hasta la trenza y gritar
tu nombre en la ventana
llena de esperanza y sol
de miel y leche.
de palabra.
Diario
hasta la trenza y gritar
tu nombre en la ventana
llena de esperanza y sol
de miel y leche.
de palabra.
Movimiento que descubrí
calma
fondo
paz
y clímax
aire que conquisté
entre mis dedos
rayos de libertad
focos
música
y acción.
Para Agustín Belucci
Ando entre tus calles
conozco tus muertos
los que mataste
los que te mataron
y los asesinos
pues en toda muerte hay un asesino
pero te libro de culpa
con tal de que te psicoanalices
y digas que tú
andas entre mis calles
y conoces mis muertos.
A Benedetti
Aún no nos conocemos
y ya te conozco
y tú ya me conoces
así nos conocemos
y no.
Tú me quitaste
lo que te había quitado
y te quitaré
lo que me quites
y no.
No te quitaré nada para que seas completo
no te conoceré para añorarte siempre
para volver a verte
aún hoy,
que no te he visto.
Española, inglesa, libertaria
pasaste tu tiempo guerreando
independiente, universal y proletaria
rebosas
besando el globo con tu gente
que nos abraza
nos puebla
nos crece
nos pasa la llama prometeica.
Gloria impura del mar y de la tierra
que has regado de sangre tus veredas
y has amamantado mil poetas
pues rezuman tus aceras la palabra
verbo de dios que te hizo única
federal, argentina, revoltosa
Sóplanos tu espíritu
porque necesitamos
aires nuevos
buenos aires.
No te tengo miedo
y voy a visitarte
gritándote
¡Hola! ¡Estoy vivo!
y en parte te lo debo.
¿Por qué iba a tenerte miedo?
¿Acaso voy a visitarte
gritando que estoy vivo?
¡Cómo si creyese que tú puedes matarme!
El gran buenos aires
me inunda de flores de miel
que eran de córdoba
me inunda de mar y hiel
que dramatiza el plata
me inunda de judíos y polacos
guardias rusos de la tierra
sobre el hielo antártico del miedo
a un encuentro, bien sé, que inevitable.
Mi Buenos Aires querido
cuando yo te vuelva a ver.
Me robaste hijodeputa
me robaste
una vida por nacer
conocer
tu centro plaza de las madres
de la muerte
dura
de la represión
dura
que nos robó a todos
todo.
Me garchaste al pedo, boludo
por el orto un clavo ardiendo
de palabros nuevos.
Me viajaste volando
sobre el estadio del boca
a los redondos de chicota
entre rayuela y mosquera.
Mas ahora sos vos quien me aguarda
allá en la plata
roncando
tanta guagua entre las cuadras,
tanto chancho
pisoteando mis poemas
y yo,
yo que me vuelvo más yo
de pensarlo.
Pensar que tangaste pureza gallega
y me enlodaste
de timbre y alma
para no ser yo sin vos ya nunca más
Con un boli que se rompe
bajo la fuerza de mis dedos
sin una mueca de miedo
sudo silencios.
En tu piel con la mía
en tu cara con mis besos
en tu risa con bromas
de la felicidad
que compartimos.