Las ondas Hertzianas de Karlsruhe

Inevitable acordarme de mi amiga María en esta conclusión del libro IDEAS que he terminado de leer hoy, después de varios meses de lenta lectura.

Curioso encontrarme con esta pequeña aventura de un científico en la ciudad que ella habita ahora, pensando que las ondas hertzianas nos mantienen unidos en esta distancia que nos separa en la tridimensional pelota cuya superficie manchamos.

Pero este libro no termina nunca de ser leído. Según lo cerraba, me daba cuenta de cuántas páginas de futuros libros me ha abierto. Me resulta fascinante poder seguir aprendido de por vida.

Antiselfie

Variaciones sobre el abecedario

En esta era de ego potenciado por el aumento del autorretrato denominado como selfie (que incluye el «self», egotista inglés) quise jugar a recortarme y eliminarme de fotografías en las que hubiera aparecido, aunque no hubiesen sido realizadas por mí mismo.

Fue sorprendente el proceso, pues me di cuenta (tarde, claro, como siempre) de que quitarme también incluye un «self» y no dejaba por tanto de ser un nuevo ejercicio egotista, pues el proyecto completo giraba sobre mí y yo, y yo mismo, el mismísimo yo yoyeante.

Durante el transcurso de la selección de fotografías, descarté aquellas en las que aparecía con alguien (especialmente aquellas en las que estaba retratado junto a mi querida Carmen de la Rosa) y fui percatándome de que no era tan sencillo determinar qué era yo, pues me surgían preguntas del tipo ¿es mi sombra algo que debo extraer de la fotografía? ¿ese objeto que traje conmigo debo sustraerlo? las gafas, el vestuario, ¿son también «yo»?

Fue, quizá no sorprendentemente, un proceso triste, como de desaparición paulatina, como de muerte procesual, acentuado por una mala racha de salud durante el periodo de inicios del 2017 en que fue realizado. Por fortuna, es algo sólo aparente.

Todo por la Facebook

De la serie Publicidad en Cubierta


Ha sido difícil encontrar una imagen de un cuartel de la guardia civil de buena resolución. Asumo que por motivos de seguridad, están en la mayor parte de los casos ocultos de google y demás buscadores de imágenes. Por momentos tuve miedo de que pudieran ver (ellos…) que estaba realizando estas búsquedas y se plantasen a mi puerta con armas y agresividad acusándome de presunto terrorista. Tener miedo de las fuerzas de seguridad del estado no es un buen síntoma… ¿mío o del estado?

Por cierto, búscandolas, me encontré con esta divertida imagen que no he compuesto yo:

Coincidencias mínimas

Tenemos 12 tazas con impresiones de los álbumes de los Beatles.
Tenemos 12 posavasos con impresiones de los álbumes de los Beatles.

El otro día
la taza
con la impresión de la portada del álbum de Revolver
coincidió sobre
el posavasos
con la impresión de la portada del álbum de Revolver.

Era un suceso que ocurriría una de entre
144 posibles combinaciones.

Podríamos decir que un punto
de los de tipografía
junto a un pie carolingio.

Y sucedió.

Lo fotografié
pero he perdido la fotografía
digital
que tan sólo servía
para poner de manifiesto
que las coincidencias mínimas existen
y no les damos importancia.

Repetir el montaje
sería mentir y generar un suceso
que dejaría de ser aleatorio
para ser
sencillamente
fraudulento.

Esto no es una broma