Ya no se pierde nada


    «ya no se pierde nada
    al cerrar los ojos.»
    Mari Serrano

Ya no se pierde nada
ni se gana
ya se deja volar
el tiempo
como un carro de viejos bueyes sin cerebro

ya no se pierde nada
con las témperas del silencio
con los aguacates de la libertad
con el azul azabache de tu tristeza
con las palabras amores que nos construyen

ya no
no
ya no se pierde nada porque se pierde el alma
en el olvido imposible
en la nada
en la dicha
en la ducha
en la esfera de luz que nos emana

ya no
no de no
nadeante
yoyoyoyo y
no
de nada y nada
como el todo del todo en el que espero
siempre
un segundito a tu lado…
para cerrar los ojos.

En un tren


    “me suben las prisas por las piernas,
    se me levanta la rabia en el cuerpo.”
    Mari Serrano

Entre prisas y rabia
el tiempo pasa
la noche acontece como si yo fuese alguien especial
y el tiempo pasa
espero que me lleve a la luna con él
pero pasa
intento subirme a cuestas
en la locura de vivir sin pagar tickets de autobús
o tren
y pasa
lo que pasa
que me dicen que no pago
que me dicen que tengo que pagar
por vivir
por existir
por lapidar una miseria hecha poema
que dice hoy nací ayer
porque es una palabra imposible
y sólo por eso
lo menciona
lo dice como si fuese la última palabra
la palabra que va a hacer brotar el sexo de las piedras
como si fuese la palabra que matará todo silencio
como si fuese la voz de un hombre hecho de acero
en el titanio del recuerdo
o en el plomo de los disparos
que marcan mi piel
con tus besos
con tus versos

esa maldita niebla

de palabras

    Me pides palabras. Y yo
    las diré: desde el instante
    en que aprenda
    a no darte nada.
    Paul Auster.

Ahora dedos en posición
arcos voltaicos
láminas acabadas – o terminadas para no usar más la a
toboganes de fuego
vuelo entre tus labios
alcanzando la luz
café rotundo cromo energizado
alfabeto meridional
calamidad
Trino de agua rebosante de sed
sexo en las orejas de tu jardín
una piedra trocada
serpientes oriundas de alcarfó
crímenes de romo enemigo
acechan en esa niebla
la que no me dejaba ver
te.

Esto no es una broma