20220202

Tristemente
20220202 no es ni mucho menos tan bello como fue el 20200202 que permitió un capicúa piscícola que inundaba la imaginación de ceros y de doses.

Hoy es sólo uno de esos días de este año en el que tendremos unos cuantos días repletos de ceros y de doses y que tienen de peculiar que serán los últimos hasta dentro de muchos años en repetirse.

20220202
20220220
20220222

y tendremos que esperar hasta 22000202 para volver a encontrarnos esta peculiaridad en ese año, de nuestro señor jesucristo, claro está, en el que tendremos

22000202
22000220
22000222

y ninguno de ellos será tan capicúa como lo fue el 20200202.

Esto no es una broma