Cuadrado derrumbándose en penumbras
alzado aluminio ante mis venas
cuando la dureza
se torna hundida.
Giusseppe
Plata, noche, carambola
una boca de aliento con cenefa
crisálida aguada en azabache
y tú, que no me miras.
Mostaza verde
¿por qué?
Ya ves
No
bueno. Y el otro está incluido.
En el amanecer
la tierra se estremece
y sangra mi ojo
que es el sol.
Sin compostura y mil espejos
convexos
abelardos
coño, una cebolla
y la rata de abajo
que sigue llorando el peso de tu huida
Puño bronce blanco y tú
inquietud salvaje
Alarma general sin definición
palabras tiesas. Tijeras.
Ciudad alegre rodeada
parques, parques
un lago inflado en belleza
a la Luz nueva.
Una raíz de miseria y vida
abraza espíritu desnudo
con cucarachas invisibles
rayo verde y verde y cana calva.
Te he deseado
un instante
ahora el tiempo come una hamburguesa
con ancas de cerdo y ranas.