
Ahora que se ha aprobado por casi unanimidad que la ONU reemplace en sus mapas la proyección de Mercator por la Proporción Equal Earth ha quedado demostrado que los símbolos son más importantes que las realidades.
Es más, casi se anuncia que los símbolos son los que crean la realidad.
El tamaño siempre fue el que era, no su representación en un mapa. Nada, por tanto, a nivel real ha cambiado, pero a nivel simbólico sí: se accede a modificar una proyección por otra debido a que el tamaño APARENTE importa tanto como el tamaño REAL.
Semejante disputa ya se perfilaba importante, incluso a mediados del siglo XX, cuando el New York Times parece ser que publicó en 1943 el siguiente texto:
«Ha llegado el momento de descartar [el Mercator] por algo que represente los continentes y las direcciones de forma menos engañosa… Aunque su uso ha disminuido, sigue siendo muy popular como mapa de pared aparentemente en parte porque, como mapa rectangular, llena un espacio de pared rectangular con más mapa, y claramente porque su familiaridad engendra más popularidad»
Hoy he perdido algo de tiempo familiarizándome con la cronología de las Proyecciones de la esfera (o pseudo-esfera) terrestre sobre diversas superficies planas, sabiendo, como sabía, que todas ellas renuncian a algo, es decir, perturban la realidad para hacerla «representable» en dos dimensiones.
Carl Friedrich Gauss en el Theorema egregium demostró que la superficie de una esfera no puede representarse en un plano sin distorsión. Lo mismo se aplica a otras superficies de referencia utilizadas como modelos de la Tierra, como los esferoides oblatos, los elipsoides y los geoides. Dado que cualquier proyección cartográfica es una representación de una de esas superficies en un plano, todas las proyecciones cartográficas distorsionan.
Pero mi pregunta no tiene que ver con esta representatividad, ni tan siquiera con el hecho de su «imposibilidad» técnica o matemática, sino con la importancia dada al tamaño como símbolo de importancia.
¿Por qué asumimos que algo más «grande» es más importante o mejor? ¿Acaso este cambio en la representación de la Tierra ha cambiado algo el poder económico o militar de Suiza o de Israel?
Que le moleste a alguien como Donald Trump debería situarme directamente en quienes apoyan sin fisuras el cambio y, sin duda, no me molesta en absoluto el cambio, pero no acabo de ver la trascendencia de esta sustitución y, sin embargo, sí que veo trascendente la superficialidad de la importancia atribuida a atributos meramente bidimensionales.
Pero quizá estoy atribuyéndole poca importancia a lo simbólico… aunque sea plano.