Abro los ojos al dolor
y lloro
por los sobacos industriosos
lloro sangre de lomos muertos
y palabras
sí
lloro palabras
por no poder olvidar
ese mensaje
Libros
Colección de libros publicados mediante blog. Más información en la sección Libros de la web www.giusseppe.net
No hay tiempo
para escribir no hay tiempo
para vivir no hay tiempo
para morir no hay tiempo
para disculparse no hay tiempo
para ver como me miran desde lejos no hay tiempo
para llorar no hay tiempo
para gemir en la oscuridad no hay tiempo
para darse a la locura no hay tiempo
para estar solo no hay tiempo
para estar acompañando no hay tiempo
para estar no hay tiempo
para oír una tristeza diminuta no hay tiempo
para no oírla no hay tiempo
para dejar de lado la ternura no hay tiempo
para abrazarse a un filete de ternura no hay tiempo
para decir basta no hay tiempo
para dar un mordisco a un bocadillo de calamares en la niebla no hay tiempo
para una puerta que se abre del armario no hay tiempo
para nada no, para nada hay tiempo
no hay tiempo para el sexo
no hay tiempo para arrastarte por las dunas de la noche
no hay tiempo para llorar a tu lado una pena sin luz
no hay tiempo para partir
no hay tiempo para parir
no hay tiempo, no, para nada
y en medio del silencio
te recuerdo.
Hay una gota de agua
Hay una gota de agua cautiva
como lágrima de bebé
perdida
colgada de la luna llena de agua
hay una gota de agua
que también se siente sola
y no se atreve
a volar
poniendo como excusa
que las gotas no vuelan
que son parte de un llanto
que cuelga de una luna
que está por escurrirse
que el vaso es su lugar
y otras
pero yo ya me aburro
de contarlas.
Trenzas de oro y una red de tergal
cosida en la pernera de su pantalón
no se si soy la víctima
o un hacker escaneando
su vulnerabilidad.
No estoy acostumbrado a ser sorprendido por una mirada
pero tropecé con sus ojos sin querer
buscando unas botellas de vino
que eran demasiado caras.
Subí los ojos para no chocarme
y allí estaban los suyos como voces
que me gritaban: ¡míranos!
y no quise evitarlo.
Sus pantalones se han perdido en el horizonte sin mar de corredera
mientras yo sacaba este cuaderno
para no dejar escapar entre mis dedos
el silencio sorprendente de su encanto.
Le he escrito un poema
Le he escrito un poema
y no se lo he dado
y ahora pienso
que lo habría hecho sino la fuese a volver a ver
que lo habría hecho si este no fuese mi café preferido
pero no se lo di.
Le he escrito un poema
y lo he pasado a limpio
con algún que otro cambio
para creer que fijo el ritmo
y en una hoja separada
lo he guardado en la contraportada
de Pista de despegue
pero no se lo di.
Y estoy tragándome este café intomable
este vaso de agua sabe a rayos
o detergente con limón
y mientras dibujo un perfil de mil fronteras
hecho de lana palabras y aficiones
me acuerdo de su pelo rosa
sus pesqueros azules
su camiseta blanca
su risa de colores
que no he querido escribir en el poema
porque no me he atrevido
porque no me atrevería a volver a este café
si se lo diera
¡pero no se lo he dado!.
Para una camarera del Café Galache.
De la palabra al acto
Déjame
dibujarte con palabras
rodear tu cintura de azulejos
versos pobres que te acaricien los pechos
latidos hechos letra besando tu nostalgia
Déjame
perfilar tu silueta
a golpe de machete y portaminas
rajar tu vestido de temores
con la navaja viril de mis caprichos
con el estigma de una preposición
con la grieta adjetivada que te erige
frágil
ahora que vas
azul y roja
tan llena de colores
tan de vida
más allá de todos mis deseos
miserables e intelectuales
que no rodean tu cintura
ni tocan tus pechos
ni laten ni besan ni perfilan
ni rayan
ni casi me dejan escribir(te)
Oliendo a sudor
Entra tambaleándose
oliendo a sudor desde cuatro filas de mesas
cojea y mira
tan exageradamente
descarado
que rehuyo su mirada
y pienso
quiere causar problemas
pero el tipo se toma su café
en un silencio sepulcral
y cuando quiero darme cuenta
y cuando me atrevo a mirar
ha desaparecido.
yo quiero
yo quiero un cuaderno sin fronteras
un horizonte infinito de palabras
quiero comprar sin dinero
el folio que cubra de papel el universo
para un único verso
el verso que lo redima todo
el verso salvador
de trigo y sexo
felicidad y luz
yo quiero que deje de llover
tristeza
Primavera 2002
¿Dónde está la primavera?
¿Dónde está la jodida Primavera?
lo más probable, lo sé,
es que esté detenida.
Este año
no se podrá
sin permiso
ser feliz.
llueve llanto gris asfalto
Gracias por ser valiente
Apostar café con leche
vaso de agua, hielo,
saludo lleno de sonrisa,
ápices de destellos de un paraíso rosa
que hacen creer
por momentos
que la comunicación humana aún es posible.
Gracias por arriesgarte
equi
evocarte
perdonar mi tristeza-torpeza
y mi cansancio
después de haber soñado
con locos que vivían encerrados en salas de reuniones
y no me dejaban salir
y no perdonaban mi torpeza-tristeza
y me obligaban a creer en comunicación cifrada
donde lo humano
no es posible.
Gracias.