reloj de ante contra
rejas de vayas
vaya, vaya
y un chiste contra el hambre
de las letras
pudriéndose
altamiranas junto
azúcar salada azul
y un azul azul nuevo
nuevo y cheques sin pagar
pensión de tiemblos
como una taza
sin plato
sin plata
ja, ja, ja…
todo es tan gracioso como
la guerra de crimea
en los libros de texto
y tan aburrido
como un verso sin poema
Libros
Colección de libros publicados mediante blog. Más información en la sección Libros de la web www.giusseppe.net
Besando tu espalda
Más que alucinante
alucinógena
desafiando miligramos de mercurio
en el incendio sostenido
en tus dedos
en tus dedos
donde tu sexo desafía
un pedernal
a la orilla del sí
y tan lejana que pesas menos
no pesas nada
ingrávida avioneta de pestañas
desde el éxtasis de tu rodilla
tu mano
desnuda
engulle una falda tableada
rozando sombras
rozando enveses
muslos de lana negra
matojo de cocodrilos
a la espera de desayunos en oferta
que muerden, violentos,
carne desollada
mata de terciopelo humedecido
en la cúspide sedosa de tu lengua
que le arranca al aire el nombre del creador
y me lo escupe
en lágrimas de recovecos obtusos
como la pena
una uña rasga el cuero
entra en la sangre, voraz
de tus entrañas
te rompe y te retuerce
mientras tus pechos proyectiles
ganan la guerra de los mundos
polvo de las galaxias
abrasa silencio
grito invertebrado
ameba fórmica salvaje
que suda la pared
el cuadro que te acoge
estallido cruento
gritos, sí, otra vez gritos
que asesinan la paz
matan la vida
de un niño de seis meses
con un puñal del pecho a su garganta
beben humores
eyaculan aire
subliman, rayan, cantan,
chillan, violan, sueñan
sueñan, duermen
amanecen
en la calma de una paz donde el bebé ha resucitado
y está besando tu espalda.
al hombre lo prefiero hombre y mujer
pollas y tetas
volando bajo
comiendo un deseo de sexo
¿cómo si no?
y una gorrina blanca
que va por el sendero
abrazando asfalto y comiendo semáforos
de luces de colores y pánico serrano
¡ole! Ole y ole
porque no hay límites y al hombre
lo quiero infinito omnipotente
DIOS.
Ayer decidí publicar un libro
Ayer fue un día especial
porque las estrellas volaban más despacio que otras veces
cuando una decisión mugió en mi rostro
escupiéndome un gargajo de verdad
verde y fluido como pota de borracho
bilis de mi alma,
cayó de boca contra un kilo de celulosa en forma de compresa
que absorbió todo lo que escribí
sin copiar una palabra oxidada
ni un sonido
pero copiando y plagiando
tan libremente
que creé una obra de arte
y
entonces
lo publiqué.
grasa de caballo
grasa de caballo
en una rapaz de ajo
con un estómago
azul
porcelana sin piedad
abraza miedos
de un retrete, de un retrete
que muerde
un vaso de agua clara
una becada
jamón en serie
a la sombra de un cántaro
de pesadumbre
herrería como yo
bajo el tiempo de los unicornios
donde morí.
Asonancia
Propaganda taxidermista
de abluciones
coloreadas de añil
como el sombrero
como la pez
de la noche sin estrellas:
tus ojos.
y un camaleón muerto
en el armario
con un reloj de nueve horas
metropolitano y eterno que
nos rompe
desde dentro
con una luz de lágrimas violenta contra paredes vírgenes que resisten un final sin asonancia.
Experimento dadá
No, pero la vida
calamares con pimiento
rojo de rusia impotente
cuando Lenin se hace geografía
y una becada
contraataca
la leyenda impasible
desde tú
desde dresde
con pasión Du Châtelet
que angustia
¡ah!
la guerra ha comenzado
¡bien!
y el chulo sin su puta se muere de tristeza
canario enjaulado
con bacalao serio
mirando el infinito a través del cristal
de una negación.
tengo siete renglones
tengo siete renglones
una pluma de avestruz
la pera y una
con 12 doce, como yo,
que abrazan
muerden
adoran
cagan
sueñan, sueñan…
realidad
!
y
el fin del mundo
empieza hoy
Primera adscripción al dadaísmo
seamos orinales
mierda mierda
verseante
caballos de yos de cabayos cava
con dos
cabales muérdago
rotundo
do
do
quién?
la guerra
y el guardián
del antiarte
no, do, do, no, bah!
selina
Castillo
rojo de blues
en alma
ecuestre
y de oro ojo
o o o
cuando el
cuando
sobremesa de torrevieja.