Un hombre atravesó el desierto

estoy casada, ¿lo entiendes?
y la policía no es tonta y lo saben todo.
no quiero criar al niño sola
y no dices nada
¡no dices nada!.

sólo con tus amigos o con mujeres malas
y no voy a estar en casa siempre
para que llegues y me pegues
¿lo entiendes?

ya no aguanto este silencio tuyo
que es como un viaje en el desierto
mientras las facturas se acumulan en la casa
pero tú no haces nada
y yo quiero otra cosa.
quiero ser una mujer
que sienta en su pecho una mano limpia
¿lo entiendes?

voy a gritar que ya no me quieres
que ya no me quieres
y lo he vivido todo, ¿lo entiendes?
y puedo volver, siempre puedo volver
a casa de mis padres
a decirles
que ya nunca
te levantas
de la tumba.

Un hombre atravesó el desierto

la plaza infinita se extendía hacia los lados
donde unos ríos vertían su flujo de miseria.
intentó atravesar la inmensidad.
reventó el caballo en sus rodillas
y tropezó
en el epitafio de su propia tumba
atado al carro del sol
sin más ayuda
que sus piernas
demasiado finitas, concretas.

la plaza infinita se extiende hacia los lados
y sigue definiendo el universo.

un hemisferio azul de luces rojas
vuela sin perdón

Esto no es una broma