
Giusseppe
Desganado
las manos
apenas
desean tocar el teclado
para escribir
este mísero
(misérrimo)
poema
y olvidar
una oleada de violencia
en la pantalla
que
detenidas a pensarlo
no les afecta
las manos
se sitúan
sobre las letras blancas
sobre fondo negro
y golpean
más frecuentemente que otras veces
la gran tecla de la derecha
dividiendo
en vectores verbales
esta cuerda infinita
que no alcanza
ni a ser segmento
de signos
segmento cuántico
permite saltar
de caracter en caracter
una escalera de caracol
que desciende a los infiernos
de la desidia
las manos
animan a la mente
descerebrada
descerebradas
y orbitan una galaxia
de grisura
grisura
es una bella palabra
denotando concepto
no tan bello
las manos
ignoran por qué
los significados
y
los significantes
han decidido
divorciarse
sin consumación
marital
previa
consumación
consumista
de comunista
prediluviano
las manos
abandonan
todo intento
por
avanzar
en esta
denostable
pirueta
de nadería
y descansan
sabiéndose
importantes
Primavera
con mucha miel
anhelo la semilla
de las abejas
mas la mierda del polen
acaba con mi alergia
Nota: Tanka de primavera realizado (por mí) como ejercicio del Taller de Poesía Clásica Japonesa, a partir de los kigo escritos por las personas asistentes al taller.
escrito un tanka
sus últimos dos versos
siempre me sobran😉
L.U.N.A. Espectáculo Poético-Musical

Este sábado estoy organizando una presentación de un espectáculo poético-musical al que me encantaría que acudiera la mayor cantidad de gente posible, debido al enorme cariño que le tengo a la autora:
📜 Espectáculo Poético Multimedia y Multilengua L.U.N.A – La Umbra Noilor Amintiri
(La sombra de los nuevos recuerdos) de C?t?lina Ene Onea 📜
📆 Sábado 31 de enero de 2026
👉 a las 12:30 / Recital y Vermut 🍸
📖 Café del Monaguillo
📍 Pl. de la Cruz Verde, 3. Madrid (Centro)
https://maps.app.goo.gl/GUL4dQbDvJN1qhJz7
👥 Presentado por Giusseppe Domínguez,
contará con la presencia de
* C?t?lina Ene Onea (Autora)
* Cristian Duca (Música)
* Eugenia Popeanga (Catedrática)
* Bianca Preda (Ilustradora)
👉 Con motivo del 25.º aniversario del debut editorial de C?t?lina Ene Onea (con el volumen trilingüe de poesía «Jocul silabelor/ Game of Syllables/ Das Spiel der Silben», editorial Astra Bra?ov, prefacio de Ana Blandiana), la autora ha seleccionado fragmentos de diferentes libros suyos, en rumano, inglés, alemán y español, y los ha reunido en una forma de «crescendo artístico», especialmente para L.U.N.A. El pianista Cristian Duca compuso la música, y la artista Bianca Preda se encargó de las animaciones. Este espectáculo conmemorativo se estrenó en marzo de 2025 en Sinaia, por invitación de la fundación Roots Hub, de carácter cultural y educativo.
Por si quieres más información:
📖 El enlace al vídeo con el poema/cuento en verso «Prin?esa Curcubeu» (La princesa del arcoíris), que dio origen a la colaboración entre los artistas y a la idea de un espectáculo más amplio: https://www.youtube.com/watch?v=MPg4FOtlvF8
📖 L.U.N.A (marzo, 2025), Sinaia, Rumanía, : https://www.youtube.com/watch?v=IxrK0ZmWT6Y
📖 Presentación del libro L.U.N.A (ed. EIKON, 2025) en la feria del libro Gaudeamus, el 6 de diciembre de 2025, incluyendo un momento del espectáculo L.U.N.A, junto con Ana Blandiana, Irina-Margareta Nistor y Cristian Duca: https://www.youtube.com/watch?v=P6ktFcAU_ag
Soy el Creador

Facebook por fin me ha descubierto.
Soy el Creador.
Soy Dios.
Soy el único Dios Verdadero.
Al fin se ha dado cuenta.
Todo
lo creado
lo ha sido en tanto en cuanto
lo he creado yo.
¡YO!
Soy el Creador.
Ya no el croador
como hace tiempo,
ya no el criador
que nunca he sido.
El Creador.
Creo, Creo, Creo.
Hasta cuando creo que no creo.
Soy tan grande…
Todo yo debería escribirse
en mayúsculas.
Soy el GRAN Creador
de la toda la red de redes
y puedo explorar mis dominios
en busca de otros creadores
que no serán como YO
porque serán como ellos o ellas
unas minúsculas criaturas
o creaturas
que creen que crean
y tan solo croan, croan, croan…
¡Cuánto beneficio!
Desde que lo descubrí
no quepo en mí de gozo.
Ser el Creador y que lo sepa
incluso la vieja red 2.0
en estos tiempos en los que pareciera
que dios está en la ia.
Pero no.
Yo, yo, yo, yo…
Soy el Creador.
Y creo esta tamaña tontería
en una tarde cualquiera
que he creado
sin imperfecciones aparentes
más allá de algún fallecimiento
alejado
del centro del universo.
Sobre la mesa
los dos bolígrafos
tocan sus cabeceras
el uno al otro
notas dispersa
recuerdo de mañanas
plenas de furia
funda de gafas
opaca la mirada
bajo su guardia
nombres ajenos
escritos en columna
sin apellidos
Cigarrillo
humo opaco abarca
la luz final
tu morir último acabó conmigo
nos hallamos atribulados
con la flor sin color
con la flor apagada
con tu margarita mustia
un humo opaco
obturó la vista
hasta alcanzar la nada
olvidada
contra todo pronóstico
humo opaco
al fin
sin fin
Cada día más ateo
No sé si se puede ser más ateo que un ateo que no cree en dios y menos aún en Dios.
Pero creo que me voy acercando a ese lugar imposible de ateicidad (que ya no agnosticismo, como me declaraba en mi juventud), ese lugar en el que resulta hasta gracioso, cuando no triste, el mero hecho de pensar que la inmensa mayoría de la población mundial cree en una deidad o en más de una, que les sirve para diversos propósitos: explicativos, emocionales, esperanzadores… (lo de la e, es un capricho, lo sé).

Así que me está pasando estos días que estoy leyendo el libro de contenido muy muy serio (algo demasiado serio para mi gusto: creo que este hombre se gustaba demasiado, mientras lo leo, algo apesadumbrado por no tener la capacidad de atención que antes tenía) titulado Las palabras y las cosas, de un autor declarado ateo: Michael Foucault, que nada tiene que ver con ese péndulo, ni con Umberto Eco (al menos no con él en cuanto autor de la novela sobrependular), me está pasando, digo, que cuando leo tantas veces la palabra dios (en su caso Dios), mi cabeza la sustituye por la expresión «ratoncito pérez» y sigo leyendo… pero pierde tanto el texto que me desconecto inmediatamente.
La gravedad de esa disquisición, al llevar a cabo la transposición, resulta un chiste casi, al modo del famoso pastafarismo del que me declaré abiertamente admirador (para luego reconocer que ni siquiera se acerca a mi grado de ateísmo).
Me lancé hace meses la pregunta ¿Puede un ateo tan siquiera pensar la idea de dios y no dejar de ser ateo? ¿Puede un ateo hablar de «dios» como si fuese «algo» existente?
Y aún no tengo claro que la pregunta esté bien formulada, pero algo me dice que el chiste, casi irrespetuoso, es la única respuesta que tengo. Y no me parece una verdadera respuesta.
hmmm…

