Transmutación

Oro con plata
como la forma
vino a parir logo.

Transmutación opaca
con órbitas azuladas,
roja locura
como gramos poúndicos
salpican la publicación acabada
y su rima
dura
duró
más
y más,
hasta diría sin dudar
un infinito
doloroso y arduo
como silbido cúprico.

Transmutación:

ya
morirás
otra.

No es así de simple…

Acabo de leer un artículo sobre el perfil y el número de emigrantes españoles que viene habiendo desde el 2009, y me encuentro con este texto tan divertido:

[…] En cualquier caso, según el PERE, a 1 de enero de 2009, residían en el exterior 1.471 españoles. Cuatro años después esta cifra se elevaba a 1.931.248.

Una sencilla resta indicaría que durante la crisis podrían haber emigrado cerca de 460.000 españoles. Sin embargo no es así de simple […]

Jo…

Pero ¿Qué pasa en el periodismo actual?

Espero que mi amigo Juan Carlos Etxeberría no lo hubiera cometido, este error, quiero decir. Pero ¿de verdad que un periódico como El País (o su suplemento económico, Cinco Días), puede cometer este tipo de catastróficos errores numéricos? ¿Nadie revisa los números? No digo que no hayan podido meter la pata por un error tipográfico, más que verdaderamente numérico, pero la parte más importante de este artículo son los números… ¡¿Nadie los revisa?! ¿Tienen que esperar a que alguien les diga algo en un comentario para modificarlos?

Pasmoso.

Una resta como la que dicen sería del orden de 2 millones de españoles emigrando en 4 años… en terminos generales, en lo que, en ciencia, se conoce como cifras significativas. Pero ¿es que nadie les da un cursito básico de matemáticas de primaria a estos trabajadores empeñados en poner cifras exactas (1.471 y 1.931.248) que carecen de significado, en lugar de centrarse en el verdadero significado del número?

hummmmmm…..

Vocabulario actual

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evolución
mercado
crisis
crisis
crisis
crisis
crisis
crisis
crisis
crisis
crisis
crisis
crisis
crisis
crisis
crisis



























































Llevo horas vaciándome

Desde hace horas
estoy vaciando
algunas carpetas
de mis discos duros
eliminando
(previa revisión
y grabado a un soporte externo sólido
como puede ser un DVD-R)

aquellas cosas que ya no necesito
y no creo que vaya a necesitar
después de haber estado
en el olvido
durante 10 años.

Hoy sentía la necesidad imperiosa
de hacer sitio
de hacerlas desaparecer
como si ello fuese a ventilar mi estancia
y dejase entrar aires nuevos
con los que respirar
frescor.

nublado otra vez

mi corazón
mi ánimo
mi hígado
todo mi cuerpo
parece estar nublado
otra vez

una bata blanca cubre el cielo
una rata de viejo pelaje
acaricia mi ombligo

la hipótesis de los cinco minutos
me tiene desconcertado
cautivado

un ramo de rosas rojas
en el horizonte de una mirada que se pierde

un horizonte nublado
otra vez

el futuro es esperanza del presente
dicen
y el pasado recuerdo del presente
y el presente
no existe
más que en esta frase que asegura
un continente
nublado
otra
vez

mi dedo hurga en mi oreja
con rabia contenida
buscando una explicación
que me ayude a entender
el país que me rodea
el país
más nublado que nunca
desde que lo puedo recordar

la niebla
se confunde con nivolas
y las nivolas con nubes
y las nubes
níveas
núbicas
jovenzuelan
aranceles
a la puerta podrida de mi fortaleza

muescas en la corteza del pan
cloruro sódico tóxico
sacarosa o fructosa defraudando al personal de las redes sociales
y un poco de trigo
convertido en harina
se eleva hasta formar un humo albino
sin la tristeza de la noche

el teléfono
no me atrae
con fuerza suficiente
y tengo que hacer una llamada
pero quería esperar a que pasase esta pertinaz crisis
de espíritu
nublado
muy nublado

Fotos de líneas, composiciones…

Art Basel

Me encantan las fotografías como esta, de límites claros, de líneas y composiciones espaciales tan definidas, bien enmarcadas, con la luz adecuada, con una equilibrada mezcla de colores y conteniendo texto, por casualidad. Los edificios son tan bellos cuando se piensa en ellos como geometría espacial…

Esta foto está realizada en nuestra estancia en Basel, durante el encuentro de arte en el que fuimos programados, en el off del mismo.

Messe BaselCarmen y yo teníamos un billete para viajar por la ciudad durante tres días en todos los transportes públicos que deseasemos usar y llegamos hasta el lugar en el que se montaría la feria, casi por casualidad. Me gustó el edificio, claro, diseñado por Vom Herzog & de Meuron, que me recordaba la impactante belleza del edificio que había visto de Frank Gehry.

Mejillones con salsa de tomate y bacon

Hacía tiempo que no escribía una receta en el diario. Y esta vez va otra con mejillones, baratos, nutritivos y muy fáciles de preparar.

A partir de una fotografía que Carmen hizo de unos mejillones que comió en Bruselas durante su estancia en un encuentro de tango hace unos meses, decidí copiar la idea: Realizar un sofrito muy caldoso que añadir a unos mejillones al vapor, básicamente.

Ingredientes para 2 personas:

  • 1 diente de ajo (o dos pequeños incisivos)
  • 1 cebolla grande (lo del tamaño, a pesar de no usar un adjetivo relativo, sí que lo es)
  • 2 tomates maduros (debo añadir otra vez lo de grandes, pero pueden ser medianos o enormes… según se mire)
  • 150 gramos de bacon (¡por fin algo en el sistema internacional!)
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 cucharada de harina
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 limón
  • 600 gramos de mejillones

Preparación:

Lo más tedioso de usar mejillones es limpiarlos uno a uno, quitándoles las barbas, sin que se pueda llamar propiamente afeitarles, hasta que queden lo más limpios posibles. Descartar los que estén abiertos es algo que me duele en el alma, pero parece ser que conviene hacerlo así.

Yo voy depositando los que estén limpios dentro de la cazuela que voy a usar para cocerlos al vapor con el jugo de un limón que exprimiré cuando estén todo los que puedan haber sido salvados de la basura.

En esa cazuela los coceré a fuego lento, con la misma tapada, hasta que estén abiertos todos o casi todos. Conviene recordar que los que no se abran no se podrán comer.

Menos mal que los mejillones son baratos, porque entre lo que se pierde en la limpieza y los que no se abren, sumado a que las cáscaras no es posible comérselas… queda poco y nada. Pero rico en nutrientes, según tengo entendido.

Para la salsa, bien simple:

Echamos 3 cucharadas de aceite de oliva, que ni siquiera pongo como ingrediente, sobre una sartén honda. En el aceite, antes de que esté caliente, el ajo laminado.

Cortamos la cebolla mientras tanto en trozos pequeños. Lo agregamos sobre los ajos antes de que estos se quemen. Y seguimos cortando, en esta ocasión, el tomate. Yo lo suelo hacer de forma bastante peculiar, pero no es momento de explicarlo.

Añadimos los taquitos de bacon (si no está previamente en tacos, cortarlos antes). Esperar a que el bacon suelte parte de su grasita y se mezcle con la cebolla que debe de haber ido cogiendo transparencia.

Echamos el tomate cortadito en trozos sobre el sofrito y dejamos que vaya soltando juguito. Para ayudar, podemos añadir una cucharadita de azúcar, sí azúcar, que va haciendo que el tomate suelte más jugo y además, parece ser, reduce su acidez.

Cuando el tomate esté bien desmenuzado y haya soltado su jugo, añadimos una cucharada no muy llena de harina. Removemos asegurándonos de que no se pega ni se quema, que suele ser habitual con esta materia. Es el momento de verter el vasito de vino blanco, que puede ser directamente de un cartón (sin pasar por el vaso si sabes calibrar aproximadamente 200 ml). Seguimos removiendo la mezcla en un intento de que coja consistencia pero no demasiada… ¡hala, a joderse con las aproximaciones y los mensajes difusos!

Por otro lado, cuando se hayan cocido los mejillones, se cuela sobre un recipiente para aprovechar el líquido posteriormente, sumándoselo al sofrito para recuperar parte de los sabores de los mejillones y el limón.

En esta misma cazuela mantenemos los mejillones y sobre ellos añadimos la mezcla atomatada cuando se hayan mezclado bien los ingredientes en la misma. Dejamos que se caliente un poco más y que los mejillones se penetren de caldo y salsa…

Servir, idealmente, en una cazuelita individual y acompañar de un vino blanco de Rueda, seco, o un Albariño o un Ribeiro (según el gusto).

Yo lo disfruté ayer con Carmen y fue un placer, todo un placer. Para mojar pan, en este caso, un pan alemán de centeno, negro y apetitoso.

noche horrible

entre vómitos convertidos en llanto
y llanto convertido en mucosidad
y mucosidad en sangre
y sangre en impotencia
e impotencia en furia
y furia en lágrimas
vomitadas

al menos su mano
buscaba mi pecho
para calmar mi angustia

al menos su voz
buscaba mi mente
para calmar mi ira

al menos su presencia
cálida
convertía la noche en un incendio
y el incendio en llamas
y las llamas en humo
y el humo en nube
y las nubes en agua
para lavar mis heridas

El prestigio se paga

art basel

Este fin de semana estuve actuando (como ya he dejado constancia en varios sitios) en Basel, dentro del Off-Art-Basel Festival. Es un festival de arte importante, célebre, de esos que todo el mundo te dice que hacen curriculum.

cargobar programY yo no hago más que sentirme idiota por ello. No he ido por el CV. No me sirve para nada. No creo que se pueda vivir de ingresar dinero de la performance y a las pruebas me remito: podría afirmar que he perdido dinero. Ha sido poco, teniendo en cuenta que hubo dinero de por medio, lo cual ya era todo un logro para lo habitual. He viajado a Basel y ha sido una preciosa experiencia, no lo discuto, pero no tiene sentido hacerlo con más frecuencia.

Se justifica, en ocasiones, con eso del prestigio: me hace importante estar cerca de lo importante. Pero es ridículo en cuanto te das cuenta de que tú eres lo más importante de todo. No es puro ego, es una afirmación que le puede ser aplicada a cualquiera por cualquiera.

Y entonces, cuando mi madre me dice que ha guardado una reseña del periódico en la que se menciona Basel y su feria de arte o cuando Carmen decide traerse el programa en el que aparecemos mencionados (yo también le hice unas cuantas fotos), me siento un idiota. No, no soy importante por ello, no he logrado más CV del que necesitaba. Es un curriculum absurdo, pues nunca voy a vivir de él.

Ayer le comentaba a Carmen la diferencia entre ese CV y el de un, digamos, informático, que tarde o temprano consigue, con él, un puesto de trabajo remunerado de manera más o menos regular. En el caso de un artista, toda su vida es hacer curriculum… sin llegar nunca a tener un trabajo remunerado de manera más o menos regular. Es ridículo. ¿De qué sirve, entonces? ¿Aumentar el ego? ¿Ser reconocido «internacionalmente»? Vanidad, vanidad…

Y además no sale gratis. Jop.

Pero no lamento haber ido, no lo lamento, no es eso, pero sí que tampoco lamento no prodigarme más en encuentros, festivales, eventos… en los que, en el mejor de los casos, no pierdo dinero.

¿Supone eso que no seré nunca un profesional del arte? Bueno, ¿y a quién le importa?

Esto no es una broma