Ya no puedo más con el maldito periódico

Leo de cuando en cuando El País y me pregunto para qué coño lo hago. No es nada nuevo que el mundo va mal. Es, como Enrique Santos Discépolo diría algo así como… (y cito de memoria)

«Que el mundo es una porquería ya lo sé
en el quinientos seis y en dosmil también,
que siempre ha habido corros maquiavelos
y estafaos…»

Pero yo ya estoy harto de perder mi tiempo hojeando (si es que tiene sentido decir hojear a desplazar una barra de scroll) viendo, además, los comentarios que en la mayor parte de los casos son propios de trolls desocupados que, por otro lado, dan una idea del país en el que vivimos.

Siento un grado de crispación nunca antes vivido y leerlo y verlo hasta no poder más no me ayuda, tan solo fomenta que entre en ese sentir preapocalíptico que teme la salida de Grecia de la Europa del Euro, que teme los, por otro lado esperados, recortes, tanto laborales como sociales y culturales. Nada nuevo. Nada que tenga que estar en un sitio que presume de dar nuevas (news, noticias…)

Hace unos días leí un artículo, como siempre interesante, de mi amigo Poto (el ínclito Juan Carlos Etxeberría) en el que se preguntaba y argumentaba a favor del porqué el frío es noticia. No puedo más que entender que los periodistas deben informar y lo hacen. Pero la cuestión es si aporta algo el exceso de información en el que, con estas autopistas nos estamos haciendo una autopsia en vivo.

Mi sensación es que no ayuda mucho saber tanto… porque no es un verdadero saber, es una información que acaba siendo amarilla (casi por la necesidad del medio) y que a lo único que contribuye es a hacernos sentir miedo. Miedo a todo. Miedo a ser despedidos, miedo a no tener trabajo, miedo a tener demasiado trabajo, miedo a los inmigrantes, miedo a la emigración, miedo a las guerras, miedo a una paz armada, miedo al desarme, miedo a la falta de combustible, miedo al precio del combustible, miedo al consumo excesivo de combustible, miedo a los combustibles fósiles, a los combustibles nucleares (que, propiamente, no combustionan), miedo a la energía, a quedarse sin energía, a los proveedores, a los clientes, miedo a los políticos y también a la anarquía, miedo a la soledad y al exceso de compañía, miedo a la información y la desinformación, miedo a los virus, a los informáticos, a los virus informáticos, miedo a los virus aviares, a los aviones y las huelgas de pilotos de aviones, miedo a salir de casa y a quedarse en casa, miedo a que Rajoy se pase de la raya, miedo a que no haga lo que muchos quieren que haga, él, su gobierno y sus amigos (más o menos del alma) miedo a la justicia y a las injusticias, miedo a ser el tercer mundo, miedo a que el tercer mundo haga competencia con el que se quiere seguir llamando primer mundo, miedo a los gays, a las lesbianas, a los curas, a los pederastas, miedo a los nacionalismos y a la globalización, miedo a perder la cabeza teniendo demasiado miedo… Miedo a las descargas ilegales, a las descargas legales y sus abusivos costes, miedo a la violación de nuestra intimidad, miedo a la pérdida de libertad y miedo a la libertad, la de los otros e, incluso, a la propia. Mucho mucho miedo a que nos vuelva a doler la salud y la sanidad pública no exista y el dinero no exista y las curas no existan y tengamos que suicidarnos en masa para olvidar que vivimos con tanto miedo como para no parar de llorar por las esquinas.

Y he llegado a una miniconclusión: cuando me paso al baño a defecar, dedico mi tiempo a leer la historia del imperio aqueménida y su fundador Darío I en la wikipedia, en lugar de conectarme para leer, ambos desde mi móvil, un engendro como El País. Hoy he estado leyendo sobre Ciro II el Grande.

Interesante…

InAcción de ARTóN

Hace unos días los amigos de ARTóN me enviaron este pequeño cuestionario que voy a intentar responder con lo mejor que sé, con honestidad, sinceridad y desde mi más pura opinión.

Ya me hicieron reflexionar con su convocatoria de Des-Plaza-Miento que englobaban dentro del proyecto de cobrar la entrada en un encuentro autogestionado de Performance. Les respondí breve (Piero Mancini) y, después, con un largo comentario sobre el precio de una performance o de una pieza de arte contemporáneo en general. Texto que, a su vez, fue contestado por unos cuantos amigos y conocidos de quienes respeto su opinión que, en ocasiones comparto y en otras no. Vamos, lo normal.

Esta es la presentación de su propuesta que, de antemano, agradezco que me hayan enviado:

Estimados amigos, colegas, desconocidos, …

Desde hace más de tres años les comunicamos mensualmente que ARTóN sigue con la ACCIóN!!!
Este año 2012 lo iniciamos con LA INACCION!!!!

La inacción entendida como reflexión, una mirada a la actividad y al propio medio profesional. Este año vamos a ir despacito pensando y repensando, sin que ello signifique que abandonemos la acción tan sólo la manera de llevarla a cabo. Os invitamos a realizar esta actividad con nosotras agredeciendo de antemano vuestra participación.

Toda persona interesada en el ARTE y en la ACCIóN es bienvenida a nuestra INACCIóN

Nuestra primera propuesta:
Hemos formulado una serie de preguntas se puede contestar una, dos, tres, todas, ninguna y/o formular unas nuevas

Y aquí su primera pregunta de un cuestionario del que voy a intentar no dejarme nada por responder.


¿Ves necesario la existencia de encuentros informales donde la práctica sea investigada pero donde no se mueva dinero? es decir, donde la producción corre a cargo de los artistas. si es así, ¿de que manera lo gestionarías?

Es insostenible que la producción corra todo el tiempo a cargo de los artistas. La logística de un encuentro más o menos informal, más o menos formal de cualquier cosa (también del arte contemporáneo) implica la aportación de un dinero que no siempre se tiene. Desde luego, sin dinero o algún tipo de retribución alternativa, no hay forma de gestionar este tipo de encuentros. Y que lo pongan de su propio bolsillo los artistas es algo tan inconcebible como absurdo. La razón aducida hasta ahora para que los artistas hagan esto es que lo hacen por que quieren, por amor al arte. Pero esto no es una razón válida. Han elegido realizar un trabajo (porque esta es la cuestión básica: se trata de un trabajo) y deben ser remunerados por él. En caso contrario, se trata de una forma encubierta de esclavitud.

Hoy contestaría un poco agriamente: No lo gestionaría.

Pero la realidad es que me encanta gestionar este tipo de encuentros, así como participar en ellos y quiero alimentar su funcionamiento con algún tipo de retribución cuando alguien los organiza y sé que no tienen recursos suficientes para hacerlo. Sigo pensando que, como escribí en un artículo relacionado, la forma de financiación convencional no es la más adecuada. Mi propuesta sería la de abrir bancos de tiempo paralelos o formas de retribución no basadas en el pago en dinero que es una herramienta poco apta para valorar objetos contemporáneos por su condición de ser muestras de trabajo contrario a una expectativa cuantificable objetivamente, al contrario de lo que ocurre con el dinero, contante, sonante y basado, ni más ni menos que en su valor objetivable consensuado a priori.

A los artistas les (nos) hacen falta cosas, materiales y no materiales, y a los organizadores también para poder subsistir, para poder realizar estos encuentros y para poder participar en ellos. Comida, alojamiento, servicios varios (desde escribir una reseña periodística a gestionar servidores, pasando por cuidados de niños y clases de idiomas), que pueden ser aportados por los asistentes a un encuentro de arte de acción a razón de un criterio subjetivo y acordable entre las partes que, por otro lado, están muy cerca. Tanto que suelen ser los mismos. Pero de esta tendencia endogámica mejor no hablar ahora.

Piensas que con festivales anuales es suficiente para que el ARTE de ACCIóN se desarrolle.

No.

El Arte de Acción requiere un desarrollo continuado, un trabajo no solo de exhibición, sino de investigación, permanente. Vamos, como todo. Pero ¿tiene público? Veo que esta pregunta está formulada más abajo, así que la contesto luego.

Conozco colectivos que están trabajando de manera regular en obras que solo puntualmente exhiben. Esto es normal. Pero no pueden pensar en vivir de ello tal como está montado el sistema. Huyo de expresiones tan impersonales como esta de «el sistema», ese ente que parece dominarlo todo desde su lejano trono olímpico, pero en este caso se trata de subvertir el sistema antes de poder establecer un método de retribución con sentido para artistas y otros trabajadores cuya producción no es de directa aplicación. Es importante hacer ver que esta producción es necesaria antes de poder plantearse si los encuentros deben o no ser anuales, mensuales, semanales… Y eso es, en parte, responsabilidad de los organizadores de los mismos encuentros.

Creo que la regularidad y el compromiso constante y continuo de los artistas y los organizadores de encuentros de arte son los que hacen que esté aún en pie esta forma de arte llamada Performance.

Piensas que con tan solo las instituciones exhibiendo ARTE, los artistas pueden desarrollarse.

El término «institución» es tan impersonal como el de «sistema».

Si entendemos institución como aquellas dirigidas o administradas por organismos oficiales varios, como gestores de la Comunidad Autónoma, Ayuntamiento, Ministerios, etc, la repuesta es que no.

Los artistas de arte de acción (y de toda creación contemporánea en general) deberían seguir luchando contra ese intento de apresar entre cuatro paredes (más o menos móviles) un trabajo que surgió en respuesta al anquilosado, por necesidad, entorno institucional.

Obviamente, la autogestión surge como forma natural de funcionamiento de estos colectivos e individuos, con la consiguiente complicación de su sostenibilidad.

¿Que funciones piensas que tiene el ARTE? ¿añadirías alguna específica para el arte de acción?

No sé si atreverme a responder esta y las siguientes preguntas sin dar una breve (brevísima) acotación de lo que yo entiendo por ARTE.

Y aquí me quedo en blanco. No es que no me lo haya preguntado una y otra vez, es que nunca acabo de llegar a una respuesta satisfactoria. Creo que esto es un problema (personal y no solo) que hace que la definición del trabajo de ARTISTA sea tan difícil de entender.

¿Es ARTE lo que produce un ARTISTA? o ¿Es ARTISTA quien produce ARTE?

Me inclinaría por la segunda de las dos alternativas. Para mí no hay ARTISTAS, pero sí hay ARTE, aunque, al no haber ARTISTAS, lo llamaría, por distinguirlo, arte.

Y ese arte tiene la función de servir de vehículo de expresión de un individuo o colectivo que necesita, por una íntima cualidad, crear. Es una creación no ex-nihilo, por supuesto, se trata más de una transformación y aquí citaría a mi admirado Joan Brossa: «El arte es vida y, la vida, transformación». Aunque Brossa atribuía esta frase a Leopoldo Frégoli.

Así que, en el fondo, podría verse como que la única función del arte (no del ARTE) es un tanto onanista, pero por otro lado, compartir esa expresión, esa transformación, es algo que abre la mirada al mundo de manera que expande la forma en la que los humanos se relacionan con él. Este cambio en la mirada es un cambio radical, hasta el punto de que es la verdadera forma de transformar el mundo… pero, como me gusta añadir, no necesariamente a mejor.

En cuando a si el arte de acción tiene una función específica: para mí no hay una frontera entre el arte de acción, la poesía, la pintura, la música, la danza… eso son fronteras arbitrarias y un tanto decimonónicas que quedan trasnochadas desde Dadá para acá. Quizá, la única cuestión sobre la que la performance ha sido especialmente dura, al menos en sus orígenes, es en torno al punto que mencionaba unos párrafos más arriba acerca de la resistencia que debe llevarse a cabo por parte de los artistas de este género por no ser encuadrables en los muros de un museo, ni ser comercializables de manera convencional. Ya lo pusieron de manifiesto las acciones de Yves Klein, Piero Mancini, y tantos otros… que luego el mercado acabó por volver a engullir fabricando anécdotas donde había obras.

En este sentido, sigo admirando sin fin al ínclito Isidoro Valcárcel Medina: El arte es una acción personal que puede valer como ejemplo, pero nunca tener un valor ejemplar.

¿Que papel tiene el artista en la sociedad?

Tal como he expuesto en la respuesta a la pregunta anterior: no creo en la existencia del ARTISTA. Pero aquel que hace arte, lo que lleva a cabo es una labor catalizadora que puede valer como ejemplo para que otros sepan que pueden cambiar sus vidas, cambiar sus mundos, buscar respuestas, plantearse preguntas… abrir sus miradas y expandir sus mentes. Pero esto no es una función exclusiva del arte. Creo.

¿Piensas que en España la gente muestra interés por el ARTE?

Depende: la gente, en España, llama ARTE a cosas que yo no llamo ARTE (ni arte) como puede ser un músico más o menos enlatado que se permite el lujo de dar un concierto en el Teatro de la Ópera porque, pretendidamente, es un artista no elitista que ayuda al sostenimiento de una instalación como esa.

Tuve una árida discusión acerca del concierto navideño de Bisbal en navidades de este año en la que yo sostenía que jamás debería estar cantando allí porque ya tenía su lugar donde exhibirse y no en un lugar reservado (o que debería estarlo) al arte de la ópera. Aunque esto sea poco rentable, claro. Y acabamos otra vez en lo de siempre: el dinero y un sistema basado exclusivamente en ese valor como criterio objetivable de calidad.

Por no hablar del culto a ARTISTAS como pintores hiperrealistas o algún habitual de calendarios, otrora criticado Dalí, o algún cineasta más o menos pretencioso, o algún performer espectacular (¡contradicción!) como la aclamada Pina.

Ahora, se me olvida que yo soy gente. Soy poca gente, pero soy gente. Y sí, me gusta algún arte. De alguna persona que lo hace. No todo el arte ni todas las personas. Y no es una cuestión de género o forma. Me gusta o no me gusta. Siempre me interesa, eso sí, su función.

¿Como piensas que va a afectar la privatización del ARTE?

privatizar. (Del lat. priv?tus y el suf. verbal -izar). 1. tr. Transferir una empresa o actividad pública al sector privado.

privado, da. (Del part. de privar; lat. priv?tus). 1. adj. Que se ejecuta a vista de pocos, familiar y domésticamente, sin formalidad ni ceremonia alguna. 2. adj. Particular y personal de cada individuo. 3. adj. Que no es de propiedad pública o estatal, sino que pertenece a particulares. Clínica privada 4. adj. Can. Muy contento, lleno de gozo. ESTAR privado 5. m. Persona que tiene privanza. 6. f. retrete (? aposento). 7. f. Plasta grande de suciedad o excremento echada en el suelo o en la calle.

Pero si, según la RAE, siempre ha sido privado.

Y eso que no he querido tirar por otras acepciones también interesantes de la definición de público.

Quizá es momento de reflexionar sobre este hecho: ¿puede ser público algo que no interesa a un gran público? Es decir, que se ejecutase con publicidad, a la vista de muchos y no pocos y que perteneciese a otros que no fuesen particulares.


Advierten, para terminar sobre la publicidad de los textos escritos:

De momento, publicaremos las opiniones en nuestra página web os informaremos de los siguientes pasos o mejor pasitos que daremos cuando nos hagáis lo envíos, por favor especificar si la publicación queréis que sea o no anónima.

Por supuesto, puede ser publicada en cualquier medio, de cualquier manera, reproducida total y parcialmente, citada sin mencionar al autor o haciéndolo que, en esta ocasión, ha sido Giusseppe Domínguez, en Madrid, a 8 de febrero de 2012.

Con cinco últimas palabras son 2012.

Contexto

Estaba en el metro volviendo de dar una clase en Aluche cuando me encuentro con un niño jugando con un avioncito de estos que son como maquetas de los reales y pienso en lo importante del contexto.

Ver una imagen como esta sin saber que es una compañía que ha quebrado es muy distinto a ver una imagen como esta sabiendo que ha quebrado. La imagen no cambia, lo que cambia es el contexto. Es una obviedad, pero a veces lo olvidamos y no sacamos el suficiente juego a estas posibilidades que nos brinda la situación.

Podemos jugar a imaginar composiciones objetuales con piezas que, en particular, resulten llamativas por el contexto en el que las utilicemos, ya sea algo como un avión de una compañía que ha quebrado o, por el contrario, imaginar contextos en los que las imágenes cotidianas que manejamos serían chocantes: por ejemplo, un bolígrafo azul bic… con el que se había matado a un hombre. ¿Seguiremos viendo tan solo el bolígrafo? ¿No veremos lo aludido por contexto?

Insisto en que son obviedades, son herramientas semióticas básicas en todo hacedor de poemas visuales, pero ¿por qué no extendemos este juego a otros ámbitos no poéticos aparentemente? Sería como crear una suprarrealidad (el surrealismo tiene aquí su aparición) mucho más interesante que la última temporada de Fringe.

Voy a jugar un rato…

Marketing directo

Me parece terrible el control de navegación que consiguen tener los anunciantes en Internet. Sé, incluso, cómo funcionan los gestores de contenido que hacen que la publicidad se personalice hasta que es denominada Información Comercial. Pero me da escalorfríos el saber que saben qué he estado buscando en los últimos días en Internet.

Mi hermana necesita un ordenador nuevo, sí, pero no yo. Sin embargo, han sido capaces de darse cuenta de que lo buscaré yo, sugiriéndome información publicitaria (por llamarla así) cercana a mis intereses (o los de familia) en lugar de dejar que la publicidad fuese tan aleatoria como yo querría que fuese, de modo que sintiese que esa información que proporciona mi historial de navegación permanece privada y no se hace pública de una manera más o menos compleja de rastrear.

Sin embargo, cada día más se exige el cumplimiento de normas absurdas al internauta/usuario/ciudadano medio que ha de ser consciente de si lo que hace se puede considerar spam o compartición abusiva de archivos personales, por no mencionar las cláusulas de FaceBook y similares exigiendo información garantizada sobre nuestra identidad.

Es muy injusto por la asimetría que representa el saber que tienen las empresas frente al saber (escaso) que tenemos los consumidores (ya no usuarios ni mucho menos ciudadanos).

Hay formas de evitarlo o, cuando menos, paliar este control parental que ejercen estas empresas pero es bastante molesto y difícil. Una buena manera es instalar varios navegadores y utilizarlos para distintos aspectos de la personalidad, dándole, por tanto, una información sesgada a las empresas de gestión de contenidos personalizados, como las distribuidoras de publicidad personal o llamadas de marketing directo. Otra es la de iniciar siempre navegación en modo privado. Pero esto es molesto porque también es útil tener un historial, por ejemplo, en el navegador que nos sirva para agilizar la navegación en Internet… Nos podemos poner paranoicos al máximo y utilizar un ordenador diferente (o una máquina virtual) para identificarnos con una especie de heterónimo y tratar, siempre, de ser otro, caso al modo de Rimbaud (yo soy otro). Pero esto es tan poético, pero tan difícil en la cotidiana rutina narrativa…

Así que, al menos, cabe ser consciente de que la manipulación es muy directa y que hay que esquivar los golpes de efecto de los publicistas en la más pura toma de conciencia posible. Es como cuando se descubre la imagen en las imágenes subliminales: La imagen no deja de estar ahí, pero ya no nos afecta de la misma manera.

Pero es tan difícil tanta consciencia…

Querido amigo (Parking)

Después de un texto que encontré en una web sobre las obras del Parking de Santo Domingo, me aventuré a realizar distintas actividades en los talleres que tenía entonces, de poesía, de performance, de creatividad, sobre esta materia y, una de las cosas que hice fue escribirle una carta de despedida. Ya no está, pero la deuda permanece.

Aquí el texto que encontré:

12 millones de € cuesta la expropiación del parking de Sto Domingo

El Ayuntamiento sigue impertérrito en sacar adelante el Plan del parking de Sto Domingo. ¿Nos preguntamos el por qué de esta prisa y de esta priorización cuando hay adelantados los proyectos de varios aparcamientos que solucionarían la movilidad de los vecinos de barrios del distrito centro? Otra segunda cosa es que a pesar del despliegue mediático que hace el equipo municipal sobre la participación ciudadana en las decisiones que afectan a los ciudadanos, el alcalde sigue en sus trece, de no buscar el consenso de los ciudadanos. En todos los procesos urbanos EL DEBATE Y LA PARTICIPACIÓN son indispensables. Los habitantes sabemos la ciudad que nos gusta, el alcalde tiene que hacer realidad estos deseos. El sector privado, los promotores tienen que aliarse con los ciudadanos. El beneficio económico como única guía no hace ciudad. Abrirnos camino en pos de el barrio y ciudad que queremos, conservar y mejorar, exige en estos momentos, PARTICIPACION Y MOVILIZACION.

Otra obra sin el consenso ciudadano
El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado, tras el estudio de las alegaciones presentadas, el proyecto de expropiación del aparcamiento de la plaza de Santo Domingo y de los locales de su planta baja. Se trata del último trámite administrativo para la obtención de la vieja infraestructura, lo que permitirá comenzar en breve las obras de demolición para soterrar el estacionamiento y crear un espacio libre en superficie. Esta expropiación, incluida en el Plan de Acción de Urbanismo para la Revitalización del Centro, que se realizará en la modalidad de gestión directa e indiferenciada por el procedimiento de ’tasación conjunta’ tendrá un coste de 11,9 millones de euros.
Con esta fórmula el Ayuntamiento de Madrid compatibilizará la necesidad de ocupar el terreno con carácter de urgencia con la salvaguarda de los derechos de los afectados, ya que permite abonar o depositar la cantidad total estimada para toda la operación. Una cantidad que incluye la tasación de la totalidad de los bienes afectados, es decir, las indemnizaciones al concesionario por el derecho de explotación del aparcamiento, en vigor hasta el año 2018, y a los titulares de los cinco locales comerciales situados en la planta baja, los cuales son una cafetería, un estanco y tres tiendas de ropa y complementos. El procedimiento expropiatorio fue puesto en marcha por la Casa de la Villa el pasado mes de julio al no haberse alcanzado un acuerdo con la empresa concesionaria.
Tras el periodo de información pública del proyecto de expropiación y el estudio de las alegaciones presentadas, el Ayuntamiento ha estimado parcialmente una alegación relativa al beneficio neto de la concesionaria del aparcamiento y otra relacionada con los gastos de traslado, almacenaje y periodo de inactividad de uno de los locales comerciales. Por otra parte, dos de las alegaciones presentadas expresaban su conformidad con la valoración que la administración ha fijado como mutuo acuerdo, según ha señalado el Consistorio.
El pasado mes de octubre el Ayuntamiento autorizó, con un presupuesto de 6,7 millones de euros, el contrato de las obras de demolición de las plantas sobre rasante del aparcamiento y remodelación de las tres plantas inferiores. En la actualidad esta infraestructura, que fue inaugurada en 1959, cuenta con una capacidad para 567 plazas distribuidas en cuatro plantas en pendiente, más otra de terraza. Tres de ellas se alzan sobre rasante, que serán las que desaparezcan del paisaje de la ciudad para convertirse en una plaza peatonal. El nuevo aparcamiento albergará 366 plazas y contará con accesos de entrada y salida por la Cuesta de Santo Domingo, de entrada en la calle Jacometrezo, y de salida en la calle de San Bernardo.
Este proyecto, que cuenta con un periodo de ejecución de 18 meses y que comenzará a realizarse el próximo mes de diciembre, forma parte de la intervención integral que se va a realizar en esta zona y que incluye la peatonalización de la plaza de Callao, de la calle Preciados y de un ramal de la Cuesta de Santo Domingo para crear el eje peatonal entre la Gran Vía, el Palacio de Oriente y el Teatro Real. Cuando finalicen las obras, el Consistorio sacará en un futuro una nueva concesión que permitirá compensar las cantidades abonadas por la expropiación y el coste del soterramiento.
Madrid. 17/11/2005 (A fecha de hoy, sigue en: http://ejepeatonal.com/article226.html)

Y le escribí la siguiente carta:

Has estado ahí, viéndome pasar, día tras día, mientras caminaba calle abajo rumbo (a veces triste o alicaído) a mi trabajo. Un trabajo vocación, elegido. Un trabajo que hace que quiera cambiar el mundo o ya es parte de ese cambio. Pero no todos los cambios son bonitos. A veces se caen cosas. Como a ti se te a va a caer la historia. Te quedan apenas días y desaparecerás. ¿Conocerás el 2006? ¿Acaso importa? Ni siquiera tienes la edad de mi padre. ¿Qué había entonces en el lugar que ocupas? Algo que cayó, algo que desapareció para dejarte su sitio.

Recuerdo en este tiempo haber visitado tu planta de arriba varias veces y siempre ha estado asociado a mis padres. ¡Qué curioso! No me había dado cuenta de que estabas ahí, casi ni te miraba. Un día leí que ibas a desaparecer.

Todo se va. Todo viene. Todo va y viene. Devenir. Río. Ya sabemos y no sabemos nada. Ni siquiera sabemos si queremos casarnos. Ni siquiera sabemos si sabemos. Estamos perdidos y en mitad de tanto desconcierto nuestros centros de gravedad se han acercado y, quizá, han sido uno.

Hoy me encuentro frente a ti dispuesto a escribir sobre la nada que vas a dejar y sé que está el tópico de la memoria-recuerdo y que está el otro del futuro-descendencia y no quiero escucharlo porque tu unicidad es incuestionable y concreta; y no será.

Te miro y veo mi futuro, veo algo que se rompe, una inflexión que desaparece, un volumen que será plano, un ruido silencioso y no quiero seguir diciéndote que no estarás porque no sirve de nada…

¡¿Desde cuándo soy tan funcional?!

Me estoy haciendo mayor. Me da miedo. Ese es uno de los síntomas. Un día no estaré y dejaré recuerdo-memoria y futuro (Mi descendencia es mi futuro).
Hoy, todo lo pongo en liquidación, liquidación por cierre.
Mi corazón está en oferta
y nadie lo demanda.
Mi corazón está al 50%
es barato
y será
gratis.

Syncronizator.sh

Pierdo un tiempo bendito en una cosa tan absurda como reinventar la rueda. Sé que hay muchos programas de realización de copias de seguridad, algunos, incluso, de sincronización de carpetas que pueden interesarme para calmar mi obsesión de realizar copias y copias para asegurarme de que, en cualquier momento, pase lo que pase, mis archivos estarán a salvo y podré trabajar desde cualquier lugar, cualquier ordenador, sin tener que perder un minuto restaurando sistemas…

Lo borro todo, lo restauro todo de una copia de seguridad, en disco externo. en otro PC, en la nube sería ideal, pero hay problemas de espacio que no tengo resueltos… el servidor con el que llevamos a cabo el hosting es un poco reacio a dejarnos subir cosas (Esto de subir siempre me suena gracioso y me imagino, en la nube blanca, mis archivos colgados como ropa en tendedero). Es normal, en realidad, el servidor que alberga la web de Clave 53, Giusseppe.net (incluyendo este texto que estoy escribiendo en el diario), carmendelarosa.com, lilianflores.com, espacioelmanantial.com y algún otro dominio con menos cosas… no está contratado para ser un servidor de backup, que los hay, ni una carpeta en la nube… o sea, en Internet.

Pero siempre estoy pensando (y por siempre es, verdaderamente, siempre) en qué ocurrirá si mi portátil deja de funcionar. Es algo que sé que pasará, ha pasado alguna vez e inevitablemente volverá a suceder. Así que debo estar seguro (y esto sé que es imposible) de que todo lo que haga lo tendré en otro PC, en algún disco externo… vamos, que he de tener réplicas infinitas pues solo así acabaría por estar convencido de que no hay nada que pueda ocurrir que impidiese restaurar alguna.

Y además, ahora tengo una paranoia nueva…

Según terminé de programar mi querido Shell Script que sincroniza las carpetas que quiero que sincronice… me ha dado por pensar que tengo un origen único para todas estas cosas, con lo cual, si alguna vez tengo un problema en ese origen también lo sincronizaré, como buen sincronizador que soy, en todas las demás ubicaciones donde quiero clonarlo. Así que el siguiente paso (que ya hago, pero no tengo bien automatizado) es realizar copias de las copias a carpetas que no toque, que no modifique en adelante o a soportes extraíbles sin permiso de escritura, algunos de los cuales he de retirar de esta casa y llevar lejos, para evitar cualquier posible pérdida de datos en el caso de un ataque nuclear o de un terremoto o un incendio en este edificio. Son cosas que pasan. Sé que esas cosas pasan.

Así que tengo que pensarlo… ¿o no?

Bueno, de momento, hoy quiero compartir (con la pérdida de privacidad consecuente) el archivo que utilizo para realizar mis copias de seguridad desde hoy mismo.

Es divertido darme cuenta de que lo comento tanto que cualquier otra persona podría continuar su desarrollo o su mantenimiento en caso de que fuese necesario, como si fuese pensando en un posible backup o reemplazo, incluso, para mí mismo. Sin pensar si lo que guardo será lo que interese guardar en un futuro o a algún otro que no sea yo.

¡A veces creo que estoy un poco loco!

~/bin/sincronizator.sh


#!/bin/sh

# DEFINICION de VARIABLES
username="$(whoami)"
servidor="192.168.1.2"

# Vamos a elegir qué cosas sincronizar en estas variables lógicas
# Por defecto, sincronizamos todo, local y remoto
SYNC_JMDOMIN=1
SYNC_GIUSSEPPE=1
SYNC_LOCAL=1
SYNC_REMOTE=1

if [ $# -gt 0 ]
then
if [ $1 -eq 1 ]
then
SYNC_LOCAL=1
SYNC_REMOTE=0
elif [ $1 -eq 2 ]
then
SYNC_LOCAL=0
SYNC_REMOTE=1
else
echo "Uso $0 [1=local|2=remote] (por defecto es TOTAL)"
exit
fi
fi

# DEFINICION DE FUNCIONES
cabecera () {
echo "
___________________________________________________________________
___________________________________________________________________"
}
sincroniza () {
cabecera
echo "Sincronizando carpeta: $3"
echo "Directorio de Origen: $1"
echo "Directorio de Destino: $2"
dirorigen=$1
dirdestino=$2
carpeta=$3
origen="$dirorigen/$carpeta/"
destino="$dirdestino/$carpeta/"
rsync -rtvu --delete $origen $destino
}

# Sincronizamos carpetas utilizando la función sincroniza
cabecera
echo "COMIENZO DE LA SINCRONIZACIÓN CORRESPONDIENTE A LA FECHA:"
date

# Sincronizando JMDOMIN
if [ $SYNC_JMDOMIN -eq 1 ]
then
diskorigen="/media/GSPDISK"
dirbase="jmdomin"
dirorigen="$diskorigen/$dirbase"
subcarpetas="FOTOS Archivo Obra Talleres TEXTOS trabajo web-sites"
cabecera
echo "COMIENZO DE LA SINCRONIZACIÓN DE LAS CARPETAS DE JMDOMIN"

# Con destino al disco de DATOS
if [ $SYNC_LOCAL -eq 1 ]
then
diskdestino="/media/Datos"
dirdestino="$diskdestino/$dirbase"
cabecera
echo "ORIGEN= $dirorigen"
echo "DESTINO= $dirdestino"

for subcarpeta in $subcarpetas
do
sincroniza $dirorigen $dirdestino $subcarpeta
done
fi

if [ $SYNC_REMOTE -eq 1 ]
then
# Con destino al disco de RED de $servidor (TOWI)
smbclient //$servidor/$dirbase -N -c pwd
if [ $? -eq 0 ]
then
# Servidor y recurso accesible
# Primero, montamos y verificamos que el destino esté accesible
echo "Montando /mnt/$dirbase"
mount /mnt/$dirbase
estamontado=`mount|grep $servidor|grep $dirbase|wc -l`
if [ $estamontado -eq 1 ]
then
diskdestino="/mnt"
dirdestino="$diskdestino/$dirbase"
subcarpetas="Archivo Obra Talleres TEXTOS trabajo web-sites"

# Verificar si se puede escribir
touch $dirdestino/kkkkk
if [ $? -eq 0 ]
then
rm $dirdestino/kkkkk # Borrando restos
cabecera
echo "ORIGEN= $dirorigen"
echo "DESTINO= $dirdestino"

for subcarpeta in $subcarpetas
do
sincroniza $dirorigen $dirdestino $subcarpeta
done
else
echo "No es posible escribir en $dirdestino"
fi
else
echo "La carpeta $dirbase del servidor $servidor no está montada"
fi
echo "DES-Montando /mnt/$dirbase"
umount /mnt/$dirbase
else
# Servidor o recurso NO accesible
echo "Error de conexión con el servidor $servidor o el recurso $dirbase"
fi
fi # fin de SYNC_REMOTE
else
echo "Evitada la sincronización de JMDOMIN"
fi

# Sincronizando GIUSSEPPE
if [ $SYNC_GIUSSEPPE -eq 1 ]
then
diskorigen="/home"
dirbase="giusseppe"
dirorigen="$diskorigen/$dirbase"
subcarpetas="bin cloud Documentos Escritorio EudoraNEW"
cabecera
echo "COMIENZO DE LA SINCRONIZACIÓN DE LAS CARPETAS DE GIUSSEPPE"

# Sincronización LOCAL de GIUSSEPPE
if [ $SYNC_LOCAL -eq 1 ]
then
# Con destino al disco de DATOS
diskdestino="/media/Datos"
dirdestino="$diskdestino/$dirbase"
cabecera
echo "ORIGEN= $dirorigen"
echo "DESTINO= $dirdestino"

for subcarpeta in $subcarpetas
do
sincroniza $dirorigen $dirdestino $subcarpeta
done

# Con destino al disco de GSPDISK
diskdestino="/media/GSPDISK"
dirdestino="$diskdestino/$dirbase"
cabecera
echo "ORIGEN= $dirorigen"
echo "DESTINO= $dirdestino"

for subcarpeta in $subcarpetas
do
sincroniza $dirorigen $dirdestino $subcarpeta
done
fi
else
echo "Evitada la sincronización de GIUSSEPPE"
fi

cabecera
echo "FIN DE LA SINCRONIZACIÓN CORRESPONDIENTE A LA FECHA:"
date

Facebook y su intimidad

Hay una persona que me consta que lo es (ya me gustaría poder decir lo mismo de muchos de los nombres de cuenta de Facebook) que, desde hace un tiempo, viene queriendo ser conocida como Intimidad Romero (ya es mucho que dé apellido) y que postea y perdón por la palabrita, fotos formidables en las que su imagen es alterada mediante la pixelación intencionada de parte del retrato.

Pues bien, parece ser que el equipo de FB ha decidido que no puede tener una cuenta con ese nombre y que en la foto de su perfil no puede tener esa imagen (tengo muchos «amigos» de FB que tienen en sus perfiles fotos de sus mascotas, a quienes no reconozco, otros muchos, emblemas más o menos revolucionarios, más o menos modales, de moda). Aducen que no se la reconoce.

Pero vamos a ver… Yo puedo entender que las obsoletas leyes del siglo XX aún se pretendan aplicar sobre algo como FB, asumiendo, no hay que olvidarlo, que se trata de una empresa de un determinado país donde uno de los partidos mayoritarios usa ese mismo color en sus campañas, pero sé que es por casualidad… ¿verdad, Obama?

Yo puedo entender que se busque reducir el riesgo de quienes están siendo tan ingenuos de mostrarse tal cual son, quizá por la incapacidad de tener otra forma de hacerlo o quizá por la falta de voluntad de hacerlo, aunque nadie se muestra como es, salvo que sea completamente superficial, por una cuestión tecnológica más que nada.

Yo puedo entender que se intente averiguar (en esa empresa) si tal o cual cuenta pertenece y está siendo usada por aquel que dice serlo y usarla, pero, como alguno de sus comentarios afirman, ¿cómo puede haber cuentas con usuarios que están muertos desde hace décadas?

Yo lo puedo entender casi todo, sí, soy comprensivo y entiendo, entiendo… es una empresa privada y hace lo que quiere y lo que le da la real gana, con unas normas un tanto ambiguas que han permitido su existencia durante años antes de pedirle que aporte pruebas (que nunca le habían pedido) sobre su verdadera identidad. ¡Ay! Venga, también lo vamos a entender. Se les habrá pasado. Será que ya no pueden hacerse los despistados.

Yo puedo entender la arbitrariedad de esta empresa que ante algunas denuncias decide investigar, tomar partido, exigir cumplimientos… y me dan ganas de denunciar a todos mis amigos, que todos incumplen algo, a ver si FB decide prescindir de ellos o exigirles un riguroso cumplimiento de legislaciones que son (no lo olvidemos) normas internas de una empresa privada, ni siquiera las de un país como EEUU o España. Venga, vale, lo entiendo, lo acepto o no… y todo eso que ya me sé.

Yo lo puedo entender todo… que sí, que lo entiendo… pero…

Me parece mentira que esta empresa tenga verdaderos propósitos de seguridad en sus peticiones y no, tan solo, una respuesta automática a unas peticiones exigidas desde administraciones que no se dan cuenta de la transformación que ha llevado a cabo la aparición de Internet en escena.

Hace más de 20 años que tengo conexión a Internet. Entonces, uno de los servicios más usados eran lo que se conocía por «las news«, eran grupos organizados jerárquicamente, con un protocolo de transferencia entre servidores que mantenían estos grupos como si fueran foros libres en los que (salvo alguno moderado) todo el mundo vertía sus opiniones y enriquecía, de este modo, la convivencia.

Yo solía acudir al grupo soc.culture.spain

Había gente de muy diversas partes del mundo escribiendo en él, en español, principalmente, y era una especie de lugar de debate donde la gente decía ser quien decía ser… no importaba si eran o no quienes decían ser. No se trataba de tener un encuentro carnal, sino de generar vínculos entre usuarios, no entre personas, entre identidades virtuales, que no son lo mismo que las identidades carnales ni las espirituales.

Recuerdo que una vez me dijeron que no me fiase de una tal begowhat4, porque seguramente era un hombre. Yo contesté a quien me dijo semejante ridiculez que no me importaba una mierda, que mi relación con begowhat4 no era carnal y que si a esa persona le hacía ilusión hacerse pasar por una mujer me daba absolutamente lo mismo, sabiendo que gracias a las conversaciones virtuales con esa identidad virtual había logrado sentirme menos solo.

¿Qué importaba que fuese hombre, mujer o, incluso, un replicante?

Está claro que lo que no ha conseguido hasta ahora FB, ni toda la internet en general es lograr un avance mínimo en la comprensión de la naturaleza humana. Nos podía haber ayudado a comprender qué somos, a analizar la importancia de la identidad, del ser, si es que hay tal cosa, pero no hemos avanzado nada en esta línea. Por un momento tuve la esperanza de que sí que avanzaríamos, pero fue un espejismo.

Usenet cayó en desuso, con esa caída se fue adueñando de toda la tecnología subyacente y del archivo de toda esa información distribuida, esa red 2.0, quedó en manos de Google (otra empresa privada) que ahora lo llama Grupo de Noticias.

FB inventó está tontería de las redes sociales con la pretendida querencia por ser voz de libertad, pero es solo apariencia, detrás de ello están los intereses (legales) de una empresa que desea hacer dinero a cuenta de tener muchas cuentas que compartan datos, que la posicionen en un lugar inmejorable para negociar su espacio publicitario, sin querer pensar mal y ponerse paranoico haciendo oídos a los rumores de la conexión entre FB y la CIA o los servicios secretos de EEUU.

Aún así, el uso que se le podía dar era el de una aplicación privada con bastante «cancha» para dibujarse a uno mismo como se desea mostrarse al mundo… pero no, quieren pruebas carnales… ese será el próximo paso. Pero ya ni eso.

¿Por qué no vincular el ADN a las cuentas de FB, o Google, o …?
La tecnología es fácil de hacer y está a la vuelta de la esquina… un verdadero login único, algo que se nos colará como más seguro, más fiable, más fácil: pinchar un detector conectado a un sistema de reconocimiento biométrico que, cifradas, eso sí, las comunicaciones, le proporcionará garantías a empresas privadas de que somos quienes decimos ser.

Matrix, la película, es más real de lo que creemos.

Ley SOPA

Ayer, wikipedia en su versión inglesa estuvo de luto por la Ley SOPA. En España pasamos del tema como si no fuese con nosotros. También tuvimos nuestra particular ley SOPA llamada aquí SINDE (me parece más razonable que tenga el nombre de lo que hace o pretende hacer y no de quien da la cara por ella).

El caso es que hay algo que sigue sin solucionarse y me temo que va para largo: Internet es Global, las leyes son locales.

Esta pequeña confrontación hace que durante mucho tiempo tuviese unas esperanzas ilusas en la capacidad libertaria de Internet, pero con el paso del tiempo se están haciendo realidad mis temores: Internet debía ser cercenada para acomodarse a las nacionales represiones, a las nacionales reprimendas sobre los ciudadanos que nunca tendrán la libertad que pudo darles una herramienta como esta.

Quedan los días contados para que Internet se fraccione en internetes de diversos países que pongan sus propias leyes sobre sus distintos territorios. Es algo sobre lo que la inmensa mayoría, aún inserta en esa dialéctica decimonónica de defensa de los países, de las morales y éticas localistas hasta el ridículo de la exclusión a lo diferente, a la inmigración, a lo extranjero, estará de acuerdo.

Ya ocurre en lugares como China e Irán, ya comenzó a ocurrir hace más de 10 años en USA, con su famoso (entonces) carnivore, utilizado por la red Echelon. Extraído de Wikipedia:

ECHELON es considerada la mayor red de espionaje y análisis para interceptar comunicaciones electrónicas de la historia. Controlada por la comunidad UKUSA (Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia, y Nueva Zelanda), ECHELON puede capturar comunicaciones por radio y satélite, llamadas de teléfono, faxes y e-mails en casi todo el mundo e incluye análisis automático y clasificación de las interceptaciones. Se estima que ECHELON intercepta más de tres mil millones de comunicaciones cada día.

Pero no importa, seguimos adelante como si no pasara nada, como si la libertad fuese un regalo que ahora nos dan y luego nos quitan, como si no pintásemos nada en este asunto. Aprender técnicas para evadirse un poco de estas tecnologías es poco menos que imposible para la mayoría de la gente. Durante un tiempo estuve cifrando todos mis emails con un protocolo sencillo de encriptación, era algo fácil de hacer, con una infraestructura de clave pública basada en PGP, pero después de los atentados del 11S, cualquier intento de cifrar comunicaciones se vio como una posible prueba de que lo que se deseaba comunicar contenía material delictivo, terrorista, etc. Es decir, la privacidad era mala.

Así que se sucedieron intentos vanos por hacerla pervivir, pero esa tecnología estaba avocada a ser usada solo por los poderosos, que resulta que no somos los ciudadanos. Implementé una solución basada en PKI (Infraestructura de Clave Pública, según sus siglas en inglés) para cifrar las comunicaciones entre Sony y Xphera. Pero a todos los amigos a quienes les iba pidiendo que cifraran sus emails me decían que no tenían nada que ocultar.

El PGP dio paso al OpenPGP que también acabó por irse extinguiendo hacia mediados de 2002. El auge absoluto de empresas como Google y Hotmail (de MicroSoft), iba a dejar en papel mojado todo tipo de intento de protección o independencia de los ciudadanos. Nadie buscaba proveedores de servicios que garantizasen privacidad, salvo algún que otro paranoico. Por no hablar de cuando llegaron las famosas redes sociales de la mano de empresas como FaceBook, Tweeter, etc… Ya está todo en sus manos, con nuestra aquiescencia.

No sé porqué aún no vivimos en casas de cristal transparente, según ese razonamiento.

Como no podía ser de otra manera, el dinero compró PGP, que ahora es de Symantec, dejando un desarrollo de los que arrancaron con ese software, más bien de algunos de quienes lo usaban, en GNUGP. Pero intento ver cuáles son las últimas versiones y no me queda claro cuándo dejaron de desarrollarlo.

Hace años seguía las publicaciones que hacía Kriptópolis sobre el tema y veo que siguen existiendo y merece la pena hojearlo, pero la libertad cuesta mantenerla, nos cuesta el esfuerzo de buscar información entre tanta «información».

Es decir, leer, leer, leer… y ser capaz de separar grano de paja.

Como siempre.

Conversar

Conservar

En una interesante pregunta que ha lanzado Vera Moreno en Facebook, pregunta ¿Cómo definirías la sociedad actual?

Y aunque aún no sé qué contestarle (ni siquiera si contestarle) he elaborado algunas respuestas posibles:
Conservadora-Conversadora
Mediatizada y sin medios, pero con miedos
NeoLiberal sin libertades
Consumista post comunista
RetroRevolucionaria
Sobreinformada hasta la deformación de la desinformación
Conformista y amorfa
Dictadoramente democrática, demagógicamente ciega
Entre el silencio y el grito (pero no a medias)
Tecnocrática, tecnofílica, tecno-i-lógica, tecnoadicta, tecnotonta y tecnoanalfabeta
Solidaria solitaria
Subpaleolítica
Simple-mente Múltiple



Indefinidamente Indefinible

Al fin, me conformaré con copiar y pegar estas definiciones que no son definiciones. Seguro que le hacen gracia.

Sobre el precio de una performance (Respuestas)

Hace unos meses, publiqué un artículo titulado Sobre el precio de una performance en el que planteaba la cuestión de ¿de qué manera debe financiarse el arte contemporáneo?.

Procedí a enviar el siguiente email a varias personas que tuvieron a bien contestarme y lo que voy a hacer es reproducir sus respuestas sin hacer ningún comentario al respecto. Como mucho, incluyendo mis respuestas a las suyas, que, en todo caso, fueron muy de agradecer.

De: Giusseppe Domínguez
Para: DISTINTOS DESTINATARIOS del ámbito de la Performance, la Danza Contemporánea y algunos amigos cuya opinión aprecio especialmente.
Enviado: martes 8 de noviembre de 2011 14:18
Asunto: Me gustaría tu opinión

Me gustaría saber tu opinión, porque he escrito un articulo pero tengo
dudas… no voy a negarlo.

https://giusseppe.net/blog/archivo/2011/11/08/sobre-el-precio-de-una-performance/

Un abrazo,
Giusseppe

El primero en responderme, casi como si esta pregunta se la hubiese hecho tantas veces que supiese la respuesta, fue el gran Bartolomé Ferrando:

Giusseppe:

Yo sí que soy partidario de que se pague a un performer.. pero ese dinero debería conseguirse de la Institución pública a la que pagamos todos. No sé hasta qué punto soy partidario de cobrar una entrada al público. Yo la pagaría..pero hay personas interesadas que disponen de muy poco dinero

Un saludo

btmé

Y le respondí agradeciéndole su claridad:

Muchísimas gracias por tu opinión.
Estoy de acuerdo en que si pagamos todos a esta Institución debería ser para la divulgación y el fomento de la cultura (la cual debería (de una vez) contemplar la cultura contemporánea), pero me preocupa que no la tenga o, como tú dices, que si se hace de manera privada mediante cobros de entrada, podría ser porcentual a renta o similar. No contemplé este punto y me parecería muy interesante.
Gracias otra vez y un cordial saludo,
Giusseppe

La tercera respuesta fue de Hilario Álvarez, quien mantiene un interesantísimo blog sobre sus opiniones sobre el Arte de Acción, entre otras cosas.

Hola Giusseppe:

He leído tu artículo y contesto «a vuela pluma». Aviso esto para que no te crees expectativas (O tendrías que pagarme, según expones).

Porque tal vez te ayude en tus dudas sobre qué es arte contemporáneo (¿qué es arte?, en realidad) te recomiendo un libro que, no por casualidad, estoy releyendo estos días:
«La transfiguración del lugar común. Una filosofía del arte» de Arthur C. Danto. Ed. Paidos Estética 31. Es un libro de 1981 editado en España en 2002, es decir, absolutamente contemporáneo.

En cuanto a la pregunta clave de tu artículo, ¿cómo remunerar una performance? te diré, y no es salirme por la tangente, que depende.

Depende de qué idea del arte tiene quién realice la performance.

Si es alguien que considera el arte como un trabajo, lógicamente reivindica una remuneración por su trabajo. Músicos, bailarines (tango incluído) cantantes, compositores, escritores, cineastas y videoastas editores y escritores y últimamente también los poetas y sus declinaciones escénicas de spoken words, forman parte (si quieren) de lo que se llama «las industrias culturales» y como tales trabajadores de la industria cultural reclaman un «salario».

(Como anécdota, hace pocos días publiqué en el blog de la Oficina de Ideas Libres lo siguiente:

UN TITULO CLARIVIDENTE

La industria cultural: Ilustración como engaño de masas.

De Adorno y Horkeimer. 1947.

Lógicamente estos trabajadores de la industria cultural necesitan, como bien dices, crear expectativas. De hecho lo que todos nos envían es el anuncio de su actuación. Luego ninguno nos envía el documento de lo hecho. Su necesidad es la de crear audiencia, tener un público, a ser posible fiel, que les mantenga. En ese aspecto, deben atenerse a las reglas del negocio del espectáculo (show business).

Otra posición es no considerar el arte como un trabajo, sino como una labor, una actividad que paga en si misma. El pago es el hecho de hacerla. Entonces lo que se comunica a los demás es el documento fehaciente de lo realizado. Por ejemplo la primera acción, con conciencia de tal (que yo sepa) que se hizo en la España contemporánea, la hizo ZAJ. Consistió, como ellos mismos dijeron, en el traslado de varios objetos de una calle a otra de Madrid. Y después de hacerla enviaron una postal para comunicarlo.

La última vez que estuve con Isidoro me «contó» una acción que había hecho: Fué al Museo del Prado, donde había una de esas exposiciones que atraen masas, se puso en la cola y cuando iba llegando a la zona de la entrada iba dejando pasar a quienes venían detrás de él en la cola. Así se pasó la mañana.

Algo más sobre Isidoro, que no citas en tu texto y que para mí, que tuve que convencerle para que la hiciera, es fundamental: el título de su acción en el Círculo de Bellas Artes fue (es) «Una mala acción». Y ese titulo es toda una declaración de guerra y, como bien dices, de repudio de lo que allí estábamos haciendo los demás.

Puestas así las cosas, ¿de qué vive un artista? A esta pregunta Robert Fillou respondía que en ese terreno los artistas están al nivel que todas las demás personas: tienen que buscarse la vida como mejor puedan. Y, además, hacer arte.

En algunos países tenían (no sé si siguen teniéndolo) un salario muy mínimo pero vitalicio para quienes salían de la facultades de Bellas Artes, con la condición de que entregasen al estado algunas obras cada año y siempre que no realizasen exposiciones y ventas en el mercado del arte. Pocos se conformaban con ese salario mínimo y en cuanto podían entraban en el circuito profesional del mercado, pero al menos les servía como rampa de lanzamiento y supervivencia en esos primeros tiempos.

Otra posición es la de considerar el arte y la cultura general, como una necesidad social y por tanto como una obligación del estado, la de mantener el arte y la cultura como un servicio público. Durante los años de la gran depresión en Estados Unidos, la Unión de Artistas consiguió presionar al gobierno para que pagase salario a algunos artistas que trabajaban en proyectos de lo que hoy llamaríamos arte público.

Si tienes curiosidad teclea en tu navegador de internet: ART WORK: A national conversation about art, labor, and economics

Seguro que te sorprenden los muchísimos artículos en los que artistas americanos, ahora mismo, se plantean y exponen sus posturas ante las preguntas que te haces, y algunas propuestas muy curiosas (Chris Burden en un programa de radio) sobre cómo conseguir financiación.

Un par de cosas sueltas más: sobre el precio de una obra de arte, Wittgenstein en «Aforismos Cultura y Valor» dice (cito de memoria) «Una obra de arte debe valer lo que te cueste hacerla» y en cuanto a la calidad de la obra y la necesidad que dice Rilke, tuve un maestro de arte (Gerardo Delgado, arquitecto y pintor contemporáneo) que decía que si para alguien hacer arte era una necesidad, lo mejor que podía hacer era hacérselo mirar. Seguro que es más barato que vaya al psicólogo que nos aburra a los demás con sus carencias.

Voy a poner un enlace a tu artículo en el blog de la OIL.¿puedo?

Un abrazo

Hilario

A lo que yo no pude evitar responderle:

Muchísimas gracias por la argumentadísima y bien expuesta respuesta.

Que generes expectativas es necesario, pero no suficiente para que te pague… ;-)))

Estoy deseando dar con ese libro que estás releyendo. Lo buscaré. También tengo pendiente revisar obra de Adorno, a quien tengo un poco de manía (prejuicio) por su famosa afirmación de «Después de Auschwitz era imposible escribir poesía». Menos mal que Paul Celan le contestó con su no menos famoso TodesFuge.

Me encanta la respuesta que das sobre la remuneración de una performance:
Depende de qué idea del arte tiene quién realice la performance.

Completamente de acuerdo. La subscribiría 100%. Pero esto sigue sin resolver el enigma, lo traslada a saber ¿Qué idea tiene del arte quien realiza la obra (en general)? ¿Quién evalúa la verdad o falsedad de la idea que el artista dice tener del arte?

Sé que son preguntas que un ajeno a la formación académica del arte puede formularse incluso con cierta ingenuidad, pero que vienen rondándome la cabeza desde hace años.
Quizá porque vengo viviendo como recomienda Fillou desde hace años y es tan cansado…

Cuando releo a Maiakovski (Te recomiendo Conversaciones con el inspector fiscal sobre la poesía) me encuentro con que el planteamiento que más me gustaría es el que dices que existía en algunos países, de pagar un mínimo a quien diga dedicarse al arte (acreditándolo no sé muy bien como… lo de la carrera no sé si me convence, pero puede ser una forma, a falta de otra). Y también completamente de acuerdo con la idea de que aquel que opte por vivir del mercado, inmediatamente está renunciando a la subvención.

Muchísimas gracias otra vez por tu respuesta y, por supuesto que puedes publicar o referenciar cualquier cosa que esté en Internet… mientras no se aplique en exceso la famosa ley SINDE. Todo el contenido de mi web (y mi blog es parte de ella) es público y absolutamente gratuito. No creo ni en el Copyright ni tan siquiera en el Copyleft… o sea, que sí. De hecho, un placer y un orgullo que hayas publicado esta respuesta en tu blog… del que me he hecho hoy mismo seguidor.

Un abrazo enorme y espero que nos veamos pronto,
Giusseppe

Y él enriqueció mi cultura en estos temas con un enlace recomendable:

Hola Giusseppe:

Mira este enlace
http://www.charlotte-lindenberg.com/news-questionnaires/?mid=5261

Como verás hay mucha gente interesada en el tema arte/aconomia y también tienen dudas.

salussss
Hilario

Mi querida amiga Lilian Flores ya me había respondido con su cordialidad habitual:

Me parece claro y lucido! las respuestas habra que buscarlas entre todos los artistas contemporaneos creo yo,,,
en fin marido, se entiende muy bien y deja una puerta abierta a buscar OTRAS FORMAS DE HACER Y SER….
se imprimeeee jaja. lilian

A lo que respondí:

Eso estoy haciendo (lo de buscar respuestas) y ya he tenido alguna de gente tan relevante en este campo como Bartolomé Ferrando, ni más ni menos.

Un abrazo enorme e intenta no imprimir… ahorra papel y árboles.

Un placer de desayuno…
Hasta prontito,
Gsp

Mi buena amiga María Ginzo no tardó demasiado en responder:

Hola Giuppe!!
Qué tal estás? Disfrutando del día de fiesta o has de trabajar en actividades lucrativas?
He leído tu entrada en el blog sobre el precio de las performances, y de hecho me he puesto a trastear en tu blog, y he leído de paso «Sobre la gratuidad y el amor al arte» […]
En cuanto a lo del arte y el precio… es un tema muy interesante pero sobre el que no he pensado mucho aún, la verdad. Quizás por dedicarme a la tarea de intentar enseñar filosofía a unos adolescentes (de forma más o menos agradecida) y en todo caso a cambio de un sueldo.
Parece como si hubiera cosas demasiado nobles como para admitir dinero. El dinero… es como si las ensuciase, como si perpetuase un esquema mercantil del que el artista quiere escapar, porque no es eso, claramente, una performance, por ejemplo, no es una mercancía. Lo que ocurre es que pagar por ir a ver una performance yo creo que no hay que verlo como «intercambio mi acción y algún recurso material por 10 euros», sino que esos 10 euros son un donativo para que el artista pueda seguir trabajando. Lo del mecenazgo democrático me parece interesante. Hay algunos que lo hacen antes de la acción: por ejemplo, tú calculas que una acción te va a costar x, pides subvenciones online para poder hacerla. Lo que pasa es que con este método, a veces se consigue muy poco…
Supongo que también plantea un problema el que, según tú planteas «la contemporaneidad ha roto con la idea de que haya espectador «, porque la retribución debe tener en cuenta la existencia del espectador, no?
Y claro, el ejemplo concreto que mencionas: si pagarías por ver a Isidoro Valcárcel Medina paseándose… parece una broma, pero el caso es que el tal Isidoro también comerá, dormirá bajo techo… cómo soluciona él el tema de las necesidades materiales?
No sé, Giuppe, creo que sé demasiado poco sobre arte contemporáneo! Pero me parece un tema muy interesante que me gustaría seguir discutiendo contigo.
[—]Un abrazo muy fuerte,
María

Y mi respuesta también publicada:

Hola Maria!!!!

[…]Hummm… no sé qué contestarte a tu respuesta.
No se trata de que el dinero ensucie, pero la performance surgió para acabar con la especulación que se estaba produciendo en el mundo del arte objeto, llegándose a pagar cantidades astronómicas por piezas de Jackson Pollock cuyo valor era más que cuestionable, salvo el meramente especulativo. Y el interno para Pollock, que es incalculable. Esta incalculabilidad es la que estoy cuestionando… ¿Ha de establecerse algún método para cuantificar lo que ha sido incalculable hasta hoy por considerarse inherente a la condición de cualquier creación contemporánea o, por el contrario, ha de renunciarse a entender el trabajo de creación contemporánea como algo cualitativamente distinto a la creación clásica en términos de retribución?

No solo el pago condiciona al artista que, en la mayoría de los casos, tiende a pensar en dar algo más espectacular, desvirtuando así la honestidad del acto creativo, también lo hace saberse observado en muchos casos, o exponer y desear (o precisar) un número de espectadores, de asistentes, de público…

En absoluto es «pecaminoso» ese camino, pero desde luego es anticontemporáneo. No hay mucha contemporaneidad desposeída de conceptualismo. Y sin tener en cuenta la coherencia de la obra, poca obra «moderna» se sostendría.

Sí, IVM ha comido poco toda su vida, siendo, como sabes que opino, el mayor artista que ha tenido este país en la segunda mitad del siglo XX, quizá junto con Brossa. Aún vive en condiciones bastante humildes… sobrevive, casi. Pero sigue sin venderse. Lo más admirable de él es esta integridad tan fácilmente olvidada por todo aquel que tiene la posibilidad de ganar dinero o fama y prestigio y renuncia a ello porque sabe que esto puede alejarle de su discurso.

Un abrazo enorme y hasta prontito… espero!
Gsp

La bailarina contemporánea Simona Ferrar, me hizo el aporte siguiente:

Gracias Giusseppe por compartir y por tu llamada al debate.

Te voy a responder con algunas ideas sueltas, pero no tengo respuestas claras obviamente…

1) Es importante plantearnos la pregunta de si ser artista puede ser un oficio o simplemente una manera de ver el mundo que lleva a cada uno a querer expresarse a través acciones, escritos, dibujos, lo que sea, en su tiempo libre, pero sin necesidad de que esto se transforme en una dedicación profesional. Opino lo primero, porque me parece que el artista, además de ser un creador, también es un ser que reflexiona, ofrece una visión sobre el mundo que puede ser útil, saludable, incluso necesaria para que la sociedad también pueda tener un espacio de reflexión a través de las expresiones que ofrece un artista. De la misma forma que un monje, un científico necesitan tiempo para poder hacer bien su trabajo de reflexión, búsqueda y compartirlo con la sociedad, pues el artista hará mejor su trabajo pudiendo dedicarse plenamente a ello. Y para que tenga tiempo para hacerlo, necesita ser remunerado por este tiempo de trabajo, es una obviedad.

2) El trabajo del artista, en muy pocas ocasiones se verá suficientemente remunerado para «vivir», solamente a través del pago de las entradas para su exposición, performance, obra de danza, lo que sea. Para llegar a estas expresiones, habrá hecho un largo trabajo anterior de reflexión y de búsqueda de formas (incluso en el caso de un performer que llega a la acción de andar simplemente). Por lo cual, la cuestión de pedir que se pague o no un acto artístico, tiene que ver sobretodo con invitar al «espectador» a aportar su valoración del trabajo, que suele representar una cantidad simbólica de los ingresos que necesita un artista para vivir.

3) Cómo asegurar entonces el «sueldo» del artista? Esto es lo más difícil. El arte, por definición, no suele ser directamente rentable. Por lo cual, si queremos fomentarlo, tenemos que encontrar a quién lo financie. En algunos casos puede ser el gobierno, en otros mecenas. Cada uno vendrá siempre con sus ideas y exigencias, definiendo entonces a su manera los límites de la libertad del artista. Entonces me parece muy importante que los que deciden apoyar económicamente a los artistas lo hagan con consciencia e inteligencia con respecto a sus motivaciones. Para llegar a una motivación consciente e inteligente debemos reflexionar profundamente juntos sobre el por qué queremos fomentar el trabajo de los artistas, sobre el por qué queremos juntos ofrecernos el arte? Y creo que es esta última parte que muchas veces falla y que necesitamos seguir trabajando, y opino que los artistas podemos y debemos contribuir mucho a esta reflexión, y compartirla con el mundo en el que vivimos (más allá de nuestras necesidades personales y de nuestro ámbito).

4) Si estimamos que la expresión y la reflexión artísticas suponen un bien necesario para la sociedad, porqué la gente tendría que pagar? Sobretodo los que no tienen dinero? Pienso que el arte debe ser fácilmente accesible para todos, pero que se recuerde siempre al espectador que el trabajo del artista tiene un valor, y una de las maneras de hacerlo es proponer un precio de entrada (pensando en la opción de rebajar el precio o ofrecer entradas gratuitas a personas que están en dificultad económica). Pero no pienso que el espectador debe ser el único responsable de remunerar el trabajo de un artista, de la misma forma, que el paciente no debe ser el único responsable de remunerar el trabajo de los médicos, enfermeros, o el alumno él de los profesores.

Me enteré hace poco que el gobierno belga, además de ofrecer bastantes ayudas a la danza, también tiene un programa de ayudas para productoras que producen y distribuyen proyectos de creadores, permitiendo de esta forma que estas productoras también se puedan ocupar de artistas emergentes y/o «experimentales».

Voilà, sigamos pensando.

Un beso y gracias,
Simona

A Simona le respondí así, también por puntos, como ella:

Querida Simona,

Gracias, en primer lugar, por tomarte el tiempo de responder. Y hacerlo tan extensamente.

1) Sí, es una pregunta interesante, esta de si ser artista es oficio o no. Para mí, casi, debería ser un trabajo remunerado funcionarial. Pero tampoco lo tengo tan claro: ¿Cómo se harían los exámenes de ingreso / Oposiciones?

2) ¡Qué me vas a contar! Lo que no tengo claro es la forma de remunerar (mientras no se resuelva el punto 1) ), especialmente cuando se trata de una creación contemporánea que desafía el esquema espectador/espectáculo al no existir criterio objetivable con el que saber si se satisfará una expectativa.

3) ¿Qué ocurre cuando la obra pone en cuestión la posibilidad de comercialización? Me encuentro con exposiciones antisistema que se hacen en, por ejemplo, la Casa Encendida y me da repelús… no sé, quizá ser demasiado coherente puede conducir a la inacción.

4) Que alguien tiene que pagar y que, en última instancia será la gente, es algo inevitable. La cuestión es la manera de hacerlo: ya sea a través de empresas que ingresarán beneficios por desgravaciones (impuestos que no se recaudan y que, por tanto, acaba pagando la gente), o a través de impuesto directo, de entradas, etc… no hay forma de evitarlo. Sí que es interesante que se debata sobre si los que tienen más deben pagar más (como en el modelo actual, donde los impuestos subvencionaban el arte contemporáneo y, se supone, quien tiene más dinero ha de pagar más impuestos… y ya, ya sé que este es uno de los puntos débiles de todo lo demás).

Muchas gracias otra vez por la respuesta que posiblemente compilaré con otras para publicarlas en el blog y haceros saber las de otras personas consultadas.

Un besazo enorme!
Gsp

Luis Elorriaga, organizador de los Encuentros de Arte de Acción de Caudete, me dijo:

Hola Guisseppe:

Se entienden tus dudas, pues yo también las tenia, pero 10 €. no es una cantidad que se considere un valor ejemplar, es simplemente intentar cubrir gastos (en ese caso) y un experimento para ver si es posible cobrar por nuestros trabajos.
En cuanto a frase de Rilke: Una obra de arte es buena cuando surge de la necesidad. Habría que añadir que la necesidad debe ser anímica, expresiva, intima, de comunicación ..
Abrazos Luis.

Y le contesté:

Muchas gracias por tu opinión y el tiempo que me has dedicado.
Sí estoy de acuerdo en que en este caso se trata, con esos 10€ de cubrir gastos, pero era no sólo una reflexión sobre este caso sino un poco más general.
En cuanto a lo de la necesidad: totalmente cierto: es una necesidad anímica, íntima, de comunicación. Exactamente esto.

Un abrazo,
Gsp

Mi amigo Jose Eugenio Vicente Torres me apelaba a la falta de resolución:

Querido Gupe, primero perdona por la tardanza en la contestación (Apenas veo los correos).
Acabo de leer tu artículo y me remito a otro que leí hace tiempo y que señalas en este último «La gratitud y el amor al arte» Del primer artículo todavía me acuerdo y lo leí hace tiempo. Era sentido, visceral y comprometido. No exponías una pregunta, dabas unas razones. En este haces una cuestión que no contestas. Muestras ejemplos que quieren justificar algo que no te atreves a definir y en mi opinión, lías la madeja. No te puedes preguntar algo que sabes su respuesta sin darla a conocer. Me gusta tu visceralidad, no tu intento de justificación. Es como si te sintieses culpable. Así que no te andes con remilgos y opiniones de terceros y expón.

Un beso muy grande y gracias por confiar en mí.

Y, por alusiones, jeje, tuve que responderle:

Hola amiguete,

No es falta de compromiso con mi opinión, es que, realmente, no tengo una firme opinión formada y eso es justamente lo que me cabrea, me inquieta, me mueve a escribir este texto que puede que no sea concluyente, pero es que no puede serlo. Quizá lo que quería era denunciar a todos los que sí deciden tenerlo claro y afirman que hay una forma (a veces solo una) de resolver esta aparente paradoja.

De todos modos, muchísimas gracias por tu opinión, que me ayuda a entenderme un poco más.
Un abrazo gigantesco y hasta prontito,

Gsp

La escritora Clarisa Vitantonio, desde Rosario, Argentina, me envió su respuesta:

Giu,
Leí atentamente la nota, y puse en facebook. La verdad que estoy de acuerdo contigo y a mi también se me plantea esa duda. ¿Cuál es el límite?, ¿Cuál es la retribución contemporánea del valor artístico? Y ¿dónde está el concepto del arte fuera o dentro de los lugares establecido que la gente conceptualmente acepta pagarlo o no?. Creo que todavía no están claros los conceptos, o no muchas personas (y sobre todo los artistas) están dispuestos a llevar este debate. Y como siempre que se discute terminan en posiciones fundamentalistas. ¿Donde está nuestro punto de valoración frente a nuestro trabajo? Es extenso el debate y creo que lo has planteado con mucho coraje (y como siempre excelentemente escrito) y pones de manifiesto algo que dentro de la llamada industria cultural no quieren oír, cualquiera sea la posición que tengan del lado.
Espero podamos seguir debatiendo este tema.
Besazos
Clari

Y, como ya estaba un poco cansado de debatir, respondí más escuetamente que de costumbre:

Me alegra que te interesara el tema y que lo compartas.
Un abrazo y sí, seguiremos debatiendo.
Hasta pronto,
Gsp

Y supongo que eso es, seguiremos debatiendo, aunque me ha ayudado a comprender cómo se percibe esta problemática desde distintos sectores (y eso que no me extralimitado, preguntándolo a gente desconectada de lo que podríamos llamar el entorno artístico contemporáneo).

Muchísimas gracias a todos los que respondieron y también a aquellos que se tomaron la molestia, al menos, de leerlo.

Esto no es una broma