Tenía que ser con un libro de primero de la carrera que compartimos y de la que él ha hecho su vida y yo un recuerdo.
No suelo usar prendas de cuero no llevar bolsos cartera que cuelguen de un lateral de mi cuerpo, por no descompensarme. Pero este regalo me hizo mucha más ilusión de la prevista si es que la ilusión se puede prever.
Puede que acabe por acostumbrarme a llevar un complemento tan útil como este para cargar mis libros y cuadernos ahora que la primavera impide que utilice los enormes bolsillos de mis abrigos.
