Hay una gota de agua cautiva
como lágrima de bebé
perdida
colgada de la luna llena de agua
hay una gota de agua
que también se siente sola
y no se atreve
a volar
poniendo como excusa
que las gotas no vuelan
que son parte de un llanto
que cuelga de una luna
que está por escurrirse
que el vaso es su lugar
y otras
pero yo ya me aburro
de contarlas.
Le he escrito un poema
Le he escrito un poema
y no se lo he dado
y ahora pienso
que lo habría hecho sino la fuese a volver a ver
que lo habría hecho si este no fuese mi café preferido
pero no se lo di.
Le he escrito un poema
y lo he pasado a limpio
con algún que otro cambio
para creer que fijo el ritmo
y en una hoja separada
lo he guardado en la contraportada
de Pista de despegue
pero no se lo di.
Y estoy tragándome este café intomable
este vaso de agua sabe a rayos
o detergente con limón
y mientras dibujo un perfil de mil fronteras
hecho de lana palabras y aficiones
me acuerdo de su pelo rosa
sus pesqueros azules
su camiseta blanca
su risa de colores
que no he querido escribir en el poema
porque no me he atrevido
porque no me atrevería a volver a este café
si se lo diera
¡pero no se lo he dado!.
Para una camarera del Café Galache.
Oliendo a sudor
Entra tambaleándose
oliendo a sudor desde cuatro filas de mesas
cojea y mira
tan exageradamente
descarado
que rehuyo su mirada
y pienso
quiere causar problemas
pero el tipo se toma su café
en un silencio sepulcral
y cuando quiero darme cuenta
y cuando me atrevo a mirar
ha desaparecido.
De la palabra al acto
Déjame
dibujarte con palabras
rodear tu cintura de azulejos
versos pobres que te acaricien los pechos
latidos hechos letra besando tu nostalgia
Déjame
perfilar tu silueta
a golpe de machete y portaminas
rajar tu vestido de temores
con la navaja viril de mis caprichos
con el estigma de una preposición
con la grieta adjetivada que te erige
frágil
ahora que vas
azul y roja
tan llena de colores
tan de vida
más allá de todos mis deseos
miserables e intelectuales
que no rodean tu cintura
ni tocan tus pechos
ni laten ni besan ni perfilan
ni rayan
ni casi me dejan escribir(te)
Gracias por ser valiente
Apostar café con leche
vaso de agua, hielo,
saludo lleno de sonrisa,
ápices de destellos de un paraíso rosa
que hacen creer
por momentos
que la comunicación humana aún es posible.
Gracias por arriesgarte
equi
evocarte
perdonar mi tristeza-torpeza
y mi cansancio
después de haber soñado
con locos que vivían encerrados en salas de reuniones
y no me dejaban salir
y no perdonaban mi torpeza-tristeza
y me obligaban a creer en comunicación cifrada
donde lo humano
no es posible.
Gracias.
Primavera 2002
¿Dónde está la primavera?
¿Dónde está la jodida Primavera?
lo más probable, lo sé,
es que esté detenida.
Este año
no se podrá
sin permiso
ser feliz.
llueve llanto gris asfalto
yo quiero
yo quiero un cuaderno sin fronteras
un horizonte infinito de palabras
quiero comprar sin dinero
el folio que cubra de papel el universo
para un único verso
el verso que lo redima todo
el verso salvador
de trigo y sexo
felicidad y luz
yo quiero que deje de llover
tristeza
no sé
No sé si escribo a la poesía
o a la muerte.
No sé si escribo a una mujer
o a la soledad.
No sé, la verdad, no sé si escribo
o si no escribo
aunque me gusta pensar
que soy, que vivo
que arriesgo sufro sudo lucho
hago digo expreso callo
caigo vuelo follo ronco limpio
cocino añoro araño fluyo
rumio duelo critico veo huelo
olfateo verbeo…
no sé acabar.
Hay veces que me miran
Hay veces que me miran como si supiesen que escribo poesías.
Hay veces que me miran a los ojos
pidiéndome suplicándome
una caricia verbal
un roce de miradas.
Hay veces que estoy solo y me hace
daño estar solo
y quiero no seguir.
A veces, me agota la existencia.
Estoy triste
llueve.
el cielo está gris.
no tengo ganas.
de duele el alma.
este mundo a veces se hace imposible.
el café está bueno
y una voz
aguda
en el fondo, en el rincón
no me deja evadirme.
Estoy triste hoy.
Sirenas de policía.
móviles.
palabras alegoría
en el fondo
desde donde una voz me llega
pero sigo triste aun dando una vuelta a la hoja
porque tropieza el boli con las arrugas de la contra
portada.
No lloro.
llueve.
el cielo es gris. Siempre.
Los chubasqueros amarillos
también son grises
los autobuses rojos
también son grises
la tumba de mi boli
también es gris
mi sangre
tu recuerdo
también. Grises.
Estoy triste.
el gris es un estereotipo
y la lluvia
y yo.
Todo es gris y lluvioso.
Ayer vi una película gris
maravillosa
y hacían ruido en la butaca
delante de mí
y me cabreaba gris
grisoscurocasinegro
pero no hice nada.
Eso era ayer.
Hoy llueve. estoy triste.
Empiezo otro cuaderno pero
no tengo ilusión.
Tengo la libertad de no tener rayitas
y un café con leche
móviles
el vaso de agua
lleno, como la lluvia, de tristeza
y quiero algo
que no sé identificar
¿Por qué estoy triste?
He dormido poco
Me hago viejo
Llueve gris.
Humo gris
mujeres grises se sientan
no me importa
el camarero es una monada
y el cuaderno que estreno tiene tapas duras moradas con brillantina
la música gris está triste en el aire.
Un culo triste negro
devuelve
el café con leche
se enfría en la taza gris
sobre la losa mesa mármol
lluviosa
nublada
mi cabeza
duele.