Colores de papel

El papel
refleja la luz
que golpea protones insatisfechos
en mitad de un vacío lleno de todo.

Los fotones incidentes
imponen su lluvia de fuego
ante la imposible barrera
de electrones.

No son más que ondas.
No son más que partículas.
Casi no son por no definirse.

Pero ahí están
aunque ese ahí sea tan esquivo
como la nieve del monte Fuji.

El té va enfriándose a mi lado
con browniana agitación
y unas estrellas estampadas sobre la taza
me recuerdan que yo quería hablar
de los colores de las cartulinas
con las que emprender las cubiertas
de los próximos libros
y de lo ridículo que me siento
por pensar que algo así importa.

Nada.
Nada importa.

Pero no saber elegir una buena portada
me obsesiona.

Errores

Ya había errores en el pasado
de este diario verborreico
cuyo único propósito es gritar
en el silencio de una pantalla.

Grito blanco sobre negro.

Aullido sin intensidad.

Ya había errores y eran menos temibles
o yo tenía menos miedo
que resulta mucho más verosímil.

No sé cuáles eran los errores
y no sé cuáles son ahora:
el error soy yo.

No son números de cuenta en una declaración de la renta.
No son unas elecciones convocadas sin vergüenza.
No son pensar que todos los políticos son iguales.
No son organizar clases presenciales para público inasistente.
No son agujeros de gusano en la morera.
No son errores: es la vida.

Quizá por ello…

Full Upgrade

Estoy realizando un «full upgrade» de una de mis máquinas virtuales, por si no tuviese bastante con las máquinas reales para mantenerlas. Y se ha producido este bonito efecto de repintado de ventanas deficiente, con la poca memoria de vídeo que le adjudico a las instancias del VirtualBox.

Así que he decidido que se merecía una captura de pantalla y una entrada de este diario ilegible.

Metafóricamente, por si no se ha entendido… estoy haciendo full upgrade y tengo cierta envidia de no poder hacerme uno a mí mismo. Pero mi virtualidad no llega a tanto.

Otra de las capturas de esos repintados ha sido este peculiar código de barras, o espectro electromagnético…

Maravillosos regalos en mi vida

Te llega una maravillosa carta como esta, del fantástico Pepe Buitrago y la verdad es que sientes que algo has hecho bien en tu vida para recibir algo así.

Un holograma conteniendo un poema y sabes qué es un holograma, y a veces sientes que sabes qué es un poema. Te ilusiona saber tanto, por improductivo que parezca.

Buscas el juego de la luz y recuerdas aquella primera postal que te envió tu padre desde NYC con el Skyline que entonces contenía un par de torres ahora ausentes.

Le agradeces su envío y te parece muy poco un gracias, pero todo te parece poco porque sientes que eres pequeño, un viejo epsilon matemático.

Recuerdas que tienes pendiente una exposición con él en Dados Negros, que ha vuelto a retrasarse… y ya no sabes cuándo será, pero no importa: tú querrás estar sea cuando sea, pues con personas como Pepe en tu vida, no todo puede ser tan malo como parece a veces.

Hay esperanza…

¿verdad?

Predicciones astrológicas

Parece que no pasa el tiempo:

    Año de necesidad de acuerdos.
    Grupos que se escudan en todo tipo de ideas para mostrar su talante netamente fascista.
    Panorama mundial será bastante complicado.
    Estancamiento económico.
    La incidencia dependerá de los responsables últimos que gobiernan en las distintas autonomías.
    Situación inarmónica que no facilitará las cosas.
    Regresarán las tensiones en el terreno internacional y económico.
    Se puede decir que este año será una copia del anterior.
    Para la gente normal será un año regular, bueno o muy bueno.
    Será aconsejable evitar los viajes.

Lo encontré en una agenda que estaba deshaciendo para reciclarla (reutilizarla, en realidad) del 2005, que había sido ya usada para servirme de cuaderno de los talleres que entonces coordinaba de Desarrollo de la Creatividad.

Tremendo.

Feliz 2005 y que la suerte les acompañe.

Por un puñado de euros…

El otro día compré un micrófono USB para poner en la mesa donde ahora mismo estoy realizando los talleres de poesía y escritura creativa en formato «mixto» y no acaba de servirme, pues parece que da algún tipo de problemas con meet.jit.si que no encuentro con Skype. Es un poco rollo esto de la tecnología y no lo puedo expresar con palabras menos «ñoñas», pues es un problema ñoño.

Pero el micrófono venía con una oferta («de tiempo limitado», como si algo no lo fuera) en la que prometían 10€ en cupones de amazon para aquella persona que enviase un email con una captura de pantalla que mostrase que se había escrito una reseña positiva (jejeje) con un vídeo del producto.

Yo publiqué lo siguiente, que era verdad:

He comprado este producto con la intención de utilizarlo en vídeoconferencias en las que necesitaba que el micrófono estuviese situado a unos 2 metros del PC y recogiese sonido multidireccional sin problemas.
Ha sido inmediata su instalación/configuración en Linux Mint (no siempre es fácil para los que vivimos en esos entornos) y tiene una consistencia o solidez que augura buen resultado.
El embalaje es compacto y bien etiquetado, con claridad y con un aspecto muy profesional.

Y subí un vídeo grabado para la ocasión en casa, con un mínimo de intimidad mostrada, pero me quedó una rara sensación de estar «vendiéndome» por un puñado de euros… pero la verdad es que si los recibo me alegrarán y sentiré que he gastado menos de lo que quise haber gastado en la adquisición de este producto que, el jueves pasado, me dejó tirado a mitad de una clase online, con gente presencial esperando que yo resolviese unos problemas absurdos y, sí, algo rollo.

23 de abril

Día Internacional del Libro

Y yo con la casa sin barrer…

Apenas escribo algo que merezca la pena.
Lo que escribo no tiene afán de encontrar nadie que lo lea.
Lo que escribo es la mayoría de las veces ilegible.
Lo que escribo no lo escribo sino que hago algo que lo escribe.
Lo que escribo no busca ser un libro y sin embargo
Lo que escribo lo edito yo para mí mismo en un ejercicio onanista que presume de ello.
Lo que escribo es indigno de ser llamado texto aunque sea texto.
Lo que escribo no es poesía y sin embargo no puede ser otra cosa.
Lo que escribo es una palabra tras otra o un número tras otro.
Lo que escribo son signos asémicos.
Lo que escribo huyen de la lírica tanto que acaban en las cloacas.
Lo que escribo no genera debate.
Lo que escribo es dictatorial.
Lo que escribo es lo que escribo (y punto).

Christine de Pizan

Christine de Pizan

Nada conocía de esta escritora, una de las precursoras del feminismo occidental, ni tampoco de la Querella de las Mujeres, un episodio que se originó en la literatura, a modo de debate académico en defensa de la capacidad intelectual, el derecho de las mujeres al acceso a la universidad y la política de las mujeres frente a la misoginia.

querelle des femmes es el nombre por el que se conoce al debate literario y académico que tuvo lugar a lo largo de varios siglos abarcando desde finales del siglo XIV, en la Europa medieval, hasta la revolución francesa en el siglo XVIII

¡Qué lejos parece y qué poco se ha avanzado en muchos ámbitos desde hace ya 7 siglos! Parece mentira, pero lamentablemente no lo es.

Se me rebatirá diciendo que se ha avanzado mucho, pero no me lo parece, teniendo en cuenta que es una justa reivindicación de hace 700 años. ¡Es una barbaridad!

Y también lo es que yo no supiera nada de ella, pero claro, no me lo contaron en todos mis años académicos.

Ahora una de esas barbaridades ha caído por casualidad, más que por causalidad: Viendo la serie The Great en la plataforma de vídeo bajo demanda (streaming) StarzPlay, me encontré desconfiando de la propuesta que le atribuían en la misma a la poco fidedignamente retratada Catalina II acerca de tratar la viruela con una «viruelización», que sería una especie de tratamiento similar a las vacunaciones.

Me dio por leer sobre la variolización y me di cuenta de que no era tan inverosímil esa atribución, pues ya a principios del SXVIII Mary Montagu había luchado por el reconocimiento de esta técnica para el tratamiento de enfermedades contagiosas, mucho antes de que se extendiese la sistemática vacunación atribuida a Edward Jenner.

Y leyendo sobre la biografía de tan singular mujer, me encontré con otra no menos relevante y también desconocida para mí hasta el punto de suponer que el feminismo había comenzado en el SXIX… en el mejor de los casos: la autora de la frase «Si todos los hombres nacen libres, ¿por qué todas las mujeres nacen esclavas?»», quien no era sino Mary Astell.

Me hizo mucha gracia encontrar en la descripción de su formación que aparece en la wikipedia la frase:

ella estaba asociada a la escuela filosófica con sede en Cambridge que basaba sus enseñanzas en los filósofos radicales tales como Aristóteles, Platón y Pitágoras.

pues no me había parado a pensar nunca en lo radicales que realmente eran, aunque sí, lo son en tantos sentidos que queda fuera de este texto el desarrollar su radicalidad. (Ay, querido Pitágoras…)

Quizá por una recomendación de la aplicación para teléfono móvil de la wikipedia, accedí a esta polémica de la Querella de las mujeres y a la primera mujer que pudo aportar su propia voz al debate (hasta entonces sólo mantenido entre hombres, «curiosamente»): Christine de Pizan de quien se dice:

Christine de Pizan (Venecia, 1364 – Monasterio de Poissy, hacia 1430) fue una filósofa, poeta humanista y escritora. Su obra más conocida es La ciudad de las damas (1454), considerada por algunas autoras como precursora del feminismo occidental y se sitúa en el inicio de la llamada querella de las mujeres, un debate literario surgido en torno a la situación de las mujeres y su defensa frente a la situación de subordinación que marcaba la época.

Aunque me parezca recomendable comprarlo, leerlo, regalarlo, etc, he encontrado esta versión escaneada en PDF (que usaré para mis talleres) de su libro más emblemático: La Ciudad de las Damas, una especie de primer protomanifiesto feminista, aún muy lejano del que en el SXX escribiera Mina Loy, pero desde entonces y hasta ahora… ¡Feminismo!

Esto no es una broma