Herencia inesperada

Me acaba de llegar un email de lo más divertido. Lo transcribo íntegro puesto que imagino que no le importará a la querida Rachelle…

Hola, que Dios te bendiga; en estado civil me llamo la señora Rachelle Lourdes, ingresada en el hospital Roayal de London después de larga una enfermedad incurable a la que mi médico me dijo que si creo en el milagro divino podía ser salvo. En este caso tengo un proyecto que me espera en las que soy incapaz de seguir debido a mi estado de salud, mi médico fue categórico en su decisión de no dejarme salir. Como usted lo sabe no puedo salir y aún permanecer en casa, así que no veo cómo puedo cumplir con mis deseos. Es por eso que quiero hacerte una DONACION de toda mi posesion, es decir, la donación del dinero que tengo planeado para dicho proyecto, como lo dice la Biblia: Aquel que da a su prójimo presta a Dios; la enfermedad me sumerge más en una debilidad total con mi edad de 89 años que tengo. Por eso le surgiero que le des una verdadera atención a mi llamada. El espíritu del Señor me ha ungido para dar buenas nuevas a los incapacitados y proclamar liberación a los cautivos. Mi verdadero deseo es ayudar a los niños de la calle las personas que han quedado huérfanos en situaciones difíciles y construir un centro comunitario para los pobres y harcerles felices. En el pasado hice donaciones a las asociaciones, pero he sido decepcionada por la manera de los gerentes. De más, hoy dia, en todo el mundo hay bastante sufrimiento que enfrentamos los seres humanos. De echo, nosotros que tenemos la capacidad de ayudar en poco tiempo, debemos hacerlo sin pensar atrás a los que están en dificultades. Por todo lo anterior dicho tengo un maletin contiene la suma de (UN MILLON SETENTA Y CINCO MIL DOLARES AMERICANOS) $ 1,075,000 USA, en una cuenta bloqueada de un Banco en un pais de África Occidental (BENIN) en la que quiero hacer DON. Para contactarte no ha sido nada facil sobre todo en el estado de salud que me encuentro, pero gracias al milagro divino te pude localizer. Desgraciadamente no tuvimos la oportunidad de tener hijos mi marido y yo, después de cuatro años de convivencia se murió tras una breve enfermedad de tan solo cuatro dias. Respondeme urgentemente en mi dirección de correo electrónico para darte mis recomendaciones. Email: rachellelourdes@gmail.com, Juan 16:33 que el Señor nos asegure su apoyo.

Me hace muchísima gracia este tipo de «estampitas» que quieren hacer creer al destinatario que ha tenido la suerte de hacerse rico de repente… y hay quien lo cree, claro… jajajaja… y sé que es una estafa y que no debería reírme, pero es que me hace gracia… qué le voy a hacer.

Es más, solo por la redacción del texto, uno podría colegir que se trata de una máquina la que lo ha escrito y dar por zanjada la conversación, pero es que hasta me tienta responder al email y decir que qué necesito para poder hacerme con ese milloncejo de dólares que me prometen por el hecho de que esa buena mujer ha tenido a bien acordarse de mí en sus últimos días de su vida…

Es posible, también, que a la pobre rachelle…@gmail le hayan gastado la bromita de llenarle su buzón de respuestas iracundas. Es bastante fácil enviar un email haciéndose pasar por otro (incluso una carta postal, sin más que poniendo el remitente deseado).

Es interesante, también, cómo apelan a los bajos instintos como el egoísmo camuflado de «te dejo que lo hagas», incluso diciéndome que el dinero lo obtendría vía una cuenta bloqueada en BENIN… jop… qué patético… y habrá, de nuevo, quien se frote las manos. ¡Ay!

Y, de fondo, la religión cristina… Para qué decir más.

Capturando con Android

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Me encanta esto de poder capturar instantáneas de la pantalla del móvil y poder, así, compartir lo que veo, exactamente lo que veo en mi pantalla.

Así que es otra de esas formas de saltarse las ridículas medidas de «seguridad» para impedir que lo que se escriba en un grupo privado sea privado, o para impedir que se copie y pegue un libro de google, o una web que pretenda evitar su «replicación».

Absurdos, todos.

La tecnología es tan avanzada que si no se cambia la forma de pensar, se habrá quedado obsoleta en menos de … ¡Ayer!

Inocuo

Hago trampas
como hoy
como mañana
como pasado.

Hago trampas
por no olvidar
la dicha
la más aplacada disquisición
bajo tus ojos..

No olvido la ocasión
con tus labios rojos fritos
sin fin
por hallar la palabra final
a un lipograma sin forma
a una composición
(como tú y como yo)
inacabada.

Hay polvo en mis manos

bajo las estrellas
contra la sucesión de teclas acostadas
con la aquiescencia de la tristeza
un ramillete de ternura
ha levantado acta de la reunión
y no se ha proclamado la guerra inevitable.

Hoy seguimos durmiendo el sueño de los justos
como ayer
y al despertar riendo de la ensoñación
creemos recordar un pavo envuelto en verduras
que
a punto de entrar en el horno
pide a los asistentes al acto que lo inviten a cenar.

No hay malicia
ni buenicia
ni noticia
como cabía esperar.

Me han leído el texto ¿y qué?

Me encuentro un artículo en tecnología sobre el hecho de que Whatsapp introduce el icono que indica que un mensaje ha sido «leído».

Dicen en la web de la app lo siguiente:

doble incono wasap

Los ticks o palomitas son importantes porque indican el estado de envío y recepción de un mensaje. Significan lo siguiente:

  • 1 tick negro: el mensaje fue entregado al servidor.
  • 2 tick negro: el mensaje fue entregado al dispositivo del destinatario.
  • 2 tick azules: el destinatario leyó tu mensaje.

En un chat de grupo, verás los dos ticks cuando todos los participantes reciben tu mensaje. Verás los dos ticks azules cuando todos los participantes hayan leído tu mensaje.

Como otra pregunta: ¿de qué color será el tick o doble tick que indique que el mensaje ha sido entendido?

¿Hasta cuando vamos a seguir preocupándonos por tonterías? ¿Es intencionada esta oleada de informaciones terroríficas? ¿cuál podría ser esa intención: generar miedo?

¿Es un asunto de privacidad? No tanto.

Es más bien un asunto de sentido común y respeto: hemos de aprender a saber que otros que leen nuestros mensajes pueden estar en ese momento en una ocupación o en un estado en el que no les apetezca o no puedan responder o no quieran… ¿qué más da? Es su libertad la que tengo que aprender a respetar. Y asumir que respetan la mía. Obligar, más bien, incluso, a que la respeten.

¿Cómo hacerme respetar?

Además de tomar el barato y simple cursillo para aprender a decir no

Una de las opciones para es teniendo un par de tarjetas de teléfono si se usa una de manera extensiva para las relaciones laborales que pueden tener un determinado tipo de exigencias y otra destinada a uso personal, para amigos y familiares que tienen que aprender a asumir que cuando no me da la gana estar conectado, aunque tenga un teléfono encendido, estoy en mi más absoluto derecho de hacerlo. Y en el ámbito laboral también deben hacerlo… o yo debo no dejar que lo hagan: mi tiempo de trabajo se paga.

Y cuando no quiero estar disponible… apago el teléfono que quiera y punto. Así era la vida hace unos poquitos años… y no pasaba nada. De verdad.

En otro articulito de tecnología nos hablan de los alarmantes casos el los que se ha podido vulnerar la privacidad de la información almacenada en la nube… y dan alternativas ajenas… cuando lo único que garantizaría completamente la privacidad es el no compartirlas. Pero si se ha de hacer, la mejor opción con enorme diferencia es el cifrado de clave pública desde punta a punta con herramientas propias (obviamente, más seguras aún si son de código abierto).

Cifra y encripta tus archivos en local, almacénalos (si quieres también un servidor que encripte, aunque esta redundancia no vaya a ser muy útil) y envía por canales seguros… usa redes tipo TOR… pero nada, absolutamente nada, te puede garantizar que al otro lado, en el lugar en el que vayan a ser compartidos, la información, al desvelarse, no esté siendo observada de manera indeseada.

Esto me recuerda a las pretenciosas web que intentan evitar que copie material pero que me dejan verlo, deshabilitando las funciones del botón derecho del ratón con alguna que otra tontería como una funcioncita javascript que se carga antes que la página.

¡Qué sandez! Si me dejan verla, puedo copiarla. Incluso si me pongo a ello, a mano alzada. JAJAJAJA… pero es que es mucho más sencillo: puedo, entre otras cosas, descargarme la página y reeditarla, quitar esas tonterías de función y resuelto. Pero es incluso más fácil usando (otra vez) un navegador que no deja que le hagan este tipo de prevenciones/manipulaciones como TOR.

La camisa

Llevo puesta una camisa
que no recuerdo cuándo adquirí
aunque sé que lleva conmigo
más de 5 lustros
y la vestía
en Madurodam
cuando viajé por Amsterdam
con Marta
y estudiaba matemáticas
y comenzaba a tener un extraño affair con Raquel.

Yo no tendría más de 22 años.

Era de un azul añil delicioso como el cielo
o como el mar
o como un azul añil bien escogido del espectro cromático del arco iris.

Llevo puesta esta camisa
que hoy tiene un tono azul casi apastelado
decaído
desgastada como si hubiese sido lavada a la piedra
por el paso de la erosión medioambiental.

El bolsillo izquierdo está desgarrado
y ha arrancado parte del interior
lo que hace inviable su reconstrucción.

De varios lugares
salen hilos
desbocados
dando una imagen de descomposición que no sería preciso describir.

Los puños
especialmente el derecho
están roídos y
ahora que lo veo
tienen algún agujero en la urdimbre.

Tenía 2 botones por cada banda
y los exteriores se han descosido
o han caído
arrancados por el abandono
el olvido
la decrepitud.

Varias costuras
ya no deberían recibir tal nombre.

Pero lo más deteriorado es el cuello
que me hace recordar el apaño
que hacía mi madre con los cuellos de camisa
cuando comenzaban a arruinarse
consistente en el llamado cuello mao
que poco tenía entonces que ver
con Mao
ni mucho menos con el ultrafuturista aspecto de Neo
en Matrix.

El algodón de esta prenda
será reutilizado
como trapos
o similar
en breve
muy
muy breve

pero
y ¿si yo soy esa prenda?

Droga y literatura

literatura-droga-jodorowskiNo sé si es una frase de este «mentecato» «vendemotos» o es solo una de esas cosas que se añaden al final de una frase para darles más «caché«.

El caso es que me parece completamente falta de sustento. Aunque prohibiesen la literatura, la gente no se metería líneas así como así, como se hace con la cocaína, porque leer (y entender) no es fácil. Esta es la cuestión diferencial, no el mero hecho de estar prohibida.

Pero para este tal Alejandro, debe ser que sus libros le parecen eso, recetas simplonas, sencillas y sin fondo, tanto, que puede considerar que su lectura es poco más que un estimulante químico que puede adquirirse con dinero, ingerirse o esnifarse y esperar sentado (sin intervención mental alguna) al efecto químico consecuente.

La cocaína hace efecto incluso a un ser inconsciente… no es en absoluto lo mismo que la lectura de un libro (¿literario?), pero quien así lo crea es que no ha probado alguna de las dos cosas.

Yo, lo reconozco, tampoco he probado las dos.

Disfraz de Ébola

Claro, claro, ¡qué ignorante!

He estado a punto de compartir un pensamiento que habría denotado mi ignorancia: ¿se habrá alguien disfrazado de «ébola» este Halloween?.

Pero he refrenado el impulso y me ha dado por mirar en google a ver si había alguien que se había disfrazado… y ¡claro! Había hasta un disfraz de ébola que había batido records de venta en EEUU.

Pero hay tantas otras cosas que dan miedo que disfrazarse este año creo que habría sido especialmente fácil. Pablo Iglesias ante Rajoy, la portada del ABC, etc, etc, etc… ¿Le tenemos miedo a muchas cosas o es que hay muchas que dan miedo? ¿es lo mismo?

Bueno, a mí me da más miedo que el disfraz sexy de enfermera el del grupillo de «médicos» con enfermo incluido que creo que ganó un premio en Segovia. Lo que más miedo me da no es tanto el virus como el tratamiento, el incumplimiento de protocolos o la imagen de degradación que deja de una sanidad pública que va quedando en pañales ante recortes y recortes…

Esto no es una broma