Los artistas del barrio

Este fin de semana ha tenido lugar la peculiar exposición distribuida Los Artistas Del Barrio en las inmediaciones de nuestra casa, pues esta vez tocaba la propuesta al barrio de Malasaña/Chueca.

Carmen y yo hemos tenido el placer de visitar algunos lugares, encontrarnos con artistas fantásticas como Clara Graziolino, Almudena Mora, Natalia Auffray, Isa Arroyo… y otras personas que generosamente abrieron sus casas o sus estudios/talleres para regalarle a la ciudad de Madrid un evento inolvidable.

(Por cierto, casi cabría decir que eran «las artistas del barrio», pues no vi obra de ningún hombre por el camino)

También tuve ocasión de comprobar y reprobar ciertos colectivos que dicen llamarse artistas y carecen del suficiente compromiso como para estar abiertos a las 12:00, hora a la que habían dicho iniciar el horario. O aquellos que se preocupan de figurar y no de mostrar un trabajo bien cuidado a costa de entrar en la lista. Pero bueno, por la tarde si estaban abiertos celebrando con unas cuantas bebidas y unas buenas barbas. Y no digo más.

Nos quedó bastante por visitar, pero no se trataba de ir cámara en mano y con unas bermudas de safari artístico.

Gracias, una vez más, a quienes se toman el trabajo artístico en serio y hacen del mundo un lugar mejor.

Insólito: La poesía está de moda

Ayer tuvo el lugar el comienzo o arranque de mis talleres de Poesía y Escritura Creativa y se produjo algo tan infrecuente como agradable: se llenaron dos grupos cuando habitualmente habría dado inicio en curso con un famélico grupito (y tan contento, también) como vengo haciendo desde hace ya quince años.

Aún no acabo de creérmelo y espero que se materialice en pagos y, sobre todo, en continuidad a partir de la semana que viene, para poder trabajar relajado en generar estímulos para su creatividad y su compromiso con la escritura.

Este trabajo es algo vocacional, o absolutamente vocacional, pero eso no es óbice para desear que crezca sin excesos pero con confianza y en números manejables (grupos de 8 personas) e incluso idílicos.

La presencia en una plataforma como MeetUp parece que puede dar algunos resultados más eficaces de lo esperado y de lo habitual en este tipo de soportes más o menos publicitarios, pero en cualquier caso no es suficiente para explicar la afluencia de esta semana, pues muchas personas contactaron directamente por correo electrónico y otras por Facebook e incluso algunas por teléfono.

Llegó a ser tal el número de asistentes que olvidé el nombre de algunas de las presentes que, sorprendentemente, hoy mismo han llamado para reservar y asegurar su plaza.

Si sigue como ha empezado, hay una preciosa pareja de camadas nuevas de poetas que están deseando avanzar como tales.

Mi escepticismo se basa en tres lustros de experiencia. Pero mi optimismo no ha decaído y sigo pensando que, más que nunca (o como siempre) la poesía es una herramienta, y un propósito, absolutamente necesaria. Puede que al fin se haya dado cuenta el resto del planeta, así, de forma masiva.

Hay un ataque de poesía en masa.

Debería hablar de Catalunya

Ya sé que hoy y ayer y estos últimos días
parece no haber más que un único tema del que hablar
pero yo veo que hay muchos más temas por hablar
de los que (hoy) no hablamos.

Ya sé que ayer la policía cargó contra manifestantes
con la violencia más o menos legal que les caracteriza
pero yo veo violencia en muchos otros lugares y asuntos
de los que (hoy) no hablamos.

Ya sé que me tacharán de equidistante y de pasivo
ante una situación ante la que hay que posicionarse
aunque yo venga haciéndolo desde hace años con argumentos
de los que (hoy) no hablamos.

Ya sé que tanto un lado como el otro
como si sólo hubiese un lado u otro
cree tener la razón y exigen mis gritos irracionales
de los que (hoy) no hablamos.

Ya sé que no sé de tantos temas
que podría escribir un libro enciclopédico
del desconocimiento con ninguna respuesta y mil interrogantes
de los que (hoy) no hablamos.

Ya sé que no irá a ningún lado esta reflexión intrascendente
sobre un acontecimiento trascendente
para la historia del mundo olvidando todos los demás
de los que (hoy) no hablamos.

Hoy, quizá, toca silencio.

He abierto los ojos y tenía que vivir

He abierto los ojos
y tenía que vivir.

Ayer el silencio atenzaba con tenso dolor
mi cráneo ajado
y una pregunta bullía bajo la coraza de los párpados
mientras la matriz de cristal
no acaba de romperse contra un suelo sin huellas
mientras el procer de cristal
no acaba de cometer un comentario
que abra la boca al borde de un abismo
sin llanto entreverado
que rompa
con la fuerza de un huracán
herrumbre de plata
clavo de miel
un humillante momento de sumisión
y una palabra muda

como todas.

Nos gusta andar

Un paseo por Gijón, sin salir de una ruta minúscula, nos llevó unas dos horas y ni más ni menos que una decena de kilómetros.

¿Cuántos kilómetros se pueden hacer en una celda de 3×4?

Qué curiosa locura esta del dejar que la tecnología nos dé tanta información al dar tanta información de manera completamente gratuita a una empresa como G. Inc. que luego sabrá de nosotros más que nosotros mismos.

Idiopática

Idiopático, ca, es un adjetivo usado primariamente en medicina, que significa de irrupción espontánea o de causa desconocida. La combinación de raíces del griego significa «una enfermedad de etiología desconocida».

Del griego ἴδιος, idios (propio, particular) + πάθος, pathos (padecimiento, sufrimiento), con el sentido de «una enfermedad de un tipo particular o propio».

Era previsible que tuviese algo que ver con idiota. Y acabo de ver la relación en esta estupenda página web titulada DelCastellano:

Etimología de «idiota»

En este adjetivo encontramos la raíz ἴδιος [ˈidios], que en griego era ‘lo privado, lo particular, lo personal‘.
Con esta misma raíz tenemos otros sustantivos como «idiosincrasia» (DLE: «rasgos, temperamento, carácter, etc., distintivos y propios de un individuo o de una colectividad») e incluso «idioma» (DLE: «lengua de un pueblo o nación, o común a varios»).

Por tanto, en principio, el idiota era simplemente aquel que se preocupaba solo de sí mismo, de sus intereses privados y particulares, sin prestar atención a los asuntos públicos o políticos.

No obstante, idiota también es según la RAE:
1. adj. Tonto o corto de entendimiento. U. t. c. s. U. t. c. insulto.
2. adj. Engreído sin fundamento para ello. U. t. c. s.
3. adj. Propio o característico de la persona idiota.
4. adj. Med. Que padece de idiocia. U. t. c. s.
5. adj. desus. Que carece de toda instrucción.

Lo que me lleva a pensar que tener una enfermedad idiopática puede estar relacionado con carecer de la instrucción suficiente para conocer la causa de la misma.

Mi pobre rodilla izquierda me duele por un motivo idiopático… o sea, que igual soy algo idiota y, desde luego, bastante patético.

Esto no es una broma