puedo creer que no se exija un posicionamiento radicalmente contrario y explícito (tan explícito como se le exigió en su día a Bildu el rechazo de la lucha armada y el alejamiento de ETA) (Noticia de ABC, ni más ni menos), insisto, que no se exija un posicionamiento claro ante aquel atentado contra la República elegida por el pueblo el 14 de Abril de 1931, de manera que ante medias tintas se aplique con rigor absoluto, con todo el peso correspondiente, la criticable Ley de Partidos que sí se aplicó en su momento en Euskadi para justificar la prohibición de los partidos de izquierda abertzale que representaban (electoralmente, tanto como VOX, por poner un ejemplo) el sentir político de un gran sector de la población vasca y que llevó al poder a la alianza formada por el PP y el PSOE que no tuvieron reparos en aquel entonces en permitir gobernar a Patxi López durante cuatro años para impedir que el bloque nacionalista pudiese hacerlo.

No me puedo creer que aparezcan marquesinas con carteles en las calles de Madrid protestando contra lo que consideran adoctrinamiento de género y que bajo un mensaje victimista (por cierto, para cuando critican el victimismo en la parte contraria) esconden a plena vista un delito de odio y un mensaje contrario a la legislación vigente (porque la legislación es la que están cuestionando, sin ser cuestionados por ello, como sí lo es inmediatamente cualquiera que defienda una posible independencia de un territorio que actualmente forma parte de la unidad a la que denominamos españa).

No me puedo creer que la aprobación de la presencia de esos mensajes en espacios públicos esté regulado por administraciones públicas garantes del derecho vigente.

No me puedo creer que todo esto esté pasando en esta comunidad en la que habito por elección de una mayoría representativa (no entro a cuestionar número de votos, ni el modo en el que el sistema está constituido).

No me puedo creer que el alcalde de esta ciudad que recolectó una buena tajada de votos amparándose en la inutilidad de la medida más controvertida de la anterior regidora, el polémico Madrid Central, ahora apueste por una medida como la de fomentar líneas de autobuses municipales (las líneas 001 y 002) gratuitas y que viajen por el centro presumiendo de ser cero contaminantes… después de la batalla cruenta dada y la negación de la existencia de cambio climático provocado (o cuando menos amplificado) por los seres humanos, sumándose a lo que hace menos de un año habrían calificado de medida populista, bolivariana o similar, sin ni siquiera asumir su error que fue incluso llevado a los tribunales (afortunadamente).

No me puedo creer que el ayuntamiento de la capital de este país en el que he nacido no vaya a lanzar un mensaje institucional contra la violencia de género el 8 de marzo, el día internacional de la mujer, dando a entender su innecesaria presencia por omisión, por dejación de responsabilidad, por falta de empatía con una violencia claramente presente en la sociedad en la que habito de manera estructural, cultural y, por supuesto y evidentemente, física.

No me puedo creer que se esté llevando a juicio a alguien por decir cagarse en un ser imaginario más o menos colectivo, más allá de que hiera susceptibilidades pues las susceptibilidades de todas aquellas personas que consideramos que un dios es más o menos lo mismo que la Dulcinea del Toboso no son en absoluto tenidas en cuenta en un país que dice ser laico en uno de los artículos de su constitución (el primero, creo recordar, para más inri). Por cierto, no me puedo creer que se defienda lo que se denomina el constitucionalismo a capa y espada (o a piedras) y luego se ignore que la constitución (que constituye la base o piedra angular de nuestro sistema legal y del estado que se denomina de derecho en virtud de ella) proclama el laicismo.

Me escandaliza sentirme cerca de tantas personas cuyo pensamiento e ideología consiente que las víctimas del franquismo sigan sin representación institucional, que las mujeres sigan considerándose ya suficientemente en igualdad de derechos y protegidas como corresponde a un estado proteccionista como es el nuestro (y lo digo con orgullo) ante discriminaciones en función de su sexo, así como otros colectivos no están lo bastante protegidos de esa discriminación por otros motivos como el religioso, el étnico (vaya, la raza, para quienes aún, con incultura manifiesta, quieran seguir denominándolo así), o la afiliación política.

No me puedo creer que se normalice el hecho de infrarrepresentar los colectivos alejados de la norma hetero-patriarcal (no es una expresión que me entusiasme, pero resume bien lo que se busca por parte de sus defensores y defensoras) y sean ninguneados cuando no directa y abiertamente cuestionados en sus conductas, en sus hábitos, así como permitida toda expresión contraria a los mismos amparándose (¡manda cojones!) en la libertad de expresión.

No me puedo creer que esta sea la realidad que me toca vivir. Y no sepa ni qué hacer, más allá de expresar mi repulsa cuando no mi intolerancia abierta y sin tapujos con estas formas de comportarse la sociedad a la que llamamos democrática y que ampara este odio, este rechazo, esta intolerancia, esta cantidad de injusticias, de desigualdades no amparadas en la constitución a la que se dice desde casi cualquier posición política venerar.

Sé que hay matices. Sé que hay lugar a debate. Sé que hay modelos económicos y sociales que no son los que yo elegiría. Sé que hay sensibilidades religiosas que me resultan algo incomprensibles. Sé que hay parlamentos y en ellos corresponde parlar, como su nombre indica, gritarse, enfrentarse, dar pie a discusiones que acuerden unas posturas con las que puedo no estar de acuerdo, pero que tolero (faltaría más) y acato (no solo por imperativo legal) pues son fruto de la convivencia en un estado democrático pluripartidista.

Pero también sé que hay líneas rojas que no estoy dispuesto a aceptar franquear (en mi humilde círculo de amistades, conocidos, etc):

Si opinas que no es necesaria una ley integral de violencia de género porque consideras que las mujeres y los hombres estamos en igualdad de condiciones, y a esa ley la denominas adoctrinamiento de género, puedes estar seguro o segura de que no quiero que estés entre mis amistades. Ahorrémosnos el enojo.

Si opinas que la homosexualidad se cura, que los inmigrantes sobran, que España es una grande y libre, e incuestionable en su estructura territorial (cuestionamiento que conllevará un debate), puedes estar seguro o segura de que no quiero que estés entre mis amistades. Ahorrémosnos el enojo.

Si opinas que el franquismo fue «necesario» o, tan siquiera, «conveniente» para el buen desarrollo de España o bien que las violencias que se cometieron en nombre de Dios, la Patria y la Fe son justificables; o incluso me vale con que consideres que las víctimas de ambos bandos (uno golpista y otro democráticamente elegido, para entendernos), ya es hora de dar por zanjada la batalla y olvidarlo pues no es necesaria una recuperación de la memoria histórica que ponga en su lugar a quién fue quién en aquel periodo, puedes estar seguro o segura de que no quiero que estés entre mis amistades. Ahorrémosnos el enojo.

Esto no es una broma