Flores negras
sombras
quejidos
y una hoguera de hierba
con pétalos de ámbar y soledad.
Giusseppe
llama de ojos incestuosos
abalanzándose vergüenza al mundo
y un B52, una bomba sin nombre.
El sol está triste.
Magia negra
y de colores
una vena de oro
y un amor muerto
bajo el zumbar, óseo,
de los músculos del sueño.
Una perla de angustia
envuelta en fuego.
Desafío de plomo
como cráteres de árboles
en una limusina roja.
Rostro de la guerra, Dalí, 1940.
Te veo sufrir
te veo sufrir
tus cejas arqueadas
te veo sufrir
sin cejas
sin ojos
y yo te veo
te veo sufrir
una sinrazón de propagandas
devorándote el suelo
y perfilándote insutil contra
la sequedad y el cielo
labios quemados
y yo
te veo sufrir.
España, Dalí, 1938.
| Desgarrada | de caballos |
| la sangre | un pañuelo |
| en tu cajón | la muerte |
| te me vas | te me vas |
| como un silencio | una noche |
| y un gilipollas | que está justo en medio |
| a la altura del culo | un toro siniestro |
| que te muerde | que te mata |
| y te dibujas. | sin líneas |
| de batallas. |
Un fumás
y un esqueleto moco
vertiendo sangre
SANGRE
que, sin parar, me debilita
Fumage, W Paalen.
Llanto, llanto de ciudad
con barro
barro de un cadáver
sin huesos
sin sueños
sin ser
y palentino vuela una becada
donde apadrinan los lienzos
sin sol
sin color
y demasiado cerebro.
Escrito a ciegas frente a En la torre del Sueño, André Masson, 1938.
Dios tortura mono
muerte pecho
abrazo
llanto presa
guerra
república
ciego mono
cráneo
herida herida
diente
sol sol sobrasada de
sangre y un abrazo de muerte
contra dedos sin fin
largos y eternos