El ingenio español ha desaparecido

Ponerle de nombre «Ingenio» a un satélite es poco ingenioso o poco previsor, pues es algo previsible (siempre hay que pensar en los errores como parte del desarrollo tecnológico) que pueda extraviarse o explotar… y genera titulares que, si a alguien le importase, cosa que tampoco parezca ser el caso, daría lugar a millares de «memes» posibles o bromas más o menos malintencionadas.

Pero es que con ese nombre el chiste está escrito, casi, sin error… el Ingenio Español se va de España, emigra, pero en en este caso para no volver jamás.

Gracioso, triste… pero demasiado real. ¡ay, querida amiga!

Errores

Yo al periodismo ya le pido poco en término de revisión de errores y comprendo (cada día soy más comprensivo, casi compresivo) sus habituales deslices por la premura con la que generan las noticias cada menos de 2 horas (son llamados diarios, pero alguna vez habrá que rebautizarlos como horarios).

A veces me arrancan, como en este caso, una sonrisa por pensar que si hace exactamente 48 años era el 7 de noviembre de 1948, estamos ahora mismo a 1996, lo que tiene su punto nostálgico, una especie de deseo «vintage» periodístico.

Ya pedir que no haya errores ortográficos o tipográficos parece un ansia por quimeras inasibles.

La cerería del niño del remedio no tiene remedio

Bajo el balcón de mi estudio hay una cerería famosa llamada «del Niño del Remedio» que está a la derecha de la iglesia homónima y que suele acumular colas de gente cada ciertos periodos en días clave religiosos, san loquesea o santa virgen de loquesea, pero está echando el cierre, quizá a consecuencia de la pérdida de clientes derivada de la criba que ha hecho el COVID-19 sobre la clientela habitual de la misma, o quizá tan sólo porque quienes la trabajaban han decidido que es más rentable su venta a cualquier otro negocio de los que menudean en el centro de Madrid.

A mí me encantaría saber que es por un declive en la fe que ha llevado a que los seres humanos sean seres racionales, pero no parece que esa sea la razón principal… pues quizá en ese caso tendría que haber cerrado la iglesia aneja y no va a pasar.

Parece mentira que lleven 20 siglos subsistiendo. A veces sí que creo que los milagros existen.

Caballo de Troya

Es tan conocida la historia (leyenda) del Caballo de Troya que casi da pereza tener que explicar qué es un troyano, pero cuando te llega un mensaje como este por correo corres el riesgo de creer que verdaderamente es un mensaje destinado a ti.

Cada día más, los antivirus heurísticos son capaces de discernir con una inteligencia más o menos artificial, implementada en forma de algún algoritmo (¿son algoritmos las redes neuronales artificiales, los sistemas expertos, la lógica difusa?), si se trata de SPAM, virus, o si por el contrario es un mensaje «verificado» como sin peligro.

Por supuesto, queda la llamada a la ciudadanía, a los y las internautas, para que sean conscientes del riesgo que asumen al tener un dispositivo conectado a estos ataques que muchas veces es muy complejo distinguir de cartas bienintencionadas.

Me llegó este mensaje al correo electrónico de mi flamante linux (algo más seguro frente a ataques «convencionales» de software que se ejecuta en el equipo, básicamente porque la seguridad es implícita al propio sistema operativo y además (y sobretodo) porque no se desarrollan muchos virus para atacar a menos del 1% de dispositivos, pudiendo atacar al 99%):

Cuando el cuerpo del mensaje es como este:

señor.
Siga según lo solicitado, ¡tómese su tiempo!
(Archivo_10009256727)

yo sospecho, ya de primera, por la mala redacción del mismo, el iniciar la presentación de manera tan formal, pero en minúsculas, y ese «según lo solicitado» tan inespecífico, amén de incluir un «asunto» con problemas en la codificación UTF-8.

Además, me encuentro con que lleva a un presunto PDF (que tampoco abriría, pues no sé las capacidades de ejecutar macros o similar por el lector de PDF que tengo instalado y que no es el habitual de Adobe, por supuesto, en LinuxMint), que para colmo tiene la extensión .html tras de sí y un tamaño ridículo de menos de 1kb.

Ya con esta información puedo saber de qué tipo de virus se trata, pero no pierdo la ocasión de recordar viejos tiempos, cuando me tocaba analizarlos como parte de mi trabajo en seguridad informática y lo descargo en una zona segura (no voy a «pincharlo», así, sin más) y lo abro con un editor al que confiaría mi vida (tecnológica). El código es tan simple que espanta:

<!DOCTYPE HTML PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.01 Transitional//EN">
<html>
<head>
  <meta http-equiv="XXXrefresh" XXXcontent="0;URL=https://XXXbit.ly/XXX3jeIkxk">
</head>
<body>
<br>
</body>
</html>

En realidad, lo único que hace este código (al que le he añadido las XXX por seguridad) es redireccionar (con http-equiv=»refresh»)  el navegador a un lugar seguramente malicioso. Ahí sí que no voy a arriesgarme, salvo que lo hiciese en una máquina virtual… y no tengo tiempo ni ganas.

 

 

 

 

Cuando algo ya ni te extraña ni te parece perverso

Es lamentable que este tipo de prácticas a quienes estamos en sectores de servicios culturales, ya sea poesía, arte, tango… nos resulte completamente habitual:

Si cambiamos influencers por ayuntamientos, varios museos, certámenes culturales varios, incluso restaurantes; y cambiamos los lugares a los que pedirlo por poetas, artistas, bailarines… nos resulte de lo más normal, incluso en ocasiones se nos pide participar con cuotas (para formar parte de un libro, para llevar a cabo una acción que toca autofinanciarse…).

Y nadie se escandaliza.

Por supuesto, incluso el mismo sector se hace esto a sí mismo, y unas personas que se dedican a gestionar eventos culturales te ofrecen participar (ya sabes que va a ser sin dinero de por medio) y lo hacen con toda la buena intención del mundo.

Es lo más habitual porque lo que haces lo haces porque te gusta. Esta es la excusa para justificar un menosprecio absoluto por el trabajo en ese sector. Así que no es de extrañar que ahora (época de coronavirus/COVID o lo que sea) este sector esté al borde del colapso. En realidad ya estaba al borde de un precipicio que no parecía querer ver, pero ahí estaba. Ahora estamos cayendo en picado y según y quiénes, tendremos o no la suerte de caer en el agua o sobre una roca.

Si compraste un paracaídas porque sabías que iba a pasar… te llaman previsor.

Hace tiempo que escribí varios textos al respecto de ¿De qué vive un artista? o ¿de qué vive un poeta?, así como realicé una encuesta a diversas personas del ámbito cultural (véase que la misma es de hace ya tiempo, 2012) al respecto de cómo debía financiarse una performance.

No sólo no ha cambiado nada, sino que ha empeorado en el mejor de los casos. Y sin embargo seguimos. Ganas dan de tirar la toalla y yo he de reconocer que me he cansado de hacer cosas gratis y sólo las hago si me apetece mucho por amor… no tanto al arte, que lo tengo siempre, como a quienes organizan el evento en cuestión o a las personas vinculadas al proyecto.

Sí: Es preciso el amor al arte, pero no es preciso el amor a su divulgación, a su compartición con una sociedad que no valora el trabajo que requiere. Así que se puede amar uno o una a sí mismo o misma y autorregalarse (o regalar a otras personas amadas) el fruto de ese amor al arte.

Error de tres órdenes de magnitud

Ya ni es noticia que un periódico cometa un error como este, de tres órdenes de magnitud: de 10 elevado a 3, de mil sobre uno… da igual. Todo da igual con tal de hacerlo rápido. Rápido, rápido, furiosamente rápido… a mil millones de kilómetros por hora, a 2 metros por segundo, a cien billones de trillones de años luz… qué más da. Ya nada importa, un viernes por la noche, mientras EEUU decide su futuro y con ello el de la Tierra, así, en general, sin importar si alguien ha cometido un error como ese.

247.000 millones de dólares, frente a los modestos 383 millones de dólares de su contrincante, no parece diferencia baladí…

Da igual.
Y a mí…

Poema de Olga Tokarczuk

Trad. Ada Trzeciakowska

***
Nosotros no nos encontrábamos
no nos buscábamos en los huertos con una manzana
entre los murmullos de la seda en naves de las iglesias

Siempre estuvimos uno dentro del otro
en el cuerpo de dios de doble cara
en las pinturas medievales de los sótanos de los museos
y en las fotos de nuestros padres
inocentes como papel

Nosotros -maestros de cruzarnos-
solo permanecimos uno frente al otro
y en espejos de la piel nos reflejamos enteros
el mundo se alejó en silencio y con el dedo en los labios
los bosques echaron raíces en el suelo
las ciudades guiadas por el olfato encontraron lugares
donde los hombres las construían infinitamente
los ríos entraron en los mares como los trenes en las estaciones
los montes inasibles cuajaron en las cuevas

Si yo soy un monte
tú eres una cueva dentro de mí
lugar en el monte donde no hay monte
lugar dentro de mí donde no estoy

***

Myśmy się nie odnajdywali
nic szukali w ogrodach od jednego jabłka
w szelestach jedwabiu po nawach kościołów

Myśmy zawsze byli w sobie
w ciele boga z podwojoną twarzą
w średniowiecznych obrazach z podziemi muzeów
i na fotografiach gdzie nasi rodzice
niewinni jak papier

Myśmy — mistrzowie mijania —
— tylko stanęli na przeciwko siebie
i w lusterkach naszych skór odbili się cali
świat odszedł po cichu i z palcem przy ustach
lasy wrosły w ziemię
miasta węchem odnalazły miejsca
gdzie je w nieskończoność budowali ludzie
rzeki wtoczyły się w morza jak pociągi w dworce
nieuchwytne góry okrzepły w jaskinie

Jeżeli ja jestem górą
to ty we mnie jaskinią
miejscem w górze gdzie nie ma góry
miejscem we mnie gdzie mnie nie ma

 

Ahora que está de moda hablar del Premio Nobel (además de eso llamado COVID), le quiero dedicar esta página a un poema de Olga Tokarczuk, que ganó el del 2018, compartiéndolo con Peter Handke, el 2019, pasando sin pena ni gloria por un desapego inaudito en esta edición tras los escándalos sexuales del año anterior y el despropósito del predecesor.

Nadie habló de Olga Tokarczuk.

Le debía este poema.

Cambiar el tamaño del lienzo de una imagen sin alterar la imagen

mogrify -gravity center -background white -extent 5000x5000 *.png

Con este comando linux puedo cambiar automáticamente el tamaño de todos los archivos PNG en una carpeta dada, pero específicamente cambiar el tamaño del lienzo (de ahí la opción «extent») del mismo, sin tocar la proporción de la imagen.

Con la opción «-gravity center», mantengo la imagen a transformar en el centro del mismo y con la opción «background white» le añado un conveniente fondo blanco, ideal para subir archivos a Instagram, por ejemplo, que no se lleva muy bien con las transparencias de los PNG.

Esto ha transformado esta imagen original (transparente) de 2044×513 pixels:

En esta imagen de 5000×5000 pixels con fondo blanco:

Diez Definiciones de Poesía

Diez Definiciones de Poesía

de Carl Sandburg

  1. Poesía es una proyección en el silencio de cadencias ordenadas a romper ese silencio con definidas intenciones de ecos, sílabas, longitudes de onda.
  2. Poesía es el diario de un animal marino, viviendo en tierra, deseoso de volar en el aire.
  3. Poesía es una serie de explicaciones de la vida, perdiéndose en horizontes demasiado rápidos para explicaciones.
  4. Poesía es una búsqueda de sílabas para arrojarlas a las barreras de lo desconocido y lo inconocible.
  5. Poesía es el teorema de un pañuelo de seda amarillo anudado con acertijos, encerrado en un globo de colores atado a la cola de una cometa volando en un viento blanco contra un cielo azul en primavera.
  6. Poesía es el silencio y la conversación entre la raíz de una flor que se debate bajo la tierra y el soleado capullo abierto de esa flor.
  7. Poesía es el aparejo de la paradoja de la tierra acunando la vida y luego sepultándola.
  8. Poesía es una inscripción fantasma que dice cómo son hechos los arcoíris y por qué se van.
  9. Poesía es una síntesis de jacintos y bizcochos.
  10. Poesía es el abrir y cerrar de una puerta, que deja conjeturando a los que miran sobre lo que se ve por un instante.
Esto no es una broma