Abunda el fascismo, dicen

He copiado este comentario en una red social porque me resulta sintomático de lo mal que se piensa:

Por temas profesionales he estado unos días encerrada en Twitter y secciones de comentarios de los periódicos y he alucinado. Toneladas de odio y de basura, gentuza diciendo a otro que deberían ir a fosas comunes en las carreteras con sus abuelos, insultos por creencias políticas, religiosas o sexuales. Sobre todo, abunda el fascista que no sabe que lo es, que odia a cualquier modesto socialdemócrata, a las mujeres, a todo lo que no sea fascismo… No comprendo por qué les dejan votar. Incluso no comprendo por qué no se le envía a vivir a un sitio perdido en África.

¿No se da cuenta de que la conclusión es exactamente aquello que recrimina?

Patético, pero sin lógica no puede haber avance social.

Por supuesto, no he contestado en la red social, pues es lugar para indignación fácil, para emoción irreflexiva, para populismos de diversos pelajes, para simplificaciones al máximo, para estupideces, en fin, como esta.

ForLady

What about ForGentleman?

Cada día que uso estos muebles (que son los de nuestra cocina, o sea, todos los días), veo este texto y me revuelve las tripas el recordar cómo la insinuación sexista está tan incrustada en nuestra cotidianeidad que ya forma parte del fondo de la imagen… pero está ahí, subliminalmente, recordándonos que estoy en un espacio reservado para Lady. No soy una Lady ni quiero serlo. Sé que es «sencillamente» el nombre de una gama de armarios o muebles de cocina… pero me irrita… mucho, mucho pero mucho.

Será que soy un «concinillas«.

El egoísmo del enfermo o la enfermedad del egoísta

No paro de hablar de mí
No paro de hablar de mi enfermedad
de mis males
de mis penas
de mis achaques.
No paro de hablar de mi egoísta forma de sentir el día a día
en la que soy el único importante
soy lo único importante
soy yo mi mí me
y conmigo.

No obstante estoy enfermo de hablar de mí
cansado de comenzar toda oración con un yo
harto de ser mi centro de atención y descentrarme
hablando con cualquier persona ajena a mí
pues, por supuesto si he de hablar, mejor lo hago conmigo
mismo
mismo
mismo.

¡Qué hastío!
spleen, casi diría.
Y así sigo.

Todo por la Facebook

De la serie Publicidad en Cubierta


Ha sido difícil encontrar una imagen de un cuartel de la guardia civil de buena resolución. Asumo que por motivos de seguridad, están en la mayor parte de los casos ocultos de google y demás buscadores de imágenes. Por momentos tuve miedo de que pudieran ver (ellos…) que estaba realizando estas búsquedas y se plantasen a mi puerta con armas y agresividad acusándome de presunto terrorista. Tener miedo de las fuerzas de seguridad del estado no es un buen síntoma… ¿mío o del estado?

Por cierto, búscandolas, me encontré con esta divertida imagen que no he compuesto yo:

Un enorme vacío

Un enorme vacío mueve la Vía Láctea
a dos millones de kilómetros por hora

El País

Dentro de la galaxia me arrastro a pies juntillas
empujado por fuerzas inasibles
interacciones débiles en el éter inmóvil.

Alcanzo a vacilar en la siguiente palabra
mientras miento al teclado de un bólido sideral
rayando el misticismo de un espíritu álgido.

¿Dónde está el planeta?
¿De qué planeta hablas?
De aquel que desalojo a cada bronquiolito
de este que emerge en mitad de mi duda con un ramo de olivo
en el pico himalayo.

¿Dónde está mi hemisferio?
Craneal, sobre tus hombros.
Craneal y altosináptico bajo rayos de axones
lágrimas – gotas de agua en la lluvia –
viajando en la penumbra de tu boca a la mía
rozando una mejilla
bajo la ducha

bajo la lucha.

Laboratorio de Experimentos Poéticos

Poesía Experimental

Aventura Poética surcada de experimentación, exploración y juego en la que nada está cerrado, predefinido o hecho, sino que te invitamos a que vengas a probar lo que quieras.

Taller Día Hora
Laboratorio de Experimentos Poéticos Miércoles 20:30-22:00
Datos de Interés
Inform. y Reserva: Giusseppe Domínguez 655 99 04 13 // poesia@clave53.org
Lugar: Costanilla de los Ángeles, 2, Esc. Izda. 1-Dcha.
Metro Ópera (L2, L5)

Es un laboratorio gratuito y abierto. Cada cual puede experimentar con lo que desee, incluso, de este modo, podemos aportarnos propuestas que no se nos hubiesen ocurrido independientemente.

  • Se trata de un dedicado espacio-tiempo para explorar nuevos formatos para crear poemas, dando rienda suelta a la imaginación más rupturista
  • Mezclamos poemas (quizá preescritos) con fotografía, vídeo, collage o cualquier otro formato inusual utilizando la riqueza sugerente del trabajo en grupo, aprovechando las propuestas que vamos realizando entre las personas asistentes para desafiar nuestra creatividad
  • El futuro de los «productos» cocinados en el laboratorio depende de lo que deseemos hacer con ellos, por consenso, si bien, actualmente, está siendo un canal de Youtube en el que vamos vertiendo los distintos proyectos realizados en forma de poemas audiovisuales

[youtube_sc URL=https://www.youtube.com/embed/R7ns5eO3WlE?list=PLSj8bJLxz5NKnEoMR-c90GTgR6Ng1QAn_]

Se participa en la cofinanciación del espacio con una cantidad proporcional al coste de la sala e inversamente proporcional al número de asistentes, vaya, lo que se conoce como «pagar la sala a medias». Viene costando de 2 a 4 euros cada sesión por persona.

Contacta por email (poesia@clave53.org) antes de venir.

Contenedores de plástico

El otro día en la charcutería
al pedir unas cuantas lonchas de lacón
me las envasaron en un contenedor de plástico
que pesaba casi tanto como las lonchas de lacón.

Al pedir unas cuantas lonchas de chorizo
me las fueron a envasar en un contenedor de plástico
que pesaba casi tanto como las lonchas de chorizo.

Comenté al charcutero que se gasta mucho
en contenedores de plástico
que pesan casi lo mismo que su contenido
y me miró desaprobando mi triste comentario.

Me dijo que así se conservaban mejor y que lo hacía
por los clientes.
No quise contrariarle
ni hablarle de lo que significa pensamiento a largo plazo
así que le pregunté
si el chorizo no aguantaba un poco más que el lacón
sin necesidad de utilizar otro contenedor de plástico
que pesaba casi tanto como las lonchas de chorizo
y me dijo que por él me lo daba en papel de estraza
y le dije que por mí me lo diera en papel de estraza
así que el chorizo me lo dio en papel de estraza
que pesaba mucho menos que las lonchas de chorizo.

Cuando al cabo de tres días en el frigorífico
terminé las lonchas de lacón
que había envasado en un contenedor de plástico
que pesaba casi tanto como las lonchas de lacón
reutilicé ese contenedor para contener
las lonchas de chorizo
que había envuelto en papel de estraza
que pesaba mucho menos que las lonchas de chorizo.

Hoy encuentro que las nueces
estaban envasadas en un contenedor de plástico
que pesaba casi tanto como las nueces
y las magdalenas
estaban envueltas de dos en dos en bolsas de plástico
que pesan casi tanto como las magdalenas
y no doy abasto
a reutilizar
tanto plástico bienintencionado
por más que envuelva restos de fruta
por más que envuelva restos de té
por más que envuelva restos de huesos
por más que envuelva restos de servilletas
y acabo tirándolo
sin pensar en su posible reciclaje
pues las dos otras erres
son desatendidas tan salvajemente
que me parece hasta ridículo (otra erre).

Deliciosa comida a domicilio de Ksam Cocina Asiática

Ayer tuvimos un día bastante ajetreado y apenas tiempo para pensar en qué hacer de comer, así que, mientras veníamos del hospital a casa en el autobús de la línea 2, aprovechamos para pedir comida a domicilio, anticipándonos al hecho de que llegaríamos y no tendríamos nada que no requiriese bastante tiempo de preparación.

Lo hicimos a través de la plataforma just-eat, aunque previamente lo hacíamos vía laneveraroja.com, pero esta última fue, supongo, adquirida por la primera, perdiéndose el bello nombre de la segunda en el mar de dominios olvidados.

Desde el teléfono móvil, vía web (ya tengo bastantes aplicaciones que no utilizo con frecuencia como para justificar la instalación de una más), procedimos a la solicitud del pedido que ya habíamos hecho quizá dos meses atrás.

Fue sencillísimo el proceso y al cabo de cuarenta y cinco minutos teníamos el menú seleccionado en nuestra casa, aprovechando los treinta minutos que teníamos de trayecto, tan sólo hubimos de esperar quince que utilizamos para revisar nuestros correos electrónicos y esas otras tareas que es más cómodo hacer en el ordenador.

Pedimos el Menú de Pareja (A) que consiste en 4 rollos de primavera (crujientes y pequeños) + Pollo al curry (abundante y sabroso, pero no en exceso) + Arroz frito (convencionalmente rico y sencillo complemento) + Ternera a la plancha (con una deliciosa salsa de soja, que reservamos para hoy). No incluye ni bebidas ni postres (15,65 €). Pero sí trajo unas crujientes láminas especiadas y dulces que hicieron la suerte de postre.

Como otras veces, pensé que era más cómodo comer fuera de casa e incluso más económico, pero ayer necesitábamos estar en casa un rato y no queríamos comer en ningún restaurante. Eso sí, la verdad es que la comida a domicilio de este sitio vía just-eat es mucho mejor que la mayoría de las comidas a domicilio que no soportan bien el tiempo de trayecto. Seguramente, dentro de otros dos meses, repetiremos la experiencia.

Esto no es una broma