Pilas

No tengo pilas
alcalinas
para mi corazón cansado
(parafraseaba)

Siento que me agoto
siento que no controlo mi energía
mi consumo de energía
con la razonable proporción de dedicar
parte
a la cinética
parte
a la potencial
y aún
quedarme con algo
para lo que los que llaman energía
a lo que no es ni potencial ni cinético
pueda resistir
sin agotarse.

Menos mal
que cada mañana
veo el sol
energía renovable hasta dentro de suficiente
cantidad de tiempo
en la sonrisa de mi amor a mi vereda
y la marea que genera su luna en mi ventana
me arranca una chispa magnética
que me levanta
y soy
feliz
otro
día
más.

Se me acumula el trabajo

trabajo tan disperso
que se acumula como las pelusas
lo hacen en los rincones
y llega un momento
en que ves que la casa está sucia
sin que tengas un lugar concreto
único y fácilmente identificable
para limpiar.

programar un par de performances
que nunca hago tantas tan seguidas
lanzar nuevos mailings de monográficos
por ver si alguno acaba saliendo
rellenar este diario
que si no es a diario no es diario
preparar las clases de mis talleres de poesía
porque me encanta que sientan que trabajo para ellos
imprimir nuevos problemas de química para Marta
mi querida alumna a quien he visto crecer
como a Mateo, ese mostruito adorable,
leer una antología poética española
de poetas que pueden resultar interesantes
pero que, personalmente, no me interesan nada
enviar material para que en El Manantial
aparezcan mis cursos de Poesía
seguir avanzando con mi proyecto de lenguas
de clasificación obsesiva, cladística,
que me tiene paralizado decidiendo
si el griego es un idioma o son varios
si lo estructuro como una rama o una hoja
si decido trabajarme dialecto a dialecto
aqueo, jónico-ático, eólico, dórico, y los otros cincuenta
o si decido que es un único idioma sabiendo que es mentira
pero asumiendo que los griegos no me lo tendrán muy en cuenta
leyendo, leyendo, leyendo
para sustentar una de las dos direcciones
por encima de la otra
y seguir ese camino
y tengo algunas otras cosas en la mente
pero no las encuentro.

mi cabeza es un saco de legumbres varias
hirviendo al fuego de un otoño crítico
y noto como poco a poco van soltando sus sabores
a la sopa mental que voy cocinando
lentamente
lenta
mente
lenta
.

Demagogia mal pensada

¡Qué estupidez!

Podría haber contestado a este mensaje en FB con un simple:

Si no le gusta matar judíos, no lo haga.

Es simplemente demagógico, superficial, irreflexivo, el publicar imágenes como esta. ¿Es que nadie piensa un poco más allá de lo que lee?

Hummm…

Hoy estoy algo cabreado, ¿será que he leído la prensa?

Ya estoy vaticinando la prohibición de un partido por aplicársele la ley de tales. Y entonces los no-nacionalistas volverán a ser (tachán) mayoría. Bufff… Si pasa, estarán las cosas como para creer en el legítimo derecho a la reivindicación mediante lucha armada. (Insisto: si pasa)

Voy a volver a leer sobre los griegos y etruscos. Mucho más entretenido.

Hoy me ha escrito Rita

Hola
Buenos dias,
Me gusto ponerme en contacto contigo para explicarte mi situacion. Mi nombre es Srta. Rita Opico de la única hija de último padre Sr. Opico john de Costa de Marfi (Africa) Mi padre era un comerciante muy rico de cacao en Abidjan, la capital económica de Costa de Marfil, a mi padre ha sido envenenado y es matado por sus asociados de asuntos sobre , una de sus paseos en viaje de negocios. Mi madre se murió cuando era un bebé y desde entonces mi padre lo ha tomado tan especial. Antes de la muerte de mi padre en octubre de 2009 en un hospital privado aquí en Abidjan él me llamó secretamente por su parte y me indicó que tiene la suma de $6,500,000, fue en la dentro un caja en la un empresa de seguridad aquí en Abidjan es él que empleó mi nombre como su sola hija para el próximo de los padres depositando fondos. él mi, explicó también que era debido a esta riqueza que fue envenenado por sus asociada de asuntos. Que debería buscar a un asociado extranjero en un país de mi elección donde lo ransferiría este dinero y lo emplee para el objetivo de inversión como la gestión de bienes inmuebles o la gestión de hotel. Caro, busco honradamente su ayuda de las siguientes maneras: (1) para proporcionar una ayudar para reclamar el dinero. (2) para servir de encargado de estos fondos puesto que yo tienen solamente 21 a os. (3) para hacer el acuerdo para que venga en tu país para mi educación y para fijo una autorización de residencia en su país. Por otra parte, caro, estoy dispuesto a ofrecerles un 15% de toda la suma como compensación por su esfuerzo/entrada después de la transferencia triunfada de estos fondos en su cuenta nombrada en ultramar. Además indican sus opciones para ayudarme mientras que creo que esta transacción se concluiría en catorce (15) días en que significan el interés en ayudarme. Prever a tener de sus noticias pronto. Que Dios te bendiga Srta Rita Opico.

Este es un email que he recibido hoy mismo y que hace las delicias de los antispam.

Yo tengo desactivados los spam killers porque no suelen discriminar muy bien y muchos mensajes pueden quedar perdidos por su culpa. Pero esta mierdecita de mensajes tampoco es que sean agradables.

Es un antiguo hoax que circula por internet desde que se inventó el correo electrónico, por lo menos. Ni se me ocurre reenviarlo, ni contestar ni nada semejante. Es más, ni siquiera me imagino a una Rita morena, con el pelo cayéndole por los lados de una cabeza bien proporcionada, de nariz idealmente curvada, unos pómulos dorados bajo unos brillantes ojos verdes como cicatrices purulentas.

No me imagino a su padre anciano y cargado de dolores, acechando a las puertas de la muerte, con su mirada cansada apoyada en su báculo argénteo.

Y no cometo la locura de saborear mentalmente ese cacao aromático, de textura cálida, como la piel de Rita, bajo mi vientre henchido de porcelana.

Rita, te añoro, te deseo, te espero…

Artón – EXCHANGE

Hace unos días, Ana Matey me propuso escribir un texto para acompañar una convocatoria de Arte de Acción titulada EXCHANGE. En su página web hay mucha más información, así que no voy a hacer un resumen de en qué consiste. Tan solo voy a exponer, en el formato que fue concebido, el texto que le envié.


Artón – Exchange

Una de las ideas clave de Fluxus fue que la creación contemporánea mantuviese un grado determinado de musicalidad, entendida esta como la que hace alusión al hecho de que muchas obras estén diseñadas como partituras, obras que puedan ser ejecutadas por artistas que no sean el propio creador1. Que, de este modo, se convierte más bien en compositor.

La propuesta que hace Artón en su convocatoria EXCHANGE es una aplicación de esta idea de Musicalidad que caracteriza gran parte del arte conceptual, desplazando claramente el objeto de la creación, obligando a trabajar, por otro lado, con la pieza de un artista que ha concebido el trabajo, a modo de partitura o composición que le es entregada a un realizador, un performer para que la lleve a cabo, recordándonos que, así, performer no corresponde con el concepto más extendido – y no por ello acertado – de aquel que lleva a cabo sus propias acciones concebidas por sí mismo.

Además de relacionarlo con esta desconexión o desdoble de la obra artística entre quien concibe la obra y quien la concreta, esta propuesta pretende descubrir o poner de manifiesto la pérdida de información que se produce en toda comunicación cuando el mensaje es transferido; de manera que la información que llega no proporciona la misma acción que quien la había concebido tenía originariamente en la cabeza.

No solo surge una pérdida de información inherente al traspaso de un mensaje, sino también se produce al intentar fijar en texto (oral o escrito), una idea, un pensamiento. Es evidente que este también es otro tipo de comunicación, la que ocurre entre el pensamiento y la palabra, la que se produce entre la palabra escrita y la leída, la que se produce entre la palabra leída y el pensamiento que reconstruye, como buenamente puede, el pensamiento que la creó.

Esta cadena de mensajes de cerebro a cerebro se extiende más allá de un mero acto de escritura/lectura al realizarse una acción que comunica el mensaje hacia los sentidos de los asistentes a la performance, que, a su vez, transmiten las señales correspondientes a sus intelectos que intentarán reconstruir aquel mensaje que se originó en la mente de alguien al principio de esa larga sucesión de eslabones comunicativo.

Esta batalla contra la pérdida de comunicación, contra la incomunicación, incluso, contra los malos entendidos y las malas expresiones, es dura y, en lugar de darla por perdida, nos proponen jugar con ella como se jugaba al teléfono estropeado, pero también como se juega seriamente cada vez que se escribe un poema, o cada vez que le susurramos algo bonito a alguien al oído.

Giusseppe Domínguez
Madrid, 5 de Octubre de 2012


Extracto de “Cuarenta Años de Fluxus”.
Fluxus y Fluxfilms 1962-2002, MNCARS. ISBN: 84-8026-171-4. Ken Friedman.
De 12 Ideas Fluxus.

2.12. Musicalidad

La musicalidad hace alusión al hecho de que muchas obras Fluxus están diseñadas como partituras, como obras que pueden ser ejecutadas por artistas que no sean el propio creador. Aunque puede que este concepto surgiera del hecho de que muchos artistas Fluxus eran también compositores, significa mucho más que eso. Los acontecimientos, muchas instrucciones objetuales, obras que son juegos y puzzles -incluso algunas esculturas y pinturas- funcionan de esta forma. Significa que puedes poseer una pieza de George Brecht si ejecutas una partitura de Brecht. Aunque esto suene extraño, cabe preguntarse si es posible experimentar Mozart simplemente escuchando a una orquesta tocar una de las partituras de Mozart. La respuesta es que sí es posible. Cabe la posibilidad de que otra orquesta, o el propio Mozart, hubieran ejecutado una interpretación mejor, pero sigue siendo la obra de Mozart. Lo mismo ocurre con una obra de Brecht, de Knízák o de Higgins, creadas para ser ejecutadas desde una partitura.

La cuestión de la musicalidad tiene implicaciones fascinantes. El pensamiento y la intención del creador son los elementos claves de la obra. La cuestión de la importancia de la mano del artista sólo es pertinente en la medida en que la habilidad de la ejecución afecte a la obra. En algunas obras conceptuales, esta cuestión ni siquiera se plantea. La musicalidad está vinculada al experimentalismo y al método científico y los experimentos deben funcionar de la misma forma. Para que un experimento siga siendo válido, cualquier científico debe ser capaz de reproducir la obra de otro científico.

Como ocurre con otras cuestiones Fluxus, esto plantea problemas interesantes. Los coleccionistas quieren obras en las que se vea la mano del autor y, por tanto, algunas obras Fluxus se autoinvalidan para los coleccionistas.

La musicalidad implica que la misma obra puede realizarse varias veces, y en cada fase puede ser la misma obra, incluso si se trata de una realización diferente. Esto molesta a los coleccionistas, que consideran obras de «cosecha» a las obras situadas en una época determinada y distante. El concepto de «cosecha» es útil únicamente si se considera de la misma forma que cuando se trata de vino: 1962 puede ser una buena cosecha, y también 1966, y después puede que no haya otra hasta 1979 o 1985.

Si se piensa en los compositores y directores de orquesta que han ejecutado una magnífica interpretación de obras del pasado, por ejemplo un ciclo completo de Beethoven o una serie de conciertos de Brahms, y una o dos décadas después nos ofrecen una interpretación totalmente diferente, pero igualmente rica, de la misma obra, entonces podemos ver por qué el concepto de cosecha sólo puede aplicarse a Fluxus cuando el significado que le damos a este término es el mismo que en el caso del vino. Debe medirse el año por el sabor, no el sabor por el año.

La musicalidad, por tanto, es un concepto clave en Fluxus, aun cuando los expertos o los críticos no le han prestado la atención debida. La musicalidad supone que cualquiera puede interpretar la música. Si el compromiso profundo con la música, con el espíritu de la música es un aspecto central de este criterio, entonces la musicalidad puede ser el concepto clave en Fluxus, y lo es porque abarca muchas otras cuestiones y conceptos. Entre estos, basta citar el radicalismo social de Maciunas, en el que el artista individual desempeña un papel secundario con respecto a la práctica artística en la sociedad; el activismo social de Beuys cuando declara que todos somos artistas; la creatividad social de Knízák, al abrir el arte a la sociedad; el intelectualismo radical de Higgins y el experimentalismo de Flynt. Todos estos conceptos, entre otros, aparecen en el significado pleno del concepto de musicalidad.

Cálculos tontos para tontos que no saben álgebra


Supongamos
x = Número de Calzado
y = Edad // El año en que naciste es 2012 – la edad que tengas: (2012 – y)

Este texto se transforma en lenguaje algebraico en:
(5x + 50) · 20 + 1012 – (2012 – y)

Sacando factor común en el primer paréntesis y multiplicando por 20:
(x + 10) · 100 + 1012 – (2012 – y)

Operando los paréntesis:
100x + 1000 + 1012 – 2012 + y

Voilà:
100x + y

Lo que deja las centenas para el número de calzado y las unidades para la edad.
Esto funciona sin problemas siempre que no se tengan más de 100 años.
Tal como está redactado, este calculito sorprendente es válido solo para este año (por cierto).

Un fin de semana largo

Exposición de Elias Arriero en el ChambaoHa terminado un largo puente de tres días, que en realidad no era un puente, que se supone pasa sobre algún día no festivo a modo de arcada, sino una extensión de la vacacionalidad de los dos días del fin de semana (sin tener en cuenta a quien trabaja sábados, pues tendría que tener en cuenta a quien trabaja domingos o, incluso, a mi cuñada, que trabajó el viernes).

En realidad terminó hace algunos días, más que ha terminado. Terminó denota una acción que ocurre en el pasado más alejado del día de hoy, o ayer… pero esa lejanía es subjetiva, así que su uso podría bien haber sido ha terminado.

Volviendo al tema… si es que este blog tiene alguno… diría que fue extraño.

Me divertí, varias veces, tanto el viernes, con mi amada Carmen, haciendo lo mínimo que necesito para ser feliz con ella, siempre tan fácil.

Me divertí también el sábado, comiendo con Mayte y su chico, al que he regalado (regalé) toda mi colección de CDs de Extremoduro. Les hicimos de comer comida rica, rica y con fundamento. Un delicioso primer plato de brócoli con bacon, ajitos, queso fundido y pimienta y un segundo plato de chuletas de aguja de cerdo (que son baratitas) con una salsa de cebolla caramelizada con mermelada de naranja al orujo. Fruta, helados y te, chupitos y, lo más importante, una fluida conversación.

Me divertí mucho, pero mucho mucho, en la noche del cumpleaños de mi amiga Aída, mi querida amiga a la que estoy empezando a echar de menos. Me reí como hacía mucho tiempo que no lo hacía, con su amiga Sofía, con un amigo llamado Sergio, que me contó el chiste más simple que he oído en años y, por ello, uno de los más divertidos y que dejo aquí para que no se me olvide:

-¿Qué sonido hace un gato borracho?
– …
– Mahou

Me divertí el domingo, también tenía otro cumpleaños. Nuestra amiga Simona celebraba una fiesta con intención de hacerla al aire libre (tipo picnic) y hubo de ser modificado el plan sobre la marcha, llevándonos a casa de su amiga Valeria. Fue divertido, muy «creativo», con ese estilo de fiestas laborales en las que hay que trabajárselo, como si no fluyera si no es gracias al ingenio creativo de los presentes, que no deja de ser desbordante: cantamos juntos, compusimos juntos, poemamos juntos… hablar menos, pero apenas nos conocíamos, así que igual… bueno, a mí personalmente me gusta más dejar que fluya lo que deba fluir, porque seguro que fluyen apasionantes conversaciones interpersonales. Pero no es su modelo, así que…

Y también era otra especie de cumpleaños-despedida: Simona, profesora y coreógrafa de danza contemporánea, ha decidido dejar Madrid para irse a vivir a Ginebra, Suiza. Es comprensible, sabiendo que aquí a duras penas puede subsistir y allí por aportar algo a la cultura de la ciudad, es remunerada con más de mil euros.

Ayer recibí un email de una de mis alumnas, una chica llamada Dolores que se va a vivir a EEUU, por amor, sí, por amor, pero no pude evitar sentir un pequeño dolor por dentro: 3 despedidas en 3 días. No le respondí un entusiasta grito de alegría, pero no podía hacerlo. No quiero que se vaya mi entorno.

Sé que de las tres amigas mencionadas hay motivos diversos que empujan a pensar que se habrían ido de no ser porque este país es cada vez más convexo: Aída y Dolores por amor, Simona por morinha de su tierra natal.

Pero no es del todo cierto.

¿Si en este pueblo las cosas estuviesen envidiosamente bien, acaso las parejas respectivas de Aída y Dolores no desearían venir, en lugar de pedir que se vayan ellas? ¿Simona no seguiría intentando animar con sus propuestas la inerte cultura de esta villa si se lo pusieran un poco más fácil?

Y después de tanta diversión, de tres días de desenfreno, me quedó, sin embargo, un triste sabor en la boca del estómago, un sentir que se desmorona algo delante de mis narices, que la vida se me rompe un poco, que habrá que reivindicar la movilidad e ir a ver a todos los emigrantes, que algo ha cambiado, ya no en esa macroeconomía más o menos alejada del sentir, sino claramente en esas pequeñas parcelas cotidianas de irse a tomar un café, o unas cañas, y no saber con quién.

Quedará gente después del éxodo, este que continúa sangrando España, pero la pregunta que hoy me hago es ¿Quién?

permutaciones de poema

Hoy he encontrado un comentario en una red social sobre la similitud de poesía y poseía, algo obvio, pero tierno y me han dado ganas de responder con un programa en C que desarrolle todas las permutaciones de una palabra tan sencilla y previsible como poema.

Son 120 permutaciones. Es fácil de calcular: 5! = 5·4·3·2·1 = 120.

Al principio he pensado que con hacerlas en un documento de texto writer era más que suficiente, pero luego he intuido que me iba a quedar insatisfecho porque era demasiado único, demasiado específico. Así que me he dejado seducir por la idea de hacer las permutaciones mediante algún método automático.

Lo primero que pensé fue en usar un programa con el que estoy encantado, de clasificación arbórea, como es el que permite organizar una mente, a priori, organizada (freemind), de mapas mentales.

Sin embargo, me pareció que no era demasiado automático. Requería que fuesen esas y solo esas las letras. Así que comencé un programa en C para ello. Para permutar las letras de palabras. Pero me he dado con un muro relativamente más alto y contundente de lo que pensaba. No es tan fácil y habría de tirar de programas o subrutinas ya desarrolladas, lo que no me apetecía mucho. Acabaría siendo sencillo, demasiado sencillo, plagiar y modificar algún programa preexistente.

Así que me limito a no hacerlo.

p
po
pe
pm
pa

o
op
oe
om
oa



Si te gusta, hazlo tú.

PS. Una bonita permutación es mapeo. Sí, mapeo un poema… 😉

Esto no es una broma